AUTORES
- Nayara Pomar Clavel. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Mario Angás Nasarre. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Alba Lara Solabre. Fisioterapeuta en la Conselleria de Sanitat de la Generalitat Valenciana. Valencia, España.
- Alba Orós Sanz. Fisioterapeuta en el Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Clara Juan Olivares. Fisioterapeuta en el Instituto Aragonés de Servicios Sociales. Aragón, España.
- Javier Herrero Vaño. Fisioterapeuta en la Conselleria de Sanitat de la Generalitat Valenciana. Valencia, España.
RESUMEN
La incontinencia urinaria (IU) es una de las disfunciones del suelo pélvico más frecuentes en las mujeres y constituye un importante problema de salud por su repercusión física, psicológica y social. La fisioterapia desempeña un papel fundamental en su abordaje conservador, siendo el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico (EMSP) la intervención de primera elección. La evidencia científica demuestra que el EMSP mejora la fuerza y la función de la musculatura del suelo pélvico, reduce la frecuencia y la gravedad de las pérdidas urinarias y contribuye a mejorar la calidad de vida de las pacientes.
PALABRAS CLAVE
Suelo pélvico, incontinencia urinaria, fisioterapia.
ABSTRACT
Urinary incontinence (UI) is one of the most common pelvic floor disorders affecting women and represents a major health concern due to its physical, psychological, and social impact. Physiotherapy plays a fundamental role in its conservative management, with pelvic floor muscle training (PFMT) being the first-line intervention. Scientific evidence demonstrates that PFMT improves pelvic floor muscle strength and function, reduces the frequency and severity of urinary leakage, and contributes to improving patients’ quality of life.
KEY WORDS
Pelvic floor, urinary incontinence, physiotherapy.
DESARROLLO DEL TEMA
El suelo pélvico femenino es una estructura anatómica compleja formada por músculos, ligamentos, y tejido conectivo. Su función principal es mantener la posición de la vejiga, el útero y el recto. Además, contribuye al correcto funcionamiento de los sistemas urinario, digestivo y reproductor. Estas estructuras actúan de forma coordinada para garantizar la continencia urinaria y fecal, facilitar la función sexual y permitir los cambios mecánicos asociados al embarazo y al parto1,2.
La musculatura del suelo pélvico (MSP) constituye la base de la cavidad abdominopélvica. La principal estructura muscular es el elevador del ano, que, junto con su fascia, forma el diafragma pélvico. Este músculo está constituido por los fascículos pubovisceral, puborrectal e iliococcígeo, y sostienen las vísceras pélvicas. En su porción central se localiza el hiato urogenital, una abertura por la que atraviesan la uretra y la vagina. El recto se sitúa por la parte posterior2.
En condiciones fisiológicas, la MSP contribuye al cierre del hiato urogenital y proporciona soporte a las vísceras pélvicas. Durante acciones como toser, estornudar, reír, o al realizar esfuerzos físicos, la presión intraabdominal aumenta. La contracción del elevador de ano comprime la uretra, la vagina y el recto contra las estructuras óseas y fasciales, favoreciendo la continencia urinaria y evitando el descenso de los órganos pélvicos2.
Cuando los mecanismos de soporte y continencia se alteran, ya sea por factores congénitos o adquiridos, aparecen las disfunciones del suelo pélvico. Entre ellas se incluyen la incontinencia urinaria, la incontinencia anal, el prolapso de los órganos pélvicos, las alteraciones del tracto urinario inferior, la disfunción sexual, el dolor pélvico crónico, etc.1.
La incontinencia urinaria (IU) se define como una pérdida involuntaria de orina. Es una de las disfunciones del suelo pélvico más frecuentes en la población femenina. A su vez, cursa con importantes repercusiones físicas, psicológicas y sociales, pudiendo limitar las actividades de la vida diaria, disminuir la participación social y afectar de forma significativa a la calidad de vida de las mujeres que la padecen1,3.
Se clasifica en tres subtipos: incontinencia urinaria de esfuerzo, de urgencia y mixta. La incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE) es la forma más frecuente, y se caracteriza por la pérdida involuntaria de orina asociada a esfuerzos que incrementan la presión intraabdominal, como la tos, los estornudos, la risa o la actividad física. Por otro lado, la incontinencia urinaria de urgencia (IUU) se acompaña de un deseo repentino de orinar, mientras que la incontinencia urinaria mixta (IUM) combina características de ambos tipos1,3.
Su aparición es multifactorial. Se ha asociado con diversos factores de riesgo, entre los que destacan la edad, el índice de masa corporal, la paridad y el tipo de parto (siendo el parto vaginal uno de los factores obstétricos con mayor influencia), etc. No obstante, también se ha descrito una elevada prevalencia entre mujeres jóvenes, nulíparas y deportistas de alto nivel, especialmente en aquellas que practican disciplinas con actividades de alto impacto, como la carrera o los saltos, debido al incremento de las cargas transmitidas al suelo pélvico1.
El abordaje terapéutico de la IU comprende diferentes estrategias conservadoras y quirúrgicas en función del tipo y la gravedad de la sintomatología. Entre las opciones conservadoras, la fisioterapia incluye las modificaciones del estilo de vida, el entrenamiento vesical, la electroestimulación y el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico (EMSP), con o sin biofeedback4.
TRATAMIENTO FISIOTERÁPICO:
Actualmente el EMSP constituye el tratamiento conservador de primera línea para la IU en mujeres, especialmente en la IUE. Su eficacia está respaldada por revisiones sistemáticas, metaanálisis y guías clínicas, que lo recomiendan como la intervención inicial antes de recurrir a tratamientos farmacológicos o quirúrgicos4-6.
Este entrenamiento tiene como objetivo mejorar la fuerza, la resistencia, la coordinación y el control neuromuscular de la musculatura del suelo pélvico, favoreciendo el soporte de los órganos pélvicos y el cierre uretral durante los aumentos de la presión intraabdominal. Como resultado, disminuye la frecuencia y la gravedad de las pérdidas urinarias, mejora la continencia y aumenta la calidad de vida de las pacientes1,5,6.
Para alcanzar los mejores resultados, el EMSP debe estar precedido de una valoración funcional y supervisado por un fisioterapeuta, ya que una técnica de contracción inadecuada y una baja adherencia pueden comprometer la eficacia del tratamiento. Los programas supervisados muestran mejores resultados que los realizados únicamente en el domicilio. Combinan contracciones lentas y rápidas para mejorar tanto la resistencia muscular como la respuesta del suelo pélvico ante los esfuerzos1,4,6.
Además, durante el embarazo y el posparto, el EMSP también ha demostrado ser una estrategia eficaz para prevenir y tratar la incontinencia urinaria, reduciendo su incidencia y favoreciendo la recuperación funcional sin aumentar las complicaciones obstétricas7-9.
El biofeedback y la electroestimulación pueden utilizarse como herramientas complementarias para facilitar el aprendizaje de la contracción muscular en mujeres con dificultades para activar correctamente la MSP. Sin embargo, la evidencia científica indica que estas modalidades no sustituyen al ejercicio terapéutico y que el beneficio principal deriva del propio entrenamiento muscular3,4.
CONCLUSIÓN
La fisioterapia desempeña un papel fundamental en la recuperación funcional de las mujeres con IU. La evidencia científica respalda el EMSP como la intervención de primera elección para el abordaje conservador de esta patología, destacando la importancia de programas individualizados, supervisados y adaptados a las características de cada paciente para optimizar los resultados clínicos.
BIBLIOGRAFÍA
- Bø K. Physiotherapy management of urinary incontinence in females. J Physiother [Internet]. 2020 [citado en julio de 2026]; 66(3):147-154. Disponible en: https://doi.org/10.1016/j.jphys.2020.06.011
- Ashton-Miller JA, DeLancey JO. Functional anatomy of the female pelvic floor. Ann N Y Acad Sci [Internet]. 2007 [citado en julio de 2026]; 1101:266-96. Disponible en: https://doi.org/10.1196/annals.1389.034
- Hagen S, Elders A, Stratton S, Sergenson N, Bugge C, Dean S, et al. Effectiveness of pelvic floor muscle training with and without electromyographic biofeedback for urinary incontinence in women: multicentre randomised controlled trial. BMJ [Internet]. 2020 [citado en julio de 2026]; 371:m3719. Disponible en: https://doi.org/10.1136/bmj.m3719
- Alouini S, Memic S, Couillandre A. Pelvic Floor Muscle Training for Urinary Incontinence with or without Biofeedback or Electrostimulation in Women: A Systematic Review. Int J Environ Res Public Health [Internet]. 2022 [citado en agosto de 2026]; 19(5):2789. Disponible en: https://doi.org/10.3390/ijerph19052789
- Tunn R, Baessler K, Knüpfer S, Hampel C. Urinary Incontinence and Pelvic Organ Prolapse in Women. Dtsch Arztebl Int [Internet]. 2023 [citado en agosto de 2026]; 120(5):71-80. Disponible en: https://doi.org/10.3238/arztebl.m2022.0406
- Dumoulin C, Cacciari LP, Hay-Smith EJC. Pelvic floor muscle training versus no treatment, or inactive control treatments, for urinary incontinence in women. Cochrane Database Syst Rev [Internet]. 2018 [citado en agosto de 2026]; 10(10):CD005654. Disponible en: https://doi.org/10.1002/14651858.cd005654.pub4
- Diz-Teixeira P, Alonso-Calvete A, Justo-Cousiño LA, González-González Y, Cuña-Carrera ID. Update on Physiotherapy in Postpartum Urinary Incontinence. A Systematic Review. Arch Esp Urol [Internet]. 2023 [citado en agosto de 2026]; 76(1):29-39. Disponible en: https://doi.org/10.56434/j.arch.esp.urol.20237601.2
- Zhang D, Bo K, Montejo R, Sánchez-Polán M, Silva-José C, Palacio M, et al. Influence of pelvic floor muscle training alone or as part of a general physical activity program during pregnancy on urinary incontinence, episiotomy and third- or fourth-degree perineal tear: Systematic review and meta-analysis of randomized clinical trials. Acta Obstet Gynecol Scand [Internet]. 2024 [citado en agosto de 2026]; 103(6):1015-1027. Disponible en: https://doi.org/10.1111/aogs.14744
- Woodley SJ, Lawrenson P, Boyle R, Cody JD, Mørkved S, Kernohan A, et al. Pelvic floor muscle training for preventing and treating urinary and faecal incontinence in antenatal and postnatal women. Cochrane Database Syst Rev [Internet]. 2020 [citado en agosto de 2026]; 5(5):CD007471. Disponible en: https://doi.org/10.1002/14651858.cd007471.pub4