- Lucía Cigüela Valero. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Patricia García Carbonel. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Inés Gómez López. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Laura Montori Tejedor. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Ana Pablo Muñoz. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Marcos Aladren Sánchez. Enfermero del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
RESUMEN
La diabetes mellitus tipo 2 representa uno de los principales desafíos de la salud pública a nivel global debido a su creciente prevalencia y a las complicaciones crónicas asociadas; representando una gran carga, tanto sanitaria como económica. Diversas investigaciones han vinculado la inflamación de bajo grado con el desarrollo y progresión de la diabetes. En este contexto, las dietas antiinflamatorias, como la dieta mediterránea, han mostrado efectos beneficiosos en la reducción del riesgo de desarrollar esta enfermedad. El presente artículo tiene como objetivo analizar la evidencia científica disponible sobre el papel de las dietas antiinflamatorias en la prevención de la diabetes mellitus tipo 2. Se ha realizado una revisión bibliográfica en bases de datos como PubMed, ScienceDirect y SciElo, incluyendo ensayos clínicos aleatorizados y estudios observacionales. La evidencia demuestra que las dietas antiinflamatorias, en especial la mediterránea, mejoran la sensibilidad a la insulina, reducen la inflamación y ayudan a la prevención de la DM2.
PALABRAS CLAVE
Dieta antiinflamatoria, diabetes tipo 2, prevención, inflamación de bajo grado, dieta mediterránea.
ABSTRACT
Type 2 diabetes mellitus represents one of the main global public health challenges due to its increasing prevalence and associated chronic complications, representing a significant health and economic burden. Several studies have linked low-grade inflammation with the development and progression of diabetes. In this context, anti-inflammatory diets, such as the Mediterranean diet, have shown beneficial effects in reducing the risk of developing this disease. This article aims to analyze the available scientific evidence on the role of anti-inflammatory diets in the prevention of type 2 diabetes mellitus. A literature review was conducted in databases such as PubMed, ScienceDirect, and SciElo, including randomized clinical trials and observational studies. The evidence shows that anti-inflammatory diets, especially the Mediterranean diet, improve insulin sensitivity, reduce inflammation, and help prevent type 2 diabetes.
KEY WORDS
Anti-inflammatory diet, type 2 diabetes mellitus, prevention, low grade inflammation, Mediterranean diet
INTRODUCCIÓN
Según la organización mundial de la salud, la diabetes tipo 2 es una de las principales enfermedades crónicas no transmisibles en el mundo debido a su alta prevalencia, impacto en la salud pública y carga económica. A escala mundial se calcula que 422 millones de adultos tenían diabetes en 2014 y se espera que esta cifra aumente ya que su crecimiento está relacionado con el envejecimiento, la urbanización, el sedentarismo y la mala alimentación. Además de ser un factor de riesgo para el aumento de enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal, pérdida de agudeza visual, neuropatía y amputaciones de miembros inferiores1.
La diabetes tipo 2 es un desorden metabólico coránico que se caracteriza por una alteración de la secreción de insulina por parte de las células b del páncreas y/o de la actividad de esta hormona en su principal órgano blanco (musculatura estriada) y cuya manifestación principal es un estado crónico de hiperglucemia. Se produce cuando el páncreas no genera suficiente insulina o cuando el cuerpo no puede utilizar de forma eficaz la insulina que produce. Es conocida como diabetes no insulinodependiente, y puede ser causada por una combinación de factores como tener sobrepeso u obesidad, no ser físicamente activo y/o tener predisposición genética. Los síntomas pueden incluir: aumento de la sed y la micción, aumento del hambre, cansancio, visión borrosa, entumecimiento u hormigueo en los pies o las manos, heridas que no se curan y/o pérdida de peso inexplicable2.
La diabetes y sus complicaciones generan grandes pérdidas económicas para los diabéticos y sus familias, así como para los sistemas de salud y economías nacionales. Esta carga se puede medir en forma de gastos médicos directos; gastos indirectos a causa de la perdida de productividad; muertes prematuras; y los efectos deletéreos de la diabetes sobre el PIB de los países. Entre los costos médicos directos figuran los de prevenir y tratar la enfermedad y sus complicaciones1,3.
La inflamación sistémica de bajo grado es un estado crónico caracterizado por la activación persistente del sistema inmune sin una infección evidente. Se caracteriza por la presencia en circulación de moléculas con carácter inflamatorio que tienen efectos negativos en nuestro metabolismo. Las moléculas que regulan esta respuesta inflamatoria están producidas por células del sistema inmunitario y forman parte de la familia de las citocinas, destacando entre ellas las interleucinas4.
En situaciones de hiperglucemia, existe una reprogramación de células intestinales con pérdida de la integridad de la barrera y de uniones célula-célula en epitelio intestinal, que supondría facilitar el paso del contenido bacteriano del intestino a la circulación al tener una mayor permeabilidad intestinal. El LPS estimula al sistema inmunitario, en concreto a macrófagos en distintos tejidos, y así incrementa la inflamación sistémica. Esto promueve el deterioro de la función de la insulina en los órganos periféricos y da como resultado la pérdida de sensibilidad a dicha insulina4.
El puente que conecta la inflamación crónica con la diabetes mellitus 2 gira en torno a los efectos perjudiciales de la inflamación a nivel celular y sistémico. las citocinas proinflamatorias pueden inducir resistencia a la insulina al interferir con las vías de señalización de la insulina. Los adultos pueden reducir su riesgo de padecer diabetes tipo 2 y mejorar su sensibilidad a la insulina y su asimilación de la glucosa mediante un régimen alimentario sano, como sería el caso de seguir una dieta antiinflamatoria5.
Las dietas antiinflamatorias se caracterizan por un alto consumo de frutas, verduras, granos enteros, legumbres, pescados grasos, nueces, aceite de oliva y fitoquímicos al tiempo que limitan la ingesta de alimentos con propiedades potencialmente proinflamatorios como la carne roja, los carbohidratos refinados y el alcohol. Estas dietas tienen un doble propósito: proporcionan nutrientes que pueden amortiguar directamente la respuesta inflamatoria, y modulan los procesos metabólicos del cuerpo para fortalecer contra las enfermedades no transmisibles. Se ha demostrado que los alimentos ricos en ácidos grasos n-3, antioxidantes y polifenoles reducen la expresión de genes proinflamatorios y disminuyen los niveles circulantes de biomarcadores inflamatorios. Estos componentes dietéticos se han asociado con una mejor función endotelial, una reducción del estrés oxidativo y una mayor sensibilidad a la insulina5.
OBJETIVOS
Evaluar el impacto de una dieta antiinflamatoria en la prevención de la diabetes tipo 2 como estrategia para reducir el riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles en la población adulta.
Describir los componentes clave de una dieta antiinflamatoria y su influencia en la regulación de la inflamación y el metabolismo de la glucosa.
Examinar los efectos de una dieta antiinflamatoria en la resistencia a la insulina a través del análisis de estudios clínicos y epidemiológicos.
METODOLOGÍA
Se ha llevado a cabo una búsqueda bibliográfica en las bases de datos PubMed, SciELO y Science Direct utilizando las siguientes palabras claves: “diabetes mellitus tipo 2”, “inflamación”, “dieta”, “prevención” y “dieta mediterránea”.
Criterios de inclusión: artículos publicados en los últimos 13 años, artículos que analicen el efecto de dietas antiinflamatorias sobre la prevención de DM2, estudios que evalúen al menos un biomarcador inflamatorio relacionado con la DM2, artículos escritos en inglés o español, artículos accesibles de manera gratuita al texto completo, ensayos clínicos, estudios de cohortes o estudios controlados.
Criterios de exclusión: estudios en animales o menores de 18 años, estudios que se centren únicamente en el tratamiento farmacológico, estudios con solo resumen disponibles y/o en otros idiomas, opiniones, revisiones o cartas al editor.
RESULTADOS
Los estudios revisados demuestran de forma consistente que diversas intervenciones dietéticas, especialmente aquellas basadas en la dieta mediterránea o patrones alimentarios saludables tienen efectos positivos en la prevención y el control de la diabetes tipo 2. Ensayos clínicos aleatorizados muestran que la dieta mediterránea mejora el control glucémico, la sensibilidad a la insulina, la lipemia postprandial, la inflamación sistémica y otros factores de riesgo cardiovascular. Asimismo, otros patrones alimentarios, como dietas enriquecidas con frutos secos o sardinas, dietas integrales o vegetarianas, también han demostrado beneficios significativos en parámetros metabólicos clave, como la hemoglobina A1c, el peso corporal, la glucosa en ayunas y la masa magra. Además, algunos estudios señalan que la adherencia sostenida a cambios en el estilo de vida es fundamental para mantener los beneficios a largo plazo. También se han identificado intervenciones complementarias, como el uso de suplementos (canela, cromo, carnosina) o instrucciones sobre la secuencia de comidas, que pueden mejorar la respuesta glucémica y el metabolismo. Por otro lado, enfoques integrados que combinan dieta y ejercicio estructurado han demostrado ser particularmente eficaces para retrasar la aparición de la diabetes tipo 2 en individuos con prediabetes. En conjunto, estas evidencias respaldan la promoción de patrones dietéticos antiinflamatorios y cambios sostenidos en el estilo de vida como estrategias clave para la prevención y el manejo temprano de la diabetes tipo 2.
DISCUSIÓN
La evidencia científica revisada sugiere que las dietas con un perfil antiinflamatorio, especialmente la dieta mediterránea, desempeñan un papel protector frente al desarrollo de la diabetes tipo 2. está protección se debe a la capacidad de estos patrones dietéticos para reducir los niveles de marcadores inflamatorios como la proteína C reactiva de alta sensibilidad, la interleucina-6 y el factor de necrosis tumoral Alfa, así como para mejorar la sensibilidad a la insulina y el control glucémico.
Los estudios incluidos muestran una consistencia notable en sus hallazgos, especialmente en los ensayos clínicos aleatorizados del estudio PREDIMED, que evidencian una reducción significativa en la incidencia de diabetes entre los participantes que siguieron una dieta mediterránea complementada con aceite de oliva virgen extra o frutos secos. Asimismo, otros estudios destacan la relación entre el aumento del consumo de alimentos ricos en polifenoles, ácidos grasos monoinsaturados y fibra dietética con una menor activación de vías inflamatorias. Sin embargo, existen limitaciones metodológicas en algunos estudios observacionales.
CONCLUSIÓN
Promover patrones dietéticos con propiedades infra antiinflamatorias constituye una estrategia prometedora y de bajo coste para prevenir la aparición de la diabetes mellitus tipo dos en poblaciones de riesgo. Las políticas de salud pública deberían fomentar la adopción de este tipo de dietas desde etapas tempranas de la vida. No obstante, se requieren más estudios longitudinales y ensayos controlados con metodología rigurosa para confirmar estos hallazgos y definir intervenciones nutricionales personalizadas.
BIBLIOGRAFÍA
- Organización Mundial de la Salud. (2016). Informe mundial sobre la diabetes. https://iris.who.int/bitstream/handle/10665/254649/9789243565255-spa.pdf
- Sandoval, M. (2012). Importancia global y local de la diabetes mellitus tipo 2. Revista del Hospital Clínico Universidad de Chile, 23(3), 185–190. https://doi.org/10.5354/2735- 7996.2012.73713
- Gaceta Médica. (2023, 18 de abril). Aumenta casi un 12% el gasto sanitario en personas con diabetes, hasta superar los 5.800 millones de euros. https://gacetamedica.com/profesion/aumenta-casi-un-12-el-gasto-sanitario-en-personas-con- diabetes-hasta-superar-los-5-800-millones-de-euros/
- Caparrós, E. (2023). Inflamación y microbiota: su influencia en la diabetes. Revista Diabetes. https://www.revistadiabetes.org/tratamiento/inflamacion-y-microbiota-su- influencia-en-la-diabetes/
- Yu, X., Pu, H., & Voss, M. (2024). Overview of anti-inflammatory diets and their promising effects on non-communicable diseases. British Journal of Nutrition, 132(7), 898– 918. https://doi.org/10.1017/S0007114524001405