Nº de DOI: 10.34896/RSI.2025.95.82.001
AUTORES
- Elena Arquillué Familiar. Enfermera, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
- Raúl Calvera Rábanos. Enfermero, Hospital Nuestra Señora de Gracia, Zaragoza. España.
- Carlota Clemente Ansón. Enfermera, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
- Carla Álvarez Conde. Enfermera, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
- Irene Carceller Ramírez. Enfermera, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza. España.
RESUMEN
La EPOC sigue siendo una causa principal de morbilidad y mortalidad. Entre 2020 y 2025, se observaron avances en el diagnóstico, con herramientas basadas en inteligencia artificial (imágenes y monitoreo remoto); innovaciones terapéuticas como los biológicos (dupilumab, mepolizumab), el inhalador ensifentrina y terapias combinadas; así como intervenciones regenerativas y de reducción de volumen pulmonar. Se destaca la introducción de terapias personalizadas y tecnología digital en el manejo clínico. Aun así, muchos nuevos tratamientos requieren validación a largo plazo y adaptabilidad en distintos entornos clínicos.
PALABRAS CLAVE
EPOC, inteligencia artificial, dupilumab, ensifentrine, biológicos, diagnóstico, tratamiento.
ABSTRACT
COPD remains a leading cause of morbidity and mortality. Between 2020 and 2025, advancements emerged in diagnosis—leveraging artificial intelligence (via imaging and remote monitoring) in therapeutics—through biologics (dupilumab, mepolizumab), the inhaled agent ensifentrine, and combination therapies; as well as regenerative approaches and lung volume reduction. The integration of personalized therapies and digital technologies in clinical practice is notable. However, long-term validation and adaptability across healthcare settings remain essential.
KEY WORDS
COPD, artificial intelligence, dupilumab, ensifentrine, biologics, diagnosis, treatment.
INTRODUCCIÓN
La EPOC es una enfermedad pulmonar crónica caracterizada por obstrucción persistente del flujo aéreo, con gran impacto en la calidad de vida y la mortalidad global. A pesar de ser prevenible y tratable, representa la tercera causa de muerte en el mundo. Las mejoras en diagnóstico y tratamiento son esenciales para reducir su carga sanitaria. Esta revisión abarca los principales avances observados entre 2020 y 2025, con énfasis en el desarrollo de terapias personalizadas, uso de inteligencia artificial, biológicos y nuevas estrategias de seguimiento.
En este período, se ha destacado la necesidad de identificar subtipos clínicos y biológicos que permitan un abordaje más eficaz de los pacientes, alejándose del enfoque único centrado solo en la broncodilatación. El reconocimiento de la heterogeneidad en la respuesta inflamatoria ha impulsado la investigación en nuevas dianas terapéuticas y métodos de estratificación clínica1.
ETIOLOGÍA
La EPOC tiene un origen multifactorial: tabaquismo, exposiciones ambientales, predisposición genética y respuestas inflamatorias (incluyendo fenotipos con tipo 2). Estas últimas han sido clave en el desarrollo de tratamientos biológicos dirigidos.
El tabaquismo sigue siendo el factor causal más importante, pero se ha reconocido cada vez más el rol de la contaminación del aire, el humo de biomasa en zonas rurales y la exposición ocupacional prolongada a agentes químicos. Además, mutaciones en genes como SERPINA1 (déficit de alfa-1-antitripsina) se han asociado con una forma hereditaria de la enfermedad.
El papel del microbioma pulmonar también está siendo investigado como posible modulador de las exacerbaciones y la progresión de la EPOC1.
INCIDENCIA, EPIDEMIOLOGÍA Y FACTORES DE RIESGO:
Se estima que cerca de 328 millones de personas viven con EPOC mundialmente, con una carga desproporcionada en países de bajos y medianos ingresos, donde el diagnóstico suele retrasarse. La integración de inteligencia artificial puede ayudar a su detección en poblaciones con recursos limitados, mejorando el acceso y el diagnóstico precoz.
Los estudios han mostrado un aumento de la incidencia en mujeres, probablemente relacionado con el incremento del tabaquismo en décadas pasadas y la mayor susceptibilidad biológica al humo del tabaco.
Entre los factores de riesgo emergentes se incluyen la prematuridad, infecciones respiratorias en la infancia y enfermedades respiratorias crónicas no tratadas, como el asma mal controlada2.
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO:
Diagnóstico:
Herramientas de inteligencia artificial aplicadas a TAC, espirometría y wearables mejoran la detección y predicción de exacerbaciones3,4. Además, el análisis de biomarcadores en sangre periférica (como eosinófilos, IL-5 o periostina) permite estratificar mejor a los pacientes y predecir la respuesta al tratamiento biológico1,3.
La espirometría sigue siendo el estándar, pero su baja sensibilidad para detectar cambios tempranos ha promovido el uso de pruebas de imagen de alta resolución y modelos predictivos3,4.
Tratamientos farmacológicos:
- Dupilumab (biológico anti–IL 4/IL 13): aprobado recientemente y efectivo en pacientes con fenotipo tipo 2, reduciendo exacerbaciones e impactando positivamente la función pulmonar1,5.
- Ensifentrine: inhibidor dual PDE3/4 inhalado, aprobado en 2024; mejora FEV₁ y síntomas en ensayos multicéntricos1,5.
- Mepolizumab: aprobado como terapia complementaria en EPOC con fenotipo eosinofílico en mayo de 20256.
- La utilización de estos biológicos ha permitido reducir el uso crónico de corticoides sistémicos, disminuyendo el riesgo de efectos adversos5,6.
Otras intervenciones:
- Terapias regenerativas con células madre mesenquimales han mostrado seguridad en fase I desde marzo de 2025, aunque su eficacia está aún por definirse7.
- Fexlamose (AER-01): modulador del receptor de adenosina en fase 2a en 2025, con resultados prometedores sobre la reducción de disnea y aumento de la capacidad funcional7.
- Broncoscopia de reducción de volumen pulmonar: ofrece beneficios funcionales, pero con riesgos como neumotórax y exacerbaciones, por lo que su indicación debe ser cuidadosamente seleccionada8.
- Antagonistas del receptor GLP-1 (Wegovy, Zepbound): estudios observacionales en pacientes con obesidad y EPOC han mostrado mejoría en la disnea y función respiratoria, posiblemente por la reducción de la inflamación sistémica y peso corporal9.
Exacerbaciones eosinofílicas:
- Benralizumab, utilizado durante las exacerbaciones, mostró una reducción del fracaso terapéutico comparado con esteroides, prolongó el tiempo sin nuevas exacerbaciones y mejoró la calidad de vida, según resultados del estudio EXCEED-202510.
CUIDADOS DE ENFERMERÍA
El personal de enfermería es clave en la administración de biológicos, educación terapéutica, seguimiento del inhalador, identificación de fenotipos inflamatorios, coordinación multidisciplinar y apoyo a tratamientos avanzados como la broncoscopia o terapias biológicas1,5.
Además, la enfermería desempeña un rol esencial en la detección temprana de exacerbaciones, implementación de planes de acción personalizados y evaluación de adherencia. Se ha demostrado que los programas de autocuidado liderados por enfermería reducen ingresos hospitalarios y mejoran la calidad de vida en pacientes con EPOC moderada y grave5.
La telemonitorización, apoyada por plataformas digitales, permite un seguimiento más estrecho y ha sido especialmente útil en zonas rurales o durante periodos de restricciones sanitarias, como ocurrió durante la pandemia por COVID-193-4.
CONCLUSIONES
De 2020 a 2025, la EPOC ha experimentado un cambio paradigmático con la incorporación de herramientas digitales, terapias biológicas específicas y opciones regenerativas o quirúrgicas mínimamente invasivas. La aplicación del enfoque de medicina personalizada, junto al rol integrador de enfermería, es esencial para mejorar resultados clínicos.
Son necesarios estudios longitudinales, en poblaciones diversas, que evalúen la eficacia real de estas intervenciones en práctica clínica. El futuro del manejo de la EPOC dependerá de la capacidad para combinar innovación científica, acceso equitativo a la atención y una visión centrada en el paciente.
BIBLIOGRAFÍA
- Robertson NM, Centner CS, Siddharthan T. Integrating artificial intelligence in the diagnosis of COPD globally: a way forward. Chronic Obstr Pulm Dis. 2024;11(1):114–120.
- Applications of digital health technologies and artificial intelligence algorithms in COPD: systematic review. BMC Med Inform Decis Mak. 2025.
- Gonzalez Serrano G, et al. CNN to diagnose and prognosticate COPD outcomes. PMC.
- Chronic Obstructive Pulmonary Disease (COPD): Developments in Pharmacological Treatments. Drugs. May 2025.
- Expanding treatments for COPD management. Chest Physician. Feb 2025.
- Mepolizumab approved as add-on therapy for COPD (eosinophilic phenotype). May 2025.
- COPD Clinical Trials Pipeline 2025… SMS stem cell therapy; fexlamose. news.theglobaltribune.com.
- Bronchoscopic lung volume reduction benefits and risks. Wikipedia.
- Early studies suggest GLP 1s may improve COPD symptoms. Verywell Health. 2025.
- Treating eosinophilic exacerbations of asthma and COPD with benralizumab (ABRA): … Lancet Respir Med. 2024.