Abordaje de la mastitis puerperal

25 marzo 2024

 

AUTORES

  1. Ana Del Valle Rodríguez Delgado. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  2. Celia Sánchez Álvarez. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  3. Adela Villarreal Pellegero. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  4. Carlota Enguita Guinovart. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  5. Ana María García-Belenguer Montón. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  6. Sara Gimeno Sanjuan. Matrona. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

 

RESUMEN

El objetivo de este trabajo es comprender que es la mastitis, que signos y síntomas da y que se puede hacer para resolverlo, ya que es una de las complicaciones más importantes del puerperio y puede conllevar a la frustración de la madre y al abandono de la lactancia debido al dolor y a los síntomas que se desarrollan. Encontramos como principales resultados que ante una mastitis se recomienda amamantar sin restricciones. Por otro lado, es importante realizar un adecuado vaciamiento del pecho. Además, no hay pruebas suficientes de la efectividad de los probióticos en el tratamiento y prevención de la mastitis. En algunos casos se producen afectaciones psicológicas por todo lo que conlleva este problema en las madres, por ello la actuación de la matrona va a tener un papel imprescindible encaminado a prevenir todos los perjuicios que se le presenten a la madre.

PALABRAS CLAVE

Mastitis, lactancia materna, puerperio, complicaciones en la mama, probióticos, tratamiento.

ABSTRACT

The objective of this work is to understand what mastitis is, what signs and symptoms it gives, and what can be done to solve it, since it is one of the most important complications of the puerperium and can lead to the mother’s frustration and abandonment of the breastfeeding due to pain and symptoms that develop. We found, as main results, that before mastitis it is recommended to breastfeed without restrictions. On the other hand, it is important to carry out an adequate emptying of the chest. Furthermore, there is insufficient evidence for the effectiveness of probiotics in the treatment and prevention of mastitis. In some cases, psychological affectations occur due to all that this problem entails in mothers, therefore the midwife’s action will have a defining role aimed at preventing all problems that arise in the mother.

KEY WORDS

Mastitis, breastfeeding, puerperium, complications in the breast, probiotics, treatment.

 

INTRODUCCIÓN1,2,3

Durante la gestación la mama de la mujer es preparada para llevar a cabo la síntesis láctea después del nacimiento del recién nacido, a través de cuatro fenómenos: crecimiento y desarrollo mamario (mamogénesis), iniciación de la secreción láctea (lactogénesis), mantenimiento de la secreción láctea (galactopoyesis) y salida de la leche (eyección láctea).

Las células glandulares epiteliales de la mama son las encargadas de producir la leche materna, que a su vez ésta se almacena en los alvéolos. Depende de dos factores fundamentales la producción adecuada de leche materna:

  • La prolactina, que es la encargada de la secreción láctea y se origina en la hipófisis anterior.
  • La oxitocina, que es la hormona que permite la eyección láctea (salida de la leche almacenada) y es liberada por la hipófisis posterior.

 

Una vez la lactancia materna se establece, su continuación de forma exitosa depende principalmente de un vaciado eficaz de los alvéolos mamarios. La lactancia materna para que sea exitosa debe ser a demanda.

Entre las principales complicaciones de la lactancia materna nos encontramos las siguientes:

  • Ingurgitación mamaria.
  • Dolor de pezón y grietas.
  • Candidiasis.
  • Mastitis.
  • Inhibición de la lactancia materna.

 

Si nos referimos al término mastitis, se puede definir como una celulitis del tejido conectivo interlobulillar mamario que puede acompañarse de infección o no. Cuando no se actúa a tiempo puede desencadenar en una mastitis infecciosa. Los principales factores predisponentes para que esto ocurra son: presencia de grietas, disminución de las defensas, ingurgitación mamaria y vaciado parcial al lactar.

Cuando este cuadro aparece nos encontraremos con las siguientes manifestaciones clínicas:

  • Síntomas locales: hinchazón, dolor, rubor, induración de algún cuadrante mamario o enrojecimiento.
  • Síntomas sistémicos: escalofríos, similar a cuadro gripal con fiebre, malestar general.

 

El Staphylococcus Aureus es el agente etiológico más habitual.

Podemos considerar la mastitis puerperal como una afección inflamatoria del tejido mamario.

Este tema resulta importante abordarlo porque conlleva problemas sanitarios y posee una gran dimensión social, ya que influye a todas las puérperas en periodo de lactancia.

Por otro lado, existe una laguna evidente en el conocimiento de las mastitis puerperales, ya que existen escasos estudios acerca de este tema y los que hay parecen estar obsoletos. Es por esta razón que, ante la poca certeza y exactitud en el diagnóstico etiológico y la falta de prescripción de tratamientos adecuados, las mujeres lactantes que tengan este problema suelen enfrentarse a un complicado dilema: seguir amamantando a su hijo soportando el dolor y el resto de la sintomatología lo mejor posible y, en muchos casos, ante la incomprensión de su situación abandonar la lactancia materna.

Este problema es consecuencia de una inflamación y obstrucción de los conductos galactóforos. Algunas mastitis pueden cursar de forma aguda, con clínica local o general (fiebre, escalofríos, irritación de los ganglios, cefalea, malestar general…), estos síntomas se pueden agrupar en tres fases que son las siguientes: 1. Fase congestiva: en esta etapa se produce endurecimiento, enrojecimiento y dolor localizado con febrícula o fiebre no muy alta. 2. Fase empeoramiento: aparece enrojecimiento y dolor más intensos cuando afecta al tejido intersticial o a la glándula, además, la fiebre aumenta rápidamente. 3. Fase de absceso o supuración: donde aparece fiebre en agujas.

Sin embargo, está afectación no siempre cursa con unas manifestaciones clínicas generales. Se podría decir que el signo inicial sería conducto obstruido que se identifica con una mama sensible, cuerpo extraño de dureza intermedia que puede llegar hasta alcanzar el tamaño de un garbanzo, con escasos signos de dolor, calor, rubor y sin sintomatología general.

Esta sintomatología son signos precoces del estancamiento de la leche (la leche se detiene porque el conducto que sale de esa parte del pecho se tapona con leche más espesa), si no se trata de forma precoz extrayendo la leche puede desembocar en una infección del tejido mamario, lo que conocemos como mastitis no infecciosa y si finalmente los patógenos infectan la mama se producirá una mastitis infecciosa (más grave), la cual puede terminar en absceso si no se trata de forma adecuada.

Tras revisar varios artículos se podría decir que la obstrucción del conducto mamario sería una forma primitiva de afección cuyos síntomas son parecidos a los de la mastitis no infecciosa, por tanto, la diferencia principal radica en que los síntomas de ésta última aparecen más tardíamente si la obstrucción no se trata adecuadamente.

Todos estos problemas hacen que en las madres tengan inquietudes, se planteen dudas e incluso en algunos casos afectaciones psicológicas por todo lo que conlleva esta situación. Por ello la actuación de la matrona va a tener un papel definitorio encaminado a prevenir todos los problemas que se le presenten a la madre y/o una vez establecidos evaluará los factores de riesgo posibles, ayudará a prevenirlos precozmente y fomentará su autocuidado así como las diferentes formas de tratar la afectación, promoviendo el vínculo del binomio madre-hijo y la lactancia materna.

 

OBJETIVOS

GENERAL:

Conocer el manejo de la mastitis según la última evidencia científica.

ESPECÍFICOS:

  • Identificar los distintos tipos de mastitis.
  • Describir las recomendaciones para la prevención de la mastitis puerperal.
  • Actualizar los diferentes tratamientos ante una mastitis puerperal.

 

METODOLOGÍA

Este artículo consiste en la realización de una revisión de literatura, mediante la que se pretende encontrar las evidencias científicas disponibles sobre el tema elegido, a partir de una búsqueda sistemática, gracias a los distintos buscadores y bases de datos informatizados, y poder dar respuesta a los objetivos planteados.

Se ha realizado una revisión bibliográfica de la literatura en los meses de enero y febrero del 2024 en relación al manejo de las mastitis en diferentes bases de datos relevantes en el ámbito de enfermería y en el científico (DIALNET PLUS, PUBMED, CINAHL, SCOPUS y LILACS). Para formar la estrategia de búsqueda se realizó primero la búsqueda de los términos MESH y DECS apropiados. La estrategia de búsqueda usada fue la siguiente, aunque con pequeñas variaciones según los resultados obtenidos.

(Mastitis AND breastfeeding AND puerperium AND «complications in the breast» AND probiotics AND treatment).

Criterios de inclusión:

  1. Idiomas: inglés, español o portugués.
  2. Artículos publicados los últimos diez años: 2014–2024.
  3. Texto completo disponible y gratuito para el público.

 

Los resultados obtenidos en las bases de datos seleccionadas han sido muy variables, obteniendo un mayor número de documentos en Cinahl, PubMed y Scopus. Pero una vez revisados, el número de resultados en relación a los intereses de la búsqueda es similar en todas bases de datos consultadas, quedando en un número mucho más reducido. Se han encontrado documentos tanto en inglés como en español.

Tras la lectura de título y resumen se obtuvo un número algo elevado de resultados por lo que fue necesaria una lectura profunda en la cual se seleccionó un número menor de documentos. Finalmente, obtenemos 9 documentos válidos para realizar esta revisión.

 

RESULTADOS1,4-8

¿Qué tipos de mastitis existen y cómo podemos identificarlos?

MASTITIS AGUDA:

Es la inflamación de uno o más lóbulos de la glándula mamaria, pudiendo ser acompañada de infección o no. Generalmente, es unilateral, con 3%-12% de afectación bilateral. Suelen afectarse otras estructuras además del tejido glandular mamario.

Su incidencia está alrededor del 10% (de 3% a 33%, según series) de las mujeres lactantes. Suele producirse en los tres primeros meses, especialmente entre la segunda y la tercera semana posparto, y recurre entre el 4% y el 8%4.

1.1. Factores predisponentes:

Los factores predisponentes más importantes para la aparición de mastitis mamaria son la retención láctea y el sobrecrecimiento bacteriano. Podemos dividirlos en factores maternos (disminución de las defensas maternas, grietas, malnutrición, mastitis previa, presión en el pecho…), retención láctea (obstrucción de los conductos lácteos, tomas poco frecuentes o insuficientes, agarre inadecuado…) y otros factores predisponentes (higiene inadecuada de los sets de extracción, uso de chupetes que reemplazan tomas, abuso de pomadas antifúngicas…).

El principal agente etiológico es el S. aureus. Existen elementos celulares activados y sustancias proinflamatorias en la leche que, pueden desencadenar una respuesta inflamatoria si permanecen en contacto con el epitelio de las glándulas mamarias. Y si además, hay sobrecrecimiento de bacterias, puede tener lugar una mastitis aguda e, incluso, abscesos mamarios.

1.2. Sintomatología:

La clínica principal son el dolor mamario y signos locales inflamatorios (calor, rubor y eritema), y se asocia un cuadro sistémico de variable intensidad (síntomas similares a un cuadro gripal: escalofríos, temperatura superior a 38,5 °C, dolores articulares, decaimiento, náuseas…). Hasta en el 80% de los casos, hay lesiones dolorosas en el pezón (grietas, irritación). También se produce una disminución de la secreción láctea.

1.3. Diagnóstico:

El diagnóstico es fundamentalmente clínico. Varios estudios recientes demuestran que no hay relación entre tipo y cantidad de bacterias aisladas en leche materna con gravedad de los síntomas.

La Organización Mundial de la Salud y la Academy of Breastfeeding Medicine recomiendan en caso de mala evolución tras dos días de correcta antibioterapia, en mastitis de origen nosocomial, en recidivas, en madres alérgicas a tratamientos de elección o en cuadros graves, realizar un cultivo de leche materna. Es de mucha importancia la identificación correcta del germen causal de mastitis en madres de bebés prematuros que toman lactancia materna. En estos casos, se podría considerar la no administración de leche de la mama afectada hasta la negativización del cultivo.

El recuento leucocitario nos permite diferenciar entre estancamiento de leche, mastitis no infecciosa o mastitis infecciosa.

Los resultados del recuento de bacterias, cultivo y antibiograma deben interpretarse dentro del contexto clínico. Se consideran etiología del cuadro si la concentración bacteriana supera la fisiológica, Es fundamental que la recogida de leche para el cultivo se haga siguiendo unas pautas definidas y que se analice en laboratorios que sean apropiados (ver Anexo).

Y por último, la ecografía mamaria se utiliza para descartar la presencia de abscesos o cáncer de mama.

 

MASTITIS SUBAGUDA:

La mastitis más frecuente pero menos diagnosticada es la mastitis subaguda, y es por ello que existe un gran desconocimiento en torno a ellas. Al igual que las mastitis agudas, este tipo de mastitis también tiene lugar debido a una proliferación bacteriana que coloniza la mama de manera habitual, aunque sus síntomas difieren de las anteriores. Los principales agentes etiológicos son S. epidermidis, S. mitis, S. salivarus, Rothia y Corynebacterium.

2.1. Sintomatología:

Los síntomas de la mastitis subaguda no se ven a simple vista, de ahí la dificultad que entraña a veces su diagnóstico:

  • Dolor al dar el pecho que no está producido por un mal agarre.
  • Sensación de calambres o pinchazos cuando sube la leche o durante la toma. Algunas mujeres se refieren a esta sensación como «alfileres o cristales clavándose». Este dolor puede irradiarse a la axila y a la espalda.
  • Sensación de quemazón en el pecho.
  • Zonas de induración en el interior del pecho.
  • Disminución en la secreción de leche.
  • La leche sale por 1-2 orificios y escurre/gotea.
  • Niños: tomas largas y/o frecuentes.
  • En ocasiones cuando el conducto se obstruye, pueden aparecer perlas de leche.

 

MASTITIS SUBCLÍNICA:

Los principales agentes etiológicos son S. epidermidis, S. mitis y S. salivarus.

3.1. Sintomatología:

  • Ausencia de dolor.
  • Resto similar al de las subagudas.

 

MASTITIS CRÓNICA O RECURRENTE:

La incidencia varía entre el 7% y el 12% de mujeres con mastitis. Por lo general, este tipo de mastitis se deben al empleo inadecuado de antibióticos durante una mastitis aguda anterior. Realizar un cultivo de leche materna es lo recomendable para determinar qué tipo de bacteria está provocando la mastitis, y así acertar con la antibioterapia correcta.

 

MASTITIS POR CÁNDIDAS:

Varios estudios demuestran que la mastitis por cándidas tiene una incidencia muy baja. Sin embargo, con medios de detección apropiados, se siguen diagnosticando cándidas en algunos casos de dolor de pecho punzante o crónico.

Los factores predisponentes principales son vaginitis por cándidas periparto, antibioterapia de amplio espectro o corticoterapia en el parto o posparto, grietas en el pezón, candidiasis oral o en la zona del pañal del lactante o diabetes materna.

4.1. Sintomatología

Su clínica se caracteriza por dolor punzante muy intenso que aparece durante y tras las tomas, que se irradia por la mama y a la espalda. La extracción de leche o la aplicación de calor no alivia el dolor, a diferencia del dolor de la ingurgitación y del vasoespasmo. Puede aparecer prurito. El pezón puede estar algo enrojecido y sensible al tacto.

4.2. Diagnóstico:

El diagnóstico se hace mediante cultivo de leche (>100 UFC/ml de levaduras) u otras pruebas, como técnicas de reacción en cadena de polimerasa o cultivo con hierro, que inactiva la lactoferrina.

¿Qué recomendaciones son las adecuadas para la prevención de la mastitis puerperal?

Para la prevención de estasis láctea, se requiere lo siguiente:

  • Ofrecer el pecho a demanda sin poner límites a la duración de la toma.
  • Evitar dar suplementos de fórmula sin indicación facultativa.
  • Evitar posturas y ropa ajustada que comprima el pecho.
  • Realizar extracción tras la toma si fuera necesario administrar suplementos al lactante o si el drenaje es incompleto.
  • Descanso adecuado de la madre.
  • Higiene de manos y de los extractores.
  • Antibioterapia en caso de grietas sobreinfectadas por S. Aureus con tratamiento antibiótico tópico (mupirocina 2%) y, si no hay mejoría, tratamiento sistémico.
  • Educación materna sobre lo siguiente:
  • Extracción de leche. (Ver anexo)
  • Exploración de la mama.
  • Identificación de ingurgitación, estasis láctea e inflamación.
  • Consulta inmediata ante algún signo indicativo de mastitis.

 

Para el tratamiento de la mastitis, ¿Qué intervención es más eficaz?

En el caso de las mastitis subagudas y subclínicas:

Además del vaciado correcto del pecho y el mantenimiento de la lactancia materna, está indicada la utilización de probióticos específicos para la lactancia.

Si en dos semanas no existe mejoría, se debería realizar un cultivo de leche materna con antibiograma.

En caso de antibiograma positivo, la antibioterapia de elección es la siguiente:

  • Cotrimoxazol c/8 horas durante al menos 10 días.
  • Ciprofloxacino 500 mg c/12 horas durante al menos 10 días.
  • Clindamicina 300 mg c/6 horas durante al menos 10 días, si alergia a betalactámicos.

 

Se recomienda la toma de AINES (ibuprofeno c/8 horas) como analgésicos en caso de mastitis subaguda.

En el caso de mastitis aguda:

Las recomendaciones que hace la guía NICE son las siguientes9:

Como tratamiento inicial durante las primeras 24 horas para el abordaje de las mastitis agudas con síntomas leves, se recomienda fundamentalmente mantener la lactancia materna y realizar un vaciado adecuado de la mama mediante extracción de la leche restante tras cada toma. Se debe valorar la evolución del cuadro transcurridas esas horas.

Se aconseja la adición de tratamiento antibiótico si no ha habido mejoría tras el tratamiento inicial durante las primeras 24 horas y mantener el amamantamiento y el vaciado completo del pecho.

En caso de sospecha de mastitis aguda infecciosa (presencia de síntomas como inflamación, edema, calor, aumento de dolor o sensibilidad, fiebre mayor a 38.5ºC, malestar general y síntomas sistémicos como dolor de cabeza, náuseas, escalofríos o vómitos) se debería valorar comenzar precozmente con tratamiento antibiótico, manteniendo la lactancia materna y el vaciado adecuado de las mamas tras las tomas.

Puede facilitar el flujo lácteo la aplicación de calor local con agua tibia antes de realizar cada toma. La aplicación de frío tras las tomas también puede ser útil por su efecto antiinflamatorio.

Se recomienda tomar analgesia compatible con la lactancia materna, como paracetamol e ibuprofeno, aumentar la ingesta de líquidos y hacer reposo.

Se debe llevar a cabo una reevaluación a las 48-72 horas para comprobar la respuesta al tratamiento, puesto que utilizar de forma empírica un antibiótico no garantiza la resolución del cuadro.

 

¿Cuál sería el antibiótico de elección en el tratamiento de las mastitis agudas?

Para el tratamiento de mastitis agudas que no responden a las medidas conservadoras, se recomienda el uso de cefalosporinas de primera generación (cefalexina o cefadroxilo) o, en su caso, cloxaciclina durante 10 a 14 días.

Si existe alergia a los betalactámicos, la clindamicina es el de elección. Cuando el niño tenga más de 4-6 semanas puede utilizarse también trimetroprim sulfametoxazol.

 

Ante un proceso doloroso mamario, ¿Es más útil el ibuprofeno o el paracetamol?

Las guías recomiendan tomar analgésicos compatibles con la lactancia materna, aunque no hay consenso sobre cuál es la primera opción, si ibuprofeno o paracetamol.

Cuando existe un proceso inflamatorio asociado al dolor, puede ser de mayor utilidad la toma de ibuprofeno.

 

Ante sospecha de un proceso infeccioso, ¿cuándo está indicada la realización del cultivo de leche?

Antes la sospecha de infección, se debe realizar un cultivo cuando:

  • Se ha prescrito antibioterapia para el tratamiento de una mastitis aguda y no hay respuesta tras 48 h de tratamiento.
  • Se trata de pacientes que tengan factores de riesgo de bacterias multirresistentes o exista sospecha de infección adquirida en el hospital.
  • Se trata de una mastitis recurrente.
  • La madre no puede tomar los antibióticos de primera elección (alergia a penicilina con intolerancia a cefalosporinas).
  • Hay un dolor profundo severo con sensación de pinchazos, quemazón o escozor en la mama (indicativo de infección ductal).

 

Se propone seguir las recomendaciones de la SEIMC para la correcta recogida de muestras para cultivos de leche (ver Anexo 2).

Empleo de probióticos:

Existe poca evidencia sobre la eficacia de lactobacilos aislados de leche materna (L. salivarius, L. fermentum, L. reuteri) y péptidos producidos por ellos (nisina) en la prevención y el tratamiento del dolor mamario y de las mastitis. Los estudios publicados fueron llevados a cabo por un único equipo de investigación. Es fundamental realizar más pruebas científicas sobre su relación coste-beneficio y su eficacia para conocer su papel en el tratamiento y prevención de mastitis y dolor mamario.

 

CONCLUSIONES

Una de las principales complicaciones que aparecen durante la lactancia materna es la mastitis.

Provoca que muchas madres se sientan frustradas por pensar en abandonar la lactancia y comenzar con leche de fórmula.

No se recomienda dejar de lactar. Es conveniente amamantar sin restricciones.

Control de la temperatura. Es importante acudir a urgencias o su centro de referencia si fiebre >38, 5º.

Realizar un adecuado vaciado del pecho tras las tomas.

Respetar y animar a la madre para que se sienta en un ambiente confortable y seguro y que ella se sienta descansada. Apoyo psicológico a la mujer si fuese necesario.

No hay estudios suficientes de la relación coste-beneficio y de la efectividad de los probióticos en el tratamiento y prevención de la mastitis.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Carrasco García, M. A. (2012). Plan de cuidados estandarizados de la mastitis puerperal. Nure investigación.
  2. Delgado, S., Arroyo, R., Jiménez, E., Fernández, L., & Rodríguez, J. (2009). Mastitis infecciosa durante la lactancia: un problema infravalorado.
  3. Espinola Docio, B., Costa Romero, M., Díaz Gómez, N. M., & Patricio Talayero, J. (2016). Mastitis. Puesta al día.
  4. OMS. Mastitis: causas y manejo. Ginebra: WHO/FCH/ CAH; 2000.
  5. Amir L; Academy of Breastfeeding Medicine Protocol Committee. ABM clinical protocol #4: mastitis, revised March 2014. Breastfeed Med 2014;9(5):239-43.
  6. Delgado S, García-Garrote F, Padilla B, Rodríguez Gómez JM, et al. Diagnóstico microbiológico de la infección bacteriana asociada al parto y al puerperio.54. Procedimientos en Microbiología Clínica. Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC). 2015.
  7. Baeza C. Dolor en la mama lactante: claves etiológicas y manejo clínico (I). En Monografías Clínicas en Lactancia Materna 1. Madrid: Centro Raíces; 2015.
  8. Kent JC, Ashton E, Hardwick CM, Rowan MKet al. Nipple Pain in Breastfeeding Mothers: Incidence, Causes and Treatments. Int J Environ Res Public Health 2015;12(10): 12247-63.
  9. NICE. Postnatal care up to 8 weeks after birth. Julio 2006 (actualizado en febrero de 2015). Disponible en: http://guidance.nice.org.uk/CG37.

 

ANEXO 1

TÉCNICA DE EXTRACCIÓN DE LECHE

Preparación:

  • Lavar las manos.
  • Procurar un ambiente tranquilo y relajado.
  • Procurar una posición cómoda.
  • Si pechos duros, poner calor 5-10 min.
  • Dar un suave masaje sobre el pecho.
  • Estimular suavemente los pezones.
  • Si se va a conservar la leche es importante tener preparado el envase de recogida

 

Recipientes:

  • De uso alimentario y bien limpios.
  • Guardar la leche en pequeñas cantidades (60-120cc).
  • No llenar completamente el recipiente (la leche se expande al congelarse).
  • Etiquetar los recipientes con la fecha de extracción.
  • Se puede juntar la leche extraída durante 24 horas en el mismo envase sometido a refrigeración en frigorífico.

 

Modos de extracción:

1) Manual: cómodo, barato y sencillo.

  • Colocar el pulgar en el borde superior de areola e índice en el infe- rior, a 3-4 cm del pezón, y el resto de la mano por debajo.
  • Apretar hacia el tórax y luego comprimir el pecho mientras se sepa- ran los dedos de la pared torácica (acción de ordeño).
  • Al principio puede que no salga leche, pero después de hacer presión varias veces, comienzan a salir gotas o “chorros”.
  • No frotar ni estirar el tejido mamario. Rotar la mano alrededor de la mama para masajear y apretar todos los cuadrantes.

 

2) Mecánica: permite vaciar mejor los pechos, obteniéndose mayor volumen de leche rica en grasas.

  • Succión gradual, de menor a mayor intensidad, según tolerancia materna.
  • Si aparece dolor: parar, aflojar y volver a empezar.
  • Tipos de sacaleches:
  • Eléctricos: eficaces pero caros. De uso hospitalario. Algunas empresas los alquilan
  • A pilas o minieléctricos: para vaciados en el trabajo u ocasionales
  • Manuales. El de bocina se desaconseja por ser difícil de limpiar y producir succión débil.

 

ANEXO 2

Cultivo de la leche materna para el diagnóstico microbiológico de las mastitis

1. Recogida, transporte y conservación de las muestras de leche

1.1. Recogida de la muestra

  • En los casos que sea necesario, recoger la muestra antes del inicio del tratamiento con antibioterapia
  • La limpieza de la areola mamaria y el pezón antes de la recogida de la leche no disminuye la concentración bacteriana de la muestra.
  • Las muestras se deben recoger inmediatamente antes de una toma y, si se puede, tras al menos dos horas desde la toma anterior. El mejor momento para su recogida es la primera toma de la mañana (06:00 h -08:00 h). No se debe aplicar ningún tipo de solución tópica o pomada (lanolina, antisépticos, antibióticos, antiinflamatorios, etc.) ni utilizar conchas u otros accesorios tras la toma anterior a aquella en la que se vayan a recoger las muestras que puedan provocar un acumulo de leche en contacto directo con los pezones y las areolas mamarias; en caso contrario, lavar dichas partes con agua templada y jabón neutro, y secarlos con una toalla limpia o de un solo uso inmediatamente antes de la recogida.
  • Inmediatamente antes de la recogida, la paciente debe lavarse las manos con agua caliente y jabón (o producto similar) y secárselas con una toalla limpia o una toallita de un solo uso.
  • La recogida de muestras se debe llevar a cabo mediante extracción manual, sin la ayuda de ningún tipo de accesorio.
  • Se deben desechar las primeras gotas (4-5 primeras gotas de leche aproximadamente).
  • La recogida de la muestra de leche se debe realizar en un envase de plástico estéril, sin fugas, de boca ancha y la paciente debe cerrarlo correctamente. Nunca recoger la leche de recipientes intermedios (cucharas, vasos etc.) donde la paciente haya depositado la leche previamente.
  • Si los dos pechos están afectados, recoger una muestra de cada uno en un envase independiente, empezando por el pecho que esté menos afectado.
  • Para el cultivo de una muestra de leche el volumen necesario es de 1 mL.

 

1.2. Transporte y conservación de las muestras

  • El transporte al laboratorio debe realizarse lo antes posible. Las muestras pueden conservarse en nevera (refrigeración) hasta 24 horas si no pueden ser enviadas en las 2 primeras horas tras su recogida. Únicamente se deben congelar cuando el transporte se retrase más de 2 horas al laboratorio y no puedan ser conservadas en nevera.
  • Las muestras deben procesarse con rapidez a su llegada al laboratorio y, una vez procesadas, pueden conservarse en nevera un máximo de 48 horas para realizar, si es necesario, confirmaciones de los resultados obtenidos.

 

2. Procesamiento de las muestras

2.1. Recepción de las muestras

  • Las muestras de leche que llegan al laboratorio deben estar correctamente identificadas y acompañadas de su volante de petición, electrónico o en papel, perfectamente cumplimentado.
  • Se deberá comunicar al laboratorio cualquier otra información que sea relevante para la interpretación de los resultados.
  • Las muestras sin identificar o en las que los datos no coincidan con los de la petición no deben aceptarse, ni aquellas muestras recogidas en envases no estériles o derramadas. En caso de rechazo se comunicará de forma detallada el motivo al clínico solicitante.

 

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