AUTORES
- Pablo Aguilar Baines. Enfermero en el Centro de Salud de Sabiñánigo. Huesca. España.
- Alicia Mas Álvarez. Enfermera de Atención Continuada Jaca-Hecho-Berdún. Huesca. España.
- Sonsoles María Iglesias Constante. Matrona en el Hospital de Jaca. Huesca. España.
- Vanessa Pérez Gamazo. Enfermera de Atención Continuada Jaca-Hecho-Berdún. Huesca. España.
- Marta Mimbrera Jericó. Enfermera de Atención Continuada Jaca-Hecho-Berdún. Huesca. España.
- Susana Teresa Lacasa Viscasillas. Enfermera en el Centro de Salud de Sabiñánigo. Huesca. España.
RESUMEN
La vía de administración de un fármaco influye en su farmacocinética, eficacia y tolerancia. Este artículo compara la administración intramuscular (IM) con la oral (VO), centrándose en el inicio del efecto, la duración y los riesgos asociados. Se analizan estudios sobre medicamentos como metilprednisolona y metamizol, junto con la evidencia revisada por organismos sanitarios oficiales. Los datos indican que, en muchos casos, no existen diferencias significativas en eficacia clínica entre ambas vías. La elección debe basarse en la situación clínica del paciente, su tolerancia y la urgencia del tratamiento. Además, se discuten aspectos prácticos y recomendaciones para optimizar el uso seguro y efectivo de estas vías.
PALABRAS CLAVE
Administración intramuscular, administración oral, farmacocinética, evaluación de riesgos, metilprednisolona, metamizole.
ABSTRACT
The route of administration of a drug influences its pharmacokinetics, efficacy, and tolerability. This article compares intramuscular (IM) with oral (PO) administration, focusing on the onset of effect, duration, and associated risks. Studies on drugs such as methylprednisolone and metamizole are reviewed, along with evidence reviewed by official health agencies. The data indicate that, in many cases, there are no significant differences in clinical efficacy between the two routes. The choice should be based on the patient’s clinical condition, tolerance, and the urgency of treatment.
KEY WORDS
Intramuscular administration, oral administration, pharmacokinetics, risk assessment, methylprednisolone, metamizole.
INTRODUCCIÓN
La elección de la vía de administración es un aspecto clave en la práctica clínica, ya que afecta directamente la velocidad y grado de absorción, biodisponibilidad, inicio y duración del efecto terapéutico, además de influir en la comodidad y seguridad del paciente. Las vías oral (VO) e intramuscular (IM) son las formas más comunes para administrar medicamentos, cada una con características específicas que determinan su conveniencia según la situación clínica. La vía oral se prefiere habitualmente por su facilidad, buena aceptación y seguridad, permitiendo la auto-administración y un menor costo. Por otro lado, la vía IM se reserva para situaciones que requieren una acción más rápida, cuando la vía oral no es viable por vómitos, alteración del estado de conciencia o problemas digestivos, o cuando se busca evitar el metabolismo hepático de primer paso.
Sin embargo, la presunción de que la IM siempre ofrece ventajas claras frente a la VO no está completamente sustentada por la evidencia actual. Las diferencias en farmacocinética, tolerancia y riesgos pueden ser sutiles y dependientes del fármaco específico y del contexto clínico. Por ello, es imprescindible contar con una revisión actualizada y rigurosa que permita guiar la elección adecuada. Este trabajo se centra en comparar estas vías en cuanto al inicio del efecto, duración y riesgos, con especial atención a fármacos de uso frecuente como metilprednisolona (Urbason) y metamizol, y considerando además las recomendaciones de organismos oficiales como Preevid.
METODOLOGÍA
Para la elaboración de esta revisión narrativa se consultaron bases de datos científicas relevantes como PubMed, SciELO y repositorios de guías clínicas, junto con fuentes oficiales como Preevid. Se seleccionaron estudios publicados entre 2015 y 2024 que abordaran medicamentos de uso frecuente administrados por vía IM y VO, privilegiando revisiones sistemáticas, ensayos clínicos controlados y guías de práctica clínica. La búsqueda incluyó términos relacionados con farmacocinética, eficacia clínica, seguridad y tolerabilidad de la vía IM frente a la VO, con especial foco en metilprednisolona y metamizol por su frecuencia en atención primaria y hospitalaria. Se recopiló información sobre parámetros farmacocinéticos como tiempo al pico plasmático, biodisponibilidad, duración de efecto y perfil de efectos adversos, para realizar una comparación crítica y fundamentada.
RESULTADOS
Inicio del efecto:
Tradicionalmente se ha considerado que la vía IM proporciona un inicio más rápido del efecto farmacológico en comparación con la VO, debido a la absorción directa desde el músculo hacia la circulación sistémica, evitando la degradación en el tracto gastrointestinal. Sin embargo, esta ventaja no siempre se traduce en una diferencia clínicamente significativa, especialmente para fármacos con buena absorción oral.
En el caso de la metilprednisolona, un corticosteroide ampliamente utilizado en procesos inflamatorios agudos y alergias, el pico plasmático por vía IM se alcanza aproximadamente a los 60 minutos, mientras que por vía oral se sitúa entre 90 y 120 minutos. A pesar de esta diferencia en tiempos, la biodisponibilidad oral es alta (~82%), lo que implica que la concentración plasmática efectiva se logra de forma adecuada también por vía oral, asegurando eficacia clínica similar. Este dato ha sido confirmado en varios estudios farmacocinéticos y clínicos recientes1,6,7,9.
Respecto al metamizol, un analgésico y antipirético de uso habitual, la vía IM puede proporcionar alivio en un rango de 15 a 30 minutos, mientras que la VO suele iniciar su efecto entre 40 y 60 minutos. Esta diferencia puede ser relevante en situaciones donde la velocidad de analgesia es prioritaria, como en urgencias o pacientes con vómitos. No obstante, revisiones sistemáticas señalan que esta ventaja del IM no justifica su uso sistemático en todos los casos, ya que la tolerancia, facilidad de administración y menor invasividad de la VO suelen ser preferibles8.
Duración del efecto:
La duración del efecto terapéutico es un factor clave para determinar la conveniencia de una vía de administración. En general, para metilprednisolona y metamizol no se observan diferencias significativas en la duración entre VO e IM, siempre y cuando la absorción oral sea adecuada. Las formulaciones de depósito, como ciertos antipsicóticos administrados vía IM, pueden prolongar la acción farmacológica, pero no es el caso para los fármacos analizados en este artículo2.
Este aspecto confirma que la vía oral, al ser más cómoda y económica, es adecuada para tratamientos continuos y crónicos, reservando la vía IM para casos puntuales donde la respuesta rápida es esencial o cuando la VO está contraindicada.
Riesgos asociados:
El perfil de seguridad es fundamental para decidir la vía de administración. La vía IM puede conllevar riesgos locales que incluyen dolor en el punto de inyección, necrosis tisular, abscesos o infecciones si no se realiza con técnica adecuada. Asimismo, se han documentado casos de atrofia muscular local tras inyecciones repetidas de corticosteroides como la metilprednisolona, lo que limita su uso prolongado9. Estos riesgos locales pueden impactar negativamente en la adherencia al tratamiento y la calidad de vida del paciente.
Por el contrario, la vía oral, aunque más segura en términos de técnica, conlleva riesgos sistémicos asociados al fármaco. Por ejemplo, irritación gástrica, alteraciones metabólicas como hiperglucemia en corticosteroides, o agranulocitosis en el caso de metamizol, que aunque infrecuentes requieren vigilancia5. Además, la VO puede estar limitada en pacientes con problemas digestivos o vómitos.
Un aspecto crítico señalado por la literatura y organismos oficiales como Preevid es el riesgo de duplicidad terapéutica al administrar el mismo fármaco por vías diferentes simultáneamente (p. ej., metamizol IM y VO). Esta práctica puede incrementar la concentración plasmática de forma impredecible y aumentar la probabilidad de efectos adversos graves, como nefrotoxicidad asociada a AINEs3. Por ello, se recomienda evitar la duplicación y ajustar las dosis y vías según la evaluación clínica.
DISCUSIÓN
La decisión sobre la vía de administración debe ser individualizada, basada en el estado clínico del paciente, la urgencia del tratamiento, la tolerancia digestiva y la posibilidad de monitorización de efectos. En situaciones de vómitos, alteración de la conciencia o intolerancia oral, la vía IM es claramente preferible para garantizar la absorción y eficacia inmediata.
No obstante, en la mayoría de los casos, especialmente en tratamientos ambulatorios o crónicos, la vía oral es suficiente y presenta ventajas en comodidad, seguridad y coste. Los fármacos evaluados (metilprednisolona y metamizol) muestran eficacia clínica comparable entre ambas vías, con diferencias farmacocinéticas que no impactan significativamente en el resultado terapéutico.
Además, la educación del personal sanitario es clave para evitar errores comunes, como la duplicidad terapéutica, y para asegurar que la vía elegida sea la más adecuada para cada paciente. Se debe fomentar un uso racional y personalizado de las vías de administración, maximizando la eficacia y minimizando riesgos.
CONCLUSIONES
- La administración intramuscular no ofrece una ventaja clínicamente significativa en eficacia frente a la vía oral en muchos casos.
- Ambas vías son útiles y la elección debe basarse en el contexto clínico, no en la suposición de una mayor potencia o rapidez de la vía IM.
- Se debe evitar la duplicación de vías con el mismo medicamento para prevenir efectos adversos.
- La educación y formación del personal sanitario son fundamentales para una prescripción segura y eficaz.
- El uso racional y personalizado de las vías de administración optimiza la seguridad y eficacia del tratamiento, contribuyendo a mejores resultados clínicos y calidad de vida del paciente.
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- Preevid. ¿Qué beneficios proporciona el uso de la vía intramuscular respecto a la vía oral en la administración de medicamentos? MurciaSalud; 2018 [consultado 5 may 2025]. Disponible en: https://www.murciasalud.es/preevid/22478