Técnica de aposición con pelo en heridas del cuero cabelludo, una alternativa eficaz en atención primaria

9 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Paula Hidalgo Garijo. Fisioterapeuta en Unidad de Enfermería de Cuidados de Rehabilitación. Área de Salud de Tudela (Navarra). España.
  2. María José Mangas Martínez. TCAE Clínica Ubarmin, Navarra. España.
  3. Andrea Pascual Oliver. F.E.A. Aparato Digestivo Hospital Obispo Polanco (Teruel). España.
  4. Irene Cervera Hidalgo. E.A.P. Pediatría Centro de salud Cintruénigo, Área de Salud Tudela (Navarra). España.
  5. Jorge Sebastián Nuez. F.E.A. Pediatría Hospital Universitario Miguel Servet (Zaragoza). España.

 

RESUMEN

La técnica de aposición con pelo («Hair Apposition Technique») es una técnica sencilla no invasiva cuyo objetivo es el cierre de heridas del cuero cabelludo. Este método no requiere sutura ni anestesia. Consiste en utilizar mechones del propio cabello para aproximar los bordes de la herida y fijarlos con adhesivo tisular, logrando una coaptación adecuada sin necesidad de material quirúrgico. Se presenta un caso de un niño que acude con una laceración craneal tratada con esta técnica en consulta de un centro de salud, con excelente evolución clínica, sin complicaciones ni secuelas.

PALABRAS CLAVE

Herida craneal, aposición con pelo, adhesivo tisular, atención primaria, pediatría, cierre sin sutura.

ABSTRACT

Hair Apposition Technique is a simple and non-invasive method for closing scalp lacerations without the need for sutures or local anesthesia. It uses the patient’s own hair strands to approximate wound edges and secure them with tissue adhesive. We present a pediatric scalp wound case successfully treated with this technique in a primary care setting. The outcome was excellent, with no complications and optimal aesthetic result.

KEY WORDS

Scalp wound, hair apposition technique, tissue adhesive, primary care, pediatrics, sutureless closure.

INTRODUCCIÓN

La técnica de aposición con pelo es una alternativa rápida y eficiente propuesta para el cierre de heridas en el cuero cabelludo¹. Su realización es adecuada en lesiones limpias, no sangrantes, de bordes regulares y longitud inferior a 10 cm, así como, en pacientes con cabello lo suficientemente largo para permitir el anudado. Se ha demostrado que este método tiene ventajas destacables en relación al tiempo de ejecución, tolerancia del paciente, resultado estético y reducción de costes².

Se presenta como una opción especialmente útil en el ámbito de atención primaria, donde puede evitar derivaciones innecesarias al ámbito hospitalario, disminuir la necesidad de anestesia local o suturas, y ofrecer un tratamiento eficaz y seguro.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Niño de 7 años que acude al centro de salud tras caída desde su propia altura con impacto en la región occipital. No presenta pérdida de conciencia ni vómitos. En la exploración física está consciente, orientado, sin signos neurológicos. Se observa una herida lineal incisa de aproximadamente 3 cm en zona occipital, con bordes limpios, sin sangrado activo ni signos de infección.

Se valoran los criterios necesarios para poder aplicar la técnica de aposición con pelo: herida lineal, limpia, sin sangrado, inferior a 10 cm y con pelo suficiente para realizar el anudado. Se realizan tres nudos simples para acercar los bordes con mechones situados a ambos lados de la herida. Una vez realizados los nudos se utiliza adhesivo tisular tanto en dichos nudos como en la línea de aproximación. Siempre será necesario solicitar el consentimiento a la familia previo a la realización de la técnica.

El paciente tolera bien la aplicación de esta técnica sin necesidad de anestesia. En el control a los siete días se observó correcta cicatrización sin signos de infección. A los tres meses de realizar el procedimiento se realizó una revisión mediante llamada telefónica donde no se evidenció una cicatriz visible ni alopecia cicatricial³.

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

En algunas heridas del cuero cabelludo se puede usar la técnica de aposición con pelo como alternativa al cierre tradicional. En atención primaria esta técnica permite una resolución inmediata y eficaz de lesiones simples sin necesidad de anestesia, material quirúrgico, ni derivación hospitalaria. Esto implica no solo un beneficio asistencial directo, sino también una mejora organizativa al descongestionar los servicios de urgencias hospitalarios y reducir el uso de recursos sanitarios innecesarios.

Desde el punto de vista clínico, la elección adecuada del paciente y valoración de la herida es fundamental para garantizar el éxito del procedimiento. La técnica se puede realizar sólo en personas que cumplan unos requisitos, siendo éstos los siguientes: se trata de una herida limpia, no sangra, con bordes rectos y cuyo cuero cabelludo tiene pelo suficiente para permitir el entrelazado. Cuando se cumplen estos criterios, los resultados son excelentes tanto desde el punto de vista funcional como estético.

El resultado estético es un factor para mencionar. No se realiza ninguna incisión ni puntos de sutura, por lo que se minimiza el riesgo de cicatrización visible, formación de queloides o alopecia cicatricial. En el ámbito pediátrico las secuelas estéticas derivadas de algunos procedimientos pueden tener un impacto emocional considerable tanto en el paciente como en su entorno familiar, por lo que este aspecto cobra especial importancia. Además, no requiere retirada de puntos evitando las consultas adicionales y, por consiguiente, mejora la adherencia al tratamiento y disminuye el riesgo de infecciones secundarias o molestias asociadas al material de sutura.

Otro punto a destacar es su rápida ejecución y la simplicidad del procedimiento. Con una mínima formación, los profesionales de atención primaria pueden aplicarla de forma segura y eficaz. Esto la convierte en una herramienta especialmente útil en centros con recursos limitados, zonas rurales o situaciones de alta demanda asistencial. Al requerir únicamente adhesivo tisular se reduce la necesidad de instrumental y de tiempo asistencial por paciente.

Desde una perspectiva preventiva, la técnica también permite evitar la prescripción de antibióticos profilácticos en la mayoría de los casos debido a que se trata de heridas limpias y cerradas sin manipulación invasiva. Este hecho es relevante en el contexto actual de lucha contra la resistencia antimicrobiana, y refuerza el valor de intervenciones seguras y conservadoras en el primer nivel asistencial.

Diversos estudios han demostrado, en relación a la evolución de las heridas tratadas, la existencia de una baja probabilidad de existir complicaciones, con infecciones poco frecuentes y cicatrización adecuada en la mayoría de los casos⁴. Sin embargo, es importante remarcar que la exploración física completa previa al cierre es indispensable, especialmente en traumatismos craneales, para descartar fracturas, hematomas subyacentes u otras lesiones profundas que podrían pasar inadvertidas si se limita a la valoración de la superficie cutánea.

El componente psicológico también merece atención. Procedimientos que no son invasivos, sin anestesia ni puntos de sutura, generan mayor seguridad en pacientes pediátricos y sus familias. Esto puede tener un efecto positivo en la percepción general de las personas con respecto al sistema sanitario y en la predisposición a acudir a consulta en el futuro.

Puede haber casos donde, a pesar de realizar correctamente la técnica, existen secuelas relacionadas con la cicatriz o molestias en esa zona y es aquí donde la fisioterapia desempeña un papel importante. El tratamiento realizado por parte del fisioterapeuta se basa en la utilización precoz de diversas técnicas como masaje cicatricial, movilización de planos superficiales, terapia miofascial o kinesiotaping con el fin de mejorar la calidad del tejido, evitar posibles adherencias y optimizar la funcionalidad de la zona afectada⁵. La implicación del fisioterapeuta en los equipos de atención primaria se considera una estrategia de valor para conseguir un enfoque multidisciplinar.

Respecto al uso del adhesivo tisular, si bien es seguro, debe aplicarse con ciertas precauciones: no debe entrar en contacto con el interior de la herida, ya que esto puede interferir con la cicatrización o provocar reacciones locales. La cantidad utilizada debe ser mínima y aplicada directamente sobre el nudo y los bordes externos de la herida, evitando la rigidez excesiva del tejido o la formación de costras artificiales que dificulten la evaluación posterior.

Finalmente, el caso presentado demuestra cómo, con criterios clínicos precisos y herramientas accesibles, la atención primaria puede ofrecer respuestas resolutivas, eficientes y centradas en el paciente. La técnica de aposición con pelo, bien indicada y ejecutada, no solo soluciona un problema clínico concreto, sino que promueve una atención más humana, sostenible y centrada en el bienestar integral del paciente.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Hock YL, Moissinac K. Hair apposition technique for scalp lacerations. J Accid Emerg Med. 1998;15(3):205.
  2. Wani SA, Wani MA. Hair apposition technique: simple and effective method for scalp wound closure. J Cutan Aesthet Surg. 2010;3(2):94–95.
  3. Prasetyono TOH. Hair apposition technique: a simple and non-invasive method for scalp laceration repair. Ann Plast Surg. 2014;72(2):220–221.
  4. Gkegkes ID, Mamali MA, Iavazzo C. Hair apposition technique versus suturing for scalp laceration repair: a meta-analysis. Am J Emerg Med. 2019;37(10):1989–1995.
  5. Dutton M, Paterson AM. Rehabilitation considerations in soft tissue injuries. In: Dutton M, editor. Orthopaedic Examination, Evaluation, and Intervention. 5th ed. New York: McGraw-Hill; 2020. p. 856–860.

 

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