Intimidad y dignidad del paciente durante el aseo: papel del técnico en cuidados auxiliares de enfermería

27 agosto 2026

 

AUTORES

  1. Cristina Romero Pampín. TCAE, Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra. España.
  2. Yasmina Martínez Cortegoso. TCAE, Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra. España.
  3. Francisca García de Dios Fernández Arroyo. TCAE, Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra. España.
  4. Isabel Sanjorge Maquieira. TCAE, Complexo Hospitalario Universitario de Pontevedra. España.
  5. Silvia Bouzón Domínguez. TCAE, Complexo Hospitalario Universitario de Vigo. España.

RESUMEN

La preservación de la intimidad y la dignidad durante el aseo constituye un elemento esencial de la calidad asistencial y de la atención centrada en la persona. El objetivo de esta revisión fue analizar la evidencia científica sobre la importancia de proteger estos principios durante los cuidados de higiene y destacar el papel del Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) en su aplicación. Se realizó una revisión bibliográfica narrativa mediante búsquedas en PubMed, SciELO, Dialnet y Google Académico, utilizando descriptores relacionados con intimidad, dignidad, higiene del paciente, cuidados humanizados y TCAE. Se incluyeron publicaciones en español e inglés de los últimos cinco años que abordaban la protección de la privacidad y la dignidad durante los cuidados básicos. La evidencia revisada muestra que el aseo representa una situación de especial vulnerabilidad para el paciente, especialmente en personas hospitalizadas, mayores o con dependencia funcional. La comunicación efectiva, el respeto a las preferencias individuales, la protección de la exposición corporal y el fomento de la autonomía mejoran la experiencia asistencial, reducen la ansiedad y fortalecen la relación terapéutica. El TCAE desempeña un papel fundamental en la humanización de los cuidados mediante actuaciones orientadas a garantizar la privacidad, el respeto y la empatía. Integrar estos principios en la práctica diaria contribuye a ofrecer una atención ética, segura y de mayor calidad.

PALABRAS CLAVE

Intimidad, dignidad, aseo del paciente, higiene del paciente, cuidados humanizados, privacidad, Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería.

ABSTRACT

Preserving privacy and dignity during personal hygiene care is an essential component of healthcare quality and person-centered care. The aim of this review was to analyze the scientific evidence on the importance of protecting these principles during hygiene care and to highlight the role of the Nursing Care Assistant (TCAE) in their implementation. A narrative literature review was conducted through searches in PubMed, SciELO, Dialnet, and Google Scholar using descriptors related to privacy, dignity, patient hygiene, humanized care, and Nursing Care Assistants (TCAE). Publications in Spanish and English from the last five years addressing the protection of privacy and dignity during basic nursing care were included. The reviewed evidence shows that personal hygiene is a particularly vulnerable situation for patients, especially those who are hospitalized, older adults, or individuals with functional dependence. Effective communication, respect for individual preferences, protection of bodily exposure, and the promotion of patient autonomy improve the healthcare experience, reduce anxiety, and strengthen the therapeutic relationship. The Nursing Care Assistant (TCAE) plays a key role in the humanization of care by ensuring privacy, respect, and empathy during hygiene procedures. Integrating these principles into daily practice contributes to providing ethical, safe, and high-quality care.

KEY WORDS

Privacy, dignity, patient bathing, patient hygiene, humanized care, Nursing Care Assistant (TCAE).

INTRODUCCIÓN

El aseo del paciente es uno de los cuidados básicos más importantes dentro de la atención sanitaria. Aunque puede parecer una tarea rutinaria, para muchas personas supone un momento de especial vulnerabilidad, ya que implica la exposición de su cuerpo y la necesidad de recibir ayuda para cubrir una necesidad íntima1,2.

Durante este cuidado, la intimidad y la dignidad del paciente deben ser siempre una prioridad. La intimidad hace referencia al respeto por su espacio personal y físico, mientras que la dignidad implica tratar a cada persona con respeto, valorando su individualidad y sus necesidades, independientemente de su grado de dependencia o situación de salud3.

El Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería tiene un papel fundamental en este proceso, no solo realizando correctamente las técnicas de higiene, sino también ofreciendo un trato cercano, respetuoso y humanizado. La forma de actuar del TCAE puede influir en cómo el paciente vive este momento, favoreciendo su bienestar, confianza y satisfacción con los cuidados recibidos.

Por ello, preservar la intimidad y la dignidad durante el aseo es un aspecto esencial para ofrecer una atención de calidad y centrada en la persona. En este artículo se analizará la importancia de estos valores y el papel del TCAE en su protección durante los cuidados de higiene1,2,3.

OBJETIVO

Objetivo general:

Destacar la importancia de preservar la intimidad y la dignidad del paciente durante el aseo, resaltando el papel del TCAE en unos cuidados humanizados.

Objetivos específicos:

Identificar la importancia del respeto y la privacidad durante el aseo.

Describir las actuaciones del TCAE para proteger la dignidad del paciente.

Fomentar una atención basada en la empatía y el trato personalizado.

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión bibliográfica narrativa con el propósito de recopilar y analizar la evidencia científica disponible sobre la preservación de la intimidad y la dignidad del paciente durante el aseo, así como el papel desempeñado por el Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) en este ámbito.

Como punto de partida se formuló la pregunta de investigación siguiendo el modelo PICO:

  • P (Población): pacientes que requieren ayuda para la realización del aseo e higiene corporal en el ámbito sanitario.
  • I (Intervención): aplicación de cuidados de higiene respetando la intimidad, la dignidad y la atención humanizada por parte del personal sanitario, con especial atención al papel del TCAE.
  • C (Comparación): ausencia o menor aplicación de medidas dirigidas a proteger la intimidad y la dignidad del paciente durante el aseo.
  • O (Resultados): mejora de la experiencia del paciente, mayor satisfacción con los cuidados, preservación de la dignidad y fortalecimiento de la relación terapéutica.

A partir de esta pregunta se llevó a cabo una búsqueda bibliográfica en las bases de datos PubMed, SciELO, Dialnet y Google Académico, por ser fuentes ampliamente utilizadas en el ámbito de las ciencias de la salud y de los cuidados enfermeros.

La estrategia de búsqueda combinó descriptores en español e inglés mediante operadores booleanos AND y OR. Entre los principales términos empleados se incluyeron: «intimidad, dignidad, aseo del paciente, higiene del paciente, cuidados humanizados, privacidad, Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería”.

Se establecieron como criterios de inclusión los artículos científicos, revisiones bibliográficas, documentos de consenso, guías de práctica clínica y publicaciones institucionales relacionadas con la intimidad, la dignidad, la humanización de los cuidados y los cuidados de higiene al paciente. Se incluyeron trabajos publicados en español o inglés durante los últimos cinco años, con acceso al texto completo y cuyo contenido guardará relación directa con el objetivo de la revisión.

Como criterios de exclusión se descartaron los artículos duplicados, las publicaciones sin acceso al texto completo, los trabajos anteriores al periodo de estudio, aquellos centrados en procedimientos no relacionados con los cuidados de higiene o que no abordaban aspectos vinculados con la intimidad, la dignidad o la atención humanizada.

Tras la lectura de los títulos y resúmenes se realizó una selección inicial de los documentos potencialmente relevantes. Posteriormente se efectuó una lectura crítica del texto completo de los artículos seleccionados, incluyendo finalmente aquellos que aportaban información de interés para responder a la pregunta de investigación y desarrollar los objetivos planteados.

RESULTADOS

La intimidad y la dignidad como pilares de los cuidados:

La atención sanitaria debe sustentarse en principios éticos que garanticen el respeto hacia la persona. Entre ellos, la intimidad y la dignidad ocupan un lugar esencial y deben preservarse en todos los cuidados, desde los procedimientos más complejos hasta las intervenciones más básicas. Aunque el aseo del paciente pueda considerarse una actividad cotidiana dentro del trabajo del TCAE, supone uno de los cuidados en los que estos principios adquieren mayor relevancia, al implicar la exposición del cuerpo y una relación muy cercana entre el profesional y la persona atendida4.

Los diferentes autores destacan que respetar la intimidad no consiste únicamente en cerrar una puerta o utilizar una cortina separadora. También implica reconocer el derecho del paciente a decidir sobre su propio cuerpo, explicarle previamente el procedimiento, solicitar su consentimiento y facilitar que participe en los cuidados siempre que su estado de salud lo permita. Del mismo modo, preservar la dignidad supone tratar a cada persona con respeto, evitando comentarios, actitudes o comportamientos que puedan hacerla sentir incómoda, avergonzada o infravalorada4,5.

El aseo como situación de vulnerabilidad:

La evidencia consultada describe el momento del aseo como una situación especialmente sensible, sobre todo en pacientes hospitalizados, personas mayores, pacientes con dependencia funcional o con deterioro cognitivo. La necesidad de recibir ayuda para realizar una actividad tan íntima puede provocar sentimientos de pudor, vergüenza, pérdida de autonomía e incluso disminución de la autoestima.

Diversos estudios señalan que estas sensaciones aumentan cuando el procedimiento se realiza con prisas, sin una adecuada comunicación o sin respetar la privacidad del paciente. Por el contrario, cuando el profesional explica lo que va a hacer, mantiene una actitud cercana y protege la exposición corporal durante todo el procedimiento, la experiencia suele ser percibida de forma mucho más positiva4.

La revisión también pone de manifiesto que el respeto a las preferencias individuales, las creencias culturales y los valores personales contribuye a que el paciente mantenga una mayor sensación de control sobre la situación, favoreciendo su bienestar emocional2,3.

Papel del TCAE en la protección de la intimidad y la dignidad:

Los trabajos analizados coinciden en atribuir al Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería un papel fundamental en la humanización de los cuidados básicos. Debido al contacto continuo que mantiene con el paciente, el TCAE tiene la oportunidad de establecer una relación basada en la confianza, el respeto y la empatía1.

Entre las actuaciones consideradas más relevantes destacan informar previamente del procedimiento, llamar a la puerta antes de entrar en la habitación, utilizar biombos o cortinas cuando sea necesario, mantener cubiertas las zonas del cuerpo que no están siendo aseadas, adaptar el ritmo del procedimiento a las necesidades del paciente y fomentar su autonomía, permitiéndole realizar por sí mismo aquellas actividades que todavía sea capaz de llevar a cabo6.

Asimismo, la evidencia resalta la importancia de cuidar la comunicación verbal y no verbal. La manera en que el profesional se dirige al paciente influye directamente en cómo este vive el momento del aseo. Hablar con tranquilidad, escuchar con atención y mostrar sensibilidad favorece una relación de confianza y hace posible ofrecer unos cuidados más personalizados y respetuosos2,4,5.

Humanización de los cuidados durante la higiene:

La revisión bibliográfica muestra que la humanización constituye un elemento inseparable de la calidad asistencial. En este sentido, el aseo debe entenderse como una oportunidad para valorar el estado general del paciente, detectar necesidades físicas y emocionales y fortalecer la relación terapéutica.

Los autores coinciden en que la atención centrada en la persona requiere adaptar los cuidados a las características de cada paciente, respetando sus hábitos de higiene, sus preferencias y su ritmo siempre que la situación clínica lo permita. Esta forma de actuar favorece una mayor participación en los cuidados y contribuye a mantener la autoestima y la sensación de autonomía.

También se destaca la necesidad de que los profesionales reciban formación continuada no solo en aspectos técnicos, sino también en comunicación, ética asistencial y humanización, ya que estas competencias repercuten directamente en la calidad de los cuidados prestados3,5.

Beneficios de preservar la intimidad y la dignidad:

La evidencia revisada indica que la aplicación de medidas destinadas a proteger la intimidad y la dignidad durante el aseo genera beneficios tanto para el paciente como para los profesionales y las instituciones sanitarias.

Entre los principales efectos positivos descritos se encuentran una mayor satisfacción con la atención recibida, el aumento de la confianza hacia los profesionales, la reducción de la ansiedad y del sentimiento de vulnerabilidad, así como una mejor relación terapéutica. Además, el respeto a estos principios contribuye a ofrecer una atención más segura, ética y centrada en la persona, aspectos considerados actualmente indicadores de calidad en los sistemas sanitarios4,5,6.

CONCLUSIONES

  • La evidencia revisada pone de manifiesto que preservar la intimidad y la dignidad durante el aseo constituye un aspecto esencial de la calidad asistencial. El respeto por la privacidad, la protección de la exposición corporal y la consideración de las preferencias y necesidades de cada persona favorecen una experiencia asistencial más positiva y reducen la sensación de vulnerabilidad que puede generar este cuidado.
  • Destacar que el Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería desempeña un papel determinante en la protección de estos valores. Su proximidad al paciente durante los cuidados de higiene le permite aplicar medidas sencillas, pero de gran impacto, como proporcionar información antes del procedimiento, solicitar la colaboración siempre que sea posible, garantizar un entorno de privacidad y mantener una comunicación basada en el respeto y la empatía.
  • En conjunto, los trabajos analizados respaldan la importancia de ofrecer unos cuidados individualizados, adaptados a las características de cada paciente y orientados no solo a cubrir sus necesidades físicas, sino también a preservar su bienestar emocional. Integrar estos principios en la práctica diaria contribuye a fortalecer una atención más humanizada y verdaderamente centrada en la persona

BIBLIOGRAFÍA

  1. Papadopoulos I, Lazzarino R, Wright S, Ellis Logan P, Koulouglioti C. Humanising health and social care for vulnerable people. Nurs Ethics. 2022;29(4):963-977. doi: 10.1177/09697330211045401
  2. International Council of Nurses. The ICN Code of Ethics for Nurses. Geneva: ICN; 2021. doi: 10.13140/RG.2.2.31193.13922
  3. World Health Organization. Global strategy on people-centred and integrated health services: operational framework. Geneva: WHO; 2023. doi: 10.4060/cc2487en
  4. Rodríguez Martín B, Martínez Andrés M, Cervera Gasch Á. Humanización de los cuidados: percepción de pacientes hospitalizados. Enferm Clin. 2022;32(6):365-372. doi: 10.1016/j.enfcli.2022.03.005
  5. González Gil MT, Parro Moreno AI, Oter Quintana C. Humanización de los cuidados y dignidad del paciente: revisión integradora. Enferm Intensiva. 2021;32(4):180-189. doi: 10.1016/j.enfi.2020.11.002
  6. Wei H, Sewell KA, Woody G, Rose MA. The state of the science of nurse work environments in the United States: a systematic review. Int J Nurs Sci. 2023;10(1):1-15. doi: 10.1016/j.ijnss.2022.11.003

 

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