AUTORES
- Marta López Rubio. Graduado en Enfermería. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Laura Pueyo Galindo. Graduado en Enfermería. Enfermera en Clínica Privada. Aragón, España.
- Paula Verdugo Altamirano. Graduado en Enfermería. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- María Luisa Pineda Romero. Graduado en Enfermería. Enfermera en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Karen Vanessa Mira Escobar. Graduado en Enfermería. Enfermera en Clínica Privada. Aragón, España.
- Juan Antonio López Rodríguez. Graduado en Enfermería. Enfermera en el servicio aragonés de Salud. Aragón, España.
RESUMEN
El balón de contrapulsación intraaórtico (BCIA) es un dispositivo que consigue disminuir el trabajo ventricular a través de reducir las resistencias vasculares e incrementar la presión arterial media mediante el inflado de un balón intraaórtico en fase diastólica y posterior desinflado en el inicio de la sístole ventricular. Actualmente, el BCIA es el tratamiento de elección en un amplio rango de pacientes que padecen enfermedades cardiovasculares graves.
Dado su alto índice de utilización y la difícil formación respecto a su manejo y cuidados necesitados por parte del personal de enfermería, preveo la necesidad de crear un protocolo de actuación estandarizado para este tipo de pacientes.
Para ello he realizado una exhaustiva revisión bibliográfica en diferentes bases de datos científicas utilizando diversas estrategias de búsqueda con el fin de recopilar la información y evidencia científica suficiente para obtener el necesario valor y rigor académico.
Finalmente como resultado de la metodología aplicada presentó un protocolo de actuación en el cual se recogen los signos y síntomas que pueden asociarse a las posibles complicaciones del uso del BCIA, así como sus diferentes causas y formas de actuación en cada caso.
PALABRAS CLAVE
Contrapulsador intraaórtico, atención de enfermería.
ABSTRACT
The intra-aortic balloon pump (IABP) is a device that reduces ventricular work by reducing vascular resistance and increasing mean arterial pressure by inflating an intra-aortic balloon in the diastolic phase and subsequently deflating it at the beginning of ventricular systole. Currently, IABP is the treatment of choice in a wide range of patients suffering from serious cardiovascular diseases.
Given its high utilization rate and the difficult training regarding its management and care required by nursing staff, I foresee the need to create a standardized action protocol for this type of patient.
To do this, I have carried out an exhaustive bibliographic review in different scientific databases using various search strategies in order to compile sufficient information and scientific evidence to obtain the necessary value and academic rigor.
Finally, as a result of the applied methodology, I present an action protocol in which the signs and symptoms that may be associated with the possible complications of the use of the IABP are collected, as well as their different causes and forms of action in each case.
KEY WORDS
Intra-Aortic balloon pumping, nursing care.
INTRODUCCIÓN
FORMULACIÓN DEL PROBLEMA:
Actualmente, el balón de contrapulsación intraaórtico (BCIA) es tratamiento de elección en un amplio rango de pacientes que padecen enfermedades cardiovasculares graves1, abarca desde la estabilización hemodinámica en pacientes que sufren complicaciones del infarto agudo de miocardio (IAM) o del shock cardiogénico, hasta otros considerados de alto riesgo y que serán sometidos a cirugía cardíaca o angioplastia, incluyendo aquellos en los que su uso sirve como puente al trasplante cardíaco2.
La primera aplicación clínica del BCIA fue a finales de 1960 y se ha convertido en el dispositivo de asistencia circulatoria más ampliamente utilizado hoy en día. Esta técnica se instauró como respuesta a la necesidad de medios más eficaces en el tratamiento del shock cardiogénico, cuya mortalidad se aproximaba al 100%3.
El BCIA, consigue disminuir el trabajo ventricular a través de modificar disminuir las resistencias vasculares e incrementar la presión arterial media mediante un inflado en fase diastólica y posterior desinflado en el inicio de la sístole ventricular. Por lo tanto, resulta evidente la importancia de una buena sincronización entre la contrapulsación y el latido cardíaco del paciente4.
OBJETIVO
Llevar a cabo una metodología adecuada para realizar un estudio científico a partir del que se establece un protocolo de actuación de enfermería para los pacientes ingresados en la Unidad de Cuidados Intensivos y portadores de un BCIA, actualizando y asegurando el conocimiento necesario por parte del profesional de enfermería para dar respuesta a los requerimientos que presentan los pacientes con BCIA.
JUSTIFICACIÓN
Dado el alto índice de utilización del BCIA y la difícil formación respecto a su manejo y cuidados necesitados por parte del personal de enfermería, dispongo de la necesidad de crear un protocolo de actuación estandarizado para este tipo de pacientes.
El personal de enfermería debe tener los conocimientos necesarios para el control de los valores hemodinámicos y poder relacionarlos con signos y síntomas de vital importancia, mantener un correcto funcionamiento y al fin y al cabo prevenir y detectar complicaciones que pueden comprometer la vida del paciente5.
Esta técnica me ha despertado un especial interés por lo que independientemente de que es poco probable realizar un estudio cualitativo sobre la misma, he creído de interés realizar una amplia revisión bibliográfica con vistas a una posterior extensión y desarrollo de procedimientos específicos para enfermería.
MARCO DE REFERENCIA
FUNDAMENTOS TEÓRICOS:
A diferencia de los medicamentos inotrópicos el BCIA ofrece una asistencia fisiológica al miocardio, disminuyendo la demanda de oxígeno y mejorando la perfusión coronaria.
La eficacia hemodinámica de la contrapulsación depende totalmente de la sincronización del inflado y desinflado del mismo en relación con los diferentes eventos del ciclo cardíaco.
Por lo general se utilizan signos electrocardiográficos como señales para la contrapulsación, aunque también se puede utilizar la curva de la presión arterial o un ritmo de marcapasos6.
La contrapulsación se inicia con el estímulo del complejo QRS, el balón inmediatamente se desinfla, en este momento tiene lugar la sístole cardiaca, con el desinflado se produce una remoción física de 30 a 40 cc de volumen en el interior de la aorta. Esta rápida disminución de volumen hace que la presión aortica caiga justo antes del inicio de la eyección del ventrículo izquierdo, o sea que éste al expeler la sangre lo hará contra una carga o presión menor, disminuyendo así la resistencia a la eyección sistólica, por lo que el trabajo cardiaco y la demanda de oxígeno del mismo se reducen7.
Tan pronto como la válvula aórtica se cierra, el balón se infla en lo que es la diástole cardiaca, mediante el estímulo de la onda T. Este volumen aórtico aumentado, aumenta la presión diastólica y por lo tanto mejorara el flujo y la perfusión coronaria y consecuentemente la de otros órganos8.
Si la señal del ECG no es clara o es interferida, se puede reemplazar por la señal de la onda arterial del paciente. El inflado del balón de contrapulsación se realizará al inicio de la diástole, es decir, inmediatamente después del cierre de la válvula aórtica, que se manifiesta en la onda de presión arterial en la cisura dícrota9.
El desinflado del balón se debe producir durante la contracción isovolumétrica, es decir, inmediatamente antes de la aparición de la sístole arterial.
El BCIA es utilizado cuando el ventrículo izquierdo no puede cumplir satisfactoriamente su función de bombeo. Se encuentra indicado en pacientes con diversas patologías10.
- Angina inestable refractaria al tratamiento médico.
- Insuficiencia cardiaca isquémica, necrótica o postoperatoria que no responde al tratamiento farmacológico convencional a dosis máximas
- Taquicardia ventricular refractaria de sospecha etiológica de isquemia.
- Miocarditis aguda con insuficiencia cardiaca.
- Shock cardiogénico especialmente en el seno del IAM o en shock séptico
- Síndrome de bajo gasto cardíaco.
- Traumatismo torácico.
- Estenosis válvula aórtica.
- Puede utilizarse como método de apoyo:
- durante la angioplastia coronaria transluminal percutánea de alto riesgo o baja fracción de eyección
- Reperfusión en caso de infarto agudo de miocardio en la zona afectada.
- Método de apoyo ventricular en valvuloplastias en ausencia de insuficiencia aortica.
- Soporte cardiaco en pacientes quirúrgicos.
- Trasplante cardiaco11.
ANTECEDENTES DEL PROBLEMA:
Esta técnica invasiva necesita la estandarización de intervenciones de enfermería.
Dadas las características de esta técnica y de aquellas posibles complicaciones, que más adelante analizaremos, no cabe duda de que la identificación a partir de los diferentes signos y síntomas facilitarían la actuación de enfermería12.
Las complicaciones que podemos encontrarnos son las siguientes:
Isquemia de extremidades:
La isquemia de las extremidades inferiores es la complicación más frecuente de BCIA. Las causas principales son: obstrucción de una arteria por desplazamiento del catéter, lesión arterial en relación a la inserción del catéter y tromboembolismo13. Si el balón se desplaza cefálicamente puede obstruir el nacimiento de las arterias carótidas con compromiso cerebral. Se observarán signos de disminución del nivel de conciencia con evolución hacia el coma, convulsiones y signos neurológicos focales.
Si el balón se desplaza obstruyendo la arteria subclavia, especialmente la izquierda, el paciente padecerá dolor, parestesias y disfuncionalidad en el brazo afectado.
Si el balón se desplaza caudalmente puede ocluir el nacimiento de las arterias renales, lo que se manifestará con una oligoanuria e hiperkalemia14.
La posición descendida del balón de contrapulsación puede ocluir las arterias mesentéricas, provocando una isquemia e infarto mesentérico de muy mal pronóstico o inclusive unos días después, puede aparecer una colecistitis no litiásica que requiere una intervención quirúrgica abdominal. Los signos y síntomas que se pueden observar son: disminución de los ruidos intestinales, abdomen distendido, leucocitosis y diarrea15.
Enfermería debe completar una exhaustiva evaluación vascular periférica antes de la implantación del BCIA y deberá seguir reevaluando periódicamente debido a las complicaciones a largo plazo relacionados con la disminución de la perfusión.
Es necesario evaluar indicaciones de mala perfusión arterial como cianosis, palidez, o frialdad de cada extremidad.
La pérdida de pulsos periféricos es un signo muy frecuente que aparece entre el 20% y el 25% de los pacientes. Se deben palpar pulsos femoral, poplíteo, dorsal del pie, y tibiales posteriores.
Resulta recomendable marcar los puntos de forma bilateral con un marcador permanente antes de insertar el catéter. El 8% y el 10% de la población no tiene pulso palpable dorsal del pie
Si resulta compleja la identificación de pulsos distales podemos evaluarlo mediante un dispositivo de ultrasonidos Doppler.
Es recomendable comprobar y registrar la presencia o ausencia de pulsos de la arteria femoral, poplítea, pedio dorsal y tibiales posteriores, así como signos de buena o mala perfusión arterial periférica cada quince minutos durante la primera hora después de haber insertado el catéter, cada treinta minutos durante la segunda hora, cada hora durante las siguientes dos horas, y luego cada cuatro horas hasta que se retira el catéter16.
En la mayoría de los casos, la retirada del BCIA resuelve la isquemia; rara vez es necesaria una amputación parcial debido a la isquemia prolongada17.
Síndrome compartimental:
El síndrome compartimental se define como la condición en la que el incremento de presión reduce el flujo capilar comprometiendo los tejidos que se encuentran dentro de la fascia que recubre los tejidos, pues se produce en un espacio no distensible o cerrado.
El síndrome compartimental puede ser provocado por cualquier motivo que reduzca el flujo sanguíneo capilar, tales como la dificultad de la inserción del catéter, preexistente enfermedad periférica vascular, fármacos vasopresores, largos períodos de inmovilización o trombosis18.
Enfermería debe conocer los cambios que pueden conducir al síndrome compartimental. Los signos y síntomas son dolor profundo, edema, parestesia y parálisis localizada en el compartimiento. La presión del compartimiento puede ser suficiente para causar daño nervioso y muscular, pero no la oclusión arterial o la pérdida de pulsos periféricos. Esto diferencia al síndrome compartimental de la isquemia19.
La medición directa de la presión se realiza con un catéter que se inserta en el compartimento, lo que permite la medición directa de la presión. La presión normal de perfusión capilar es de 25 mm Hg. La presión del tejido muscular normal es de 0 a 12 mm Hg. Cuando la presión del tejido excede la presión de perfusión capilar, surge el colapso de los capilares. Una presión del compartimiento de más de 30 mm Hg es una indicación de síndrome compartimental que requiere una intervención rápida, mientras que una presión de 70 mm Hg o superior requiere fasciotomía agudo quirúrgico para evitar contracturas o rabdomiólisis con insuficiencia renal aguda.
Disección aórtica:
La disección de la aorta es una complicación grave que puede ser causada por un traumatismo debido a la dificultad de insertar, reposicionar o mover el catéter del BCIA20. Los síntomas de la disección aórtica incluyen dolor dorsal, abdominal y asincronismo entre pulso carotideo y femoral. Los pulsos periféricos pueden ser desiguales, el gasto cardíaco y la función renal pueden disminuir.
La disección aórtica es una complicación de emergencia que precisa intervención quirúrgica.
Migración del catéter:
Después de insertar el BCIA es necesario controlar y prevenir la migración del catéter. Se realiza una radiografía de tórax de seguimiento, la posición correcta del catéter es de 2 cm por debajo del origen de la arteria subclavia izquierda, por encima de las arterias renales, entre la segunda y tercera costilla21.
El paciente debe ser movilizado por el personal sanitario, siendo supervisado por enfermería. Es necesario mantener la pierna con el punto de punción inmóvil, evitando la flexión de cadera. El cabecero de la cama puede elevarse como máximo 30º.
El catéter puede migrar entre 1 y 4,5 cm cuando el paciente se sienta22.
Alteraciones hematológicas:
Otra posible complicación que puede ocurrir es una hemorragia sistémica o local.
La trombocitopenia por el uso de anticoagulantes en pacientes que requieren BCIA reduce el riesgo de complicaciones tromboembólicas, pero puede aumentar el riesgo de hemorragia.
Por otra parte, la trombocitopenia también puede ser resultado de la destrucción de las plaquetas debido al traumatismo mecánico que se produce durante el inflado del balón contra la pared aórtica.
El nivel de hemoglobina, hematocrito, recuento plaquetario, tiempo de protrombina y tiempo de tromboplastina deben ser controlados ya que cambios abruptos en ellos podrían ser indicativos de una hemorragia23.
Rotura del globo:
La presencia de sangre en la tubuladura del BCIA es indicio de rotura del balón. Cuando se rompe el globo del catéter, el reconocimiento inmediato y retirada del mismo son cruciales. Si la rotura es mínima, el monitor indicará «fuga de gas”. Esto bien puede producir una embolia gaseosa o bien el atrapamiento del catéter que se llena de sangre coagulada y esto no permite que el balón pueda desinflarse completamente. Como resultado, el catéter no puede ser extraído24.
El tratamiento para un globo atrapado es la extirpación quirúrgica; sin embargo, el coágulo se puede disolver mediante fibrinólisis y finalmente retirar el catéter por la arteria femoral25.
Infección:
La segunda complicación más frecuente del BCIA es la infección en el punto de inserción del catéter. Ésta se manifiesta mediante aumento de la temperatura, edema y eritema a nivel local26.
Es recomendable realizar cultivos sanguíneos rutinarios que descarten situaciones de sepsis.Es objetivo de enfermería la identificación de signos de infección. Es necesaria la utilización de una técnica aséptica durante todo el procedimiento de inserción y durante la manipulación del catéter27.
Úlceras cutáneas:
Debido a la movilidad reducida, alteración de la percepción sensorial y la perfusión tisular alterada, los pacientes portadores de BCIA son candidatos para el desarrollo de úlceras por presión28.
En estos pacientes generalmente se encuentra limitada la movilidad debido a la ventilación mecánica, sedación profunda, restricciones físicas, dispositivos de inmovilización, y la inestabilidad hemodinámica. La presencia del catéter en la arteria femoral expone a los pacientes a una disminución de la perfusión tisular a la extremidad afectada29.
Es recomendable utilizar dispositivos reductores de presión, tales como colchones antiescaras, diseñados para mantener una baja presión en los tejidos tisulares30.
Se deben realizar cambios posturales cada 1 o 2 horas para promover la integridad de la piel, asegurándonos de una buena hidratación con ácidos grasos hiperoxigenados y un correcto aporte nutricional.
ELABORACIÓN DE HIPÓTESIS
¿Existe un protocolo específico de enfermería para pacientes portadores de balón de contrapulsación intraaórtico?
A partir de lo expuesto anteriormente se puede colegir que tanto la presencia como la gravedad de las complicaciones asociadas al paciente, ya extremadamente graves, requeriría la organización de un procedimiento para enfermería que facilitara el tratamiento de estos pacientes.
METODOLOGÍA
Este trabajo se ha realizado sobre la base de una revisión bibliográfica con el fin de recopilar la información y evidencia científica suficiente para obtener el necesario valor y rigor académico.
La búsqueda ha sido realizada en diferentes bases de datos científicas, además de otros documentos facilitados por unidades de cuidados intensivos. Para ello se utilizan términos o palabras clave, con la finalidad de obtener información relevante para el desarrollo de este proyecto.
Una vez identificadas las palabras clave he utilizado el portal de biblioteca virtual de la salud para identificar los términos en Descriptores de ciencias de la salud (términos DesC).
“Enfermería (Nurse), Protocolo (Protocols, Cuidados de enfermería (Nursig care), Balón de contrapulsación intraaórtico BCIA (Intra-aortic balloon pump IAB)”.
La búsqueda bibliográfica, se ha realizado a través de diferentes bases de datos: PUBMED, IME, COCHRANE, TRIP DATABASE, ENFISPO.
En cada base de datos se utiliza una estrategia de búsqueda diferente:
PUDMED/MEDLINE. Es la base de datos más importante de la National Library of Medicine (NLM) abarcando los campos de la medicina, oncología, enfermería, odontología, veterinaria, salud pública y ciencia preclínicas.
PubMed es un proyecto desarrollado por la National Center for Biotechnology information (NCBI) en la NLM. Permite el acceso a base de datos bibliográficos compartidos. Actualmente supera los 16 millones de referencias, disponible de manera gratuita a través de internet.
Se lleva a cabo una búsqueda a través de términos MeSH ya que constituye la herramienta lingüística por excelencia para realizar búsquedas bibliográficas de alta calidad. Utilizo los términos “nursing care” AND “Intra-Aortic Balloon Pumping”, marcando los Subheadings nursing, OR organization and administration, OR therapeutic use, OR utilization. Para la cohesión de los términos utilizo Booleanos, que permiten ampliar o reducir la búsqueda. En este caso los Booleanos utilizados son AND y OR. Obtener tres resultados:
- Tremper RS. Intra-aortic balloon pump therapy a primer for perioperative nurse AornJj. 2006; 84(1):34-44.
- Molnar HM. Intra-aortic balloon pump: nursing implications for patients with an iliac artery approach. American Journal of Critical Care 1998;7(4):300-5.
- Geiger J, Hall T, Breeze E, Davey C, Jones A, Stackhouse D. Intra-aortic balloon pumps in children: a small-nursing-team approach.. Crit Care Nurse. 1997; 17(3):79-86.
Añadiendo (AND) a la búsqueda el término MesH “clinical protocols” no obtengo ningún resultado.
La siguiente base de datos utilizada es IME. Contiene la producción científica publicada en España desde los años 70. Recogen fundamentalmente artículos de revistas científicas y de forma selectiva actas de congresos, series, informes y monografías.
Para realizar la búsqueda introduzco en búsqueda simple “cuidados de enfermería” “balón de contrapulsación intraaórtico”, obteniendo cinco resultados de interés.
- Martínez Sellés, M; Gallego, L; Ruiz, J; Fernández Avilés, F, Órdenes de no reanimar y cuidados paliativos en pacientes fallecidos en un servicio de cardiología. ¿Qué podemos mejorar?. Revista Española de Cardiología 2010; 63(02):233-7.
- Gallego López, JM; Carmona Simarro, JV; Soliveres Ripoll, J; Gans Llorens, FJ. Balón de contrapulsión intraaórtico (BCIA): Conceptos y cuidados de enfermería. Enfermería en Cardiología 2003; 28: 35-39.
- Casado Dones, MJ; Fernández Balcones, C; Cacharro Caminero, ML; Cruz Martín, RM; Pérez López, N; Moreno González, C, Cuidados de enfermería en la implantación, mantenimiento y retirada del balón de contrapulsación intraaórtica. Enfermería Intensiva 2002; 13(4): 164-170
- López Díaz, C; López Arroyo, MA; Borrego Blanco, B. Pacientes con balón de contrapulsación intraaórtico. Cuidados de enfermería. Revista Rol de Enfermería 2000, 23(5):331-333.
- López Díaz, C; López Díaz, MA; Borrego Blanco, B, Balón de contrapulsación intraaórtico Revista Rol de Enfermería 1999; 22(9): 638-642.
BIBLIOTECA COCHRANE PLUS promueve el trabajo de Colaboración Cochrane y de otros organismos, reúne información fiable para guiar las decisiones en la atención sanitaria. El acceso universal gratuito a la base de datos, en todo el territorio español, es posible gracias a la suscripción realizada por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
Para realizar la búsqueda utilizó el término “Intra-aortic balloon pumping”. Obtengo 110 artículos interesantes, relacionados con la contrapulsación pero no centrados en el objetivo del estudio, por ello se decidió delimitar la búsqueda utilizando el descriptor nursing, de este modo no existen artículos encontrados.
Empleo la búsqueda asistida, introduciendo los términos “Nursing care” AND “Intra-aortic balloon pump”. Se obtuvo 6 resultados de interés.
- McInnes E, Bell-Syer S, Dumville Jo C, Legood R, Cullum N. Superficies de apoyo para la prevención de úlceras por presión. La Biblioteca Cochrane Plus 2008;4 http://www.bibliotecacochrane.com/BCPGetDocument.asp?SessionID=%2010562529&DocumentID=CD001735
- Hawkes CA, Dhileepan S, Foxcroft D. Extubación precoz en pacientes quirúrgicos cardíacos adultos. La Biblioteca Cochrane Plus 2008;4 http://www.bibliotecacochrane.com/BCPGetDocument.asp?SessionID=%2010562529&DocumentID=CD003587
- Hadadzadeh M, Hosseini SH, Mostafavi Pour Manshadi SMY, Naderi N, Emami Meybodi M. Effect of milrinone on short term outcome of patients with myocardial dysfunction undergoing off-pump coronary artery bypass graft: A randomized clinical trial. European Journal Of Cardiovascular Nursing 2013;12 45-51.
- de Laat E, Schoonhoven L, Grypdonck M, Verbeek A, de Graaf R, Pickkers P, van Achterberg T. Early postoperative 30 degrees lateral positioning after coronary artery surgery: influence on cardiac output. Journal Of Clinical Nursing 2007; 16 (4): 654-61.
- Cadigan ME, Caruso NA, Haldeman SM, McNamara ME, Noyes DA, Spadafora MA, Carroll DL. The effects of music on cardiac patients on bed rest. Progress In Cardiovascular Nursing 2001;16(1):5-13.
- Jesurum J, Joseph K, Davis JM, Suki RBalloons, beds, and breakdown. Effects of low-air loss therapy on the development of pressure ulcers in cardiovascular surgical patients with intra-aortic balloon pump support. Critical Care Nursing Clinic Of North America 1996; 8(4):423-40.
TRIP DATABASE desde 1997 es un motor de búsqueda clínica diseñado para permitir a los usuarios encontrar y utilizar evidencia de la investigación de alta calidad para apoyar su práctica y / o cuidado de forma rápida y sencilla.
Se realizó una búsqueda simple añadiendo los términos “nursing care Intra-aortic balloon pump” y se obtuvieron 123 artículos. No tengo la posibilidad de realizar una búsqueda más avanzada ya que la opción que ofrece el buscador es de pago. Entre los artículos selecciono los que tratan sobre el objeto de estudio.
- Giacomini M, DeJean D, Simeonov D, Smith A. Intra-Aortic Balloon Pumps for Heart Failure Management.Health Quality Ontario 2012; 12(20):1-60.
- Lewis PA, Ward DA, Courtney MD. The intra-aortic balloon pump in heart failure management: Implications for nursing practice. Australian Critical Care 2009; 22(3):125-31.
La base de datos utilizada a continuación es ENFISIPO. Esta página permite la consulta del catálogo de artículos de la selección de revistas en español que se reciben en la Biblioteca de la Facultad de Enfermería, Fisioterapia y Podología de la Universidad Complutense de Madrid
Para realizar la búsqueda incluyó en el buscador el término «balón de contrapulsación intraaórtico”, obteniendo 11 resultados estrechamente relacionados con el objetivo de estudio, ya que la página recoge diversa información específica de enfermería.
- Bejarano Moreno M.M, Cazorla López L, Palomo Macías R. Cuidado enfermero del paciente con balón de contrapulsación intraaórtico.; Metas de Enfermería 2011; 14(10): 8-14.
- Tineo Drove T, Briñón González P, Rivas de Pablo M.D, Gómez Puyuelo M, Sanz Martín, J.F. Paciente sometido a cirugía extracorpórea: cuidados de enfermería en la inserción y manejo del balón de contrapulsación intraaórtico; Nursing 2009 ; 27(10) : 56-61.
- Lanzarot Moreno F, Gómez-Calcerrada Pérez P, Sinisterra Aquilino J, Gutiérrez Rubio JM. Traslado en helicóptero medicalizado (HEMS) de pacientes portadores de un balón intraaórtico de contrapulsación (BIAC). Puesta al Día en Urgencias, Emergencias y Catástrofes 2008 ; 8(3) : 125-131.
- Gallego López JM, Carmona Simarro JV, Soliveres Ripoll J, Gans llorens FJ. Balón de contrapulsación intraaórtico (BCIA): conceptos y cuidados de enfermería. Enfermería en Cardiología 2003; 28: 35-39.
- Casado Dones MJ, Fernández Balcones C, Cacharro Caminero ML, Cruz Martín RM, Pérez López N, Moreno González C. Cuidados de enfermería en la implantación, mantenimiento y retirada del balón de contrapulsación intraaórtica. Enfermería Intensiva 2002; 13(4): 164-170.
- Habans Sanzberro A, Reguera Alonso AI, Gutiérrez Rodríguez P. El balón de contrapulsación intraaórtico: funcionamiento y cuidados de enfermería. Enfermería Científica 2001; 230: 84-89.
López Díaz C, López Arroyo M, Borrego Blanco B. Pacientes con balón de contrapulsación intraaórtico: cuidados de enfermería, Revista Rol de Enfermería 2000; 23(5): 331-333.
- Marzal Cotanda A. Balón de contrapulsación intraaórtico. Enfermería Integral 1999; 48: 14-20.
- Muñoz Arteaga D, Aranda García M. El balón de contrapulsación intraaórtica como soporte de un traslado interhospitalario de pacientes críticos. Hygia 1997; 36: 34-38.
- Leal Cebrecos J, García Navarro M. Balón de contrapulsación intraaórtico (IABP); Revista Rol de Enfermería 1986; 96: 42-46.
- Muñoz I, Buj Fernández A.Balón de contrapulsación intraaórtico. Revista Rol de Enfermería 1990; 142: 77-80.
RESULTADOS
Como resultado de la metodología aplicada presento el siguiente protocolo de actuación para enfermería en el cual podemos observar los signos y síntomas que pueden derivar de las posibles complicaciones del uso del BCIA, así como sus diferentes causas y forma de actuación médica y enfermera en cada caso. Anexo I
CONCLUSIONES
A partir del proyecto presentado me planteo la aplicación del protocolo en pacientes con BCIA realizando un estudio prospectivo en los que intervendrían todos los pacientes en los que se llevará a cabo la técnica objeto del presente trabajo de fin de grado en la UCI coronaria del hospital Miguel Servet.
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ANEXO I: Tabla 1- Protocolo de cuidados de enfermería para pacientes portadores de BCIA.
| CONTROL/ DETECCIÓ
ENFERMERA |
SIGNOS Y SÍNTOMA
CLAVE |
EVENTO | POSIBLE CAUSA | ACTUACIÓN | ACTUACIÓN ENFERMERA |
| Vigilar el nivel de consciencia. | Disminución del nivel de consciencia, coma o convulsiones. | Cerebral. | Desplazamiento del catéter cefálicamente obstruyendo las arterias carótidas. | Retirada o recolocación del BCIA. | Realizar escala de Glasgow por turno.
Registrar en gráfica de enfermería. |
| Comprobar dolor, pulso, temperatura y parestesias en extremidades. | Disfuncionalidad del miembro superior afectado, dolor y parestesias. | Sensitivo/ Vascular. | Desplazamiento del catéter obstruyendo arteria subclavia. | Retirada o recolocación del BCIA. | Valorar pulso radial, coloración y temperatura por turno.
Registrar en gráfica de enfermería. |
| Dolor, edema, paresia, frialdad en extremidades. | Musculoesquelético. | Síndrome compartimental. | Comprobar existencia del síndrome y fasciotomía. | Comprobar pulsos, temperatura y dolor por turno. Registrar en gráfica de enfermería. | |
| Control diuresis. | Hipercalcemia, elevación de urea y creatinina sérica y oligoanuria. | Renal. | Desplazamiento del catéter caudalmente obstruyendo arterias renales. | Retirada o recolocación del BCIA. | Control diuresis por turno.
Realizar analítica de control. Registrar en gráfica de enfermería. |
| Vigilar el abdomen. | Disminución de los ruidos intestinales, abdomen distendido, defensa abdominal y diarrea. | Isquemia e infarto mesentérico. | Desplazamiento y oclusión de arterias mesentéricas. | Retirada o recolocación del BCIA. | Palpación y auscultación abdominal.
Observar heces. Registrar en gráfica de enfermería. |
| Control hemodinámico | Asincronismo entre pulso carotideo y femoral, signos de bajo gasto, presión arterial y dolor transfixivo. | Vascular. | Disección aórtica. | Intervención quirúrgica. | Comprobar pulsos carotídeo y femoral. Control de constantes.
Registrar en gráfica de enfermería. |
| Control analítico. | Alteración de valores normales de hematología. | Hematológico. | Uso de anticoagulantes y traumatismo mecánico. | Intervención según hallazgos. | Revisar analítica.
Registrar en gráfica de enfermería. |
| Control del dispositivo. | Presencia de sangre en la tubuladura del BCIA. | Coagulación interna del globo. | Rotura del globo. | Uso de fibrinolíticos y finalmente Extirpación del globo. | Comprobar existencia. Registrar en gráfica de enfermería. |
| Control de signos de infección local. | Fiebre, edema, eritema e infección local. | Infeccioso. | Infección local. | Inspección y hemocultivos rutinarios. | Vigilar temperatura y signos locales de infección Registrar en gráfica de enfermería. |
| Vigilar signos cutáneos. | Eritema y abrasión. | Úlceras cutáneas. | Inmovilización. | Prescribir tratamiento. | Colchones antiescaras.
Cambios posturales cada 1 o 2 horas. Hidratación cutánea con ácidos grasos hiperoxigenados. |