Neumatosis quística intestinal: presentación endoscópica y manejo. A propósito de un caso

16 julio 2025

AUTORES

  1. Julia García García. Facultativo Especialista de Área de Aparato Digestivo en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Madrid. España.
  2. Ainara Baines García. Facultativo Especialista de Área de Aparato Digestivo en el Hospital Reina Sofía de Tudela. Navarra. España.
  3. Mercedes Vicente de Vera Bueno. Médico en Hospital Universitario Joan XXIII. Tarragona. España.
  4. Laura Rayón Moreno. Facultativo Especialista de Área de Aparato Digestivo en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón. Madrid. España.
  5. Miriam Gil Pérez. Enfermera en el Hospital Reina Sofía de Tudela. Navarra. España.
  6. José Ángel Marcano Romero. Enfermero en el Hospital Reina Sofía de Tudela. Navarra. España.

 

RESUMEN

La neumatosis quística intestinal (NQI) es una entidad poco frecuente, caracterizada por la presencia de gas en la submucosa o subserosa del tracto gastrointestinal. Se clasifica en forma primaria (15%), benigna y sin causa subyacente, y secundaria (85%), asociada a enfermedades como EPOC, isquemia intestinal, infecciones, inmunosupresión o traumatismos. La presentación clínica es variable y puede ir desde hallazgos incidentales en pacientes asintomáticos hasta complicaciones graves como perforación o isquemia mesentérica.

Presentamos el caso de un varón de 58 años, sin antecedentes médicos relevantes, remitido para colonoscopia por resultado positivo en test de sangre oculta en heces. Durante el procedimiento, se identificaron múltiples lesiones submucosas quísticas en colon descendente y sigmoide, compatibles con neumatosis intestinal. Además, se biopsió una lesión plana asociada, compatible con pseudopólipo inflamatorio. Una tomografía computarizada confirmó la presencia de múltiples imágenes quísticas aéreas en la pared del sigma, sin signos de isquemia, neumoperitoneo ni afectación de otros segmentos intestinales.

Con diagnóstico de NQI benigna localizada, se decidió manejo conservador sin tratamiento específico. El paciente se mantiene asintomático tras seis meses de seguimiento.

Este caso ilustra una presentación inusual de NQI colónica en paciente sin síntomas, detectada durante cribado. Destaca la importancia del diagnóstico diferencial con otras lesiones submucosas y resalta el papel de la tomografía computarizada como herramienta diagnóstica clave. En ausencia de signos de alarma, el manejo conservador suele ser seguro y eficaz. La participación de un equipo multidisciplinar es esencial para individualizar el abordaje según los hallazgos clínicos, endoscópicos e imagenológicos.

PALABRAS CLAVE

Neumatosis quística intestinal, colonoscopia, enfermedades gastrointestinales.

ABSTRACT

Pneumatosis cystoides intestinalis (PCI) is a rare condition characterized by the presence of gas within the submucosa or subserosa of the gastrointestinal tract. It is classified as primary (15%), benign with no underlying cause, or secondary (85%), associated with conditions such as COPD, intestinal ischemia, infections, immunosuppression, or abdominal trauma. Clinical presentation varies from incidental findings in asymptomatic patients to life-threatening complications like perforation or mesenteric ischemia.

We report the case of a 58-year-old man with no significant medical history, referred for colonoscopy after a positive fecal occult blood test. During the procedure, multiple submucosal, cystic-like lesions were observed in the descending and sigmoid colon, suggestive of intestinal pneumatosis. A coexisting flat lesion was biopsied, revealing an inflammatory pseudopolyp. Abdominal CT confirmed multiple air-filled cystic lesions in the wall of the sigmoid colon, without signs of ischemia, pneumoperitoneum, or involvement of other bowel segments.

A diagnosis of benign, localized PCI was established, and a conservative approach was adopted. The patient remains asymptomatic after six months of follow-up.

This case illustrates an unusual presentation of colonic PCI in an asymptomatic patient discovered during routine screening. It underscores the importance of distinguishing PI from other submucosal lesions and highlights the role of CT imaging in confirming the diagnosis and excluding complications. In the absence of alarm signs, conservative management is often appropriate and effective. A multidisciplinary team is essential to tailor treatment strategies based on clinical, endoscopic, and imaging findings.

KEY WORDS

Pneumatosis cystoides intestinalis, colonoscopy, gastrointestinal diseases.

INTRODUCCIÓN

La neumatosis quística intestinal (NQI) es una entidad poco frecuente, definida por la presencia de quistes de aire en la submucosa o subserosa del tracto gastrointestinal. Su etiología es variada y no completamente comprendida, por lo que su clasificación clínica y terapéutica sigue siendo motivo de discusión.

En función de su etiología y presentación clínica, se clasifica en dos grandes grupos: NQI primaria (15%), benigna y sin causa aparente, y NQI secundaria (85%), asociada a patologías como enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), enfermedades inflamatorias intestinales, isquemia intestinal, infecciones, inmunosupresión, fármacos o traumatismos abdominales1-3.

La localización más frecuente es el colon, especialmente el sigmoide, aunque puede afectar cualquier segmento del tracto gastrointestinal1-3,6.

La presentación clínica es variable: desde hallazgos incidentales en pacientes asintomáticos hasta síntomas como dolor abdominal, rectorragia, distensión o signos de complicaciones graves (perforación, isquemia, peritonitis)2-6. El diagnóstico diferencial incluye pólipos submucosos, lipomas, pseudolipomatosis, compresiones extrínsecas y neoplasias6,7. La colonoscopia puede mostrar lesiones quísticas submucosas, y la tomografía computarizada es fundamental para confirmar la presencia de gas en la pared intestinal y descartar complicaciones o causas secundarias1,9.

El manejo depende de la causa y la presencia de complicaciones. En formas benignas y asintomáticas, se recomienda observación y tratamiento conservador, incluyendo oxigenoterapia y manejo de la causa subyacente si existe. La cirugía se reserva para casos con signos de isquemia, perforación o peritonitis. Las complicaciones más graves son la perforación intestinal y la isquemia mesentérica, que requieren intervención urgente2-3,9.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Varón de 58 años, sin antecedentes médicos relevantes, remitido a consulta de aparato digestivo por resultado positivo en test de sangre oculta en heces (SOH) dentro del programa de cribado de cáncer colorrectal. El paciente se encontraba completamente asintomático, sin pérdida de peso, cambios en el ritmo intestinal ni dolor abdominal.

Se realizó colonoscopia completa, con progresión hasta el ciego y preparación colónica adecuada. Durante el procedimiento, se identificaron entre los 55 y 30 cm del margen anal múltiples lesiones submucosas de aspecto quístico, algunas formando conglomerados, con mucosa superficial eritematosa. Estas lesiones plantearon como diagnósticos diferenciales neumatosis quística intestinal, lipomas submucosos o compresiones extrínsecas.

Adicionalmente, se observó una lesión plana, bien delimitada, de 10 mm, con mucosa eritematoviolácea. Se realizó biopsia, evidenciando muscular propia e impresiones de adelgazamiento marcado de las capas mucosa y submucosa. Sobre el defecto se colocó un hemoclip profiláctico de 11 mm. El análisis histopatológico posterior confirmó que se trataba de un pseudopólipo inflamatorio, sin hallazgos de displasia ni malignidad.

Dado el hallazgo endoscópico, se solicitó una tomografía computarizada abdominal con contraste, que reveló un sigma redundante con múltiples imágenes quísticas aéreas en la pared intestinal, sin afectación de otros segmentos y sin presencia de neumoperitoneo, engrosamiento parietal ni signos de isquemia. No se observaron adenopatías ni lesiones sugerentes de neoplasia oculta.

Con el diagnóstico de neumatosis intestinal colónica localizada y sin signos de complicación, se decidió un manejo conservador, con vigilancia ambulatoria, sin necesidad de hospitalización ni tratamiento específico. El paciente continúa asintomático tras seis meses de seguimiento.

DISCUSIÓN

La neumatosis intestinal puede ser un hallazgo incidental en estudios endoscópicos o radiológicos, como sucedió en este caso. La colonoscopia permite visualizar lesiones polipoideas submucosas, muchas veces con mucosa intacta o eritematosa. Estas imágenes pueden ser fácilmente confundidas con lipomas, tumores subepiteliales o incluso lesiones infiltrativas, por lo que su interpretación debe integrarse con hallazgos de imagen y estudios histológicos cuando sea necesario.

Existen tres teorías principales que intentan explicar la patogénesis de la NQI1,4-5. La teoría mecánica, según la cual el aumento de presión intraluminal o microperforaciones permitirían la entrada de aire hacia la pared intestinal; la teoría bacteriana, que postula que producción de gas por bacterias que penetran la mucosa genera los quistes aéreos; y la teoría pulmonar, según la cual en pacientes con EPOC, el aire podría diseminarse desde el intersticio pulmonar hasta el mesenterio a través del mediastino, alcanzando finalmente la pared intestinal.

La mayoría de los casos son asintomáticos y no requieren tratamiento específico. No obstante, la NQI puede estar asociada a complicaciones graves, como obstrucción intestinal, invaginación, vólvulo o perforación. Estas situaciones requieren intervención quirúrgica urgente. La distinción entre NQI benigna y potencialmente mortal es fundamental, ya que su manejo difiere de forma radical. El TAC abdominal es la prueba diagnóstica de elección. En la NQI primaria, se observan típicamente quistes aéreos bien definidos en la submucosa o subserosa. En cambio, la NQI secundaria suele presentar gas de distribución lineal o difusa, con posible compromiso de la luz intestinal, engrosamiento de la pared o signos indirectos de isquemia, que sugieren formas potencialmente graves1,4-5,10.

 

CONCLUSIÓN

Respecto al tratamiento, la mayoría de los casos benignos pueden manejarse con medidas conservadoras, incluyendo reposo digestivo, oxigenoterapia hiperbárica, antibióticos (por posible etiología bacteriana) y nutrición parenteral en casos seleccionados. En ausencia de signos clínicos de alarma o alteraciones radiológicas sugestivas de isquemia o perforación, la observación y seguimiento suelen ser suficientes2,4,5.

En este caso, la localización exclusiva en colon, la ausencia de síntomas y la estabilidad clínica apoyaron el diagnóstico de NQI benigna primaria. La decisión de no iniciar tratamiento activo fue respaldada por el equipo multidisciplinar, siguiendo criterios basados en la evidencia disponible.

 

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ANEXOS

Fotografía 1. Imagen endoscópica de neumatosis quística intestinal. Autoría: Julia García García.

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