AUTORES
- Chrystin Annabelle Quintanilla González. Médico Postgradista de Neurocirugía, Universidad San Francisco de Quito (USFQ), Residente en el Hospital de Especialidades Carlos Andrade Marín (HECAM), Quito, Ecuador.
- Daniela Guerrón Revelo. Médico Tratante de Neurorradiología Pediátrica, Docente Universidad San Francisco de Quito (USFQ), Quito, Ecuador.
- Alex Mauricio Bravo Lozano. Médico General Residente, Hospital Básico de Yantzaza, Yantzaza, Ecuador.
- Maria Fernanda Rubio Trejos. Médico Posgradista de Neurocirugía, Universidad San Francisco de Quito-Ecuador.
- Ricardo Andrés Carrera Vaca. Médico Posgradista de Neurocirugía, Universidad San Francisco de Quito-Ecuador.
- Cristian Alexander Oñate Tinillo. Médico Posgradista de Neurocirugía, Universidad San Francisco de Quito-Ecuador.
- Wendy Mireya Rojas Bodero. Médico Posgradista de Imagenología, Universidad San Francisco de Quito-Ecuador.
RESUMEN
La derivación ventrículo-peritoneal (DVP) es el tratamiento estándar para la hidrocefalia pediátrica, aunque presenta complicaciones mecánicas infrecuentes como la migración del catéter distal al escroto. Esta entidad ocurre predominantemente en lactantes debido a la persistencia del conducto peritoneovaginal (CPV). Se presenta el caso de un lactante de 10 meses con hidrocefalia comunicante posmeningítica por Listeria monocytogenes que, tras la colocación de una DVP, desarrolló una masa inguinoescrotal izquierda. Los estudios de imagen confirmaron el desplazamiento del catéter hacia la bolsa escrotal a través de una hernia inguinal. Se realizó la recolocación quirúrgica del dispositivo y la reparación del defecto herniario en un solo tiempo quirúrgico conjunto entre Neurocirugía y Cirugía Pediátrica, con evolución satisfactoria. El diagnóstico precoz mediante ecografía y el manejo multidisciplinario son claves para evitar la malfunción valvular o el daño testicular. Este reporte resalta la inusual afectación del lado izquierdo y el complejo contexto neurocrítico previo del paciente.
PALABRAS CLAVE
Derivación ventrículo-peritoneal, migración de catéter, escroto, hernia inguinal, hidrocefalia, lactante.
ABSTRACT
Ventriculoperitoneal (VP) shunt is the gold standard for pediatric hydrocephalus, though it can present rare mechanical complications such as distal catheter migration to the scrotum. This condition occurs mainly in infants due to a patent processus vaginalis (PPV). We report the case of a 10-month-old infant with post-meningitis communicating hydrocephalus (Listeria monocytogenes) who, after VP shunt placement, developed a left inguinoscrotal mass. Imaging confirmed the catheter displacement into the scrotal sac through an inguinal hernia. Surgical repositioning of the device and hernia repair were performed simultaneously by Neurosurgery and Pediatric Surgery teams, with successful outcome. Early diagnosis via ultrasound and multidisciplinary management are essential to prevent shunt malfunction or testicular damage. This report highlights the unusual left-sided involvement and the complex prior neurocritical context of the patient.
KEY WORDS
Ventriculoperitoneal shunt, catheter migration, scrotum, inguinal hernia, hydrocephalus, infant.
INTRODUCCIÓN
La hidrocefalia pediátrica es una patología crítica caracterizada por la acumulación anómala de líquido cefalorraquídeo (LCR) en el sistema ventricular cerebral, cuya relevancia radica en el riesgo potencial de daño neurológico irreversible y retraso del desarrollo¹⁰. En la actualidad, la derivación ventrículo-peritoneal (DVP) permanece como el tratamiento de elección estándar para desviar el exceso de LCR hacia la cavidad abdominal para su absorción2,3. No obstante, la epidemiología de este procedimiento revela una alta carga de morbilidad, con tasas de complicaciones que oscilan entre el 25% y el 60%, presentándose la mayoría de los fallos durante el primer año tras la intervención¹¹.
Dentro de las complicaciones mecánicas, la migración del catéter distal fuera del peritoneo es una entidad infrecuente pero grave, pudiendo dirigirse a localizaciones como el tórax, el intestino o el escroto6,9. La fisiopatología de la migración escrotal se fundamenta en la persistencia del conducto peritoneovaginal (CPV), una comunicación embriológica entre el abdomen y el escroto que, sumada al aumento de la presión intraabdominal por el flujo de LCR, facilita el desplazamiento del dispositivo7,12. Entre los factores de riesgo identificados destacan la prematurez, el pequeño volumen de la cavidad peritoneal en lactantes y el crecimiento somático rápido, factores que predisponen a la permeabilidad del CPV en hasta el 30% de los niños al año de edad4,13.
Clínicamente, esta condición suele presentarse como una masa inguinoescrotal o hidrocele, y su diagnóstico definitivo se apoya sistemáticamente en la ecografía de partes blandas y la radiografía de abdomen³. El manejo quirúrgico estándar consiste en la recolocación del catéter y la reparación simultánea del defecto herniario, procedimiento que asocia un pronóstico excelente y una restauración inmediata de la funcionalidad del sistema valvular6,8. La justificación del presente reporte radica en la inusual afectación del lado izquierdo en este lactante y en la relevancia educativa de su contexto infeccioso previo (Listeria monocytogenes), lo cual aporta datos originales a la literatura actual. Este caso se reporta siguiendo los lineamientos de la guía SCARE 2025¹.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Se trata de un lactante masculino de 10 meses de edad, natural y residente de Quito, Ecuador. Producto de la segunda gesta, nacido por cesárea a las 37.5 semanas de gestación debido a ruptura prematura de membranas e hipertensión gestacional. Presentó restricción del crecimiento intrauterino (peso al nacer: 2.214 g, talla: 45 cm y perímetro cefálico: 30 cm) y un Apgar de 8/9. Entre sus antecedentes patológicos destacó ictericia neonatal que requirió fototerapia por 25 horas, y alergia al huevo diagnosticada a los 6 meses de edad.
El paciente ingresó al Hospital de Especialidades Carlos Andrade Marín (HECAM) el 13 de marzo de 2026 tras un cuadro clínico de 6 días de evolución caracterizado por fiebre e irritabilidad. En el servicio de emergencias presentó movimientos tónico-clónicos generalizados y signos francos de irritación meníngea. El análisis citoquímico del líquido cefalorraquídeo mediante punción lumbar reportó hipoglucorraquia e hiperproteinorraquia; posteriormente, el panel molecular confirmó el diagnóstico de meningitis bacteriana por Listeria monocytogenes. Durante su evolución en la unidad de cuidados intensivos, desarrolló diabetes insípida secundaria e hidrocefalia comunicante aguda, requiriendo intubación orotraqueal y soporte vasopresor.
El 17 de marzo de 2026, el servicio de Neurocirugía procedió a la colocación de una derivación ventricular externa (DVE) ingresando por el punto de Kocher izquierdo. Tras la resolución del cuadro infeccioso y la negativización de los cultivos en LCR, el 29 de marzo de 2026 se llevó a cabo la implantación definitiva de una válvula de derivación ventrículo-peritoneal (DVP) de presión media a través del punto de Keen derecho.
Durante un control en abril de 2026, los familiares reportaron marcada irritabilidad en el paciente y un aumento progresivo de volumen en la región inguinal izquierda que se extendía hacia el escroto. A la exploración física, se palpó una masa tubular firme compatible con el catéter distal, la cual aumentaba de volumen con las maniobras de Valsalva. La ecografía testicular institucional (12/04/2026) identificó de forma concluyente una imagen tubular hiperecogénica atravesando el canal inguinal izquierdo hasta alojarse en la bolsa escrotal, asociada a un hidrocele moderado ipsilateral y contralateral leve. Una radiografía de abdomen simple correlacionó estos hallazgos, confirmando la malposición del extremo distal del catéter, el cual se encontraba enrollado en la región escrotal izquierda.
El 16 de abril de 2026, un equipo multidisciplinario procedió a la reintervención quirúrgica bajo anestesia general. Se utilizó la incisión paraumbilical previa para localizar el catéter abdominal; se verificó su funcionalidad evidenciando salida de LCR de aspecto claro y a presión normal. Simultáneamente, el equipo de Cirugía Pediátrica realizó la reparación de la hernia inguinal y el cierre del proceso vaginal permeable. Finalmente, el catéter distal fue reintroducido meticulosamente en la cavidad peritoneal con dirección cefálica y fijado mediante una sutura en jareta a nivel de la aponeurosis. El paciente presentó una excelente evolución posquirúrgica y fue dado de alta en condiciones estables, manteniéndose en seguimiento rutinario por la consulta externa.
DISCUSIÓN
La migración del catéter distal de una DVP hacia el escroto es una complicación mecánica excepcional, con una incidencia global estimada menor al 1%²⁻³. En series específicas de complicaciones abdominales relacionadas con derivaciones, representa entre el 10% y el 26% de las anomalías a nivel inguinal⁴. Esta condición es casi exclusiva de la población pediátrica; los registros muestran que entre el 54% y el 60% de los casos ocurren en lactantes menores de un año, existiendo un intervalo de presentación medio entre la implantación del sistema y la migración que oscila entre los 3 y 6 meses5,6.
El factor anatómico determinante subyacente es la persistencia del conducto peritoneovaginal (CPV), una estructura que se mantiene permeable en el 20-30% de los niños sanos al alcanzar el año de edad⁹. El aumento transitorio de la presión intraabdominal (desencadenado por episodios de llanto o tos recurrente) y el flujo continuo de líquido cefalorraquídeo actúan de forma sinérgica como propulsores mecánicos7,13. Aunque la literatura neurológica reporta una clara predominancia por la afectación del lado derecho (hasta un 70% de los casos reportados), nuestro paciente presentó un desplazamiento a través del canal inguinal izquierdo, lo cual constituye una presentación clínica infrecuente3-6. El método de imagen de elección ante la sospecha clínica es la ecografía testicular, la cual permite visualizar de manera incuestionable la imagen tubular hiperecogénica característica del dispositivo3-6. El abordaje quirúrgico precoz y multidisciplinario es perentorio para asegurar el restablecimiento del funcionamiento valvular, evitar complicaciones sobre el cordón espermático y ejecutar una reparación herniaria definitiva14,15.
CONCLUSIONES
La migración escrotal es una complicación mecánica inusual, pero de alta relevancia clínica que debe sospecharse obligatoriamente ante la aparición de cualquier masa inguinal en un paciente pediátrico portador de un sistema de derivación ventrículo-peritoneal. La confirmación diagnóstica rápida mediante ultrasonido garantiza una intervención neuroquirúrgica oportuna, mitigando el riesgo de disfunción valvular e hidrocefalia recurrente. El tratamiento definitivo requiere ineludiblemente la recolocación intraabdominal del catéter y la ligadura formal del saco herniario para prevenir recurrencias. En virtud de estos hallazgos, se recomienda integrar la exploración física rigurosa y sistematizada de la región inguinal en todos los controles pediátricos y neuroquirúrgicos de rutina en estos lactantes para minimizar la morbilidad asociada.
DECLARACIONES Y NORMAS ÉTICAS
El presente reporte de caso clínico se ha redactado respetando la confidencialidad absoluta del paciente según los mandatos de la Declaración de Helsinki. Se dispone del consentimiento informado por escrito debidamente firmado por los representantes legales del menor, autorizando la publicación del caso y sus imágenes con fines estrictamente educativos y científicos. Los autores declaran con la presentación de este trabajo no tener ningún conflicto de intereses personal, financiero o institucional relacionado. De acuerdo con las guías SCARE 2025, los autores declaran que se utilizaron herramientas de inteligencia artificial exclusivamente para la sistematización bibliográfica, sin intervención en la toma de decisiones clínicas ni en el manejo médico del paciente.
BIBLIOGRAFÍA
- Kerwan A, Al-Jabir A, Mathew G, Sohrabi C, Rashid R, Franchi T, et al. Revised Surgical CAse REport (SCARE) Guideline: An Update for the Age of Artificial Intelligence. Premier Journal of Science. 2025; 10:100079.
- Sayanthan B, et al. Scrotal migration of ventriculoperitoneal shunt in an infant: a rare case report. J Surg Case Rep. 2025; 2025(10):rjaf861.
- Javeed F, Tariq M, Butt H, Rehman L. Scrotal Migration of the Ventriculoperitoneal Shunt: A Case Report and Review of the Literature. Cureus. 2024; 16(6):e63384.
- Muhajir AS, Suryaningtyas W, Parenrengi MA. Scrotal migration of the peritoneal catheter of a ventriculoperitoneal shunt: A case series in a single center. Surg Neurol Int. 2025; 16:106.
- Ghritlaharey RK. Why the migration of peritoneal shunt catheter into the scrotum occurs more in children: A systematic literature review. World J Meta-Anal. 2025; 13(2):100483.
- Taha MM, Almenshawy HA, Ezzat M, Elbadawy MK. Migration of distal end of VP shunt into the scrotum: a management review. Surg J (N Y). 2022; 8(3):e245–e248.
- Chanchlani R, Sharma PK, Gunasekaran V, Kasundra A. Scrotal migration of peritoneal end of ventriculoperitoneal shunt in an infant – a rare entity. J Neurosci Rural Pract. 2023; 14(2):365–367.
- Hauser T, Auer C, Ludwiczek J, Senker W, Rauch PR, et al. Treatment options for scrotal migration of ventriculoperitoneal shunts: case illustration and systematic review of 48 cases. Childs Nerv Syst. 2024; [Epub].
- Harischandra LS, Sharma A, Chatterjee S. Shunt migration in ventriculoperitoneal shunting: a comprehensive review of literature. Neurol India. 2019; 67:85-99.
- Paulsen AH, Lundar T, Lindegaard KF. Twenty-year outcome in young adults with childhood hydrocephalus: Assessment of surgical outcome, work participation, and health-related quality of life. J Neurosurg Pediatr. 2010; 6:527-35.
- Altwejri IS, AlRaddadi KK, Alsager GA, Abobotain AH, et al. Patterns and prognosis of ventriculoperitoneal shunt malfunction among pediatrics in Saudi Arabia. Neurosciences (Riyadh). 2020; 25:356–361.
- Darwish H, et al. Scrotal migration of the distal end of the ventriculoperitoneal shunt: Is there a role for early closure of patent processus vaginalis in the pediatric population. Open J Clin Med Case Rep. 2023; 2179.
- Pogorelić Z, Ninčević S, Babić V, Jukić M, Vidović S. Scrotal Migration of the Ventriculoperitoneal Shunt in a 1-Year-Old Pediatric Patient: A Case Report and Systematic Literature Review. J Clin Med. 2025; 14(15):5183.
- Rivero-Garvía M, Barbeito Gaído JL, Morcillo J, Márquez Rivas J. Malfunción valvular intermitente por migración del catéter peritoneal a escroto. Arch Argent Pediatr. 2013; 111(1):14-16.
- Grosfeld JL, Cooney DR. Inguinal hernia after ventriculoperitoneal shunt for hydrocephalus. J Pediatr Surg. 1974; 9(3):311–316.
ANEXOS
Figura 1. Ecografía testicular de seguimiento clínico. En el corte ecográfico se visualiza de forma clara una imagen tubular hiperecogénica (correspondiente al catéter distal de derivación) que atraviesa el canal inguinal izquierdo y se aloja en el interior de la bolsa escrotal, hallazgo que se acompaña de un hidrocele de volumen moderado adyacente al parénquima testicular.
Figura 1.1. Ecografía testicular, vista complementaria. Proyección ecográfica que demuestra las dimensiones anatómicas y la presencia del hidrocele moderado en la bolsa escrotal izquierda como complicación reactiva asociada al LCR.
Figura 2. Radiografía simple de abdomen en proyección anteroposterior. Estudio de imagen confirmatorio donde se delimita el trayecto anatómico del sistema de derivación, evidenciando el extremo distal del catéter de DVP enrollado en la topografía de la región escrotal izquierda, comprobando la migración extra-abdominal del dispositivo.


