Terapia de presión negativa con instilación y tiempo de permanencia en heridas complejas: evidencia actual y su papel como puente hacia la reconstrucción definitiva

2 octubre 2026

 

 

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.48.57.001

 

 

AUTORES

  1. Sergio Miguel Suárez Fuentes. Hospital Regional “Dr. Valentín Gómez Farías”, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Zapopan, Jalisco, México. ORCID: 0009-0005-4692-4078.
  2. Mauro Axel Cárdenas Rosales. Hospital General Presidente Lázaro Cárdenas, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Chihuahua, Chihuahua, México. ORCID: 0009-0006-9586-0637.
  3. Valeria Gómez Márquez. Hospital Regional “Dr. Valentín Gómez Farías”, Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Zapopan, Jalisco, México. ORCID: 0009-0002-7561-865X.
  4. Luis Fernando Hernández González. Universidad de Guadalajara, Guadalajara, Jalisco, México. ORCID: 0009-0004-3556-9667.
  5. Miroslava Aleksandra Durán Sandoval. Universidad Autónoma de Guadalajara, Guadalajara, Jalisco, México. ORCID: 0009-0004-3881-9692.
  6. Emiliano Alejandro Magallanes Jimenez. Universidad Autónoma de Guadalajara, Guadalajara, Jalisco, México. ORCID: 0009-0002-7757-6457.
  7. Andrea Paloma Rizo Navarrete. Universidad Cuauhtémoc campus Guadalajara, Guadalajara, Jalisco, México. ORCID: 0009-0001-3927-9307.

RESUMEN

Introducción: La terapia de presión negativa con instilación y tiempo de permanencia (NPWTi-d) combina los efectos mecánicos de la terapia de presión negativa convencional con ciclos automatizados de instilación, permanencia y evacuación de una solución tópica. Su uso se ha extendido en heridas traumáticas, quirúrgicas, infectadas y con tejido desvitalizado que requieren preparación antes del cierre, injerto o cobertura con colgajo. Objetivo: sintetizar la evidencia contemporánea sobre mecanismos, parámetros técnicos, indicaciones, resultados clínicos y papel reconstructivo de NPWTi-d. Metodología: se realizó una revisión bibliográfica estructurada de literatura indexada en PubMed/MEDLINE, complementada con rastreo de referencias de revisiones sistemáticas, metaanálisis, ensayos clínicos y documentos de consenso publicados principalmente entre 2020 y agosto de 2026. Resultados: la evidencia muestra que NPWTi-d puede mejorar la limpieza hidromecánica del lecho, favorecer la granulación y reducir el número de procedimientos o acelerar la preparación para cierre en determinados escenarios. Un ensayo aleatorizado reciente en 120 heridas traumáticas mostró menor tiempo hasta el cierre y menos procedimientos quirúrgicos frente a NPWT estándar y gasas. Sin embargo, metaanálisis de ensayos aleatorizados no demuestran superioridad consistente en tasa final de cicatrización, estancia hospitalaria, reinfección o reingreso, y la certeza global continúa limitada por heterogeneidad. La solución salina normal es la opción de instilación preferida para la mayoría de las heridas; los antisépticos deben reservarse para indicaciones seleccionadas. Conclusiones: NPWTi-d debe considerarse una terapia adyuvante de preparación del lecho, no un sustituto del desbridamiento, control de foco, antibióticos o reconstrucción oportuna. Su mayor utilidad parece concentrarse en heridas complejas seleccionadas cuando se emplea dentro de una estrategia reconstructiva definida.

PALABRAS CLAVE

Terapia de presión negativa para heridas, heridas y traumatismos, cicatrización de heridas, procedimientos quirúrgicos reconstructivos, infección de la herida quirúrgica.

ABSTRACT

Introduction: Negative pressure wound therapy with instillation and dwell time (NPWTi-d) combines the mechanical effects of conventional negative pressure wound therapy with automated cycles of topical solution instillation, dwell, and removal. Its use has expanded in traumatic, surgical, infected, and devitalized wounds requiring wound-bed preparation before closure, grafting, or flap coverage. Objective: to synthesize contemporary evidence regarding mechanisms, technical parameters, indications, clinical outcomes, and the reconstructive role of NPWTi-d. Methods: a structured literature review of indexed PubMed/MEDLINE literature was performed, supplemented by reference tracking of systematic reviews, meta-analyses, clinical trials, and consensus documents published mainly between 2020 and August 2026. Results: current evidence indicates that NPWTi-d may improve hydromechanical wound cleansing, promote granulation tissue, and reduce procedures or accelerate readiness for closure in selected settings. A recent randomized trial involving 120 acute traumatic wounds demonstrated shorter time to closure and fewer surgical procedures compared with standard NPWT and gauze dressings. However, meta-analyses of randomized trials have not demonstrated consistent superiority in final healing rate, hospital length of stay, reinfection, or readmission, and overall certainty remains limited by heterogeneity. Normal saline is the preferred instillation solution for most wounds, whereas antiseptic solutions should be reserved for selected indications. Conclusions: NPWTi-d should be regarded as an adjunct for wound-bed preparation rather than a substitute for debridement, source control, systemic antimicrobial therapy, or timely reconstruction. Its greatest value appears to be in selected complex wounds when incorporated into a predefined reconstructive strategy.

KEY WORDS

Negative-pressure wound therapy, wounds and injuries, wound healing, reconstructive surgical procedures, surgical wound infection.

INTRODUCCIÓN

Las heridas complejas representan uno de los escenarios más exigentes de la cirugía general, traumatológica y plástica reconstructiva. La pérdida extensa de tejidos blandos, la contaminación, la infección, la presencia de material necrótico, la exposición de estructuras profundas y las comorbilidades del huésped pueden impedir el cierre inmediato y obligar a establecer una secuencia terapéutica de desbridamiento, control de foco, preparación del lecho y cobertura definitiva. En este contexto, la terapia de presión negativa (NPWT) se consolidó como una herramienta para controlar exudado, disminuir edema, favorecer la aproximación de los bordes y promover tejido de granulación. La incorporación de instilación automatizada y tiempo de permanencia dio origen a la NPWTi-d, diseñada para añadir ciclos periódicos de limpieza mientras el sistema permanece colocado1.

La NPWTi-d no debe interpretarse como una modalidad independiente capaz de “esterilizar” una herida ni como sustituto del tratamiento quirúrgico. El consenso internacional actualizado enfatiza que su utilización debe acompañarse de los principios habituales del manejo de heridas: desbridamiento adecuado cuando esté indicado, drenaje de colecciones, control de isquemia, antibioticoterapia sistémica cuando corresponda y planificación de cobertura definitiva1. Esta precisión es relevante porque una parte de la literatura inicial estuvo constituida por series retrospectivas y experiencias heterogéneas, lo que favoreció expectativas mayores que el nivel real de evidencia.

La primera síntesis cuantitativa amplia de NPWTi-d encontró resultados favorables de cicatrización en múltiples etiologías, pero reconoció ausencia de evidencia de nivel I suficiente y considerable heterogeneidad en configuraciones, soluciones y criterios de cierre2. Posteriormente, un metaanálisis comparativo de 13 estudios y 720 pacientes observó menos desbridamientos, preparación más rápida para cierre y mayor probabilidad de reducción de carga bacteriana frente a terapias control3. Sin embargo, una revisión sistemática centrada en heridas infectadas, con 14 estudios y 1.053 pacientes, encontró que los tres ensayos aleatorizados disponibles no demostraban reducción significativa del tiempo al cierre frente a NPWT sin instilación, calificando la certeza de la evidencia como baja4.

La evidencia más reciente ha permitido delimitar mejor el beneficio. Un metaanálisis de ocho ensayos aleatorizados con 564 pacientes encontró reducción en el número de cirugías/cambios de apósito y en el área de la herida, pero no diferencias significativas en tasa o tiempo de cicatrización, estancia hospitalaria, dehiscencia, reinfección, reoperación o reingreso5. En cirugía ortoplástica, otra síntesis de 13 estudios y 871 pacientes informó mayor cierre primario y menos complicaciones con NPWTi-d, aunque sin reducción consistente del número total de procedimientos necesarios6. Estas discrepancias obligan a analizar NPWTi-d como una herramienta de selección de pacientes y preparación reconstructiva, no como una terapia universalmente superior.

OBJETIVO

Revisar de forma crítica la evidencia contemporánea sobre NPWTi-d en heridas complejas, describiendo sus fundamentos, configuración técnica, selección de soluciones, indicaciones y limitaciones, y definir su papel como terapia puente hacia cierre diferido, injerto cutáneo o reconstrucción con colgajos.

METODOLOGÍA

Se realizó una revisión bibliográfica estructurada y narrativa. Se efectuaron búsquedas dirigidas en PubMed/MEDLINE y rastreo de referencias de revisiones sistemáticas, metaanálisis, ensayos clínicos, estudios comparativos y documentos de consenso relacionados con “negative pressure wound therapy”, “instillation”, “dwell time”, “complex wounds”, “wound bed preparation”, “trauma”, “reconstruction”, “skin graft” y “flap”. Se priorizaron trabajos publicados entre enero de 2020 y agosto de 2026; se incluyeron estudios previos cuando aportaban información fundamental sobre selección de solución o parámetros técnicos. No se realizó metaanálisis de novo ni evaluación formal del riesgo de sesgo, por lo que el trabajo se presenta como revisión bibliográfica estructurada y no como revisión sistemática.

La síntesis se orientó a desenlaces clínicamente útiles para cirugía reconstructiva: limpieza del lecho, carga bacteriana, formación de tejido de granulación, número de desbridamientos o procedimientos, tiempo hasta preparación/cierre, posibilidad de injerto o colgajo, complicaciones, estancia hospitalaria y utilización de recursos. Cuando existieron resultados discordantes entre estudios observacionales y ensayos aleatorizados, se otorgó mayor peso interpretativo a los estudios comparativos y metaanálisis de ensayos.

DESARROLLO

PRINCIPIOS Y MECANISMOS DE ACCIÓN:

La NPWT convencional genera un entorno cerrado en el que la presión subatmosférica facilita evacuación de exudado, reducción del edema intersticial, macrodeformación del lecho y microdeformación celular en contacto con la espuma. Estos fenómenos se asocian con estimulación mecánica de fibroblastos, angiogénesis y granulación. La NPWTi-d agrega una fase activa de instilación en la que un volumen preestablecido de solución se distribuye sobre el lecho, permanece durante un intervalo y posteriormente es evacuado cuando reinicia la presión negativa. El ciclo se repite de forma automática7.

La diferencia conceptual respecto a la irrigación aislada es que la solución no constituye el componente terapéutico único. La combinación secuencial de humectación, solubilización de detritos y extracción mediante presión negativa proporciona una limpieza hidromecánica repetida entre cambios de apósito. En heridas con exudado espeso, fibrina o pequeños fragmentos de tejido desvitalizado, las espumas reticuladas con orificios pueden aumentar el contacto y facilitar la movilización del material hacia el sistema colector1,7.

La reducción de carga bacteriana debe interpretarse con cautela. La NPWTi-d puede disminuir biocarga en determinados estudios, pero una herida infectada requiere diagnóstico microbiológico cuando esté indicado, desbridamiento y antibióticos sistémicos conforme al foco y al huésped. La disminución cuantitativa de bacterias no equivale por sí misma a erradicación de infección profunda, osteomielitis o infección de implante1.

CONFIGURACIÓN TÉCNICA Y SOLUCIONES DE INSTILACIÓN:

El consenso internacional propone para la mayoría de las heridas una presión negativa de -125 mmHg, un tiempo de permanencia de aproximadamente 10 minutos y una fase de presión negativa de 2,0 a 3,0 horas con espuma estándar, o de 2,0 a 2,5 horas cuando se utiliza una espuma orientada a limpieza de tejido desvitalizado1. Estos parámetros constituyen un punto de partida y no deben reemplazar la individualización según localización anatómica, capacidad para conservar el sello, consistencia del exudado, dolor, perfusión y objetivos reconstructivos.

La solución salina al 0,9% es actualmente la opción preferida para la mayoría de las heridas. El cambio respecto a recomendaciones antiguas se fundamenta en estudios que no mostraron ventajas clínicas claras de antisépticos sobre solución salina y en la simplicidad, disponibilidad y perfil tisular de esta última1. En un ensayo prospectivo aleatorizado que comparó solución salina con polihexanida/betaína, no se encontraron diferencias relevantes en la mayoría de desenlaces y el tiempo al procedimiento quirúrgico final favoreció a la solución salina10.

Cuando existe contaminación intensa o infección aguda, el consenso contempla soluciones compatibles como ácido hipocloroso, hipoclorito de sodio diluido, ácido acético y polihexametileno biguanida con betaína, siempre que la concentración sea apropiada para el tejido y el sistema1. La selección debe considerar citotoxicidad, estructuras expuestas y objetivo del tratamiento. No se recomienda la instilación rutinaria de antibióticos tópicos debido al riesgo de sensibilización y selección de resistencia1.

EVIDENCIA CLÍNICA COMPARATIVA:

Carga bacteriana y necesidad de desbridamiento:

Un ensayo multicéntrico aleatorizado comparó NPWTi-d con polihexametileno biguanida frente a NPWT estándar en heridas que requerían desbridamiento quirúrgico. La reducción media de carga bacteriana desde el desbridamiento inicial hasta el primer cambio de apósito fue significativamente mayor con NPWTi-d, pero no hubo diferencia en el desenlace primario de número de desbridamientos en quirófano ni en el tiempo global hasta preparación para cierre. En el subgrupo de heridas quirúrgicas dehiscentes se observaron menos desbridamientos y una reducción bacteriana más marcada con instilación, aunque el tamaño del subgrupo fue pequeño8.

En otro ensayo aleatorizado de 48 pacientes con úlceras de extremidades, la instilación de solución salina se asoció con mayor reducción de recuento bacteriano, mayor disminución porcentual del área de la herida y mejores parámetros histológicos de granulación, vascularización y fibroplasia respecto a NPWT convencional9. Estos resultados apoyan un efecto biológico favorable, pero la extrapolación es limitada porque se excluyeron pacientes con enfermedad vascular periférica y diabetes no controlada.

La síntesis de ensayos aleatorizados de Wang y colaboradores confirma este patrón: NPWTi-d parece reducir el número de procedimientos/cambios y el área residual de la herida, pero no se ha demostrado de forma consistente una ventaja en cicatrización final, tiempo total de curación, estancia hospitalaria o reinfección5. Por ello, el desenlace clínico más plausible no es necesariamente “cicatrizar más heridas”, sino preparar de manera más eficiente determinados lechos complejos para la siguiente etapa quirúrgica.

Solución salina frente a antisépticos:

La elección de la solución continúa siendo un punto de interés. El ensayo de Kim y colaboradores con 100 pacientes no demostró superioridad de polihexanida/betaína sobre solución salina en número de procedimientos, estancia, proporción de heridas cerradas o mantenimiento del cierre a 30 días10. Esto refuerza la posibilidad de utilizar solución salina como primera elección en la mayoría de los casos.

En infección de pie diabético, un estudio retrospectivo de 134 pacientes comparó polihexametileno biguanida/betaína con solución salina. No encontró diferencias significativas en tiempo de preparación del lecho, estancia hospitalaria, número de aplicaciones, duración de antibióticos sistémicos ni costo total de hospitalización11. Esto no excluye que un antiséptico pueda ser útil en situaciones seleccionadas, pero debilita la práctica de utilizar soluciones antimicrobianas de forma rutinaria únicamente por la presencia de infección.

Trauma agudo y cirugía ortoplástica:

La evidencia de mayor interés reconstructivo proviene del trauma de extremidades. Un ensayo pragmático aleatorizado publicado en 2025 incluyó 120 adultos con heridas traumáticas agudas secundarias a accidentes de tránsito y comparó NPWTi-d, NPWT estándar y curación con gasas. El tiempo medio al cierre fue de 6,1 días con NPWTi-d, 10,0 días con NPWT y 11,7 días con gasas (p<0,001). El número medio de procedimientos quirúrgicos fue de 3,0, 3,5 y 6,2, respectivamente (p<0,001). No se observaron diferencias significativas en estancia hospitalaria12.

Este ensayo es particularmente relevante porque todos los pacientes avanzaron hacia cierre diferido, injerto o colgajo después del desbridamiento, lo que aproxima la intervención al concepto de “puente reconstructivo”. No obstante, se trató de un estudio unicéntrico y sus resultados deben reproducirse antes de considerar la estrategia como estándar universal. La utilidad parece mayor cuando existe un intervalo inevitable entre el control inicial de la herida y la reconstrucción definitiva.

Un análisis económico de 2026 basado en los datos del mismo ensayo estimó costos relacionados con la herida de 3.390 dólares para NPWTi-d, 4.149 para NPWT y 4.275 para gasas; sin embargo, los costos totales de hospitalización no difirieron de forma significativa. Los autores atribuyeron el ahorro modelado principalmente a menos días hasta cierre y menos procedimientos, no a una reducción demostrada del costo hospitalario global13.

Limpieza hidromecánica y formación de granulación:

Una revisión sistemática de 2025 centrada en NPWTi-d con espuma reticulada con orificios incluyó 21 estudios y 178 pacientes. Se reportó reducción de tejido necrótico/infectado en 97,9% de las heridas evaluadas y formación de granulación en 99,2%; en ocho estudios, más del 63% de los pacientes evitaron desbridamientos quirúrgicos adicionales14. Estos porcentajes son llamativos, pero deben interpretarse como evidencia descriptiva: gran parte de los estudios fueron series clínicas, la población fue pequeña y todos los autores de la revisión declararon relación laboral y accionaria con el fabricante. Este conflicto no invalida los datos, pero exige moderación al inferir causalidad.

APLICACIONES EN CIRUGÍA PLÁSTICA Y RECONSTRUCTIVA:

Infección periprotésica después de reconstrucción mamaria:

Una aplicación reconstructiva emergente es el salvamento de reconstrucciones mamarias protésicas infectadas. Una revisión sistemática de 2024 evaluó NPWT con instilación en infección periprotésica posterior a reconstrucción mamaria y describió protocolos de explantación, limpieza del bolsillo, NPWTi-d y reimplantación diferida en pacientes seleccionadas15. La estrategia puede ofrecer una vía de salvamento en lugar de abandono prolongado de la reconstrucción; sin embargo, la evidencia está compuesta predominantemente por series institucionales y no permite definir todavía una superioridad frente a otros protocolos de salvamento.

Extremidad inferior y cobertura de tejidos blandos:

En la extremidad inferior, el objetivo de cualquier terapia temporal debe ser preservar opciones reconstructivas, no retrasarlas. Una revisión sistemática de 2024 sobre NPWT convencional como temporización antes de cobertura incluyó 34 estudios y 804 pacientes, mostrando que la práctica está ampliamente extendida, pero también que persiste heterogeneidad sobre cuánto tiempo puede demorarse un colgajo sin aumentar riesgos16. Esta evidencia es aplicable al marco conceptual de NPWTi-d: el sistema puede facilitar el manejo del intervalo, pero no debe utilizarse como justificación para aplazar una cobertura factible y oportuna.

Un metaanálisis publicado en 2026 sobre NPWT como puente en trauma complejo de extremidades destacó resultados dependientes del contexto: los ensayos multicéntricos de mayor calidad no demostraron reducción uniforme de infección profunda, mientras estudios más pequeños sí observaron beneficios en entornos de alta contaminación. Los autores concluyeron que NPWT puede ser útil como puente, especialmente cuando la reconstrucción inmediata no es posible, pero la selección del sistema y del momento de cobertura debe individualizarse17.

La revisión contemporánea del trauma de extremidad inferior resalta que el tratamiento avanzado de heridas debe integrarse a un enfoque ortoplástico multidisciplinario, con evaluación vascular, estabilización ósea, desbridamiento adecuado y reconstrucción de tejidos blandos coordinada18. Desde esta perspectiva, NPWTi-d es una herramienta del intervalo entre etapas y no una etapa reconstructiva en sí misma.

NPWTI-D COMO PUENTE HACIA LA RECONSTRUCCIÓN DEFINITIVA:

La indicación más racional de NPWTi-d surge cuando el cirujano conoce desde el inicio cuál es la siguiente etapa. Después del primer desbridamiento, la pregunta no debe ser únicamente si la herida “se ve mejor”, sino si el tratamiento está acercando el lecho a criterios definidos de cierre: ausencia de necrosis progresiva, control clínico de infección, perfusión suficiente, tejido de granulación viable, disminución del exudado, exposición anatómica compatible con el método de cobertura y estabilidad sistémica del paciente.

En heridas aptas para injerto, el sistema puede utilizarse para desarrollar un lecho granular uniforme sobre estructuras con capacidad de granulación y reducir detritos hasta que el injerto sea técnicamente razonable. En defectos que requieren colgajo, su función es controlar el entorno local durante la estabilización y planificación reconstructiva, no intentar convertir indefinidamente una indicación de colgajo en una herida injertable. Retrasar la cobertura de hueso, tendón, articulación o material crítico expuesto puede aumentar fibrosis, infección y complejidad reconstructiva.

La terapia debe detenerse cuando se haya alcanzado el objetivo predefinido o cuando la herida deje de progresar. La ausencia de mejoría obliga a reevaluar isquemia, foco infeccioso residual, tejido no viable, cuerpos extraños, osteomielitis, nutrición, control glucémico y necesidad de un nuevo desbridamiento. La repetición automática de ciclos sin reevaluación quirúrgica contradice el propósito de la terapia1.

SELECCIÓN DE PACIENTES, INDICACIONES Y CONTRAINDICACIONES:

El consenso considera NPWTi-d como adyuvante en heridas traumáticas, quirúrgicas dehiscentes, diabéticas, venosas, por presión, con hueso intacto expuesto, osteomielitis ya tratada, contaminación alrededor de material de fijación ortopédica, quemaduras de espesor total después de escisión y otras heridas complejas en las que se requiera limpieza repetida1. Los mejores candidatos son aquellos en quienes existe tejido viable preservable, un plan de control de foco y una meta reconstructiva alcanzable.

No debe aplicarse directamente sobre órganos o vasos expuestos sin protección, abscesos no drenados ni heridas con isquemia aguda no corregida. El consenso tampoco recomienda NPWTi-d directamente sobre injertos cutáneos ya colocados o sustitutos dérmicos, porque la fase de instilación puede alterar la interfaz necesaria para su integración1. El sangrado activo o el riesgo hemorrágico significativo requieren control antes de iniciar presión negativa. En cavidades o trayectos complejos debe garantizarse que la solución pueda entrar y salir sin quedar atrapada.

El dolor, la maceración perilesional y las fugas son problemas prácticos frecuentes. El sellado meticuloso, protección de la piel, volumen de instilación ajustado al tamaño de la herida y reevaluación de tiempos de permanencia son esenciales. En heridas cercanas a ostomías, periné o superficies irregulares, ciclos demasiado frecuentes pueden aumentar las fugas y hacer inviable el sistema. La técnica debe adaptarse a la anatomía y no al contrario.

IMPACTO EN RECURSOS Y COSTOS:

El costo diario del dispositivo es mayor que el de NPWT convencional o curaciones simples, por lo que la evaluación económica debe considerar el episodio completo de atención. Modelos previos sugirieron que una disminución de desbridamientos y días de tratamiento podía compensar el costo del sistema19. La evaluación económica de 2026, basada en datos aleatorizados, mantiene esta posibilidad, pero muestra un matiz importante: los costos modelados específicamente relacionados con la herida fueron menores con NPWTi-d, mientras que el costo total de hospitalización no mostró una reducción estadísticamente demostrada13.

Por tanto, no es apropiado afirmar que NPWTi-d “ahorra costos” en todos los pacientes. Su costo-efectividad dependerá del precio local del sistema, frecuencia de quirófano, duración de hospitalización, capacidad de tratamiento ambulatorio, recursos de enfermería y, sobre todo, de que la terapia realmente reduzca procedimientos o acelere una reconstrucción que de otro modo se retrasaría.

DISCUSIÓN

La literatura actual permite posicionar NPWTi-d de forma más precisa que hace una década. El mecanismo es plausible, los parámetros técnicos están razonablemente estandarizados y existen señales reproducibles de mejor limpieza del lecho y disminución de determinados procedimientos. Sin embargo, el nivel de evidencia es desigual. Los estudios observacionales tienden a mostrar beneficios amplios, mientras los ensayos aleatorizados y metaanálisis encuentran ventajas más específicas y no confirman superioridad en todos los desenlaces finales3‑6.

El ensayo de trauma de 2025 constituye uno de los argumentos contemporáneos más sólidos a favor de NPWTi-d porque demostró una reducción de 3,9 días frente a NPWT estándar en el tiempo medio al cierre y menos procedimientos quirúrgicos en una población con una ruta reconstructiva explícita12. Este hallazgo coincide con la lógica de utilizar NPWTi-d para acelerar la transición entre desbridamiento y cobertura. Aun así, la ausencia de diferencia en estancia hospitalaria subraya que mejorar un desenlace específico de la herida no necesariamente reduce toda la complejidad asistencial.

Otro punto relevante es que la instilación no debe confundirse con terapia antimicrobiana. Los estudios que comparan solución salina y antisépticos no demuestran un beneficio clínico consistente de estos últimos10,11. Esto favorece una estrategia sencilla: solución salina para la mayoría de los casos y antisépticos compatibles de forma temporal y seleccionada cuando la carga de contaminación o el contexto clínico lo justifiquen, siempre acompañados por control quirúrgico y tratamiento sistémico cuando corresponda1.

Desde el punto de vista reconstructivo, el principal riesgo de cualquier terapia temporal es que el éxito visual del lecho genere una falsa sensación de progreso y retrase una cobertura que ya está indicada. El objetivo debe establecerse antes de iniciar el sistema: cierre primario diferido, injerto, colgajo local/regional o colgajo libre. Si NPWTi-d no modifica la trayectoria hacia ese objetivo dentro del intervalo planificado, debe reconsiderarse. Esta filosofía evita convertir una herramienta de puente en una estrategia de demora.

Las limitaciones de la literatura incluyen heterogeneidad de etiologías, tamaños de defecto, soluciones, espumas, ciclos, criterios microbiológicos y desenlaces. Parte importante de la evidencia proviene de estudios patrocinados o con autores vinculados a la industria, y algunos metaanálisis combinan heridas muy diferentes entre sí. Además, la mejora de carga bacteriana o granulación son desenlaces sustitutos y no equivalen necesariamente a menor amputación, menor fallo de colgajo o mejor función a largo plazo. Se necesitan ensayos multicéntricos con protocolos reconstructivos definidos y desenlaces centrados en tiempo a cobertura, éxito del injerto/colgajo, infección profunda, amputación y costo total.

CONCLUSIONES

La NPWTi-d es una evolución útil de la terapia de presión negativa para heridas complejas seleccionadas. La combinación de presión negativa con ciclos de instilación, permanencia y evacuación puede favorecer limpieza hidromecánica, granulación y preparación del lecho. La evidencia comparativa más consistente señala reducción del número de procedimientos y, en trauma agudo, menor tiempo hasta el cierre; no obstante, no existe demostración uniforme de superioridad en cicatrización final, estancia hospitalaria, reinfección o reingreso.

La solución salina normal debe considerarse la opción inicial para la mayoría de las heridas. Una configuración de referencia es -125 mmHg, aproximadamente 10 minutos de permanencia y ciclos de presión negativa de alrededor de 2 a 3 horas, ajustados al tipo de espuma y a la anatomía. Los antisépticos compatibles pueden utilizarse de manera selectiva, pero no sustituyen antibióticos sistémicos ni control quirúrgico del foco.

En cirugía plástica y reconstructiva, el valor principal de NPWTi-d reside en funcionar como puente programado entre desbridamiento y reconstrucción definitiva. Su empleo debe tener una meta y un límite temporal explícitos. Utilizada de esta manera, puede optimizar el lecho y facilitar cierre diferido, injerto o cobertura con colgajo sin perder de vista el principio central: la terapia temporal debe acelerar la reconstrucción adecuada, no postergarla.

CONSIDERACIONES ÉTICAS

Al tratarse de una revisión de literatura científica previamente publicada, no se requirió aprobación por un comité de ética ni consentimiento informado de pacientes.

CONFLICTO DE INTERESES

Los autores declaran no presentar conflictos de intereses relacionados con este trabajo.

FINANCIACIÓN

El presente trabajo no recibió financiación externa.

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ANEXOS

Tabla 1. Parámetros técnicos de referencia para NPWTi-d. Los ajustes deben individualizarse según el lecho, la anatomía, la solución utilizada y las instrucciones del sistema.

Parámetro Referencia práctica Racional Consideraciones
Presión negativa -125 mmHg1 Configuración con mayor consenso y la más utilizada en estudios. Modificar sólo cuando la situación clínica o tolerancia lo requiera.
Tiempo de permanencia 10 min1 Permite contacto de la solución con el lecho antes de evacuación. Puede ajustarse si existe fuga, fibrina abundante o indicación específica del antiséptico.
Fase de presión negativa 2,0-3,0 h con espuma estándar; 2,0-2,5 h con espuma de limpieza1 Alterna limpieza periódica con terapia de presión negativa. En zonas difíciles de sellar puede requerirse menor frecuencia de instilación.
Solución inicial NaCl 0,9%1,10,11 Disponibilidad, tolerancia tisular y resultados comparables con varios antisépticos. Antisépticos compatibles pueden considerarse en contaminación/infección seleccionada.
Meta clínica Lecho viable y preparado para cierre, injerto o colgajo. La terapia debe formar parte de una secuencia reconstructiva. Reevaluar si no hay progresión o si aparece necrosis, isquemia, sangrado o infección no controlada.

Tabla 2. Evidencia clínica seleccionada sobre NPWTi-d.

Estudio Diseño / muestra Comparación Hallazgo principal Interpretación
Gabriel et al.3 Metaanálisis; 13 estudios, 720 pacientes NPWTi-d vs controles Menos desbridamientos; preparación más rápida; mayor probabilidad de reducción bacteriana. Señal favorable, con heterogeneidad entre estudios.
Timmer et al.4 Revisión sistemática/metaanálisis; 14 estudios, 1.053 pacientes NPWTi vs NPWT u otros cuidados 3 RCT: sin diferencia significativa en tiempo al cierre. Certeza baja; no demuestra superioridad universal.
Wang et al.5 Metaanálisis de 8 RCT; 564 pacientes NPWTi vs NPWT Menos cirugías/cambios y menor área; sin diferencias en varios desenlaces finales. Beneficio más consistente en eficiencia de preparación que en cicatrización final.
De Pellegrin et al.6 Metaanálisis ortoplástico; 13 estudios, 871 pacientes NPWTi-d vs NPWT/estándar Mayor cierre primario y menos complicaciones; sin diferencia consistente en procedimientos. Útil en contexto ortoplástico, evidencia heterogénea.
Kim et al.8 RCT multicéntrico; 132 evaluables para carga bacteriana NPWTi-d + PHMB vs NPWT Mayor descenso bacteriano; sin diferencia en desbridamientos globales. El efecto microbiológico no se tradujo en todos los desenlaces clínicos.
Milcheski et al.12 RCT pragmático; 120 heridas traumáticas NPWTi-d vs NPWT vs gasas Cierre: 6,1 vs 10,0 vs 11,7 días; procedimientos: 3,0 vs 3,5 vs 6,2. Evidencia contemporánea sólida para trauma agudo seleccionado.
Acosta et al.14 Revisión sistemática; 21 estudios, 178 pacientes NPWTi-d con espuma de limpieza Reducción de tejido no viable y granulación en alta proporción de casos. Principalmente evidencia descriptiva; conflicto industrial declarado.

Tabla 3. Integración de NPWTi-d en la estrategia reconstructiva.

Escenario Cuándo puede aportar valor Qué no debe sustituir Punto de salida
Trauma con defecto de tejidos blandos Control temporal del exudado y limpieza entre desbridamiento y cobertura12,17,18. Desbridamiento radical, estabilización ósea, evaluación vascular y cobertura oportuna. Cobertura con injerto o colgajo cuando el lecho y el paciente estén preparados.
Herida quirúrgica dehiscente/infectada Limpieza repetida, reducción de detritos y preparación para re-cierre8. Drenaje de colección, control de foco y antibióticos indicados. Cierre cuando no exista necrosis progresiva y el tejido sea viable.
Pie diabético Preparación del lecho tras desbridamiento y revascularización cuando corresponda11. Control metabólico, descarga, evaluación vascular y tratamiento de osteomielitis. Injerto, cierre o cobertura según anatomía y perfusión.
Reconstrucción mamaria protésica infectada Parte de protocolos seleccionados de salvamento protésico15. Explantación/desbridamiento cuando estén indicados y antibióticos sistémicos. Reimplantación/cierre según control de infección y protocolo reconstructivo.
Herida con tejido desvitalizado Limpieza hidromecánica adyuvante cuando persisten fibrina y detritos14. Desbridamiento quirúrgico cuando sea necesario o exista necrosis extensa. Cambiar de estrategia si no progresa o si persiste foco no controlado.

 

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