Osteomielitis subaguda en pediatría. Presentación de un caso clínico y revisión de literatura

16 agosto 2025

 

AUTORES

  1. Alberto Muñoz Vos. MIR MFyC de la Unidad Docente de Teruel.
  2. Andrea Soriano Barrera. Enfermería Centro Salud Rural. Teruel.
  3. Pablo De Fez Febré. FEA Psiquiatría Hospital Obispo Polanco Teruel.
  4. Cristina Gargallo Martínez. FEA Urgencias Obispo Polanco Teruel.
  5. Sara Plou Izquierdo. Médico de Atención Primaria Centro de salud de Sarrión. Teruel.
  6. Carlos Antonio Utria Hernández FEA Urgencias Hospital Obispo Polanco Teruel.

 

RESUMEN

La osteomielitis es una infección ósea causada por microorganismos que llegan al hueso la mayoría de las veces por vía hematógena, siendo el Staphylococcus aureus el agente más frecuente. Generalmente, esta infección afecta una sola zona, con mayor frecuencia las metáfisis de huesos largos como el fémur, la tibia o el húmero. El dolor localizado y la disminución de la movilidad en la extremidad afectada son las manifestaciones clínicas más importantes. El diagnóstico de la osteomielitis se basa en una combinación de sospecha clínica, un examen físico exhaustivo, análisis de laboratorio y estudios de imagen1,4.

En cuanto al tratamiento, son fundamentales el drenaje de pus y curetaje junto con pauta de antibiótico intravenoso. Dado que Staphylococcus aureus es el agente etiológico predominante, el régimen terapéutico para todos los grupos de edad debe incorporar un agente antiestafilocócico como la cloxacilina o una cefalosporina de primera generación como la cefazolina. Si se identifica Staphylococcus aureus, las pruebas de sensibilidad son cruciales debido a la creciente prevalencia de cepas resistentes adquiridas en la comunidad. En los casos en que se sospeche Staphylococcus aureus meticilino resistente (MRSA), se debe añadir clindamicina. Para los neonatos, la posibilidad de infecciones por bacilos gramnegativos exige la inclusión de un antibiótico con la cobertura adecuada, por ejemplo, cloxacilina en conjunción con una cefalosporina de tercera generación2,3.

PALABRAS CLAVE

Osteomielitis, Dolor, Claudicación, Staphylococcus aureus.

ABSTRACT

Osteomyelitis is a bone infection caused by microorganisms that reach the bone most of the time via hematogenous means, with Staphylococcus aureus being the most common agent. Generally, this infection affects a single area, most frequently the metaphyses of long bones such as the femur, tibia or humerus. Localized pain and decreased mobility in the affected limb are the most important clinical manifestations. The diagnosis of osteomyelitis is based on a combination of clinical suspicion, a thorough physical examination, laboratory tests and imaging studies.

Regarding treatment, drainage of pus and curettage along with an intravenous antibiotic regimen are essential. Because Staphylococcus aureus is the predominant etiologic agent, the therapeutic regimen for all age groups should incorporate an antistaphylococcal agent such as cloxacillin or a first-generation cephalosporin such as cefazolin. If Staphylococcus aureus is identified, susceptibility testing is crucial due to the increasing prevalence of community-acquired resistant strains. In cases where methicillin-resistant Staphylococcus aureus (MRSA) is suspected, clindamycin should be added. For neonates, the possibility of infections by gram-negative bacilli requires the inclusion of an antibiotic with adequate coverage, for example, cloxacillin in conjunction with a third-generation cephalosporin.

KEY WORDS

Osteomyelitis, Pain, Claudication, Staphylococcus aureus.

INTRODUCCIÓN

Se presenta el caso de un varón de 4 años que acudió a urgencias hospitalarias por dolor e inflamación de rodilla derecha, los padres referían cojera de 2 semanas de evolución. Sin otra clínica. Había dudas acerca de la contusión asociada. En exploración física se apreció mínima inflamación a nivel infrarotuliano con respecto a contralateral, con dolor a la palpación de dicha zona. Resto normal. Se realizó radiografía de rodilla donde se apreciaba una imagen quística en tibia sugestiva de geoda. Se indicó manejo antiinflamatorio y reevaluación en consultas externas de Traumatología con radiografía de control. Las semanas posteriores, dolor leve basal, que no impedía actividad física, pero cuando la realizaba, aumentaba el dolor. También dolor nocturno que cedía con Ibuprofeno.

En posterior cita programada con traumatología, la radiografía de control fue informada como claro empeoramiento del quiste, por lo que impresionaba de posible osteomielitis. Se derivó al paciente a urgencias para toma de muestra analítica en la que, destacada una leucocitosis mayor de 15000 células por microlitro, una Proteína C Reactiva de 90 mg/dL y una velocidad de sedimentación globular de 66 mm/h. Se tomaron muestras para hemocultivos, que posteriormente darían positivos para Staphylococcus aureus sensible a meticilina, y se decidió ingreso en planta de pediatría.

DISCUSIÓN

Ya en el ingreso, se procedió a completar estudio con pruebas de imagen más sensibles. La gammagrafía ósea mostraba lesion compatible con osteomielitis sin captar otros focos y la resonancia magnética se describió como “Signos de osteomielitis de tibia derecha con absceso intraóseo, subperióstico y de tejidos blandos sin aparente afectación del cartílago de crecimiento y asociando secuestro óseo. Edema de partes blandas (tejido graso y muscular)”. Con el diagnóstico de certeza de osteomielitis se procedió a curetaje y limpieza por parte de traumatología. El paciente permaneció 21 días ingresado recibiendo dosis diaria de 150 mg/kg de cloxacilina intravenosa con excelente evolución y se dió el alta con normalidad analítica. Continuó pauta antibiótica oral ambulatoria 16 días más con cefadroxilo 90 mg/kg/día. Seguimiento por parte de pediatría y traumatología y derivación a fisioterapia.

En cita de control a los dos meses, deambulaba sin limitación. Era capaz de subir y bajar escaleras y se hizo hincapié a los padres de evitar deportes de contacto por riesgo de fracturas hasta relleno completo del hueso.

CONCLUSIONES

Las infecciones osteoarticulares purulentas son comunes en niños. Debido a su capacidad para causar enfermedades sistémicas agudas graves y secuelas locomotoras severas, los especialistas pediátricos deben estar alerta para su detección y diagnóstico temprano. La forma en que se presentan estas infecciones varía según el microbio, la edad del niño y las condiciones epidemiológicas de la zona.

La sospecha clínica es fundamental para el diagnóstico inicial. El uso adecuado de pruebas de laboratorio y de imagen nos ayuda a identificar el tipo de microorganismo, así como la extensión y la gravedad de la infección.

Tanto el diagnóstico como el tratamiento de estas afecciones requieren un enfoque multidisciplinario. Esto asegura los mejores resultados en la fase aguda y previene secuelas a largo plazo que podrían ser devastadoras para los pacientes pedriáticos ya que la infección puede alterar el correcto crecimiento del hueso o de la articulación2,5.

Los objetivos terapéuticos principales son la erradicación del agente microbiano y la prevención de secuelas esqueléticas en el paciente pediátrico. Para alterar la progresión natural de la infección, es imprescindible impedir la formación de pus o, en su defecto, drenar cualquier colección purulenta ya existente. Es fundamental el uso de antibióticos administrados de forma adecuada y la intervención quirúrgica para alcanzar este fin4.

BIBLIOGRAFÍA

  1. E.R. Dodwell..Osteomyelitis and septic arthritis in children: current concepts. Curr Opin Pediatr., 25 (2013), pp. 58-63.
  2. J. Saavedra-Lozano, O. Falup-Pecurariu, S.N. Faust, H. Girschick, N. Hartwig, S. Kaplan, M. Lorrot, E. Mantadakis, H. Peltola, P. Rojo, T. Zaoutis, A. LeMair. Bone and Joint Infections. Pediatr Infect Dis J., 36 (2017), pp. 788-799.
  3. O.A. Gafur, L.A. Copley, S.T. Hollmig, R.H. Browne, L.A. Thornton, S.E. Crawford. The impact of the current epidemiology of pediatric musculoskeletal infection on evaluation and treatment guidelines..J Pediatr Orthop., 28 (2008), pp. 777-785.
  4. C. Grimbly, J. Odenbach, B. Vandermeer, S. Forgie, S. Curtis. Parenteral and oral antibiotic duration for treatment of pediatric osteomyelitis: a systematic review protocol..Syst Rev., 2 (2013), pp. 92
  5. H.B. Fell, R.W. Jubb. The effect of synovial tissue on the breakdown of articular cartilage in organ culture. Arthritis Rheum., 20 (1977), pp. 1359-1371.

 

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