AUTORES
- Ana Ordás Viñuales. Médica Especialista en Atención Primaria y Comunitaria. Centro de Salud de Épila. Sector III del Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza. España.
- Pablo Vadillo Martín. Médico Interno Residente en Cardiología. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza. España.
- Jorge Canela Royo. Médico Interno Residente de Medicina Familiar y Comunitaria del Sector III Zaragoza, CS Delicias Norte. Zaragoza. España.
- Berta Comeras Hernández. Médico Interno Residente de Medicina Familiar y Comunitaria del Sector III Zaragoza, CS Cariñena. Zaragoza. España.
- Marta Blasco Gómez. Médico Interno Residente de Medicina Familiar y Comunitaria del Sector III Zaragoza, CS Delicias Sur. Zaragoza. España.
- Esther María Vallejo Vera. Médico Interno Residente de Medicina Familiar y Comunitaria del Sector III Zaragoza, CS Delicias Sur. Zaragoza. España.
RESUMEN
Actualmente, el tabaquismo está estrechamente relacionado con aumento de riesgo cardiovascular, varios tipos de cáncer y enfermedades respiratorias.
Es una de las etiologías principales de múltiples enfermedades crónicas y agudas que causan incapacidad y fallecimiento prematuro. Además, al ser un hábito prevenible, merece la pena abordarlo de forma multidisciplinar con tratamientos farmacológicos y no farmacológicos. El tabaquismo es una adicción, con dependencia física y psicológica, una de las principales sustancias adictivas es la nicotina, motivo por el que muchas estrategias terapéuticas se centran en la nicotina (con parches o chicles de nicotina), pero también se manejan otros fármacos como la vareniclina, citisiniclina y bupropión, que controlar síntomas de abstinencia y el deseo de fumar. Para obtener una estrategia más efectiva se requiere motivación por parte del paciente y enfoques combinados con apoyo psicológico adecuado y terapia cognitivo-conductual para ayudar con la modificación de los patrones y emociones que están reforzando el hábito tabáquico. Existe evidencia científica para pensar que un abordaje combinado de tratamientos farmacológicos junto a tratamientos no farmacológicos, incrementa de forma significativa la probabilidad de éxito para el cese del hábito tabáquico.
PALABRAS CLAVE
Tabaquismo, tabaco, adicción, riesgo cardiovascular, cáncer.
ABSTRACT
Currently, smoking is closely associated with an increased risk of cardiovascular disease, various types of cancer, and respiratory diseases. It is one of the main etiologies of multiple chronic and acute diseases that cause disability and premature death. Furthermore, since it is a preventable habit, it is worth addressing it in a multidisciplinary way with both pharmacological and non-pharmacological treatments. Smoking is an addiction with physical and psychological dependence, with nicotine being one of the main addictive substances. For this reason, many therapeutic strategies focus on nicotine (through nicotine patches or gum), but other medications such as varenicline, cytisinicline, and bupropion are also used to control withdrawal symptoms and cravings. To achieve a more effective strategy, motivation from the patient is required, as well as combined approaches with adequate psychological support and cognitive-behavioral therapy to help modify the patterns and emotions that reinforce the smoking habit. There is scientific evidence to suggest that a combined approach of pharmacological treatments along with non-pharmacological treatments significantly increases the likelihood of success in quitting smoking.
KEY WORDS
Smoking, tobacco, addiction, cardiovascular risk, cancer.
DESARROLLO DEL TEMA
En la actualidad, el tabaquismo supone una de las causas principales de morbi-mortalidad mundial, siendo responsable de multitud de muertes prematuras y discapacidad, y precisando ser un foco importante de medidas de salud pública mundial. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el tabaco es la causa principal y directa de muerte anual, en más de 8 millones de pacientes en el mundo. Está relacionado en la etiopatogenia de diversas enfermedades crónicas y agudas de índole cardiovascular, respiratoria y oncológica.
Pese a la información actual disponible sobre el riesgo del hábito tabáquico, el consumo de tabaco continúa siendo muy prevalente, en parte condicionado por la naturaleza adictiva del mismo. Las sustancias de las que está compuesto el tabaco tienen carácter adictivo, siendo la principal la nicotina, que genera dependencia física y psicológica.
El tratamiento para la cesión del consumo de tabaco se encuentra en constante evolución desde las últimas décadas. Actualmente la evidencia científica sugiere que una combinación de tratamiento farmacológico y no farmacológico incrementa de forma significativa las probabilidades de éxito.
Los tratamientos farmacológicos cuentan con terapias sustitutivas de nicotina (parches, chicles, aerosoles nasales) y fármacos no nicotínicos cómo vareniclina, bupropión y citisiniclina.
En cuanto a tratamientos no farmacológicos, se centran en la modificación de los comportamientos y emociones que asocia el paciente al tabaco; ayudando al paciente a manejar las emociones y desencadenantes sociales que les refuerzan el hábito tabáquico, y una vez cesado este, son fundamentales para afrontar las posibles recaídas. Han demostrado una elevada eficacia la terapia cognitivo-conductual, los programas de apoyo grupal y el asesoramiento psicológico.
Tratamientos farmacológicos:
Habitualmente se dividen en dos categorías: Fármacos que ayudan a disminuir los síntomas de abstinencia y fármacos que reducen el deseo de fumar.
Sustitutos de Nicotina:
Liberan una dosis de nicotina controlada, de forma gradual, ayudando a reducir la abstinencia de la misma. La diana molecular principal de estos fármacos son los receptores nicotínicos α4β2 del cerebro, que son los receptores más relevantes en la adicción al trabajo y se encuentran localizados en las neuronas dopaminérgicas del cerebro. De esta forma, se controla la clínica de abstinencia prescindiendo del resto de productos tóxicos del tabaco.
Estos fármacos se encuentran en múltiples formatos.
Bupropion:
Pertenece a la familia de los antidepresivos, pero tiene indicación para dejar de fumar. Actúa como inhibidor de la recaptación de neurotransmisores como la dopamina y la noradrenalina; aumentando su disponibilidad. Y también tiene cierta acción sobre la activación de los receptores nicotínicos cerebrales. De este modo, ayuda a disminuir los síntomas de abstinencia, mejora el ánimo y reduce la ansiedad.
Vareniclina:
Es un fármaco no nicotínico, que actúa tanto como agonista parcial de los receptores nicotínicos de acetilcolina α4β2; cómo antagonista de los receptores de nicotina, bloqueando la acción de la nicotina exógena. Por lo que actúa favoreciendo la liberación de nicotina que se liberaría con el consumo de la misma, disminuyendo los síntomas de abstinencia y reduciendo la sensación de placer que produce el tabaco.
Citisiniclina:
Al igual que la vareniclina, es un agonista parcial de los receptores nicotínicos α4β2, actuando por tanto, de forma muy similar a la vareniclina, disminuyendo el deseo de fumar y reduciendo los síntomas de abstinencia.
Tratamientos no farmacológicos:
Abordan los aspectos emocionales y conductuales de la adicción al tabaco.
Terapia cognitivo-conductual:
Es una de las terapias más efectivas en el tratamiento del tabaquismo. Tiene como objetivo modificar los patrones de comportamiento que contribuyen al hábito de fumar, ayudando a los adictos al tabaco a identificar sus pensamientos, enseñándoles técnicas para manejar y gestionar los desencadenantes que le llevan al consumo de tabaco, como son el estrés o la ansiedad. Promoviendo el refuerzo positivo y la modificación del comportamiento, ayudándoles a desarrollar nuevas estrategias de afrontamiento frente a situaciones en las que normalmente fumarían.
Se ha demostrado que la terapia cognitivo-conductual es altamente eficaz cuando se combina con medicamentos, con tasas de éxito significativamente mayores.
Programas de apoyo grupal:
Son grupos guiados por terapeutas expertos en la materia, y son de gran utilidad para que las personas en la misma situación, compartan sus experiencias, en un ambiente de comprensión y apoyo. Además, el acudir a estos grupos de apoyo, favorece la motivación y responsabilidad, reduce la soledad y ayuda al afrontamiento de las situaciones de tentación con herramientas y estrategias. Incluso existen investigaciones que coinciden en una mayor tasa de abandono del tabaquismo en los programas de apoyo grupal, respecto a las terapias individuales.
Asesoramiento psicológico:
Normalmente es un enfoque individual, en el que se realiza una evaluación personalizada, en la que se pueden abordar necesidades emocionales y psicológicas relacionadas con el tabaquismo del paciente, de forma individual y personalizada. El estrés es uno de los principales desencadenantes del tabaquismo, y con un asesoramiento psicológico se pueden alcanzar herramientas muy útiles, asociadas a buenos resultados.
CONCLUSIÓN
El tabaquismo, a consecuencia de la elevada morbilidad y mortalidad que presenta, debe ser considerado un problema de salud mundial, con el que debemos plantear un abordaje multidisciplinar y multifacético.
Actualmente, se ha demostrado que los tratamientos farmacológicos son de elevada efectividad a la hora de reducir síntomas de abstinencia, pero que estos fármacos, aumentan la tasa de éxito con la combinación de terapia conductual, y por supuesto, sin olvidar un enfoque holístico que tenga presente el apoyo emocional del paciente.
El objetivo es lograr un cese del hábito tabáquico de forma sostenible en el tiempo, y este objetivo aumenta con las terapias farmacológica y no farmacológica integradas, que sean complementarias entre sí, adaptadas a las necesidades individuales de cada paciente, teniendo en cuenta su grado de motivación, su grado de dependencia y sus características personales. Ya que la personalización del tratamiento tiene un papel crucial, puesto que no todas las personas responden igual a los distintos enfoques.
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