AUTORES
- Raúl Tricas Peralta. Servicio de Truma/Uro/Onco/Oto. Hospital San Jorge, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- Irati Cuadrado Noain. CS de Jaca, Servicio Aragonés de Salud, Jaca, España.
- Ignacio Bellosta Soler. Servicio Pull. Hospital San Jorge, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- María Emilia Statie Statie. Servicio de Truma/Uro/Onco/Oto. Hospital San Jorge, Servicio Aragonés de Salud, Huesca, España.
- Carlota Buen Pueyo. Servicio de Cirugía y Digestivo, Hospital San Jorge de Huesca, España.
- Hugo Escudero Casajus. Servicio de Urgencias, Hospital de Jaca, Servicio Aragonés de Salud, Jaca, España.
RESUMEN
La mucositis oral es una toxicidad frecuente de determinados tratamientos antineoplásicos y puede provocar dolor intenso, dificultad para alimentarse y beber, alteración del habla, riesgo de infección y necesidad de modificar el tratamiento oncológico. Enfermería participa de forma continua en la valoración de la cavidad oral, la educación, la higiene, el control de síntomas y la detección de complicaciones. El objetivo de esta revisión bibliográfica es sintetizar intervenciones enfermeras respaldadas por guías y revisiones recientes. Se realizó una búsqueda dirigida en PubMed/MEDLINE, priorizando las guías MASCC/ISOO y revisiones sistemáticas sobre cuidado oral básico y crioterapia. Los resultados apoyan protocolos estructurados de cuidado oral que incluya evaluación periódica, cepillado suave, mantenimiento de la humedad, educación y tratamiento precoz del dolor. La crioterapia oral dispone de recomendación en contextos terapéuticos concretos, como 5-fluorouracilo en bolo y acondicionamiento con melfalán a dosis altas previo a trasplante autólogo. Por el contrario, no todas las medidas de uso habitual cuentan con evidencia suficiente y la clorhexidina no se recomienda para prevenir mucositis en pacientes con cáncer de cabeza y cuello tratados con radioterapia. Se concluye que los cuidados deben adaptarse al régimen oncológico, al estado de la mucosa y al riesgo individual, combinando prevención, valoración sistemática y coordinación multidisciplinar.
PALABRAS CLAVE
Mucositis, neoplasias, antineoplásicos, higiene bucal, atención de enfermería.
ABSTRACT
Oral mucositis is a common toxicity of several antineoplastic treatments and may cause severe pain, impaired eating and drinking, speech difficulties, infection risk and treatment modification. Nurses continuously participate in oral assessment, education, hygiene, symptom control and early detection of complications. This narrative review synthesizes nursing interventions supported by guidelines and recent reviews. A targeted PubMed/MEDLINE search prioritized MASCC/ISOO guidelines and systematic reviews of basic oral care and cryotherapy. Evidence supports structured oral-care protocols including regular assessment, gentle toothbrushing, maintenance of oral moisture, patient education and early pain management. Oral cryotherapy is recommended in specific treatment settings, including bolus 5-fluorouracil and high-dose melphalan conditioning before autologous hematopoietic stem-cell transplantation. In contrast, not all commonly used measures are supported by sufficient evidence, and chlorhexidine is not recommended for prevention of mucositis in patients with head and neck cancer receiving radiotherapy. Care should be adapted to the cancer-treatment regimen, mucosal condition and individual risk, combining prevention, systematic assessment and multidisciplinary coordination.
KEY WORDS
Mucositis, neoplasms, antineoplastic agents, oral hygiene, nursing care.
INTRODUCCIÓN
La mucositis oral es una complicación de la terapia antineoplásica caracterizada por daño inflamatorio y ulcerativo de la mucosa. Puede aparecer durante determinados esquemas de quimioterapia, radioterapia de cabeza y cuello y tratamientos de acondicionamiento para trasplante de progenitores hematopoyéticos. Su intensidad varía según el tratamiento, la dosis, las características del paciente y el estado basal de la cavidad oral. Las guías MASCC/ISOO la consideran una toxicidad relevante por sus repercusiones locales y sistémicas1.
Cuando la mucosa se altera, actividades básicas como comer, beber, hablar o realizar la higiene oral pueden resultar dolorosas. Las lesiones ulceradas pueden favorecer infección, comprometer la ingesta y contribuir a deshidratación o deterioro nutricional. En cuadros graves, el control del dolor y el soporte pueden requerir intervenciones adicionales e incluso condicionar modificaciones del tratamiento. Por estas razones, la prevención y el manejo no deben limitarse a actuar cuando aparecen úlceras visibles.
Enfermería se encuentra en una posición privilegiada para detectar cambios tempranos. La inspección de la boca, el seguimiento del dolor, la valoración de la capacidad para comer y beber y la educación sobre higiene forman parte de los cuidados repetidos. Además, muchas medidas preventivas son sencillas pero necesitan constancia, adaptación a los síntomas y coordinación con oncología, hematología, odontología, nutrición y otros profesionales.
OBJETIVOS
El objetivo principal es revisar las intervenciones de enfermería útiles para prevenir y manejar la mucositis oral asociada a tratamientos antineoplásicos.
Los objetivos específicos son describir los componentes del cuidado oral básico, identificar intervenciones con recomendaciones específicas según el tratamiento y señalar medidas que requieren cautela por ausencia de evidencia suficiente o por recomendaciones en contra en determinados contextos.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión bibliográfica narrativa mediante búsqueda dirigida en PubMed/MEDLINE. Se emplearon los términos “oral mucositis”, “cancer therapy”, “nursing”, “basic oral care”, “cryotherapy” y “MASCC ISOO”. Se priorizaron guías de práctica clínica y revisiones sistemáticas con recomendaciones aplicables a pacientes adultos sometidos a quimioterapia, radioterapia o trasplante hematopoyético.
La síntesis se apoyó especialmente en la actualización de las guías MASCC/ISOO de 2020, en la revisión sistemática sobre cuidado oral básico y en la revisión sobre crioterapia oral. Las recomendaciones se interpretaron según el escenario terapéutico descrito por sus autores, evitando generalizar intervenciones que solo están respaldadas para regímenes concretos.
RESULTADOS
La primera intervención es la valoración sistemática. La cavidad oral debe observarse antes de iniciar tratamientos de alto riesgo y durante su evolución, registrando eritema, ulceración, sangrado, sequedad, placas, dolor, capacidad de ingesta y cambios respecto a días previos. La detección precoz permite reforzar medidas de soporte y comunicar signos de posible infección o deterioro. El paciente también debe conocer qué síntomas debe notificar, ya que esperar hasta que el dolor sea intenso puede dificultar tanto la higiene como la alimentación.
El cuidado oral básico constituye la base preventiva. La revisión sistemática de Hong y colaboradores respalda el uso de protocolos combinados de cuidado oral en distintos escenarios de tratamiento oncológico2. En la práctica, estos programas suelen integrar cepillado regular con un cepillo suave, limpieza cuidadosa de dientes y encías, hidratación de labios, mantenimiento de la humedad oral y educación individualizada. La técnica debe adaptarse cuando existe trombocitopenia, dolor o sangrado, evitando maniobras traumáticas y siguiendo las indicaciones del equipo responsable.
La higiene no debe confundirse con el uso indiscriminado de antisépticos. Las guías no recomiendan clorhexidina como estrategia preventiva de mucositis en adultos con cáncer de cabeza y cuello sometidos a radioterapia1,2. Esto no significa que el producto carezca de otras indicaciones odontológicas, sino que no debe presentarse como una medida específica para prevenir mucositis en ese contexto. De forma similar, para diferentes enjuagues y preparados existe evidencia insuficiente para formular recomendaciones universales; por ello, deben evitarse protocolos basados únicamente en tradición local sin revisar su tolerancia y finalidad.
La crioterapia oral es una de las intervenciones con indicación más definida. Consiste en enfriar la cavidad oral con hielo o elementos fríos durante el periodo de exposición a ciertos fármacos de vida media corta, con la finalidad de reducir transitoriamente el flujo sanguíneo de la mucosa y su exposición. La revisión de Correa y colaboradores confirmó una recomendación para prevenir mucositis en pacientes que reciben 5-fluorouracilo en bolo y en pacientes sometidos a trasplante autólogo con acondicionamiento mediante melfalán a dosis altas3. Fuera de estos escenarios no debe extrapolarse automáticamente, ya que la evidencia depende del régimen terapéutico.
El control de síntomas debe acompañar a la prevención. El dolor ha de evaluarse con escalas apropiadas y relacionarse con la capacidad funcional del paciente: hablar, deglutir líquidos, tolerar alimentos y descansar. La analgesia se ajustará a la prescripción médica y a la intensidad del cuadro; enfermería debe valorar respuesta, efectos adversos y necesidad de rescate. También es importante adaptar la dieta en coordinación con nutrición, evitando alimentos que irriten la mucosa cuando aumentan el dolor y favoreciendo texturas y temperaturas tolerables. La hidratación, el cuidado labial y las medidas frente a xerostomía pueden mejorar el confort.
La aparición de fiebre, sangrado relevante, incapacidad para ingerir líquidos, dolor no controlado o signos sugestivos de infección requiere valoración clínica. En pacientes inmunodeprimidos, la integridad oral forma parte de una evaluación más amplia del riesgo infeccioso. Enfermería debe diferenciar entre las manifestaciones esperables de la mucositis y cambios que pueden indicar candidiasis, infección viral, sobreinfección bacteriana u otros problemas que necesitan diagnóstico y tratamiento específico.
La educación es un componente transversal. Conviene iniciar las indicaciones antes de que aparezcan las lesiones, porque cuando el dolor es intenso resulta más difícil adquirir nuevos hábitos. Explicar con lenguaje sencillo cómo realizar la higiene, qué productos evitar, cómo mantener hidratada la boca y cuándo consultar aumenta la participación del paciente. La enseñanza debe revisarse durante el tratamiento, ya que la tolerancia cambia.
La literatura también muestra la necesidad de reforzar la formación de los profesionales. La mucositis puede manejarse de forma heterogénea cuando no existen protocolos actualizados. Las guías MASCC/ISOO resumen la evidencia para escenarios concretos y permiten distinguir intervenciones respaldadas de otras para las que todavía no es posible emitir una recomendación1. Integrar estas pautas en procedimientos de enfermería reduce la variabilidad y facilita una comunicación común con el resto del equipo.
DISCUSIÓN-CONCLUSIONES
La mucositis oral exige un enfoque preventivo y sintomático simultáneo. La evidencia más consistente no apoya un producto único capaz de prevenir todos los casos; respalda mejor un cuidado oral básico estructurado, valoración continua y algunas intervenciones específicas vinculadas al régimen antineoplásico. Este punto es importante porque evita convertir prácticas habituales en recomendaciones universales sin evidencia suficiente.
Enfermería tiene un papel central en la continuidad de estos cuidados. La inspección frecuente permite reconocer cambios tempranos; la educación favorece que el paciente mantenga una higiene tolerable; la valoración del dolor y de la ingesta orienta la necesidad de soporte, y el registro facilita seguir la evolución. Además, el personal de enfermería puede alertar de señales de gravedad y coordinar intervenciones con el equipo médico, odontológico y nutricional.
La crioterapia oral representa un ejemplo de intervención útil cuando se aplica correctamente al contexto para el que existe evidencia. De manera opuesta, la recomendación contra el uso de clorhexidina para prevenir mucositis en radioterapia de cabeza y cuello demuestra que “más higiene” no equivale a utilizar cualquier antiséptico. La selección debe basarse en guías, tolerancia y objetivo clínico.
Se concluye que la prevención y el manejo de la mucositis oral deben formar parte de un plan protocolizado de cuidados oncológicos. La combinación de valoración sistemática, cuidado oral básico, educación, control del dolor, soporte de hidratación y nutrición y uso selectivo de intervenciones específicas permite ofrecer una atención segura y coherente con la evidencia. Son necesarios nuevos estudios para clarificar la eficacia de medidas sobre las que aún no puede establecerse una recomendación firme.
BIBLIOGRAFÍA
- Elad S, Cheng KKF, Lalla RV, Yarom N, Hong C, Logan RM, et al. MASCC/ISOO clinical practice guidelines for the management of mucositis secondary to cancer therapy. Cancer. 2020;126(19):4423-4431. doi:10.1002/cncr.33100.
- Hong CHL, Gueiros LA, Fulton JS, Cheng KKF, Kandwal A, Galiti D, et al. Systematic review of basic oral care for the management of oral mucositis in cancer patients and clinical practice guidelines. Support Care Cancer. 2019;27(10):3949-3967. doi:10.1007/s00520-019-04848-4.
- Correa MEP, Cheng KKF, Chiang K, Kandwal A, Loprinzi CL, Mori T, et al. Systematic review of oral cryotherapy for the management of oral mucositis in cancer patients and clinical practice guidelines. Support Care Cancer. 2020;28(5):2449-2456. doi:10.1007/s00520-019-05217-x.