La tuberculosis. Planteamiento de un proyecto de investigación

13 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. Celia López De la Rosa. Graduada en Enfermería. Universidad de Zaragoza. Universitario Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza. España.
  2. Cristina Lobera Fortea. Graduada en Enfermería. Universidad de Zaragoza. Hospital Universitario Materno infantil Miguel Servet. Zaragoza. España.
  3. Andrea Pérez Ródriguez. Graduada en Enfermería. Universidad de Zaragoza. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  4. Elena Desmartines Clemente. Graduada en Enfermería. Universidad San Jorge Zaragoza. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  5. Violeta Martínez Adiego. Graduada en Enfermería. Universidad de Zaragoza. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.

RESUMEN

La Tuberculosis es una enfermedad infecciosa que ostenta el decimotercer puesto de principales causas de muerte en todo el mundo, siendo mucho más predominante en países pobres. Su agente infeccioso es el Mycobacterium Tuberculosis (MTBC), un bacilo que ha coevolucionado con el humano. La infección MTBC se lleva a cabo por medio de la inhalación de aerosoles infectados en contactos estrechos. Se estima que un tercio de la población está infectada pero la gran mayoría de los infectados tiene un sistema inmune lo suficientemente potente como para que esta enfermedad se presente de forma latente.

Usualmente la tuberculosis afecta a los pulmones, aunque puede presentar diferentes manifestaciones clínicas. El diagnóstico de la enfermedad varía según los individuos bajo sospecha sean asintomáticos o no, siendo difícil un diagnóstico precoz debido a que los signos y síntomas no son patentes hasta que no está avanzada la enfermedad e incluso algunos de ellos pueden ser confundidos con otras afecciones.

El tratamiento más estudiado y con eficacia demostrada es con isoniazida durante 6 meses si se presenta enfermedad latente y en el caso de tuberculosis activa distintos medicamentos: Isoniazida, Rifampicina, Pirazinamida entre otros. La prevención pasa por la detección precoz de la enfermedad y así cortar la transmisión. La enfermería se encarga del control del tratamiento ya sea en visitas a domicilio, o mediante un control en atención primaria, así como la búsqueda de las personas que han sufrido un estrecho contacto con el paciente y puedan haber contraído la enfermedad.

PALABRAS CLAVE

Tuberculosis, mycobacterium tuberculosis, diagnóstico, atención de enfermería, vacuna BCG.

ABSTRACT

Tuberculosis is an infectious disease that holds the 13th place in the list of the main causes of death worldwide, being much more prevalent in poor countries. Its infectious agent is Mycobacterium Tuberculosis (MTBC), a bacillus that has coevolved with the human. MTBC infection is carried out by inhalation of infected aerosols in close contact. It is estimated that one third of the population is infected but the most of those infected have an immune system powerful enough for this disease to occur latently. Tuberculosis usually affects the lungs, although it can have different clinical manifestations. The diagnosis of the disease varies according to the individuals under suspicion to be asymptomatic or not, being difficult to do an early diagnostic due to the signs and symptoms are not evident until the disease is advanced and even some of them can be confused with other illnesses.

The most studied treatment with proven efficacy is with isoniazid for 6 months if latent disease occurs and in the case of active tuberculosis different drugs are used: Isoniazid, Rifampicin, Pirazinamide among others. Prevention involves the early detection of the disease and therefore cutting off transmission.

Nursing is responsible for the control of the treatment either in home visits, or through a control in primary care, as well as the search for people who have had close contact with the patient and may have contracted the disease.

KEY WORDS

Tuberculosis, mycobacterium tuberculosis, diagnosis, nursing care, BCG vaccine.

INTRODUCCIÓN

La tuberculosis (TB) es una enfermedad contagiosa, infecciosa, debida a Mycobacterium tuberculosis (MT) que siempre ha sido un desafío permanente a lo largo de la historia de la humanidad, por sus graves implicaciones sociales. Se ha planteado la hipótesis de que el género Mycobacterium se originó hace más de 150 millones de años. En la Edad Media, la escrófula, una enfermedad que afecta a los ganglios linfáticos cervicales, se describió como una nueva forma clínica de tuberculosis. La enfermedad se conocía en Inglaterra y Francia como «el mal del rey», y se creía ampliamente que las personas afectadas podían curarse después de un toque real. En 1720, por primera vez, el médico inglés Benjamin Marten conjeturó el origen infeccioso de la tuberculosis, mientras que el primer remedio exitoso contra la tuberculosis fue la introducción de la cura del sanatorio1.

Con el descubrimiento por parte de Koch del bacilo de la tuberculosis como agente etiológico de la enfermedad, Albert Calmette y Camille Guérin, en 1921, desarrollaron una vacuna, por medio de una cepa de una Mycobacterium bovis atenuada, bacilo Calmette-Guérin (BCG). Por otra parte, el descubrimiento del primer antibiótico contra la tuberculosis, la estreptomicina, por Selman Waksman en 1943, pronto llevó a la opinión pública a decir que se habían puesto a disposición medidas de control adecuadas para la tuberculosis, y que se había asumido que la severidad de la enfermedad podría finalmente haber sido atenuada. La aparición de cepas resistentes de esta bacteria, la distribución generalizada de la enfermedad en el mundo, y la aparición de la epidemia del SIDA mermaron cualquier posibilidad de control global de la tuberculosis en el futuro previsible2.

CONCEPTO:

Mycobacterium tuberculosis pertenece a la familia Mycobacteriaceae. Junto con M. africanum, M. bovis y M. microti constituyen el complejo de bacterias causantes de la tuberculosis (TB). Tanto el reservorio como el hospedador es el humano. La dosis infectiva mínima (DIM) es a menos de 10 bacilos por inhalación. En el caso de la supervivencia ambiental es capaz de sobrevivir durante meses en el esputo mantenido en un lugar fresco y oscuro, y durante semanas en materiales como alfombras, cadáveres, abonos, papel o ropa, o bien formando parte del polvo. Es muy sensible al calor, a la luz solar y a la luz ultravioleta, pero es resistente al frío, a la congelación y a la desecación3.

ETIOLOGÍA – FISIOPATOLOGÍA:

La tuberculosis es una enfermedad que está causada por el Mycobacterium Tuberculosis (MTBC), una bacteria que ha coevolucionado junto con el humano, su huésped. La Tuberculosis se transmite mediante los aerosoles de una persona infectada a otra por medio de la vía aérea, siendo los pulmones los principales órganos afectados por esta enfermedad, aunque también puede afectar al cerebro, riñones o columna vertebral (principalmente a personas con factores de riesgo)4,5.

La infección MTBC se lleva a cabo por medio de la inhalación de aerosoles infectados en contactos estrechos. La eficacia de la infección depende del huésped y de factores bacterianos. Las personas con tuberculosis pulmonar con baciloscopia positiva son altamente infecciosas, mientras que las personas con baciloscopia negativa que tienen tuberculosis también pueden transmitir la enfermedad, pero teniendo un índice de infección muy inferior. La mayoría de los individuos que inhalan estos aerosoles tienen una respuesta inmune lo suficientemente fuerte como para inhibir el desarrollo de la MTBC, esto lleva a que la bacteria se presente latente en estos individuos6. Con respecto a ese hecho la OMS afirma que “un tercio de la población mundial ha sido infectada por la MTBC”7. Son los individuos inmunodeprimidos los que pueden llegar a desarrollar la enfermedad desde un primer momento, y dentro de los que presentan la bacteria de modo latente en su organismo, alrededor de un 10% pueden presentar una reactivación de la bacteria y llegar a desarrollar la enfermedad6,8.

Mientras que la Tuberculosis puede afectar a cualquier tipo de país ya sea desarrollado o no, hay una relación directa entre la pobreza y la mortalidad de esta enfermedad ya que el 95% de las muertes por Tuberculosis se dan en países no desarrollados o en vías de desarrollo6.

MANIFESTACIONES CLÍNICAS:

La tuberculosis se desarrolla lentamente, es difícil atribuirle una fecha definida de inicio. La enfermedad tiene un amplio espectro de manifestaciones que hasta que no está relativamente avanzada se pueden atribuir a otras causas como fumar en exceso, trabajar duro, embarazo u otras afecciones4,6.

Estos síntomas se pueden dividir en dos tipos: pulmonar y constitucional. El síntoma constitucional más frecuente es la fiebre, al principio de menor grado, pero conforme la enfermedad avanza se vuelve bastante marcada. Otros síntomas de toxemia pueden hacerse patentes, tales como: malestar, irritabilidad, fatiga inusual, dolor de cabeza, pérdida de peso. Cuando se desarrolla la enfermedad a nivel pulmonar se produce necrosis por caseificación, el paciente presenta tos productiva con hemoptisis leve. Cuando se presenta dolor torácico, localizado o extenso y dificultad para respirar, esto indica una enfermedad ya bastante generalizada en los pulmones4,6.

A medida que avanza la enfermedad, aparecen hallazgos más extensos, correspondientes a las áreas de afección y al tipo de patología. Pueden ocurrir manifestaciones alérgicas, que generalmente se desarrollan en el momento del inicio de la infección. Estos incluyen eritema nudoso y conjuntivitis flictenular5,6.

DIAGNÓSTICO POSITIVO DE LA TUBERCULOSIS:

Antes de plantearse hacer las pruebas pertinentes a un paciente para saber si tiene tuberculosis es necesario un alto índice de sospecha, por contacto o síntomas. Para prevenir contagios, también es importante que ante la suficiente sospecha se haga un diagnóstico rápido9.

Para hablar de los métodos de diagnóstico que se emplean con esta enfermedad tenemos que diferenciar entre pacientes con la enfermedad latente, asintomáticos y no infecciosos, o pacientes con la enfermedad activa, generalmente presentan síntomas, ya que esos métodos o técnicas empleadas varían10.

En personas asintomáticas, se puede obtener resultado positivo mediante:

– La prueba cutánea de la tuberculina. Es una reacción cutánea de hipersensibilidad a la proteína tuberculina, los resultados se obtienen de la medición de dicha reacción tras 48 o 72 horas después de la realización de la prueba. Para saber interpretar los resultados se deben tener múltiples aspectos y no todas las mediciones quieren decir siempre positivo o negativo10.

– IGRA, es una prueba inmunológica en sangre positiva. Es un método desarrollado más recientemente, se puede realizar en células o productos celulares derivados de análisis de sangre completos. Estas pruebas tienen como objetivo ser más específicas al eliminar los resultados falsos positivos y estar mejor correlacionadas con la infección latente o los organismos inactivos11.

En personas que padecen la tuberculosis activa se sugieren los métodos diagnósticos a emplear según cada localización del patógeno12, las pruebas a realizar son:

– Cuadro clínico.

Mediante la observación de la sintomatología nombrada en el apartado anterior persistente durante dos semanas, sin mejoría con los métodos habituales, ya se puede dar un primer diagnóstico que habrá que complementar con alguna de las siguientes pruebas que vamos a nombrar.

– Diagnóstico microbiológico.

El cultivo es uno de los recursos más importantes para diagnosticar la enfermedad de tuberculosis pulmonar activa. Tradicionalmente, las micobacterias se han cultivado en medios sólidos, que contienen una mezcla de agentes antimicrobianos que permiten que solo las micobacterias se repliquen. Aunque generalmente se considera como la más sensible de las pruebas disponibles en la actualidad, con el beneficio adicional de que también permite realizar pruebas de sensibilidad a los medicamentos, el cultivo es un método imperfecto. Esto se debe a que el aislamiento de M. tuberculosis a partir de una muestra clínica puede llevar de 2 a 8 semanas y, en el 10 al 20% de los casos, el bacilo no se cultiva con éxito.

La microscopía de frotis se utiliza para examinar muestras en busca de bacilos acidorresistentes. Esto, además de la cultura, constituye parte de la práctica actual para el diagnóstico de tuberculosis pulmonar activa en personas con sospecha de enfermedad. Los frotis de esputo se preparan extendiendo porciones de la muestra de esputo en un portaobjetos de vidrio y aplicando un tinte. Hay una variedad de tinciones diferentes disponibles, pero las más comunes son las tinciones de Ziehl-Neelsen, fluorocromo de auramina-rodamina y Kinyoun. La tinción fluorescente se considera más sensible. La microscopía indica que hay bacilos acidorresistentes en la muestra, pero no siempre indica organismos viables o vivos per se o que el organismo es M. tuberculosis13.

– Estudios radiográficos.

Una radiografía de tórax también forma parte de la batería estándar de pruebas que se utilizan en el diagnóstico de personas con sospecha de enfermedad pulmonar. Una radiografía postero-anterior es la vista estándar utilizada. En la enfermedad activa, a menudo se observan infiltrados o consolidaciones y/o cavidades en la parte superior de los pulmones, con o sin linfadenopatía mediastínica o hiliar. Sin embargo, las lesiones pueden aparecer en cualquier parte de los pulmones y, en algunas personas, como aquellas con VIH o inmunodeprimidas, la radiografía de tórax puede incluso parecer normal13.

La tuberculosis primaria podría detectarse en las primeras fases de la enfermedad. Hasta que las lesiones sean radiológicamente detectables pueden pasar 6 semanas o más. Entonces los focos tuberculosos podrían ser lo suficientemente pequeños para no ser vistos en la radiografía. Para ello se puede realizar un TAC en el que se observarían varios nódulos distribuidos de forma difusa. Según la fase de la enfermedad podemos encontrar cicatrices post tuberculosis, también visibles en una radiografía.

Podemos encontrar tuberculomas, que son nódulos enquistados de tuberculosis y otras imágenes que puede presentar la tuberculosis pulmonar en la radiografía de tórax como adenopatías intratorácicas, atelectasia, obstrucción parcial con hiperinsuflación, neumonía con derrame pleural o sin él, masa pulmonar, diseminación intrabronquial, consolidación multifocal o bronconeumonía y cavitación o diseminación hematógena (miliar)12.

– Resultados histopatológicos.

En los resultados histopatológicos el tubérculo característico está constituido por una zona de necrosis caseosa rodeada de una masa de células epitelioides gigantes mononucleares, células gigantes multinucleares de Langhans y en la periferia los linfocitos. En la zona central se encuentran los bacilos. Debido a la variedad de la lesión granulomatosa, el diagnóstico histológico sólo puede ser sugerente pero nunca confirmatorio de tuberculosis en ausencia de baciloscopia positiva (tinción Ziehl-Neelsen o auramina-O)14.

EPIDEMIOLOGÍA:

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estimó que en 2012 se produjeron alrededor de 8,6 millones de casos (8,3 a 9,0 millones), de los cuales aproximadamente 2,9 corresponden a mujeres15.

La tasa mundial de incidencia de tuberculosis disminuyó lentamente de 1997 a 2001, con un aumento en 2001 (debido al número creciente de casos entre pacientes infectados por el VIH en África). Posteriormente, se ha observado una tasa de reducción promedio de 1.3% por año desde 2002, alcanzando el 2.2% entre 2010 y 2011. El número absoluto de casos también está disminuyendo actualmente, aunque esta tendencia a la baja sólo comenzó en 200616.

La prevalencia de la tuberculosis está disminuyendo a nivel mundial desde principios de la década de 1990. Esta disminución se atribuye en gran parte a la introducción progresiva de la estrategia DOTS17. Esta estrategia DOTS se basa en controlar la tuberculosis de manera que promueve el tratamiento estandarizado, con supervisión y apoyo al paciente que puede incluir la observación directa de la terapia (DOT), donde un trabajador de la salud observa personalmente al paciente mientras toma el medicamento5.

Si el objetivo de la estrategia mundial contra la tuberculosis de reducir en un 90% la incidencia de tuberculosis entre 2015 y 2035 podría alcanzarse en todos los países de baja incidencia, llevaría a todos menos a dos a niveles previos a la eliminación, pero a ninguno de ellos a la eliminación para 203518.

Un grupo de riesgo de TB es cualquier grupo de personas dentro del cual la prevalencia o incidencia de TB es significativamente más alta que en la población general19. Algunos de los principales factores de riesgo que condicionan actualmente la endemia tuberculosa son: el desmantelamiento de los programas de control de la tuberculosis, una mayor propagación del VIH, aumento de algunas enfermedades no transmisibles que son factores de riesgo de TB, aumento de la migración17, crisis económicas y creciente inequidad19.

TRATAMIENTO:

Es muy importante que las personas con enfermedad de tuberculosis reciban tratamiento, terminen todos sus medicamentos y los tomen exactamente como se les haya indicado.

Si dejan de tomar los medicamentos antes de lo previsto, pueden volver a enfermarse. Si no los toman en la forma correcta, las bacterias de la tuberculosis que todavía estén vivas pueden volverse resistentes a esos medicamentos. La tuberculosis resistente a los medicamentos es más difícil y más costosa de tratar.

La hospitalización debe evitarse y sólo será necesaria en casos muy graves.

Si tienes tuberculosis latente, quizás solo necesites tomar uno o dos tipos de medicamentos para la tuberculosis20. Su respectivo tratamiento se iniciará una vez descartada la enfermedad y en los casos en que mejor se ha demostrado su efectividad. El tratamiento más estudiado y con eficacia demostrada es con isoniazida durante 6 meses21.

La enfermedad de tuberculosis activa, especialmente si es una cepa resistente a los medicamentos, se puede tratar tomando varios medicamentos durante un periodo de 6 a 9 meses. En la actualidad hay 10 medicamentos aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos de los EE. UU para el tratamiento de la tuberculosis20. Entre los medicamentos aprobados, incluyen los siguientes:

– Isoniacida: Se utiliza en combinación con vitamina B6 para prevenir neuropatías.

– Rifampicina: Los pacientes deben hacerse pruebas de función hepática basales y de seguimiento, ya que la rifamicina es hepatotóxica.

– Pirazinamida: a los pacientes se les deben realizar pruebas periódicas de función hepática, radiografías de tórax, ácidos úricos séricos y cultivos de esputo a los 2 a 3 meses y completar el tratamiento.

– Etambutol: Se evita en niños cuya agudeza visual no se puede determinar y controlar, ya que el etambutol puede causar neuritis óptica.

– Estreptomicina22.

Debido a la duración y complejidad del tratamiento, muchos pacientes no logran terminar la pauta prescrita, lo que provoca el fracaso del tratamiento y favorece la creación de organismos resistentes a los medicamentos23.

Para el tratamiento de estos enfermos con multifármaco resistencia se hace necesario dar prioridad a esquemas orales acortados que incluyan bedaquilina, una fluoroquinolona y linezolid en lugar de los esquemas cortos previamente recomendados.

El diseño de los tratamientos en estos pacientes, tanto el inicial como si se precisan cambios, deberá ser consultado siempre con expertos en el manejo de Tuberculosis con resistencia a los fármacos y que se realicen por personal con experiencia en TB y en unidades que garanticen la supervisión de las tratamientos y el abordaje de sus reacciones adversas21.

PREVENCIÓN:

La prevención pasa por la detección precoz de la enfermedad, de manera que se pueda cortar la transmisión. También es importante adoptar medidas frente a los factores de riesgo más importantes: situaciones socioeconómicas desfavorables, VIH, tabaquismo, desnutrición, alcoholismo…

La OMS recomienda la vacunación con la vacuna BCG (Bacillus Calmette-Guérina) a todos los recién nacidos en países con una alta incidencia de tuberculosis, incluyéndose en el calendario infantil de forma sistemática24. Por ejemplo, en un estudio se demostró que la lactancia materna mejoró la respuesta inmunitaria celular a la vacuna BCG, si la vacuna se administraba al nacer. Sin embargo, si la vacuna es administrada al mes de edad, la lactancia materna no tendrá efecto25. Por lo tanto, BCG como vacuna protectora, se ha recomendado por su efecto protector parcial contra la tuberculosis activa, aunque tiene mayor eficacia contra la enfermedad diseminada y meníngea en niños que para la prevención de la enfermedad pulmonar en adultos26. No protege contra la infección primaria de tuberculosis o la reactivación de la tuberculosis latente o incluso la propagación de la transmisión de persona a persona de Mycobacterium tuberculosis (MTB)27.

En la actualidad, la vacuna BCG no se incluye en el calendario sistemático de vacunación de ninguna comunidad autónoma en España, ya que el único territorio que la administraba, el País Vasco, la retiró del calendario de vacunación rutinario en enero de 201324.

CUIDADOS DE ENFERMERÍA:

La tuberculosis es una enfermedad contagiosa, crónica y de transmisión rápida como ya hemos nombrado anteriormente y unido al acelerado crecimiento de la población alrededor del mundo, así como la aparición de nuevas enfermedades, encontramos un incremento en la demanda de la atención especializada y eficaz en enfermería, con el propósito, además, de buscar alternativas innovadoras que permita a dicho personal coadyuvar en la recuperación de estos pacientes.

Una de las cosas más importantes es el correcto conocimiento por parte del personal de enfermería de dicha enfermedad así como la correcta manipulación de los pacientes debido a la alta capacidad de contagio. Esto implica que unas prácticas adecuadas puedan mejorar el estigma social hacia esta enfermedad y las personas que lo padecen.

La administración del tratamiento antituberculoso depende en gran medida de la adherencia por parte de los pacientes y de la correcta administración, además de la supervisión de enfermería; por tanto, el conocimiento se torna un factor crucial para el cumplimiento de una atención segura y de calidad, asegurando el éxito de este28. La enfermería se encarga también del control del tratamiento ya sea en visitas a domicilio, para personas que lo necesitan, o mediante un control en la consulta de atención primaria.

La enfermería se encarga a su vez de estrategias de vigilancia y prevención y en ellas englobamos la prueba de la tuberculina, cuando un paciente padece de síntomas que podrían ser positivos para tuberculosis, así como la búsqueda de las personas que han sufrido un estrecho contacto con el paciente y pueden haber contraído la enfermedad29. En el ámbito de la pediatría puede presentarse también, pero su diagnóstico es muy difícil debido a que la carga bacteriológica es muy baja. Por lo que el personal de enfermería deberá encargarse de la prevención y de la vigilancia buscando siempre una fuente adulta de infección en el entorno del niño30.

En términos generales, podríamos decir que la atención de enfermería considerada como la sumatoria de los tres indicadores (conocimiento, prácticas y actitud) en el paciente con tuberculosis, requiere que las futuras investigaciones sean en torno a la evidencia basada en la práctica y que sirva de punto de referencia para la toma de decisiones, nuevas políticas y programas de acción. Esto mejorará a largo plazo la mejor recuperación de esta enfermedad28.

El personal sanitario debe transmitir una correcta educación a los pacientes en higiene para frenar las cadenas masivas de contagios.

PREGUNTA DE INVESTIGACIÓN

¿La intensificación y mejora del programa de visitas domiciliarias de enfermería en pacientes con tuberculosis podría aumentar la adhesión al tratamiento contra esta enfermedad?

Hemos elaborado un programa de cuidados enfermeros que podrían dar respuesta a nuestra pregunta.

La visita domiciliaria constituye una de las principales estrategias de atención primaria que consigue acercar los servicios de salud a los domicilios y lugares de trabajo de las personas, permitiendo conocer de primera mano las necesidades de la población.

Nuestro plan incluye una visita domiciliaria más activa en la cual participarán un médico, un psicólogo, personal de enfermería y técnicos de atención primaria los cuales programan las visitas y actualizan el área de influencia del centro de salud con el fin de ampliar la cobertura de atención.

En primer lugar habría una valoración médica en la cual se pauta un plan de actuación y que daría lugar a una planificación semanal, en el que el personal de enfermería acudiría al domicilio de una a dos veces por semana dependiendo de la frecuencia del tratamiento, con el objetivo de vigilar la correcta toma de la medicación por parte del paciente y valoraría cómo está enfrentando la enfermedad para ofrecerle recursos dependiendo de su estado fisiológico y psicológico.

Si el paciente requiere de atención psicológica se le proporcionará la posibilidad de la visita de una a dos veces por semana, con el propósito de mejorar la salud mental de las personas que padecen esta enfermedad, las cuales a veces abandonan el tratamiento por falta de apoyo moral y si eso ocurriera se vería afectada la eficacia del tratamiento.

La duración del programa será hasta que el paciente deje de mostrar evidencias de la enfermedad y esté totalmente recuperado.

HIPÓTESIS

La intensificación y mejora del programa de visitas domiciliarias de enfermería en pacientes con tuberculosis aumenta la adhesión al tratamiento contra esta enfermedad.

OBJETIVOS

Nos hemos propuesto una serie de objetivos:

– Objetivo principal o general: analizar la evidencia sobre la efectividad de la visita domiciliaria de enfermería para la prevención del abandono en el tratamiento de la tuberculosis.

– Objetivo secundario o específico: valorar si es capaz de disminuir las hospitalizaciones.

METODOLOGÍA EMPLEADA EN LA BÚSQUEDA BIBLIOGRÁFICA

Para la elaboración de este trabajo se ha llevado a cabo una búsqueda bibliográfica en las bases de datos PubMed, Science Direct y Cuiden, así como en páginas web institucionales, empleando como principales términos de búsqueda «tuberculosis», «Mycobacterium tuberculosis», «diagnóstico», «tratamiento» y «cuidados de enfermería», combinados mediante operadores booleanos. El proceso de búsqueda y los resultados obtenidos en cada base de datos se muestran en el apartado de Anexos (Anexo 1).

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ANEXOS

Anexo 1. Capturas de pantalla del proceso de búsqueda bibliográfica en las distintas bases de datos consultadas. Fuente: elaboración propia de las autoras.

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