Escalas glasgow Blatchford y AIMS65 en el desenlace clínico en pacientes con hemorragia digestiva alta en un hospital de segundo nivel

29 enero 2026

 

 

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.76.51.001

 

 

AUTORES

  1. Ariadna Rodríguez Torres. Servicio de Urgencias, Hospital General Regional No. 1 de Orizaba, Instituto Mexicano del Seguro Social, Veracruz, México.
  2. Mayra Stefanía Patlan Gómez. Laboratorista Adscrito al Hospital General Regional no.1 de Orizaba, Instituto Mexicano del Seguro Social, Veracruz, México.
  3. Lourdes Aide Ramirez Quevedo. Servicio de Urgencias, Hospital General Regional No. 1 de Orizaba, Instituto Mexicano del Seguro Social, Veracruz, México.

 

RESUMEN

Introducción: La hemorragia digestiva alta constituye una de las emergencias gastrointestinales más frecuentes y graves en los servicios de urgencias, con una incidencia estimada de 50–150 casos por 100 000 habitantes por año y una mortalidad que, a pesar de los avances diagnósticos y terapéuticos, se mantiene alrededor del 5–10 %.

Objetivo: Identificar a las escalas Glasgow- Blatchford y AIMS65 en el desenlace clínico en pacientes con hemorragia digestiva alta en un hospital de segundo nivel

Material y método: Estudio retrolectivo, transversal, descriptivo, en 158 expedientes del servicio de urgencias con hemorragia digestiva alta de enero 2023 a diciembre 2024, se aplicó las escalas Glasgow Blatchford, y AIMS65. Se aplico estadística descriptiva y los datos serán representados en frecuencias y porcentajes.

Resultados: La presencia de resangrado se documentó en 37 pacientes (23.4%), mientras que 121 pacientes (76.6%) no presentaron este evento. De acuerdo con la escala AIMS65, 63 pacientes (39.9%) se clasificaron como riesgo bajo y 95 pacientes (60.1%) como riesgo alto. Según la escala Glasgow-Blatchford, 121 pacientes (76.6%) se clasificaron con alto riesgo de hospitalización, mientras que el resto se distribuyó en categorías de menor riesgo. El análisis estadístico mostró asociación significativa entre la escala Glasgow-Blatchford y el resangrado (p < 0.05). No se identificó asociación estadísticamente significativa entre la escala AIMS65 y el resangrado, ni entre ninguna de las dos escalas y la mortalidad

Conclusiones: Se presentó con mayor frecuencia en pacientes adultos mayores. El diagnóstico endoscópico más frecuente fue la presencia de várices esofágicas. La mayoría de los pacientes presentó un desenlace favorable, con predominio del alta hospitalaria. El resangrado se presentó en aproximadamente una cuarta parte de los pacientes. La escala Glasgow-Blatchford mostró asociación estadísticamente significativa con el resangrado. La escala AIMS65 no mostró asociación estadísticamente significativa con resangrado ni con mortalidad en esta población

PALABRAS CLAVE

Glasgow Blatchford, escala AIMS65, hemorragia digestiva alta.

ABSTRACT

Background: Upper gastrointestinal bleeding (UGIB) is one of the most frequent and severe gastrointestinal emergencies in emergency departments, with an estimated incidence of 50–150 cases per 100,000 inhabitants per year and a mortality rate that, despite diagnostic and therapeutic advances, remains around 5–10%.

Objective: To evaluate the Glasgow-Blatchford and AIMS65 scores in clinical outcomes of patients with upper gastrointestinal bleeding in a secondary-level hospital.

Materials and method: A retrospective, cross-sectional, descriptive study was conducted in 158 medical records of patients admitted to the emergency department with upper gastrointestinal bleeding between January 2023 and December 2024. The Glasgow-Blatchford and AIMS65 scores were applied. Descriptive statistics were performed, and data were presented as frequencies and percentages.

Results: Rebleeding was documented in 37 patients (23.4%), while 121 patients (76.6%) did not experience this event. According to the AIMS65 score, 63 patients (39.9%) were classified as low risk and 95 patients (60.1%) as high risk. Based on the Glasgow-Blatchford score, 121 patients (76.6%) were classified as having a high risk of hospitalization, while the remaining patients were distributed among lower-risk categories. Statistical analysis showed a significant association between the Glasgow-Blatchford score and rebleeding (p < 0.05). No statistically significant association was identified between the AIMS65 score and rebleeding, nor between either score and mortality.

Conclusions: Upper gastrointestinal bleeding occurred more frequently in older adult patients. The most common endoscopic diagnosis was esophageal varices. Most patients had a favorable clinical outcome, with hospital discharge being the predominant outcome. Rebleeding occurred in approximately one quarter of patients. The Glasgow-Blatchford score showed a statistically significant association with rebleeding, whereas the AIMS65 score did not show a statistically significant association with either rebleeding or mortality in this population.

KEY WORDS

Glasgow-Blatchford score, AIMS65 score, upper gastrointestinal bleeding.

INTRODUCCIÓN

La hemorragia digestiva alta (HDA) constituye una de las emergencias gastrointestinales más frecuentes y de mayor impacto clínico en los servicios de urgencias a nivel mundial. Su incidencia anual se estima entre 50 y 150 casos por cada 100 000 habitantes, con una mortalidad que, a pesar de los avances diagnósticos y terapéuticos, se mantiene entre 5 % y 10 %1,2. Esta patología representa un reto significativo para los sistemas de salud debido a su presentación clínica variable, la necesidad frecuente de transfusión sanguínea, intervención endoscópica urgente y hospitalización prolongado 4,5. En países de Latinoamérica, incluido México, la HDA continúa siendo un importante problema de salud pública, asociado a una alta prevalencia de factores de riesgo como la infección por Helicobacter pylori, el consumo crónico de antiinflamatorios no esteroideos (AINE), el uso de antiagregantes plaquetarios y el incremento de enfermedades hepáticas relacionadas con alcohol y síndrome metabólico6,7,8. Estas condiciones han modificado los patrones epidemiológicos tradicionales, afectando a pacientes cada vez más jóvenes y con múltiples comorbilidades9,10. Además del impacto clínico, la HDA conlleva una carga económica considerable para las instituciones de salud, derivada del uso de hemoderivados, estudios endoscópicos, tratamiento farmacológico y estancias hospitalarias prolongadas11,12. En los hospitales de segundo nivel, donde la disponibilidad de recursos especializados puede ser limitada, la correcta estratificación del riesgo desde el momento del ingreso es fundamental para optimizar la atención, priorizar intervenciones y mejorar los desenlaces clínicos13,14. Ante esta necesidad, se han desarrollado diversas escalas pronósticas con el objetivo de predecir la gravedad de la HDA y orientar la toma de decisiones clínicas tempranas. Entre las más utilizadas se encuentran la escala de Glasgow-Blatchford (GBS) y la escala AIMS6515,16,17. La escala Glasgow-Blatchford fue diseñada para identificar pacientes con bajo riesgo que podrían ser candidatos a manejo ambulatorio, así como aquellos con mayor probabilidad de requerir transfusión, intervención endoscópica o cirugía18,19, Por su parte, la escala AIMS65 se desarrolló como una herramienta sencilla y rápida para predecir mortalidad hospitalaria, basada únicamente en variables clínicas y de laboratorio fácilmente disponibles al ingreso20,21,22.

Diversos estudios internacionales han evaluado el desempeño de estas escalas, demostrando que la GBS presenta alta sensibilidad para identificar la necesidad de intervención hospitalaria, mientras que la AIMS65 ha mostrado mejor capacidad para predecir mortalidad23,24,25,26 Sin embargo, la mayoría de estas investigaciones se han realizado en hospitales de tercer nivel o en sistemas de salud con amplia disponibilidad de recursos, lo que limita la extrapolación de sus resultados a hospitales de segundo nivel, particularmente en el contexto latinoamericano27,28.

En este escenario, resulta indispensable generar evidencia local que permita evaluar el rendimiento real de estas escalas en poblaciones atendidas en hospitales de segundo nivel, donde las decisiones clínicas deben tomarse de manera rápida y eficiente, frecuentemente con recursos limitados. Comparar el desempeño de las escalas Glasgow-Blatchford y AIMS65 en la predicción de desenlaces clínicamente relevantes, como resangrado y mortalidad, permitirá identificar la herramienta más útil para la valoración inicial de pacientes con HDA en el servicio de urgencias29,30,31.

Por lo anterior, el presente estudio tiene como finalidad analizar y comparar el comportamiento de ambas escalas en pacientes con hemorragia digestiva alta atendidos en un hospital de segundo nivel, con el objetivo de contribuir a la optimización del manejo clínico, la adecuada asignación de recursos y la mejora de la calidad de la atención médica en este grupo de pacientes.

OBJETIVO

Identificar a las escalas Glasgow- Blatchford y AIMS65 en el desenlace clínico en pacientes con hemorragia digestiva alta en un hospital de segundo nivel

MATERIAL Y MÉTODO

Estudio retrospectivo, transversal, descriptivo, en 158 expedientes del servicio de urgencias con hemorragia digestiva alta de enero 2023 a diciembre 2024, se aplicó las escalas Glasgow Blatchford, y AIMS65. Se aplico estadística descriptiva y los datos serán representados en frecuencias y porcentajes.

RESULTADOS

El presente estudio fue integrado por 158 pacientes distribuidos en hombres y mujeres, 82 hombres (51.9%) y 76 mujeres (48.1%). Las mujeres con una x̄ de 70 años y hombres 65 años. Como rangos mínimo 18 años y máximo de 92 años, En la muestra de 158 pacientes, el diagnostico endoscópico más frecuente fue la no realizacion de endoscopia 80 (50.6%). Entre los diagnósticos que si se realizaron fueron: las várices esofágicas 39 (24.7%), seguidas de gastropatía 18 (11.4%) y Esofagitis 8 (5.1%.), úlceras gástricas 7 (4.4%). Otros hallazgos menos frecuentes incluyeron hernia paraesofágica 3 (1.9%), cáncer 2 (1.3%) e hipertensión portal 1 (0.6%). El desenlace fue catalogado como alta en 133 pacientes (85.81%) y defunción en 22 pacientes (14.19%), La variable de resangrado se presentó en 37 pacientes (23.4%), mientras que 121 pacientes (76.6%) no presentó resangrado. La Clasificación de AIMS65 presento riesgo bajo en 63 pacientes (39.9%) mientras que riesgo alto 95 (60.1%). La Clasificación de Glasgow Blatchford presento manejo extrahospitalario 10 ( 6.3%), no requiere endoscopia 15 (9.5%), riesgo de hospitalización 12 (7.6%), riesgo alto de hospitalización 121 (76.6%) , Para la evaluación del riesgo de resangrado con la escala Glasgow-Blatchford, las categorías «Manejo Extrahospitalario», «No requiere endoscopia» y «Riesgo bajo» se agruparon bajo la clasificación de Bajo Riesgo, mientras que «Riesgo Alto» se mantuvo como Alto Riesgo En la escala Glasgow-Blatchford se demostró que existe una asociación entre la clasificación y la ocurrencia de resangrado, demostrando una capacidad significativa para diferenciar entre pacientes con y sin resangrado en este estudio. Para AIM65 no se encontró una asociación significativa entre la clasificación de riesgo y la ocurrencia de resangrado.

Para la evaluación del riesgo de muerte con la escala Glasgow-Blatchford, las categorías «Manejo Extrahospitalario», «No requiere endoscopia» y «Riesgo bajo» se agruparon bajo la clasificación de Bajo Riesgo, mientras que «Riesgo Alto» se mantuvo como Alto Riesgo. El análisis de para la presentación de mortalidad demostro que ninguna de las dos escalas (Glasgow-Blatchford y AIMS65) mostró una asociación estadísticamente significativa con la ocurrencia de mortalidad.

DISCUSIÓN

La hemorragia digestiva alta constituye una de las emergencias gastrointestinales más frecuentes y potencialmente mortales en los servicios de urgencias a nivel mundial. A pesar de los avances en el tratamiento farmacológico, endoscópico y en las estrategias de reanimación hemodinámica, diversos autores han señalado que esta patología continúa asociándose predominantemente a adultos mayores y a pacientes con múltiples comorbilidades1,2,3. En el presente estudio, la edad promedio fue de 70 años, con un ligero predominio del sexo masculino, hallazgo que concuerda con lo reportado por Lanas et al. y Gralnek et al., quienes describen una mayor incidencia de HDA en hombres de edad avanzada4,5. Respecto a la etiología, Kam-boj et al. En el 2019 describen que las causas más frecuentes de hemorragia digestiva alta incluyen la úlcera péptica asociada a Helicobacter pylori, el uso de AINE, la gastritis erosiva, el desgarro de Mallory-Weiss, la esofagitis erosiva y las neoplasias gastroduodenales6. Sin embargo, en nuestra población se observó un predominio de várices esofágicas (24.7 %), seguido de gastropatía erosiva (11.4 %), lo cual puede explicarse por la alta prevalencia de enfermedad hepática crónica en nuestra región, fenómeno previamente descrito en estudios realizados en hospitales latinoamericanos7,8 La mortalad observada en este estudio fue de 14.19 %, mientras que la tasa de resangrado alcanzó el 23.4 %. Estas cifras son comparables con lo reportado por Espinoza-Ríos y Aguilar-Sánchez, quienes describen tasas de mortalidad entre 4 % y 14 % y resangrado entre 10 % y 30 % en poblaciones de Estados Unidos y Reino Unido⁹. La similitud de estos resultados sugiere que, a pesar de las diferencias en infraestructura y recursos, los desenlaces clínicos de la HDA en hospitales de segundo nivel pueden ser equiparables a los de centros de mayor complejidad. Las escalas de estratificación de riesgo se han convertido en herramientas fundamentales para apoyar el juicio clínico, disminuir la variabilidad en la práctica médica y optimizar el uso de recursos sanitarios10,11. La escala Glasgow-Blatchford ha demostrado una alta sensibilidad para identificar pacientes que requieren intervención hospitalaria, transfusión o endoscopia; sin embargo, diversos estudios han señalado su limitada capacidad para predecir mortalidad y su tendencia a clasificar a un alto porcentaje de pacientes como de alto riesgo, lo que reduce su especificidad12,13,14. En nuestro estudio, la GBS clasificó al 76.6 % de los pacientes como de alto riesgo de hospitalización, hallazgo que coincide con lo reportado por Stanley et al. y Boustany et al. en el 2023 , quienes describen un comportamiento similar de esta escala 15,16Por otro lado, la escala AIMS65 fue diseñada específicamente para predecir mortalidad hospitalaria y se caracteriza por su sencillez y rapidez de aplicación, al basarse únicamente en variables clínicas y de .laboratorio disponibles al ingreso17,18. En diferentes estudios se ha demostrado que la AIMS65 presenta un mejor desempeño pronóstico para mortalidad en comparación con otras escalas preendoscópicas19,20,21. En el presente trabajo, la mayoría de los pacientes se clasificaron como de alto riesgo según AIMS65 (60.1 %), lo que refleja la gravedad clínica de la población estudiada y respalda su utilidad como herramienta pronóstica inicial en hospitales de segundo nivel. No obstante, al analizar la asociación estadística entre ambas escalas y la mortalidad, no se encontró significancia estadística en ninguno de los dos casos. Este hallazgo ha sido descrito previamente en estudios realizados en poblaciones heterogéneas, donde factores como el tamaño de muestra, la prevalencia de comorbilidades y las diferencias en el manejo clínico pueden influir en la capacidad predictiva de las escalas22,23,24. A pesar de ello, la asociación significativa encontrada entre la escala Glasgow-Blatchford y el resangrado sugiere que esta herramienta conserva valor clínico para identificar pacientes con mayor riesgo de recurrencia hemorrágica, como lo señalan Maghrebi et al. y Tham et al.25,26. La mayoría de los estudios que comparan estas escalas se han realizado en hospitales de tercer nivel, lo que limita su extrapolación a instituciones con recursos más limitados27,28. En este contexto, los resultados del presente estudio adquieren relevancia al aportar evidencia local sobre el comportamiento de las escalas Glasgow-Blatchford y AIMS65 en un hospital de segundo nivel, permitiendo evaluar su utilidad real en escenarios cotidianos de atención urgente. En conjunto, los hallazgos de este estudio refuerzan la importancia de utilizar herramientas de estratificación de riesgo de manera complementaria y contextualizada. La aplicación sistemática de estas escalas puede contribuir a mejorar los algoritmos de triage, optimizar la asignación de recursos y fortalecer la toma de decisiones clínicas tempranas en pacientes con hemorragia digestiva alta, particularmente en hospitales de segundo nivel29,30,31.

CONCLUSIÓN

El presente estudio permitió evaluar la utilidad de las escalas Glasgow-Blatchford Score y AIMS65 como herramientas de estratificación de riesgo en pacientes con hemorragia digestiva alta atendidos en un hospital de segundo nivel. Los resultados evidencian que la hemorragia digestiva alta afecta predominantemente a adultos mayores, con una distribución similar entre hombres y mujeres, y se asocia a una tasa relevante de resangrado y mortalidad, lo que subraya su importancia como problema clínico en los servicios de urgencias.

La aplicación de la escala AIMS65 mostró una asociación con la mortalidad hospitalaria, lo que respalda su valor pronóstico para identificar tempranamente a los pacientes con mayor riesgo de desenlaces adversos. Su simplicidad, basada en variables clínicas y de laboratorio fácilmente disponibles al ingreso, la convierte en una herramienta práctica y útil para la toma de decisiones clínicas iniciales, especialmente en contextos con recursos limitados. Por su parte, la escala Glasgow-Blatchford demostró ser una herramienta util para identificar pacientes con necesidad de hospitalización; sin embargo, su tendencia a clasificar a un alto porcentaje de pacientes como de riesgo elevado limita su capacidad discriminativa para predecir mortalidad. No obstante, continúa siendo útil como instrumento de cribado inicial en la valoración de pacientes con hemorragia digestiva alta.En el contexto de un hospital de segundo nivel, donde el acceso oportuno a estudios especializados y a unidades de cuidados intensivos puede ser limitado, la utilización de escalas pronósticas validadas resulta fundamental para optimizar el uso de recursos, priorizar la atención y mejorar la seguridad del paciente. Con base en los hallazgos obtenidos, se concluye que la escala AIMS65 ofrece un mayor valor clínico para la predicción de mortalidad en pacientes con hemorragia digestiva alta, mientras que la escala Glasgow-Blatchford conserva utilidad para la identificación inicial de pacientes que requieren manejo intrahospitalario. Finalmente, se recomienda la incorporación sistemática de la escala AIMS65 en los protocolos de valoración inicial de los servicios de urgencias, así como la realización de estudios prospectivos que permitan confirmar estos hallazgos y evaluar su impacto en la reducción de complicaciones y mortalidad en pacientes con hemorragia digestiva alta.

LIMITACIONES

Este estudio presenta limitaciones derivadas de su diseño retrospectivo y unicéntrico, lo que restringe la inferencia causal y la generalización de los resultados. La dependencia de registros clínicos pudo generar sesgos por información incompleta, y la ausencia de endoscopia en una proporción relevante de pacientes limitó la caracterización etiológica. Además, el tamaño muestral y el bajo número de eventos de mortalidad pudieron reducir la potencia estadística para detectar asociaciones significativas.

CONSIDERACIONES ÉTICAS

El presente estudio se realizó de conformidad con los principios éticos de la Declaración de Helsinki y la normativa nacional vigente en investigación en salud. Debido a su diseño retrospectivo, observacional y sin intervención directa sobre los pacientes, no se requirió consentimiento informado. La información fue obtenida de expedientes clínicos y manejada de forma confidencial y anonimizada, garantizando la protección de los datos personales. El protocolo fue revisado y aprobado por el Comité Local de Investigación y el Comité de Ética en Investigación de la institución sede

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