Movilización neuromeningea, tratamiento de los trastornos mecanosensitivos del sistema nervioso

12 agosto 2026

 

AUTORES

  1. Florina Bianca Marcu Marcu. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
  2. Fernando Marti Jarne. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
  3. Diana Lacambra Garces. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
  4. Cristina Vila Betran. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
  5. Beatriz Coscujuela Román. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.
  6. Malena Frechin Bardaji. Fisioterapeuta Servicio Aragonés de Salud. Zaragoza, España.

RESUMEN

A veces, el dolor tan molesto que sentimos en una extremidad no viene directamente de una rotura en un músculo o de un golpe en un hueso, sino de los propios nervios de nuestro cuerpo, que se encuentran «irritados», inflamados o atrapados y no pueden moverse como deberían. Esto es lo que causa esas incómodas molestias, pinchazos desagradables, hormigueos continuos y nos quita muchísima agilidad en el día a día. En el campo de la fisioterapia usamos una técnica manual muy específica llamada movilización neuromeníngea (o neuro dinámica), cuyo objetivo es conseguir que los nervios vuelvan a deslizarse libremente y sin restricciones dentro de nuestro cuerpo. En este artículo explico de forma sencilla por qué este método funciona tan bien para aliviar el dolor y ayudar a que las personas recuperen su movilidad normal. La conclusión es muy clara: si tus nervios se mueven bien y tienen espacio, tú te mueves mucho mejor y sin pinchazos.

PALABRAS CLAVE

Especialidades de fisioterapia, sistema nervioso periférico, dolor neuropático, ciática, síndrome del túnel carpiano.

ABSTRACT

Sometimes, the annoying pain we feel in a limb does not come directly from a muscle tear or a bone bruise, but from our own nerves, which are «irritated», inflamed, or trapped and cannot move as they should. This causes uncomfortable sensations, unpleasant punctures, continuous tingling, and takes away a lot of our daily agility. In the field of physiotherapy, we use a very specific manual technique called neuromeningeal mobilization (or neurodynamics), whose objective is to make the nerves glide freely and without restrictions within our body. In this article, I explain in a simple way why this method works so well to relieve pain and help people regain their normal mobility. The conclusion is very clear: if your nerves move well and have space, you move much better and without sharp pain.

KEY WORDS

Physical therapy specialty, peripheral nervous system, neuralgia, sciatica, carpal tunnel syndrome.

INTRODUCCIÓN

Para entender este problema, imagina por un momento que los nervios de tu cuerpo son como una red de cables eléctricos flexibles que viajan de forma ininterrumpida desde la cabeza, bajando por la espalda, hasta llegar a la mismísima punta de los dedos de las manos y de los pies. Para que podamos realizar acciones tan cotidianas como agacharnos a acordar los zapatos, girar el cuello para mirar atrás o estirar el brazo para coger un vaso de un estante alto, esos «cables» tienen que tener la capacidad física de estirarse, encogerse y deslizarse suavemente entre los túneles que forman nuestros músculos, tendones y huesos.

El gran problema surge cuando un nervio se queda un poco «atrapado», comprimido o «pegado» a los tejidos vecinos debido a una inflamación local, una cicatriz antigua de una operación o el mantenimiento prolongado de una mala postura en el trabajo. Ahí es cuando el sistema de alarma de nuestro cuerpo se enciende y aparecen los famosos y desesperantes hormigueos, la molesta sensación de acorchamiento, los pinchazos eléctricos o ese dolor quemante tan característico que baja como un rayo por toda la pierna o por el brazo. La fisioterapia, a través de la movilización neuromeníngea, utiliza movimientos corporales muy calculados y precisos para «despegar» y liberar esos cables nerviosos, logrando que baje la inflamación y que el cuerpo deje de estar en un estado constante de alerta defensiva.

OBJETIVOS

Para desgranar el funcionamiento y las virtudes de esta terapia manual, nos hemos propuesto analizar a fondo los siguientes aspectos esenciales:

Comprender los motivos científicos por los que mover los nervios ayuda a eliminar el dolor de origen mecánico de forma tan rápida y efectiva.

Identificar cuáles son los tipos de movimientos y ejercicios que mejor funcionan en consulta para «soltar» el tejido nervioso atrapado.

Confirmar los beneficios directos que notan los pacientes en su rutina diaria tras someterse a este tipo de tratamientos fisioterapéuticos.

METODOLOGÍA

Para redactar este artículo informativo y de actualización, he realizado una revisión exhaustiva de lo que dictan los mejores expertos en neuro dinámica a nivel internacional y lo que demuestran los estudios científicos clínicos más recientes. He buscado pruebas clínicas y datos reales de personas que padecían problemas tan comunes como la ciática, las hernias discales con afectación nerviosa o el síndrome del túnel carpiano, para comprobar de primera mano cómo les ha ayudado la introducción de estos ejercicios de movilización nerviosa a recuperar su vida normal, su fuerza y su bienestar general.

RESULTADOS

¿Qué nota el paciente en su cuerpo?

Los diferentes estudios clínicos analizados demuestran que, cuando el fisioterapeuta ayuda de forma manual a que el nervio recupere su libertad de movimiento natural, la mejoría del paciente suele ser muy notable desde las primeras sesiones de tratamiento.

Lo que se consigue de forma directa con la movilización:

Menos dolor limitante: Ese dolor punzante, quemante o de tipo «corriente eléctrica» que no te dejaba vivir empieza a calmarse de forma progresiva¹.

Adiós a los molestos hormigueos: Se elimina de forma gradual esa molesta e incómoda sensación de tener la mano, los dedos o el pie dormidos todo el día².

Más flexibilidad real: El paciente nota que puede estirar las piernas o doblar la espalda mucho más espacio sin sentir ese desagradable «tirón» o cuerda tensa que le frenaba³.

Mejora drástica del día a día: El paciente recupera la capacidad de caminar distancias largas, trabajar frente al ordenador, conducir o dormir por las noches sin sufrir crisis de dolor neurálgico.

Problemas médicos que se tratan habitualmente con gran éxito mediante esta técnica:

Ciática y lumbociatalgias: El típico y famoso dolor insoportable que nace en la zona lumbar, cruza el glúteo y recorre toda la parte de atrás de la pierna⁴.

Síndrome del túnel carpiano: Muy común en personas que trabajan con ordenadores o hacen esfuerzos manuales, donde la mano pierde fuerza y los dedos pulgar, índice y corazón se quedan completamente dormidos⁵.

Radiculopatías cervicales: Dolores agudos que se originan por un pinzamiento en las vértebras del cuello y viajan de forma descendente hacia el hombro, el codo y la mano.

DISCUSIÓN

No es estirar el cuerpo por estirar a lo bruto. Hay un concepto fundamental que tanto los pacientes como los profesionales debemos tener grabado a fuego: los nervios de nuestro cuerpo no son elásticos como los músculos, no tienen esa misma naturaleza física y, por lo tanto, odian profundamente que los estiren con demasiada fuerza o de forma bruta. Si intentas estirar un nervio irritado con un movimiento agresivo o un estiramiento clásico estático, lo único que vas a conseguir es que se inflame muchísimo más y que el dolor se vuelva insoportable.

Por esta razón, en la consulta de fisioterapia empleamos movimientos extraordinariamente suaves y rítmicos. Por un lado, utilizamos los llamados «deslizamientos» (sliders), que son una técnica preciosa: consiste en mover el nervio de un extremo mientras lo aflojamos del otro, como si pasáramos un hilo de seda suavemente por dentro de un tubo rígido, logrando que se suelte y se despegue sin sufrir ninguna tensión⁶. Por otro lado, enseñamos al paciente ejercicios muy sencillos de auto movilización para que los realice cómodamente en su casa varias veces al día, manteniendo ese nervio perfectamente «engrasado». La clave absoluta del éxito radica en que el profesional sepa diagnosticar con precisión qué tipo de movimiento necesitas en cada fase de tu lesión para no empeorar jamás la inflamación de base.

CONCLUSIONES

La movilización neuromeníngea se ha consolidado hoy en día como una herramienta terapéutica manual obligatoria e insustituible para solucionar esos dolores rebeldes que a veces parecen no tener fin ni mejoría con los masajes tradicionales en los músculos. Si sufres habitualmente de hormigueos, pinchazos eléctricos o dolores que «viajan» y se desplazan por tus brazos o tus piernas, lo más probable es que tus nervios estén pidiendo a gritos un poco de espacio y libertad de movimiento. La ciencia médica confirma que es una técnica sumamente segura, agradable y muy eficaz si se integra de forma inteligente dentro de un plan de tratamiento global. Al final, se trata de lograr que los «cables» de nuestra anatomía funcionen limpios y sin interferencias externas para que podamos volver a disfrutar de una vida plena y libre de dolor.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Butler DS. The sensitive nervous system. Adelaide: Noigroup Publications; 2000.
  2. Shacklock M. Clinical neurodynamics: a new system of musculoskeletal treatment. Edinburgh: Elsevier; 2005.
  3. Ellis RF, Hing WA. Neural mobilization: a systematic review. J Man Manip Ther. 2018;16(1):8–22.
  4. Basson A, Olivier B, Ellis R. The effectiveness of neural mobilization for neuromusculoskeletal conditions. J Orthop Sports Phys Ther. 2017;47(9):593–615.
  5. Coppieters MW, Butler DS. Do «sliders» slide and «tensioners» tension? Man Ther. 2008;13(3):213–221.
  6. Shacklock M. Neurodynamics. Physiotherapy. 2019;81(1):9–16.

 

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