AUTORES
- Cristina Georgiana Ungureanu Ungureanu (Graduada en Enfermería. Urgencias. Hospital Royo Villanova. Servicio Aragonés de Salud) Zaragoza. España.
- Virginia Ortiz Castán, enfermera, clínica Viamed Montecanal, Zaragoza, España.
- Lorena Cano González. Enfermera. Hospital Royo Villanova. Zaragoza, España.
- Alba Bernad Notivol. Enferma. Hospital Royo Villanova. Zaragoza, España.
- Clara Belenguer Pascual. Enfermera. Hospital Royo Villanova. Zaragoza, España.
RESUMEN
La hernia inguinal constituye una de las patologías quirúrgicas más frecuentes en la población adulta. Su abordaje laparoscópico se asocia a beneficios clínicos como menor dolor posoperatorio, recuperación funcional más rápida y reincorporación precoz a las actividades habituales. En este contexto, el Proceso de Atención de Enfermería (PAE) permite proporcionar cuidados individualizados, sistemáticos y basados en la evidencia científica. Se presenta el caso clínico de un varón de 68 años ingresado para intervención quirúrgica programada de hernia inguinal derecha por vía laparoscópica. Entre sus antecedentes personales destacaban hipertensión arterial, hiperplasia benigna de próstata y colecistectomía previa. Como tratamiento habitual tomaba enalapril 10 mg y tamsulosina 0,4 mg. La valoración enfermera se realizó siguiendo las 14 necesidades de Virginia Henderson. Se identificaron como problemas principales el dolor agudo, la retención urinaria, la disposición para mejorar los conocimientos y la alteración de la termorregulación en el postoperatorio inmediato. Se estableció un plan de cuidados utilizando taxonomías NANDA, NOC y NIC. Durante la evolución posoperatoria el paciente presentó hipotermia leve, corregida con medidas físicas, así como adecuado control del dolor, estabilidad hemodinámica y buena comprensión de las recomendaciones recibidas. El caso pone de manifiesto la utilidad del PAE en el ámbito perioperatorio y la relevancia de las intervenciones enfermeras estructuradas para optimizar la recuperación y prevenir complicaciones en pacientes sometidos a cirugía de hernia inguinal.
PALABRAS CLAVE
Hernia inguinal, proceso de enfermería, atención de enfermería, cuidados posoperatorios, dolor posoperatorio.
ABSTRACT
Inguinal hernia is one of the most common surgical conditions in adults. Laparoscopic repair is associated with clinical benefits such as lower postoperative pain, faster functional recovery and earlier return to daily activities. In this context, the Nursing Care Process (NCP) provides individualized, systematic and evidence-based care. This paper presents the case of a 68-year-old male patient admitted for scheduled laparoscopic right inguinal hernia repair. His medical history included arterial hypertension, benign prostatic hyperplasia and previous cholecystectomy. His usual medication consisted of enalapril 10 mg and tamsulosin 0.4 mg. Nursing assessment was performed according to Virginia Henderson’s 14 basic needs. The main identified problems were acute pain, urinary retention, readiness for enhanced knowledge and impaired thermoregulation during the immediate postoperative period. A nursing care plan was developed using NANDA, NOC and NIC taxonomies. During postoperative follow-up, the patient developed mild hypothermia, which was corrected with physical warming measures, while maintaining adequate pain control, hemodynamic stability and good understanding of the recommendations received. This case highlights the usefulness of the Nursing Care Process in perioperative care and the relevance of structured nursing interventions to optimize recovery and prevent complications in patients undergoing inguinal hernia surgery.
KEY WORDS
Inguinal hernia, nursing process, nursing care, postoperative care, postoperative pain.
INTRODUCCIÓN
La hernia inguinal es una de las patologías más frecuentes en cirugía general y uno de los procedimientos quirúrgicos más realizados a nivel mundial. Las guías internacionales recomiendan la reparación con malla como tratamiento de elección en la mayoría de pacientes sintomáticos y señalan que los abordajes laparoendoscópicos aportan ventajas en términos de dolor posoperatorio y recuperación funcional, siempre que se disponga de experiencia técnica adecuada¹. En la práctica clínica, el seguimiento enfermero resulta esencial durante todo el proceso perioperatorio, desde la preparación del paciente hasta la vigilancia posquirúrgica y la educación sanitaria al alta².
El Proceso de Atención de Enfermería (PAE) constituye una metodología organizada que permite identificar problemas reales o potenciales, establecer objetivos individualizados, aplicar intervenciones basadas en taxonomías estandarizadas y evaluar los resultados obtenidos. En pacientes sometidos a cirugía de hernia, diferentes estudios han mostrado que las intervenciones enfermeras estructuradas contribuyen a disminuir el dolor, las complicaciones posoperatorias, la retención urinaria y el malestar general, además de mejorar la satisfacción del paciente³. Asimismo, los programas de recuperación intensificada tras cirugía (ERAS) refuerzan medidas como la movilización precoz, el control multimodal del dolor, la alimentación temprana y la prevención de complicaciones urinarias, ámbitos en los que enfermería desempeña un papel central⁴.
El objetivo de este trabajo es describir el plan de cuidados de enfermería aplicado a un paciente sometido a hernioplastia inguinal laparoscópica, mostrando la valoración, los diagnósticos enfermeros, los resultados esperados y las intervenciones realizadas.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Se presenta el caso de un varón de 68 años que ingresa para intervención quirúrgica programada por hernia inguinal derecha, con abordaje laparoscópico. El paciente acudió al hospital para resolución quirúrgica de un proceso que le ocasionaba molestias y protrusión en la región inguinal, sin datos de complicación aguda en el momento del ingreso.
Entre sus antecedentes clínicos figuraban hipertensión arterial, hiperplasia benigna de próstata y colecistectomía previa. En cuanto a hábitos tóxicos, no era fumador y no refería consumo de alcohol ni otras drogas. Su tratamiento habitual consistía en enalapril 10 mg y tamsulosina 0,4 mg.
En la valoración inicial presentaba buen estado general, se encontraba consciente, orientado y colaborador. Las constantes vitales eran normales: temperatura 36,4 ºC, frecuencia cardiaca 72 lpm, frecuencia respiratoria 16 rpm, tensión arterial 132/78 mmHg, saturación de oxígeno 98% y glucemia capilar 92 mg/dl. El índice de masa corporal era de 24,5 kg/m². La exploración física no mostró alteraciones cardiorrespiratorias relevantes y el abdomen se encontraba blando y depresible.
Tras la intervención, el paciente permaneció estable desde el punto de vista hemodinámico, con adecuado nivel de consciencia y correcta evolución clínica. En el postoperatorio inmediato se detectó una disminución leve de la temperatura corporal hasta 35,7 ºC, que se corrigió mediante la aplicación de manta térmica de aire caliente. El dolor posoperatorio fue controlado con la pauta analgésica prescrita y se realizó vigilancia específica sobre la eliminación urinaria, dada la cirugía realizada y el antecedente urológico.
VALORACIÓN DE ENFERMERÍA SEGÚN LAS 14 NECESIDADES DE VIRGINIA HENDERSON
En la necesidad de respirar normalmente no se observaron alteraciones, manteniendo una saturación de oxígeno adecuada y un patrón respiratorio eupneico. En relación con la necesidad de comer y beber adecuadamente, no presentaba alteraciones basales, quedando supeditada la ingesta a la evolución posquirúrgica y a la tolerancia posterior.
En la necesidad de eliminar por todas las vías corporales se identificó riesgo de retención urinaria en el postoperatorio inmediato, condicionado por el procedimiento quirúrgico, la anestesia y el antecedente de hiperplasia benigna de próstata. La necesidad de moverse y mantener una postura adecuada se encontraba conservada de forma basal, aunque temporalmente limitada tras la cirugía por el dolor y la recuperación inmediata.
Respecto a la necesidad de dormir y descansar, podía verse afectada por la ansiedad preoperatoria y por las molestias posteriores a la intervención. En la necesidad de mantener la temperatura corporal se objetivó alteración puntual con episodio de hipotermia leve. En cuanto a la necesidad de mantener la higiene y la integridad de la piel, precisaba vigilancia de las heridas quirúrgicas y de los apósitos.
En la necesidad de evitar peligros del entorno, el paciente presentaba vulnerabilidad transitoria relacionada con el acto quirúrgico y el periodo posoperatorio. Finalmente, en la necesidad de aprender se observó buena disposición para recibir información sobre el proceso quirúrgico, los cuidados posteriores y los signos de alarma.
DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA, RESULTADOS NOC E INTERVENCIONES NIC
Dolor agudo (NANDA 00132):
Se identificó dolor agudo relacionado con el procedimiento quirúrgico y manifestado por verbalización de molestias en el postoperatorio inmediato.
Como resultado esperado se estableció el NOC Control de los síntomas (1608), orientado a conseguir alivio del dolor y adecuada tolerancia al proceso de recuperación.
Las intervenciones enfermeras incluyeron la NIC Vigilancia (6650), junto con control periódico de la intensidad del dolor, observación de signos asociados, administración de analgesia según prescripción facultativa y reevaluación posterior de la respuesta terapéutica. También se favoreció el reposo en una postura confortable y se ofreció apoyo emocional.
Retención urinaria (NANDA 00023):
Se identificó retención urinaria como problema potencial o real relacionado con el periodo posoperatorio y con la relajación inadecuada de la musculatura vesical, en un paciente con antecedente de hiperplasia benigna de próstata.
Como resultado esperado se seleccionó el NOC Eliminación urinaria (0503), con el objetivo de vigilar la emisión de orina y detectar precozmente signos de distensión o dificultad miccional.
La intervención principal fue la NIC Cuidados de la retención urinaria (0620), mediante control de diuresis, observación del tiempo transcurrido hasta la primera micción, vigilancia de molestias suprapúbicas y valoración de posibles signos de vaciado incompleto.
Disposición para mejorar los conocimientos (NANDA 00161):
Se identificó disposición para mejorar los conocimientos en relación con la necesidad del paciente de comprender el proceso quirúrgico, la evolución esperable y los autocuidados.
Se planteó como resultado el NOC Conducta de fomento de la salud (1602), dirigido a reforzar la comprensión de las indicaciones y la participación activa del paciente en su recuperación.
La intervención aplicada fue la NIC Aumentar los sistemas de apoyo (5440), junto con educación sanitaria individualizada sobre control del dolor, movilización progresiva, cuidados de la herida, signos de alarma y resolución de dudas.
Hipotermia / alteración de la termorregulación (NANDA 00006):
Durante la evolución posoperatoria se detectó un episodio de hipotermia leve relacionado con el entorno quirúrgico y con los efectos del procedimiento anestésico.
Como resultado se seleccionó el NOC Termorregulación (0800), con el objetivo de recuperar y mantener una temperatura corporal adecuada.
La intervención principal fue la NIC Aplicación de calor o frío (1380), mediante uso de manta térmica, control periódico de la temperatura y vigilancia de la respuesta clínica hasta alcanzar la normotermia.
EJECUCIÓN Y EVALUACIÓN
Las intervenciones planificadas se llevaron a cabo de forma continuada durante el postoperatorio inmediato. El dolor fue valorado de manera periódica y respondió favorablemente a la analgesia pautada, observándose mejoría progresiva del confort del paciente. La vigilancia estrecha permitió detectar la hipotermia leve, que se corrigió con medidas físicas sin aparición de nuevas incidencias.
Respecto a la eliminación urinaria, se realizó seguimiento específico dada la existencia de factores predisponentes para la retención urinaria. No se evidenciaron complicaciones graves durante el periodo de observación. Del mismo modo, se reforzó la información relativa a cuidados postoperatorios y signos de alarma, comprobándose una comprensión adecuada por parte del paciente.
En la valoración final, el paciente se encontraba consciente, orientado, hemodinámicamente estable, con control aceptable del dolor, temperatura corporal normalizada y actitud colaboradora. Los objetivos propuestos se consideraron alcanzados y el paciente fue trasladado a planta en condiciones clínicas seguras.
DISCUSIÓN
El caso descrito refleja una situación frecuente en el ámbito de la enfermería perioperatoria: el cuidado integral del paciente sometido a reparación laparoscópica de hernia inguinal. Las guías internacionales respaldan este abordaje por sus beneficios en la recuperación y por la reducción del dolor crónico posoperatorio¹. Asimismo, la literatura clínica destaca que la cirugía mínimamente invasiva favorece una reincorporación funcional más rápida y una mejor experiencia global del paciente².
Desde la perspectiva enfermera, los principales problemas detectados en este caso coinciden con los descritos en la evidencia reciente: dolor posoperatorio, alteraciones en la termorregulación, necesidad de educación sanitaria y riesgo de retención urinaria. Un metaanálisis reciente concluye que las intervenciones enfermeras estructuradas en pacientes sometidos a cirugía de hernia reducen significativamente el dolor, las complicaciones globales, la infección, la inflamación y la retención urinaria, además de mejorar la satisfacción asistencial³. Estos hallazgos respaldan la utilidad del PAE como herramienta para organizar y priorizar cuidados.
Por otro lado, las estrategias ERAS aplicadas a la cirugía de hernia insisten en la relevancia de la movilización precoz, el manejo multimodal del dolor, la alimentación temprana y la minimización de procedimientos invasivos, incluyendo la prevención del cateterismo urinario innecesario⁴. En este contexto, el papel de enfermería resulta clave no solo en la vigilancia clínica, sino también en la educación y el acompañamiento del paciente.
La aplicación de taxonomías NANDA, NOC y NIC permitió dar estructura al plan de cuidados, aportar lenguaje estandarizado y facilitar la evaluación de resultados. Este enfoque contribuye a visibilizar el trabajo enfermero y a trasladar la práctica asistencial al ámbito científico y de la publicación profesional.
CONCLUSIONES
El Proceso de Atención de Enfermería constituye una herramienta eficaz para planificar, ejecutar y evaluar los cuidados en pacientes sometidos a hernioplastia inguinal laparoscópica. En el caso presentado, la valoración sistemática permitió identificar como prioridades el dolor agudo, la retención urinaria, la alteración de la termorregulación y la necesidad de educación sanitaria.
Las intervenciones enfermeras aplicadas favorecieron una evolución clínica satisfactoria, con adecuado control sintomático, detección precoz de incidencias y refuerzo de conocimientos para una recuperación segura. La utilización del PAE y de las taxonomías enfermeras estandarizadas aporta calidad al cuidado, mejora la continuidad asistencial y facilita la difusión científica del trabajo enfermero.
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