Alimentación complementaria dirigida por el bebé: métodos baby-led weaning (BLW) y baby-led introduction to solids (BLISS)

28 junio 2025

AUTORES

  1. María del Mar Cardona Ortiz. Enfermera especialista en pediatría. Atención Primaria del Servicio Cántabro de Salud. Santander. España.

 

RESUMEN

El Baby-Led Weaning (BLW) es un método de alimentación complementaria que fomenta la autonomía del bebé, permitiéndole alimentarse por sí mismo a partir de los seis meses. Para su correcta aplicación, es necesario que el lactante cumpla con una serie de requisitos madurativos y que las familias estén informadas sobre los posibles riesgos, como la asfixia o las carencias nutricionales. El método Baby-Led Introduction to SolidS (BLISS) surge como una variación más segura y estructurada del BLW. Dado que los padres deciden el método, los alimentos y los horarios de las comidas, es fundamental que reciban información actualizada y acompañamiento por parte de la enfermera pediátrica en las revisiones de salud.

PALABRAS CLAVE

Nutrición infantil, conducta alimentaria, métodos de alimentación, lactante.

ABSTRACT

Baby-Led Weaning (BLW) is a complementary feeding method that promotes infant autonomy by allowing babies to feed themselves from six months of age. Proper implementation requires that the infant meets certain developmental milestones and that families are informed about potential risks, such as choking or nutritional deficiencies. The Baby-Led Introduction to SolidS (BLISS) method emerged as a safer and more structured variation of BLW. Since parents are responsible for choosing the feeding method, types of food, and meal times, it is essential that they receive up-to-date information and support from pediatric nurses during child health check-ups.

KEY WORDS

Infant nutrition, feeding behavior, feeding methods, infant.

DESARROLLO DEL TEMA

La alimentación complementaria (AC) consiste en el proceso de transición desde la lactancia materna o artificial hasta la incorporación progresiva de los alimentos habituales de la familia. Este proceso ocurre en un momento crítico del crecimiento y desarrollo del lactante, en el que es especialmente vulnerable a sufrir deficiencias o excesos nutricionales. Por tanto, representa una oportunidad clave para establecer hábitos de alimentación saludables que perduren en etapas posteriores de la vida1. Se ha demostrado que una correcta AC puede tener un impacto positivo en el comportamiento alimentario, el crecimiento, la composición corporal, el neurodesarrollo y la composición o funcionalidad de la microbiota intestinal del niño. Asimismo, podría reducir el riesgo de enfermedades crónicas, como la diabetes mellitus tipo 1 o la celiaquía1,2.

Tradicionalmente, la AC se ha basado en la introducción gradual de alimentos triturados, administrados con cuchara por un adulto, hasta que el lactante adquiere las habilidades motoras necesarias para ingerir alimentos semisólidos. Este modelo, conocido como alimentación dirigida por los padres, suele evolucionar hacia la introducción de semisólidos alrededor de los ocho meses, cuando el niño logra la sedestación independiente, una adecuada masticación y la capacidad de manipular los alimentos2.

En los últimos años ha cobrado especial relevancia un enfoque alternativo denominado Baby-Led-Weaning (BLW), en el que es el propio lactante quien se alimenta de forma autónoma, llevándose los alimentos a la boca3. No obstante, a pesar de sus beneficios, este método también genera inquietudes entre padres y profesionales sanitarios por los riesgos que conlleva. En respuesta a estas preocupaciones, en 2015 se propuso el método Baby-Led Introduction to SolidS (BLISS), como una variación del BLW que incorpora recomendaciones para minimizar dichos riesgos.

¿QUÉ ES EL BABY-LED WEANING?:

El método BLW es una alternativa al método tradicional de alimentación con cuchara por parte de un adulto. En este enfoque se ofrecen alimentos que el lactante puede coger y comer por sí mismo, promoviéndose su autonomía y participación activa. De esta forma, es el propio bebé quien dirige el proceso: decide qué alimentos probar, en qué cantidad y a qué ritmo, mientras que los padres determinan únicamente cuándo y dónde se realiza la comida, sin imponer las cantidades y siempre bajo supervisión constante4,5.

Para ello, el bebé debe estar sentado en la mesa con el resto de la familia durante las comidas y se le ofrecerán los mismos alimentos de forma adaptada para que pueda manipularlos con seguridad, es decir, de consistencia blanda y tamaño adecuado a su desarrollo psicomotor.

Requisitos para su implementación:

Según la Asociación Española de Pediatría, un bebé está preparado para iniciar la AC cuando adquiere las habilidades psicomotoras necesarias para manipular y tragar alimentos de forma segura. Estas incluyen: interés activo por la comida, desaparición del reflejo de extrusión, capacidad de coger y llevarse alimentos a la boca, y mantener la sedestación con apoyo y buen control de la cabeza y el cuello6.

Para aplicar el BLW, la postura correcta del lactante debe ser sentado con las caderas hacia atrás, el tronco alineado, la cabeza erguida y los brazos libres para manipular los alimentos. Esta posición favorece la estabilidad mandibular y pélvica, necesaria para el desarrollo de las funciones orales, como la movilidad de labios, mejillas y lengua4.

Sin embargo, aunque las condiciones mencionadas son fundamentales para la seguridad y eficacia del BLW, también suponen una limitación en su aplicación universal. No todos los lactantes cumplen estos requisitos a los seis meses de edad, lo que puede generar confusión o frustración en las familias. Además, el método está contraindicado en casos de fallo de medro, alteraciones neurológicas o dificultades motoras, y debe valorarse individualmente en recién nacidos prematuros, considerando su edad corregida. Por tanto, la implementación del método BLW requiere una evaluación cuidadosa del grado de maduración del niño6.

Posibles inconvenientes:

Se han descrito algunos beneficios tras la aplicación del BLW, como mejor control del apetito, prolongación del amamantamiento, dieta más variada, mejora de relaciones familiares durante las comidas, desarrollo de habilidades motoras, mayor autonomía del bebé, ahorro de tiempo y dinero, y una alimentación más saludable para los padres. No obstante, también genera preocupaciones frecuentes entre las familias y los profesionales sanitarios por los siguientes riesgos:

  • Deficiencia de hierro. Existe riesgo de que el aporte de hierro sea insuficiente, ya que la AC suele iniciarse con frutas y verduras, lo que puede afectar negativamente al desarrollo cognitivo del lactante.
  • Retraso del crecimiento. Al tratarse de un proceso exploratorio, autorregulado y desordenado, es difícil estimar correctamente la ingesta nutricional real. Además, no todos los bebés tienen las mismas habilidades motoras o motivación para alimentarse en cantidad suficiente, y los primeros alimentos ofrecidos suelen ser de baja densidad energética.
  • Náuseas y asfixia. Son más comunes si se introducen alimentos de forma precoz. Varios estudios indican que el riesgo de asfixia no es mayor en comparación con el método tradicional si se adoptan las medidas básicas de seguridad: lactante sentado y con supervisión constante. Las náuseas son frecuentes por la edad del niño y suelen desaparecer hacia los 8-9 meses4,5.

 

Alternativa a los inconvenientes: el método BLISS:

Ante estas preocupaciones, en 2015 surgió el método (BLISS), o introducción a sólidos dirigida por el bebé. Esta variante mantiene la filosofía del BLW, centrada en la autonomía del lactante, pero añade pautas más estructuradas para garantizar una alimentación más segura y equilibrada5.

Entre sus recomendaciones se incluyen:

  • Añadir en cada comida al menos uno de los siguientes grupos: fuente de hierro, alimento energético y una fruta o verdura.
  • Ofrecer alimentos adaptados al desarrollo del bebé y evitar los que aumenten el riesgo de asfixia. Para ello:
    • Probar la consistencia previamente, ya que deben ser blandos o lo suficientemente grandes y fibrosos para no deshacerse en trozos pequeños.
    • Evitar alimentos que formen miga en la boca.
    • Asegurarse de que los alimentos sean lo bastante alargados como para sobresalir del puño del bebé y que sean fáciles de agarrar.
    • Mantener al bebé sentado y erguido durante la comida.
    • Supervisar siempre al niño.
    • Nunca introducir alimentos en su boca: debe ser el bebé quien lo haga a su ritmo.

 

El método BLISS representa, por tanto, una alternativa intermedia entre el BLW y el método tradicional, combinando autonomía con seguridad y equilibrio nutricional.

Diversos estudios han demostrado que el método BLISS es tan seguro y adecuado nutricionalmente como el método tradicional, aunque aún se requiere más investigación para confirmar estos hallazgos5. En la actualidad, la tendencia más extendida es optar por un método mixto, que combina elementos de varios enfoques y adapta la textura y consistencia de los alimentos según el desarrollo del bebé, sin retrasar la introducción de sólidos más allá de los ocho meses, con independencia del modelo utilizado2.

Durante el proceso, es fundamental que las familias reciban educación y acompañamiento continuo en las revisiones de salud infantil. Los profesionales sanitarios, y en particular la enfermera pediátrica, desempeñan un papel esencial al ofrecer información actualizada, valorar las necesidades individuales del niño y orientar a los cuidadores para que la alimentación sea segura, adecuada y respetuosa con el ritmo de desarrollo de cada bebé5.

 

CONCLUSIÓN

El método BLW, ya sea de forma única o combinado con el modelo tradicional, es cada vez más adoptado por las familias para iniciar la alimentación complementaria, debido a que favorece la autonomía del lactante. No obstante, su implementación no está exenta de riesgos, como la asfixia o posibles deficiencias nutricionales. En este contexto, surge el método BLISS como una alternativa más segura y equilibrada, que busca minimizar los inconvenientes del BLW sin renunciar a sus beneficios. En cualquier caso, la elección e implementación del método deben estar guiadas por una adecuada orientación profesional.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Campoy C, Leis R, Comité de Nutrición y Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría. Métodos de introducción de alimentación complementaria en el primer año de vida. An de Pediatr [Internet]. 2023 [consultado el 17 de junio de 2025];98(4):247-248. Disponible en: https://analesdepediatria.org/es-metodos-introduccion-alimentacion-complementaria-el-articulo-S1695403323000462
  2. Guerra Vilches E, González Rodríguez MP. Alimentación en el niño hasta los dos años de edad. Pediatr Integral [Internet] 2025 [consultado el 17 de junio de 2025]; XXIX (2): 94 – 101. Disponible en: https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2025-03/alimentacion-en-el-nino-hasta-los-dos-anos-de-edad/
  3. Capra ME, Decarolis NM, Monopoli D, Laudisio SR, Giudice A, Stanyevic B, et al. Complementary Feeding: Tradition, Innovation and Pitfalls. Nutrients [Internet]. 2024 [consultado el 18 de junio de 2025];16(5):737. Disponible en: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC10934571/#sec7-nutrients-16-00737
  4. Fuentes Alfaro V, Leonelli Neira G, Weisstaub G. ¿Qué se sabe actualmente sobre el método de alimentación guiado por el bebé -BLW?. Andes pediatr [Internet]. 2022 [citado el 19 de junio de 2025];93(3):300-311. Disponible en: https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2452-60532022000300300&lng=es.%20http://dx.doi.org/10.32641/andespediatr.v93i3.4181
  5. Martínez Suárez V, Dalmau Serra J. Alimentación complementaria. Pediatr Integral [Internet] 2020 [consultado el 19 de junio de 2025];XXIV (2):90 – 97. Disponible en: https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2020-03/alimentacion-complementaria/
  6. Asociación Española de Pediatría. Recomendaciones de la AEP sobre alimentación complementaria [Internet]. Comité de Nutrición y Comité de Lactancia Materna; 2018 [citado el 19 de junio de 2025]. Disponible en: https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/recomendaciones_aep_sobre_alimentacio_n_complementaria_nov2018_v3_final.pdf

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos