Prevalencia de infección del sitio quirúrgico en adultos mayores y su relación con factores clínicos: implicaciones para el cuidado de enfermería

10 octubre 2026

Nº de DOI: 10.34896/RSI.2026.77.13.002

 

AUTORES

  1. Ma. Cristina Ochoa-Estrada. Doctora en Ciencias de Enfermería. Hospital General 450. Secretaria de Salud. Durango, México. Facultad de Enfermería y Obstetricia. Universidad Juárez del Estado de Durango. Durango, México. https://orcid.org/0000-0003-3888-1918
  2. Ilse Zafiro Cadena-Suarez. Licenciada en enfermería. Hospital Regional de Alta Especialidad, ISSSTE. Torreón Coahuila, México. http://orcid.org/0009-0002-3285-760X
  3. Diana Laura González-Alvarado. Licenciada en enfermería. Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Clínica 46. Gómez Palacio, Durango, México. http://orcid.org/0009-0008-3940-5650
  4. Juan de Dios Orona-Esquivel. Licenciado en enfermería. Hospital Regional de Alta Especialidad, ISSSTE. Torreón Coahuila, México. http://orcid.org/0009-0008-1648-5571
  5. Yolanda Bañuelos-Barrera. Doctora en Ciencias de Enfermería. Hospital General 450. Secretaria de Salud. Durango, México. Facultad de Enfermería y Obstetricia. Universidad Juárez del Estado de Durango. México Durango, Durango, México https://orcid.org/0000-0003-1775-1612
  6. Mónica Gallegos-Alvarado. Doctora en Ciencias de Enfermería. Centro Estatal de Cancerología, (CECAN). Secretaria de Salud. Durango, México. Facultad de Enfermería y Obstetricia. Universidad Juárez del Estado de Durango. Durango, Durango, México. https://orcid.org/0000-0001-9241-1015

 

RESUMEN

INTRODUCCIÓN: La infección del sitio quirúrgico es un problema significativo en las instituciones de salud debido a su impacto en la morbilidad, especialmente en los adultos mayores. Su origen es multifactorial, y su prevención y detección temprana son esenciales. Desde la perspectiva de enfermería, el cuidado integral contribuye a la seguridad del paciente y a la calidad de la atención. OBJETIVO: Determinar la prevalencia de la infección del sitio quirúrgico en adultos mayores y su relación con variables clínicas, así como sus implicaciones para el cuidado de enfermería. METODOLOGÍA: Estudio cuantitativo, observacional, analítico y transversal realizado en un hospital de tercer nivel del ISSSTE en Torreón, Coahuila, México. La muestra incluyó 50 pacientes postoperatorios de ≥60 años. Se aplicaron criterios de los CDC y la OMS para identificar la infección. El análisis estadístico se realizó en SPSS v25 utilizando estadísticas descriptivas y pruebas bivariadas (Shapiro-Wilk, Chi-cuadrado, Fisher y pruebas U de Mann-Whitney).

RESULTADOS: La prevalencia de infección fue del 4,0% (IC 95%: 1,1%–13,5%), clasificada como baja. Predominaron las mujeres (56%) y la edad media fue de 68,6 ± 8,06 años. La diabetes mellitus (26%) fue la comorbilidad más frecuente, y el tabaquismo (32%) fue el principal factor de riesgo. No se identificaron asociaciones estadísticamente significativas (p>0,05); sin embargo, el 100% de los casos infectados correspondieron a pacientes con diabetes mellitus (OR=13,15), lo que sugiere una alta relevancia clínica.

CONCLUSIONES: A pesar de su baja prevalencia, la infección del sitio quirúrgico representa un riesgo en adultos mayores, especialmente con diabetes.

PALABRAS CLAVE

Infección de sitio quirúrgico, infecciones nosocomiales, adulto mayor, cuidado de enfermería, seguridad del paciente.

ABSTRACT

INTRODUCTION: Surgical site infection is a significant problem in healthcare institutions due to its impact on morbidity, especially in older adults. Its origin is multifactorial, and its prevention and early detection are essential. From a nursing perspective, comprehensive care contributes to patient safety and quality of care.

OBJECTIVE: To determine the prevalence of surgical site infection in older adults and its relationship with clinical variables, as well as its implications for nursing care.

METHODOLOGY: A quantitative, observational, analytical, and cross-sectional study was conducted at a tertiary care hospital of the ISSSTE in Torreón, Coahuila, Mexico. The sample included 50 postoperative patients aged ≥60 years. CDC and WHO criteria were applied to identify the infection. Statistical analysis was performed using SPSS v25 with descriptive statistics and bivariate tests (Shapiro-Wilk, Chi-square, Fisher’s exact test, and Mann-Whitney U test).

RESULTS: The prevalence of infection was 4.0% (95% CI: 1.1%–13.5%), classified as low. Women predominated (56%), and the mean age was 68.6 ± 8.06 years. Diabetes mellitus (26%) was the most frequent comorbidity, and smoking (32%) was the main risk factor. No statistically significant associations were identified (p>0.05); however, 100% of the infected cases corresponded to patients with diabetes mellitus (OR=13.15), suggesting high clinical relevance.

CONCLUSIONS: Despite its low prevalence, surgical site infection represents a risk in older adults, especially those with diabetes.

KEY WORDS

Surgical site infection, nosocomial infections, older adults, nursing care, patient safety.

INTRODUCCIÓN

La infección del sitio quirúrgico es uno de los tipos más comunes de infecciones relacionadas con la atención médica, caracterizada por la presencia y proliferación de microorganismos en el tejido del paciente, debido a la interacción entre el patógeno y las condiciones. Cuando se adquieren en el hospital sin haber sido documentadas antes del ingreso, estas infecciones pertenecen a las infecciones nosocomiales o adquiridas en el hospital, y de la misma manera, en el sitio quirúrgico se adquieren en el entorno quirúrgico en el sitio de intervención dentro de los 30 días posteriores a la cirugía y hasta 90 días después de la inserción de material protésico1,2.

Las infecciones del sitio quirúrgico representan un problema crítico de salud pública a nivel mundial, contribuyendo a la morbilidad, mortalidad y gastos hospitalarios. En América Latina se cree que representan alrededor del 25% de las infecciones nosocomiales, lo que refleja su naturaleza generalizada y la importancia de mejorar las estrategias de prevención y control en la prestación de servicios de salud4). En este sentido, la Organización Mundial de la Salud ha enfatizado que la educación sobre el cuidado del sitio quirúrgico, la detección de signos tempranos de infección y la identificación de factores de riesgo que afectan la cicatrización son intervenciones críticas3.

Estas infecciones se vuelven críticas en la población adulta los cuales estarían en alto riesgo de infecciones similares porque estas infecciones pueden transmitirse durante edades avanzadas donde el sistema inmunológico se ve afectado por una serie de cambios biológicos y en presencia de muchas enfermedades crónicas que comprometen la respuesta inmunológica. Los determinantes primarios de la infección del sitio quirúrgico incluyen causas (endógenas), como enfermedades crónicas, vejez, desnutrición y obesidad, que impactan en la capacidad del cuerpo para responder a las agresiones quirúrgicas. Además, el tabaquismo y el uso de corticosteroides reducen aún más la respuesta inflamatoria y retrasan el proceso de cicatrización2.

Los componentes exógenos, que abarcan las condiciones ambientales y del procedimiento quirúrgico, en contraste, también son críticos para la etiología de estas infecciones. Algunos de ellos incluyen la duración de la cirugía, la duración de la estancia hospitalaria, la cantidad de materiales protésicos utilizados y el nivel de contaminación del sitio quirúrgico. Un mayor tiempo quirúrgico sugiere una mayor exposición de los tejidos a microorganismos, mientras que una estancia hospitalaria prolongada favorece la colonización por patógenos del hospital, lo que puede haber aumentado el riesgo de infección2.

Además, las heridas quirúrgicas se clasifican como limpias, limpias-contaminadas, contaminadas y sucias/infectadas, lo que ayuda a determinar el nivel de riesgo de infección que aumenta a medida el nivel de gérmenes. Esto fue importante para la toma de decisiones clínicas y el control preventivo en el cuidado perioperatorio2.

Desde la perspectiva de la enfermería, la prevención y el control de las infecciones del sitio quirúrgico representan una parte crucial de la calidad del cuidado de enfermería porque el personal de enfermería está directamente involucrado con el paciente en la preparación preoperatoria, la gestión de factores de riesgo, el vendaje del sitio quirúrgico y la observación de los signos de infección. De esta manera, el conocimiento de la carga e incidencia de estas infecciones y su interacción con las manifestaciones clínicas ayuda a producir datos para informar el fortalecimiento de aspectos en la intervención de enfermería para la seguridad del paciente y la mejora de los servicios de salud.

En este contexto, el estudio actual pretendió investigar la incidencia de la infección del sitio quirúrgico en los ancianos y discutir la relación con factores clínicos para guiar estrategias de enfermería para prevenir complicaciones y mejorar la atención en el hospital.

MATERIAL Y MÉTODO

El estudio fue de naturaleza cuantitativa; de estudio observacional, analítico y de corte transversal, que tuvo como objetivo determinar la prevalencia de infección del sitio quirúrgico en personas de edad avanzada y relacionarla con variables clínicas. Este diseño de estudio permitió la estimación de la frecuencia de un evento de interés y una prueba de relaciones entre las características de interés en un momento determinado sin la intervención de un investigador5.

El estudio se llevó a cabo en el Hospital Regional de Alta Especialidad del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Torreón, Coahuila, una unidad de tratamiento de tercer nivel. El universo incluyó pacientes con antecedentes quirúrgicos que tenían ≥ 60 años o más en el momento del estudio con resultados postoperatorios documentados. Del mes de marzo a mayo del 2026, se obtuvo una muestra de 50 pacientes mediante un muestreo no probabilístico por conveniencia (utilizando un conjunto completo de registros clínicos disponibles en la base de datos institucional), una elección común en estudios observacionales con información secundaria5.

Se incluyeron pacientes de 60 años o más que se habían sometido a una operación y que tenían historia clínica completa, y se excluyeron pacientes con detalles incompletos, un diagnóstico de infección o que fueron readmitidos sin un evento quirúrgico claramente marcado. La variable dependiente fue la infección del sitio quirúrgico, definida según criterios internacionales como la presencia de signos clínicos de infección en el sitio quirúrgico durante el período postoperatorio6,7. Esto se operacionalizó como una variable categórica dicotómica (0 = no infección, 1 = sí infección). Las variables independientes incluyeron edad, sexo, peso, enfermedades crónicas y factores de riesgo.

La identificación de los individuos infectados se realizó utilizando criterios estandarizados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y recomendaciones basadas en la Organización Mundial de la Salud (OMS), mediante características clínicas y microbiológicas como secreción purulenta, eritema, fiebre, dehiscencia y diagnóstico médico, permitiendo la clasificación de la infección como superficial, profunda o de órgano/espacio6,7. La medición clínico-epidemiológica categórica dicotómica se realizó utilizando un instrumento de medición ampliamente validado y empleado universalmente en la investigación epidemiológica.

Se analizó estadísticamente con el software SPSS en la Edición 25 de SPSS. Se generaron estadísticas descriptivas basadas en las frecuencias, porcentajes, medias y desviación estándar. La prevalencia se expresó con un porcentaje de intervalo de confianza del 95%. La distribución normal de las variables cuantitativas se examinó utilizando la prueba de Shapiro-Wilk. Para el análisis bivariado, se aplicaron pruebas de Chi-cuadrado o exacta de Fisher para variables categóricas, y la prueba t de Student o U de Mann-Whitney para variables cuantitativas según la distribución de los datos. Se calcularon razones de probabilidades (OR) con intervalos de confianza del 95% y se consideró un modelo de regresión logística binaria para identificar factores asociados, con un nivel de significancia definido (p <0,05)8.

Este estudio fue aprobado por la Coordinación de Investigación de la Facultad de Enfermería y Obstetricia de la Universidad Juárez del Estado de Durango con Folio de registro: REG.CGI.E/24/2026. La investigación, se realizó en cumplimiento de los principios de la Declaración de Helsinki para mantener la información confidencial y anónima y bajo la Ley General de Salud sobre Regulación de la Investigación (Ley General de Salud sobre Investigación), donde se considera de riesgo mínimo9,10.

RESULTADOS

Las mujeres (56%) en la muestra es consistente con las mayores expectativas de vida, con una prevalencia significativamente mayor en los grupos de edad más avanzada. La edad media de la población es de 68,6 ± 8,06 años, y el rango de edad estaba entre 60 y 90 años, situando a la población en una etapa de envejecimiento temprana a intermedia. No guardan relación con edades muy avanzadas; sin embargo, presentan cambios fisiológicos propios del envejecimiento: una capacidad regenerativa reducida, modificaciones de la función inflamatoria y reducción de la función inmunológica, y; por lo tanto, una mayor vulnerabilidad a complicaciones postoperatorias, como la infección del sitio quirúrgico. Además, el amplio rango de edad sugiere una población heterogénea con respecto a la funcionalidad, comorbilidad y capacidad de recuperación, lo que requiere que la enfermería pueda ofrecer respuestas integradas a una individualización, incluyendo de manera integral la edad cronológica y la condición clínica de los pacientes para facilitar intervenciones específicas.

La diabetes mellitus fue la comorbilidad más común con una relevancia clínica profunda, ya que es un factor importante para las complicaciones postoperatorias, específicamente en el proceso de cicatrización. La hiperglucemia sostenida modifica la actividad de los leucocitos, disminuye la respuesta inmune y afecta la perfusión tisular, promoviendo la colonización bacteriana y retrasando la reparación del tejido, lo que lleva a un mayor riesgo de infección del sitio quirúrgico.

De manera similar, el tabaquismo fue el principal factor de riesgo, dado sus efectos sistémicos en la cicatrización, como la vasoconstricción periférica, la reducción del suministro de oxígeno y la respuesta inflamatoria alterada, comprometiendo así la defensa contra los microorganismos y perjudicando el proceso de recuperación. Estos factores son modificables y una prioridad del cuidado de enfermería, lo que exige intervenciones específicas como el control glucémico, el monitoreo continuo de la diabetes y sus manifestaciones físicas; la educación de los pacientes diabéticos en técnicas de autocuidado; la cesación y el asesoramiento preoperatorio de los fumadores, previniendo así infecciones y mejorando los resultados clínicos en pacientes ancianos sometidos a cirugía.

Sin embargo, la prevalencia de infección del sitio quirúrgico del 4,0% fue baja, en el extremo inferior del 2-10% reportado en la literatura internacional para hospitales de segundo y tercer nivel, lo que indica un buen control de la infección y calidad de la atención. Sin embargo, el intervalo de confianza del 95% (1,1%-13,5%) fue amplio, lo que indica una alta variabilidad debido al bajo número de casos infectados (n=2), donde hay una precisión limitada del estimador, aumentando así la inestabilidad en la estimación. Por lo tanto, aunque la prevalencia parece baja, no debe confundirse con la ausencia de un problema, ya que hay una incertidumbre estadística sustancial de una mayor prevalencia y un énfasis en la persistencia del riesgo, particularmente para los ancianos con comorbilidades.

La prueba de normalidad utilizando la prueba de Shapiro-Wilk indicó que la variable de edad no estaba distribuida normalmente (p < 0,05), y por lo tanto no cumplía con los supuestos requeridos para usar pruebas paramétricas, por lo que se utilizó la prueba U de Mann-Whitney, no paramétrica, para las comparaciones entre grupos. Para el peso, por otro lado, la prueba mostró una distribución normal (p > 0,05), lo que permitió el uso de pruebas paramétricas; sin embargo, el número relativamente pequeño de casos infectados (n=2) y el tamaño desigual de los grupos llevaron al uso de una prueba U de Mann-Whitney para esta variable (una prueba que preserva la consistencia analítica y la prudencia estadística).

Se encontró una asociación no significativa entre el género, el estado de enfermedad crónica o los factores de riesgo examinados y la infección del sitio quirúrgico (p > 0,05), lo que indica una falta de poder estadístico para sacar una conclusión inferencial, probablemente debido al pequeño tamaño de la muestra y al bajo número de casos infectados (n=2). Sin embargo, se encontró que todos los casos infectados eran pacientes con diabetes mellitus, lo que indica una tendencia clínicamente crítica consistente con la literatura que vincula la diabetes mellitus con procesos de cicatrización deteriorados y susceptibilidad a infecciones, secundario a hiperglucemia crónica, disfunción inmunológica, angiogénesis deteriorada y perfusión tisular reducida.

Desde el punto de vista de la enfermería, este resultado caracteriza a los pacientes diabéticos como una población de alto riesgo donde son necesarias intervenciones como el control glucémico estricto, el monitoreo del sitio quirúrgico, la educación en cuidados y el diagnóstico temprano. Los resultados no son estadísticamente definitivos, pero aportan evidencia clínicamente útil y destacan la necesidad de tamaños de muestra más grandes para respaldar tales tendencias.

Los pacientes con infección de sitio quirúrgico tenían una edad media y un peso corporal más altos que aquellos sin infección del quirúrgico, pero la diferencia no fue estadísticamente significativa (p > 0,05), por lo que podría haber una relación indirecta que no puede ser confirmada, probablemente atribuida al pequeño número de casos de infección (n=2) y al poder relativamente débil del análisis. Sin embargo, basándose en los hallazgos desde el punto de vista clínico, la edad avanzada podría modular los riesgos de susceptibilidad a la infección, ya que se han reportado cambios fisiológicos del envejecimiento que afectan la respuesta inmune, la perfusión tisular y la regeneración celular.

Además, el aumento de peso en el sitio quirúrgico sugiere los efectos fisiológicos del sobrepeso u obesidad en la cicatrización, lo cual también puede ocurrir debido al aumento de la tensión tisular y condiciones favorables para la acumulación bacteriana, pero debe considerarse exploratorio ya que no posee significancia estadística ni clasificación nutricional.

En general, estos resultados sugieren que la edad y el peso pueden desempeñar un papel en las infecciones del sitio quirúrgico, y se necesitan tamaños de muestra más grandes y estudios más caracterizados clínicamente para confirmar tales tendencias; su importancia radica en que, desde la perspectiva de la enfermería, es importante realizar una evaluación profunda de los ancianos para proporcionar intervenciones de prevención personalizadas.

De todas las variables, la diabetes mellitus parecía tener la mayor relevancia clínica en términos de infección del sitio quirúrgico, siendo los pacientes diabéticos más propensos a tener infección; sin embargo, esto no fue estadísticamente significativo (p > 0,05). Un Odds Ratio elevado para aquellos con diabetes implica una relación, pero debido al bajo número de casos infectados (n=2), no es estadísticamente significativo, lo que limita el rango de estimaciones y, por lo tanto, impacta la fuerza del estudio, ya que nuestro intervalo de confianza es relativamente alto e impreciso, reflejando una gran escala y fuerte variabilidad.

No obstante, la observación de que el 100% de los casos infectados estaban asociados con pacientes con diabetes también respalda su utilidad clínica y fundamentos biológicos, ya que se cree que la hiperglucemia afecta el funcionamiento inmunológico, la angiogénesis y la perfusión tisular, lo que lleva a un aumento en la colonización y retraso en la cicatrización del sitio quirúrgico por bacterias. Este hallazgo destaca que los pacientes diabéticos son poblaciones de alto riesgo desde el punto de vista de enfermería y necesitan ser objeto de intervenciones que incluyan control glucémico, monitoreo del sitio quirúrgico y educación en autocuidado.

La tabla núm. 8, combina los hallazgos estadísticos con la discusión clínica, llevando a una conclusión general para los objetivos del estudio. Sin embargo, las bajas tasas de infecciones del sitio quirúrgica (4,0%) también sugieren un control adecuado de infecciones en el entorno hospitalario; no obstante, no excluye la presencia de riesgo en poblaciones vulnerables, como los ancianos.

Se encontró que la diabetes mellitus era el factor clínico más estrechamente relacionado, con la infección reportada solo en pacientes enfermos con esta enfermedad, aunque sin significancia estadística. Además, se reconocieron factores secundarios (como el tabaquismo y la presencia de comorbilidades) como relevantes para ayudar en la cicatrización y la recuperación postoperatoria. La falta de significancia estadística se atribuye al pequeño tamaño de la muestra y al bajo número de eventos, lo que restringe el poder para predecir asociaciones. En resumen, aunque estos resultados no alcanzan la precisión estadística, son altamente relevantes en el entorno clínico y ofrecen evidencia valiosa para dirigir intervenciones preventivas, de monitoreo y de cuidado de enfermería entre los pacientes ancianos sometidos a intervención quirúrgica.

DISCUSIÓN

La mayoría de la muestra (56%) eran mujeres, ya que las mujeres viven más que los hombres y se ha informado que son más prevalentes en la población anciana según el informe de la Organización Mundial de la Salud «Envejecimiento y Salud»11. Los participantes tenían una edad promedio de 68,6 ± 8,06 años, ubicándolos en una etapa temprana a intermedia del envejecimiento en la que importantes procesos corporales que afectan la función inmunológica, la capacidad regenerativa, etc., contribuyen a la susceptibilidad a infecciones postoperatorias según lo informado por Badia JM et al. en «Impacto de la infección del sitio quirúrgico en los costos de atención médica y resultados del paciente: Una revisión sistemática»12. Además, estos resultados demuestran la necesidad de una evaluación individualizada, incluyendo la edad cronológica y el estado funcional del paciente, desde el punto de vista de la enfermería.

La diabetes mellitus fue la comorbilidad más prevalente e importante clínicamente en relación con la infección del sitio quirúrgico. Esto estaba en línea con la observación de Hodgson K et al. en «Mecanismos inmunológicos que contribuyen a la doble carga de diabetes e infección»13, quienes citan que tal hiperglucemia impacta el sistema inmunológico, los neutrófilos y la perfusión tisular que promueve la colonización de bacterias y retrasa la cicatrización. Además, «Se identificó el tabaquismo como el factor de riesgo dominante»14, consistente con la visión de Sørensen LT en «Tabaquismo y cicatrización de heridas: Evidencia y mecanismos» de que la vasoconstricción y la hipoxia causadas por el tabaquismo, junto con la hipoxia tisular, son responsables de los efectos negativos en la reparación tisular. Sin embargo, ambos factores pueden ser abordados y modificados en términos del cuidado de enfermería, y son posibles intervenciones con control glucémico, educación en autocuidado y cesación del tabaquismo.

La prevalencia de infección del sitio quirúrgico fue del 4,0%, lo cual es bajo según los estándares internacionales (2–10%), y corresponde a lo reportado por Allegranzi B et al. en «Nuevas recomendaciones de la OMS sobre la prevención de la infección del sitio quirúrgico»15. El hallazgo sugiere buenas noticias para el control de infecciones hospitalarias, aunque las amplias disparidades (1,1%–13,5%) pueden deberse al tamaño relativamente pequeño de la muestra (n=2). De manera similar, la Organización Mundial de la Salud en su informe «Informe global sobre prevención y control de infecciones»16 destaca que las infecciones del sitio quirúrgico continúan siendo un problema de salud pública relevante, particularmente en una parte vulnerable de la población.

La prueba de Shapiro-Wilk mostró que la variable de edad no era normal (p < 0,05), lo que justifica el uso de pruebas no paramétricas como la prueba U de Mann-Whitney. Esta estrategia se alinea con la sugerencia de Conover WJ en Estadísticas No Paramétricas Prácticas17 que sugiere una prueba similar al usar muestras pequeñas o cuando las distribuciones no son normales.

Aunque no se establecieron asociaciones estadísticamente significativas (p > 0,05), esto sugiere una asociación clínicamente relevante porque el 100% de los casos con infección se encontró que tenían diabetes mellitus. Esta observación se alinea con Hodgson K et al.13 y es consistente con los relatos en Badia JM et al.12 que enfatizan la diabetes como un factor predisponente en infecciones postoperatorias. El hecho de que no se encontrara significancia estadística puede explicarse por el tamaño de la muestra, lo que aumenta el factor de riesgo para el error tipo II.

Además, los pacientes con infección tenían una edad y peso promedio más altos que aquellos sin infección (aunque no hubo significancia estadística). Estos hallazgos están de acuerdo con «La importancia de la obesidad en las infecciones quirúrgicas» de Fry DE18 respecto al envejecimiento y la obesidad y sus asociaciones con cambios en la cicatrización y la susceptibilidad a infecciones.

Los hallazgos desde el punto de vista de la enfermería muestran la importancia de utilizar una evaluación clínica, nutricional y funcional multifactorial. Los hallazgos no son estadísticamente definitivos, pero tienen una fuerte relevancia clínica, particularmente dado que la diabetes mellitus sigue siendo el factor de riesgo predominante de interés y el tabaquismo se considera un factor de riesgo modificable. Esto proporciona una base para intervenciones de enfermería que mejoren la prevención, monitoreo y control de infecciones en pacientes mayores sometidos a cirugía.

CONCLUSIÓN

Se encontró que la frecuencia de infección del sitio quirúrgico en adultos mayores era del 4,0%, lo que indica una pequeña ocurrencia de la enfermedad y, en promedio, un buen control de infecciones en un hospital. Sin embargo, la falta de asociaciones significativas con la información sociodemográfica y clínica (sexo, edad, peso, comorbilidades y otros factores de riesgo) no descarta la relevancia clínica de ciertas comorbilidades, principalmente la diabetes mellitus, ya que las tasas de infección se observaron solo en pacientes con esta enfermedad.

Desde la perspectiva del cuidado de enfermería, estos resultados son consistentes con un enfoque preventivo que enfatiza la seguridad del paciente, con un enfoque en la identificación temprana de pacientes con factores clínicos relevantes (por ejemplo, diabetes) que afectan negativamente los mecanismos de curación y la función inmunológica. En este contexto, el papel de la enfermería en la prevención de infecciones nosocomiales es estratégico y se centra en el seguimiento cercano de del sitio quirúrgico, la implementación de estrictas precauciones de asepsia y antisepsia, y la educación del paciente y los familiares para iniciar el autocuidado.

De manera similar, los procedimientos basados en evidencia para la estratificación del riesgo, la optimización de recursos y la continuidad postoperatoria en la intervención de atención médica también deben incluirse en el marco de gestión del cuidado. La incorporación de estos elementos está directamente vinculada al cumplimiento de los indicadores de calidad hospitalaria, especialmente con un enfoque en la reducción de infecciones asociadas a la atención médica.

Aunque la prevalencia específica fue baja, la detección de la diabetes mellitus como una consideración clínica enfatiza la importancia de una intervención de enfermería proactiva y estructurada dirigida a mejorar la calidad y seguridad quirúrgica para el adulto mayor. Este estudio tiene varias limitaciones que deben reconocerse al interpretar los hallazgos. En primer lugar, el tamaño pequeño de la muestra podría haber influido en el poder estadístico para encontrar relaciones significativas entre las variables examinadas. Además, un diseño transversal no permite concluir sobre la causalidad, limitando los resultados a asociaciones en una escala muy proximal. Además, la recopilación de datos se realizó en un solo entorno institucional, lo que puede limitar la generalización de los hallazgos a otras poblaciones u hospitales.

Finalmente, pocos factores clínicos pertinentes (por ejemplo, control glucémico en diabetes mellitus, cumplimiento del cuidado del sitio quirúrgico) no se estudiaron en profundidad, lo que podría haber contribuido a una interpretación inadecuada del fenómeno en estudio.

CONFLICTO DE INTERÉS

Los autores declaran que no existe ningún conflicto de interés, ya sea financiero, personal o profesional, que pudiesen haber influido inapropiadamente en el desarrollo, análisis de la investigación.

FINANCIACIÓN

Este estudio fue financiado por los investigadores utilizando los recursos que ellos mismos tenían y no por instituciones públicas o privadas o agencias de financiamiento. Los autores afirman que no se ejerció influencia externa sobre el diseño del estudio, la recopilación de datos, el análisis, la interpretación de los resultados o la redacción del manuscrito.

AGRADECIMIENTOS

Los autores agradecen a la División de Estudios de Posgrado de la Facultad de Enfermería y Obstetricia de la Universidad Juárez del Estado de Durango por la realización de este estudio y el apoyo académico para la investigación. También se menciona la participación del personal de salud que trabaja en la institución participante del estudio y de los pacientes que voluntariamente informaron el desarrollo del estudio.

USO DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Según los autores, no se utilizó inteligencia artificial para generar, analizar o interpretar los datos de la investigación. El uso de herramientas digitales se limitó exclusivamente a apoyar en la redacción y edición del manuscrito, sin comprometer la originalidad, integridad científica o responsabilidad intelectual de los autores sobre el contenido presentado.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Secretaria de Salud. (2022). Boletín de infecciones asociadas a la atención sanitaria (IAAS). Red Hospitalaria de Vigilancia Epidemiológica (RHOVE). Agosto 2022. Dirección General de Epidemiología, Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud. https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/770528/BOLET_NRHOVEAGOSTO2022_Final_21102022_1.pdf
  2. Rodríguez Nájera GF, Camacho Barquero FA, Umaña Bermúdez CA. Factores de riesgo y prevención de infecciones del sitio quirúrgico. Rev Méd Sinerg. 2020;5(4):e444. doi:10.31434/rms.v5i4.444.
  3. Organización Mundial de la Salud. Directrices mundiales para la prevención de infecciones del sitio quirúrgico. Ginebra: OMS; 2016. Disponible en: https://apps.who.int/iris/handle/10665/250680
  4. Cabrera Vivar JC, Tenelema Toapanta LA. Factores de riesgo endógenos que afectan las infecciones de heridas quirúrgicas abdominales en adultos. Hospital Dr. Abel Gilbert Pontón 2019 [tesis de licenciatura]. La Libertad (EC): Universidad Estatal Península de Santa Elena; 2020. Disponible en: https://repositorio.upse.edu.ec/handle/46000/5338
  5. Hernández-Sampieri R, Mendoza Torres CP. Metodología de la investigación: las rutas cuantitativa, cualitativa y mixta. 1ª ed. Ciudad de México: McGraw-Hill Education; 2018.
  6. Horan TC, Gaynes RP, Martone WJ, Jarvis WR, Emori TG. Definiciones del CDC de infecciones nosocomiales del sitio quirúrgico, 1992: una modificación de las definiciones del CDC de infecciones de heridas quirúrgicas. Infect Control Hosp Epidemiol. 1992;13(10):606-8. doi:10.1086/646436.
  7. Organización Mundial de la Salud. Directrices mundiales para la prevención de infecciones del sitio quirúrgico. Ginebra: OMS; 2016. Disponible en: https://apps.who.int/iris/handle/10665/250680
  8. Daniel WW, Cross CL. Bioestadística: una base para el análisis en las ciencias de la salud. 10ª ed. Hoboken (NJ): Wiley; 2013.
  9. Asociación Médica Mundial. Declaración de Helsinki de la AMM: principios éticos para las investigaciones médicas en seres humanos. Helsinki (FI): AMM; 2024. Disponible en: https://www.wma.net/es/policies-post/declaracion-de-helsinki-de-la-amm-principios-eticos-para-las-investigaciones-medicas-en-seres-humanos/
  10. México. Ministerio de Salud. Reglamento de la Ley General de Salud en Materia de Investigación para la Salud. Diario Oficial de la Federación [Internet]. 2 de abril de 2014 [citado el 1 de mayo de 2026]. Disponible en: https://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/regley/Reg_LGS_MIS.pdf
  11. Organización Mundial de la Salud. Envejecimiento y salud [Internet]. Ginebra: OMS; 2025 [citado el 1 de mayo de 2026]. Disponible en: https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/ageing-and-health
  12. Badia JM, Casey AL, Petrosillo N, Hudson PM, Mitchell SA, Crosby C. Impacto de la infección del sitio quirúrgico en los costos de atención médica y los resultados de los pacientes: una revisión sistemática en seis países europeos. J Hosp Infect. 2017;96(1):1-15. doi:10.1016/j.jhin.2017.03.004.
  13. Hodgson K, Morris J, Bridson T, Govan B, Rush C, Ketheesan N. Mecanismos inmunológicos que contribuyen a la doble carga de la diabetes y las infecciones bacterianas intracelulares. Immunology. 2015;144(2):171-185. doi:10.1111/imm.12394
  14. Sørensen LT. Cicatrización de heridas e infección en cirugía: el impacto clínico del tabaquismo y el cese del tabaquismo. Ann Surg. 2012;255(6):1069-1079. doi:10.1097/SLA.0b013e31824f632d
  15. Allegranzi B, Zayed B, Bischoff P, Kubilay NZ, de Jonge S, de Vries F, et al. Nuevas recomendaciones de la OMS sobre medidas preoperatorias para la prevención de infecciones del sitio quirúrgico: una perspectiva global basada en evidencia. Lancet Infect Dis. 2016;16(12):e276-e287. doi:10.1016/S1473-3099(16)30398-X.
  16. Organización Mundial de la Salud. Informe mundial sobre la prevención y control de infecciones [Internet]. Ginebra: OMS; 2022 [citado el 1 de mayo de 2026]. Disponible en: https://www.who.int/publications/i/item/9789240051164
  17. Conover WJ. Estadísticas no paramétricas prácticas. 3ª ed. Nueva York: Wiley; 1999.
  18. Fry DE. La importancia de la obesidad en la infección quirúrgica. Surg Infect (Larchmt). 2002;3 Suppl 1:S111-S117. doi:10.1089/109629602762539765.

 

ANEXOS

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos