Retinopatía de la prematuridad

25 diciembre 2024

 

AUTORES

  1. Paola Paco Sesé. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  2. Lucía Subías Sánchez. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  3. Marina Angusto Satué. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  4. Nadia Abril Ruiz. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  5. Rosa Naval Garcés. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  6. Alejandro Torres Ruiz. Enfermero del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

 

RESUMEN

La retinopatía del prematuro (ROP) es una enfermedad ocular grave que afecta a recién nacidos prematuros y de muy bajo peso al nacer. La oxigenoterapia interrumpe la neovascularización de la retina, lo que destaca que el nacimiento prematuro y el bajo peso al nacer son factores de riesgo importantes para el desarrollo neovascular deteriorado. La ROP puede causar ceguera y pérdida de la visión, pero el tratamiento y la detección temprana puede mejorar el pronóstico visual. Se destaca la ubicación de las regiones periféricas de la retina y se analizan los factores de riesgo y la clasificación de la enfermedad. Finalmente, se enfatiza la importancia del diagnóstico precoz y el tratamiento adecuado para reducir el impacto negativo de esta enfermedad en los pacientes.

PALABRAS CLAVE

Retinopatía, prematuridad, enfermería.

ABSTRACT

Retinopathy of prematurity (ROP) is a severe eye disease that affects preterm and very low birth weight infants. Oxygen therapy disrupts retinal neovascularisation, highlighting that preterm birth and low birth weight are important risk factors for impaired neovascular development. ROP can cause blindness and vision loss, but treatment and early detection can improve visual prognosis. The location of the peripheral retinal regions is highlighted and risk factors and classification of the disease are discussed. Finally, the importance of early diagnosis and appropriate treatment to reduce the negative impact of this disease on patients is emphasised.

KEY WORDS

Retinopathy, prematurity, nursing.

DESARROLLO DEL TEMA

La interrupción de la vascularización de la retina que produce el nacimiento pre-término y el posterior desarrollo desorganizado de los neovasos es el origen de la retinopatía del prematuro (ROP)1.

La incidencia de ROP es del 65,8% en los de menor de 1,251gr de peso al nacer y del 81,6% en los de menor de 1000 gr. Las formas severas aparecen con edad gestacional (EG) inferior a 28 semanas y pesos inferiores a 1000 gr. La tasa de retinopatía desciende conforme aumenta la semana de gestación. Por tanto, afecta especialmente al recién nacido pretérmino de muy bajo peso2.

Es una causa importante de ceguera, siendo potencialmente prevenible y tratable. Por ello, el diagnóstico oftalmológico precoz y el tratamiento oportuno mejoran el pronóstico visual de los niños3.

RETINOPATÍA DE LA PREMATURIDAD:

La retinopatía de la prematuridad (ROP) es una vitreorretinopatía vasoproliferativa periférica de los recién nacidos prematuros generalmente sometidos a oxigenoterapia. Tiene una etiología multifactorial, siendo la inmadurez y el bajo peso al nacer sus principales factores de riesgo. En sus fases moderadas el daño de la función visual es escaso o nulo mientras que en las fases más graves pueden provocar pérdida de la agudeza visual e incluso ceguera. No obstante, en la mayoría de los casos, se puede prevenir realizando el tratamiento pertinente1.

FISIOPATOLOGÍA:

Los vasos retinianos crecen desde el nervio óptico a partir de la semana 16 de embarazo hacia la periferia, acabando su crecimiento justo antes del nacimiento. Cómo se desarrolla antes que la vasculatura, se produce un aumento de la demanda de oxígeno llamada hipoxia fisiológica. Esta hipoxia estimula el factor de crecimiento endotelial (VEGF) el cual activa el crecimiento de los vasos sanguíneos para completar la vasculatura retiniana normal. Después, la hipoxia y los niveles de VEGF se reducen. Otro factor importante es el IGF-1 (“insulin-like growth factor”) es principalmente aporte exógeno (placenta y líquido amniótico) pero es un factor independiente del oxígeno y es permisivo de la acción del VEGF1,2.

En los recién nacidos prematuros, no se ha completado su proceso de vascularización retiniana cuando nacen. El ambiente hiperóxico del medio extrauterino más el aporte extra de oxígeno (O2) por su inmadurez pulmonar cambian las condiciones fisiológicas que había intraútero. Esta hiperoxia cesa la producción del VEGF y también disminuyen los niveles de IGF-1 lo que provoca la detección de la vascularización de la retina y algunos de los vasos ya formados se obliteran. Como resultado de la hipoxia inducida por la pérdida de vasos, aumenta la VEGF, dando como resultado la neovascularización patológica. Es así como ambos factores, la prematuridad y el O2, intervienen en el desarrollo de la ROP1,2.

FACTORES DE RIESGO:

Los principales factores de riesgo que se han observado son la edad gestacional, el peso al nacimiento y la oxigenoterapia, pero a lo largo del tiempo también se han encontrado diferentes factores que influyen en menor medida. Entre ellos encontramos anemia, hemorragia intraventricular, Ductus persistente, Síndrome de Distrés Respiratorio, sepsis, apnea, transfusiones sanguíneas frecuentes, surfactante, nutrición parenteral prolongada, ventilación asistida, enteritis necrosante y/o acidosis metabólica1,2,3.

CLASIFICACIÓN Y LOCALIZACIÓN:

La clasificación ROP se basa en parte en la gravedad de la enfermedad y en parte en la etapa de la enfermedad. La clasificación más comúnmente utilizada es la clasificación internacional di retinopatia del prematuro (ICROP por sus siglas en inglés, International Classification of Retinopathy of Prematurity), que divide la enfermedad en cinco etapas3,4:

  1. Etapa 1: Se caracteriza por la presencia de líneas blancas irregulares en la retina periférica.
  2. Etapa 2: Aumento del número y extensión de los vasos sanguíneos anormales en la retina periférica.
  3. Etapa 3: Vasos sanguíneos anormales que proliferan y crecen hacia el centro de la retina.
  4. Etapa 4: Desprendimiento parcial de la retina debido a la tracción ejercida por los vasos sanguíneos anormales.
  5. Etapa 5: Es la etapa más avanzada, ya que en ella se desarrolla un desprendimiento total de la retina.

 

Localización de la Retinopatía en la Prematuridad:

La retinopatía del prematuro por lo general se localiza en la zona periférica de la retina. Esta característica es una de las principales diferencias con otras enfermedades oculares, ya que la ROP raramente afecta la mácula en las etapas iniciales. La mácula es la parte de la retina responsable de la visión central y nítida3,5.

La localización específica de la ROP dentro de la retina periférica puede variar según la etapa de la enfermedad. En las etapas iniciales (etapas 1 y 2), los cambios suelen ser más periféricos y lejanos del centro de la retina. Sin embargo, a medida que la enfermedad progresa a etapas más avanzadas (etapas 3, 4 y 5), los cambios pueden acercarse cada vez más al centro de la retina, lo que aumenta el riesgo de complicaciones graves, como el desprendimiento de retina3,5.

DIAGNÓSTICO:

Entre cuatro y seis semanas después del nacimiento, se realiza el diagnóstico con oftalmoscopia binocular indirecta bajo dilatación pupilar y anestesia tópica para la prueba del fondo del ojo3.

Si se confirma la existencia de patología, los exámenes deben continuar con regularidad hasta que la vasculatura retiniana se complete a nivel de la ora serrata temporal o que la enfermedad regrese después del tratamiento o sea necesario un re-tratamiento3.

EVOLUCIÓN:

El 80% de casos de ROP se revuelven de forma espontánea con regresión de la enfermedad. Sólo el 20% presenta cierto grado de enfermedad cicatricial. Los casos más leves suelen regresar sin dejar enfermedad cicatricial, mientras que cuánto más grave es la ROP aguda más posibilidades existen de padecer una enfermedad cicatricial y en algunos casos, compromiso de la agudeza visual del niño. Ante la existencia de enfermedad umbral, la probabilidad de ceguera es del 50% si no se realiza el tratamiento2,6.

TRATAMIENTO:

El estudio multicéntrico para la crioterapia en la ROP, conocido como CRYO-ROP, estableció que el criterio para el tratamiento de la retinopatía era cuando alcanzaba las características de la enfermedad umbral ya que el riesgo de ceguera era del 50%1,2.

Posteriormente, el ET-ROP constató que algunas retinopatía con características concretas tenían mejores resultados funcionales y anatómicos si se indicaba el tratamiento de forma precoz antes de alcanzar el estadio umbral, por ello actualmente retinopatías se tratan en estadio preumbral1,5.

De manera progresiva, la terapia de láser ha reemplazado a la crioterapia por su menor manipulación del ojo, por ser menos traumática y es de más fácil aplicación cuando la retinopatía es posterior. Además induce menos miopía y la agudeza visual parece ser superior. En la actualidad, el tratamiento de elección es la extirpación de la retina avascular con láser de diodo (muestra una eficacia del 95%)1,2,4.

A pesar del tratamiento, cuando la ROP evoluciona desfavorablemente a un desprendimiento de retina, se debe realizar una cirugía vitreorretiniana muy compleja en la que los resultados anatómicos y funcionales son desalentadores1,2,4.

CONCLUSIÓN

La retinopatía del prematuro (ROP) es una enfermedad ocular grave que afecta a los recién nacidos prematuros de muy bajo peso. Su patogenia se basa en la detención de la vasculogénesis normal de la retina debido a la prematuridad y la exposición a la oxigenoterapia, lo que provoca el crecimiento desorganizado de neovasos. Esta entidad, de naturaleza potencialmente evitable y tratable, puede provocar ceguera y pérdida visual si no se identifica y trata adecuadamente. La clasificación y la localización de la ROP son importantes para comprender la gravedad de la enfermedad y sus riesgos asociados, y subrayan su participación primaria en la periferia retinal. Un diagnóstico precoz y un tratamiento oportuno son claves para modificar el pronóstico visual de los individuos afectados por esta enfermedad.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Camba Longueira, F., Perapoch López, J., Martín Begué, N. Retinopatía de la prematuridad. Protocolos Diagnósticos Terapéuticos de la AEP: Neonatología. Asociación Española de Pediatría. 2008: 1-5.
  2. Tejada Palacios, P. Retinopatía de la prematuridad. ¿Qué debe saber el pediatra? An Pediatr Contin. 2014;12(1):10-6.
  3. González Solis, J. Retinopatía del prematuro. Revista médica de Costa Rica y Centroamérica. 2011;68(596):45-48.
  4. National Eye Institute (NIH). Retinopatía de la prematuridad. [Internet]. 2023. [citado el 26 de agosto de 2024]. Disponible en: https://www.nei.nih.gov/espanol/aprenda-sobre-la-salud-ocular/enfermedades-y-afecciones-de-los-ojos/retinopatia-de-la-prematuridad#:~:text=La%20retinopat%C3%ADa%20de%20prematuridad%20ocurre,leves%20y%20mejoran%20sin%20tratamiento
  5. Aldo Bancalari, M., Schade, R. Retinopatía del prematuro: Actualización en detección y tratamiento. Revista chilena de pediatría. 2020;91(1).
  6. Khazaeni, L.M. Retinopatía del prematuro. MSD Manuals. [Internet]. 2022. [citado el 26 de agosto de 2024]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es-es/hogar/salud-infantil/trastornos-oculares-en-ni%C3%B1os/retinopat%C3%ADa-del-prematuro

 

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