Abordaje fisioterapéutico para lesiones musculares de grado I y II en isquiotibiales. Una revisión sistemática

3 abril 2024

AUTORES

  1. Laura Ruiz Burgos. Fisioterapeuta.
  2. Paula Rojo Haro. Fisioterapeuta, Clínica Irimpa, Fisioterapia, Osteopatía y Pilates, Palencia, España.
  3. Esther Varas García, Fisioterapeuta.
  4. Nadia Soriano Gil. Diplomada en Fisioterapia y Graduada en Enfermería. Fisioterapeuta en el Servicio Madrileño de Atención Social.

 

RESUMEN

Introducción: Las lesiones de isquiotibiales son una de las más comunes en deportistas profesionales. Es importante conocer su anatomía, inervación y función para proporcionar un adecuado diagnóstico y tratamiento, al igual que una correcta prevención.

Objetivo: analizar la efectividad de los diferentes abordajes fisioterapéuticos en sujetos con lesión de grado I o grado II en la musculatura isquiotibial, identificando así, qué tratamiento es el más adecuado para disminuir el número de recidivas y el tiempo de vuelta al entrenamiento y a la competición.

Material y método: La exhaustiva búsqueda, se realizó en las bases de datos Scopus, PubMed, PEDro y Science Direct hasta abril de 2020. Las palabras clave se combinaron con los operadores booleanos “AND” y “OR” obteniendo 191 artículos en total. Tras eliminar los duplicados y aplicar los criterios de inclusión y exclusión, se incluyeron 5 artículos en la revisión sistemática.

Resultados: Se incluyeron un total de 5 artículos en el estudio, los cuales cumplían con los criterios de elegibilidad y de calidad. Las intervenciones de rehabilitación se centraron en un programa de fisioterapia basado en ejercicios de fuerza y flexibilidad, educación terapéutica y prevención de factores junto con el uso de una inyección rica en plasma.

Discusión: El tratamiento basado en un programa de ejercicios de trabajo de fuerza excéntrica, es aquel que, consigue disminuir las recidivas y disminuir el tiempo de regreso a los entrenamientos, sin embargo, existe a día de hoy escasa investigación sobre el tema, pudiendo existir mejores tratamientos de dicha lesión.

Conclusiones: Existe escasa evidencia sobre las lesiones agudas de isquiotibiales, por lo que el tratamiento óptimo y de mayor eficacia frente a ellas es, el trabajo de fuerza excéntrica con una seguimiento de 6 meses, controlando las recidivas.

PALABRAS CLAVE

Fisioterapia, ejercicio terapéutico, rehabilitación, tratamiento, lesión de isquiotibiales.

ABSTRACT

Introduction: Hamstring injuries are among the most common in professional athletes. Understanding their anatomy, innervation, and function is crucial for providing accurate diagnosis and treatment, as well as effective prevention.

Objective: To analyse the effectiveness of various physiotherapeutic approaches in individuals with grade I or grade II hamstring muscle injuries, identifying the most suitable treatment to reduce the number of recurrences and the time required for return to training and competition.

Materials and method: A thorough search was conducted in the Scopus, PubMed, PEDro, and Science Direct databases until April 2020. Keywords were combined using the boolean operators «AND» and «OR,» resulting in a total of 191 articles. After removing duplicates and applying inclusion and exclusion criteria, 5 articles were included in the systematic review.

Results: A total of 5 articles meeting eligibility and quality criteria were included in the study. Rehabilitation interventions focused on a physiotherapy program involving strength and flexibility exercises, therapeutic education, and prevention of factors, along with the use of a plasma-rich injection.

Discussion: Treatment based on a program of eccentric strength exercises has proven effective in reducing recurrences and shortening the time to return to training. However, there is currently limited research on the topic, suggesting the possibility of better treatments for such injuries.

Conclusions: There is limited evidence regarding acute hamstring injuries, making eccentric strength exercises with a 6-month follow-up the optimal and most effective treatment for them, while monitoring recurrences.

KEY WORDS

Physiotherapy, therapeutic exercise, rehabilitation, treatment, hamstring injury.

INTRODUCCIÓN

Los músculos que conforman la región anatómica superior del miembro inferior son, por la parte anterior, los cuádriceps, por la parte posterior, los isquiotibiales y por la parte medial y lateral, los aductores y abductores de cadera respectivamente1.

Los isquiotibiales es un grupo muscular donde, de lateral a medial, se encuentra el bíceps femoral, el semimembranoso y el semitendinoso. Los tres músculos son de gran tamaño, debido a que cruzan las articulaciones de la cadera y de la rodilla, y poseen, además, tendones proximales y distales que se unen con el propio vientre muscular, facilitando así, la distribución y la transmisión de fuerzas. Por otro lado, existe un punto donde se une el músculo con el tendón, denominado unión miotendinosa, siendo ésta, la parte más débil de la estructura1.

El origen de los tres músculos está en la tuberosidad isquiática, teniendo el semitendinoso y la cabeza larga del bíceps femoral o Bíceps femoral Large Head (BFIh) un origen común en la cara posteromedial de dicha tuberosidad, mientras que, el semimembranoso se origina en la cara antero lateral de la misma. La tuberosidad isquiática es un área de unión distal del ligamento sacro tuberoso, por donde sus fibras descienden del sacro, hasta llegar a la tuberosidad isquiática con las fibras de la cabeza larga del bíceps femoral. De esta manera, se pueden identificar dos bursas, una, se localiza en la misma tuberosidad isquiática y, la segunda, entre el semitendinoso y bíceps femoral. En cuanto a la inervación, los isquiotibiales están inervados por el nervio ciático. Éste, tiene su origen en la pelvis y avanza por el foramen ciático mayor hacia el músculo piramidal, donde continúa por la parte posterior de la pierna y termina dividiéndose en dos nervios, denominados nervio tibial y nervio peroneo común1.

Epidemiología:

La rotura de la musculatura isquiotibial, es la segunda lesión más común en personas deportistas, por detrás de la lesión de rodilla. Su prevalencia es de aproximadamente un 12-15% en jugadores profesionales de fútbol, aumentando anualmente un 4%, siendo una lesión más típica en deportes de campo, bailes y esquí, aunque también es conocida dentro de la población deportista amateur2.

Los jugadores de fútbol y los sujetos de sexo masculino, presentan un mayor riesgo de sufrir una lesión de isquiotibiales, siendo su tiempo de recuperación superior a 15 días, alargándose hasta los 128 días aproximadamente2. Toda lesión conlleva un periodo de baja, al que se le suma un largo periodo de susceptibilidad, dando lugar así, a una lesión recurrente3. Alrededor de un tercio de las lesiones en isquiotibiales, será recurrente en las dos primeras semanas4.

Las lesiones de isquiotibiales en los futbolistas profesionales ingleses suponen el 41%, siendo las más comunes y, a su vez, las más problemáticas. En Australia, suponen el 13%, y es la que hace que se pierda más tiempo fuera de los terrenos de juego. Su recuperación es lenta y difícil de rehabilitar, por lo que su nivel de reincidencia supone un gran problema entre los deportistas. En los futbolistas australianos, la lesión de isquiotibiales supone 1 de cada 6 lesiones, con un resultado de 20-21 partidos perdidos por culpa de dicha lesión. De igual manera, en deportes como el fútbol y el rugby, dicha lesión representa la causa más común en la pérdida de tiempo de juego y entrenamiento4.

A lo largo de los años, en el fútbol australiano, se ha percibido una disminución de la recaída o recidivas en dicha lesión y, todo ello ha sido gracias al tipo de rehabilitación o tratamiento llevado a cabo con el fin de disminuir el tiempo de vuelta al deporte. En este caso, el tratamiento elegido fue el más conservador, evitando en la medida de lo posible, las intervenciones quirúrgicas4.

Factores de riesgo:

El tiempo de rehabilitación de la lesión de la musculatura isquiotibial es un factor de riesgo significativo, debido a que puede aumentar el riesgo de sufrir una lesión recurrente a la vuelta a la actividad deportiva. Como se ha mencionado anteriormente, aproximadamente un tercio de éstas lesiones, son recurrentes durante las dos primeras semanas en la vuelta a la actividad física o deporte, debido a una débil, corta o inadecuada rehabilitación. Los factores que influyen en el tiempo de la rehabilitación son, la reducción de la extensibilidad de la unión miotendinosa, los diversos cambios en la biomecánica, la edad, el sexo y una lesión previa de isquiotibiales, entre otros5.

En jugadores de fútbol masculinos que han sufrido previamente dicha lesión, se ha observado que el riesgo de una recidiva es de 10,5%, mientras que, en aquellos jugadores sin ninguna lesión previa, el riesgo disminuye a 4,6%. Por otro lado, se ha observado que si la longitud del fascículo de la cabeza larga del bíceps femoral (BFlh), en jugadores profesionales de fútbol, es inferior a 10’5 cm, entonces existe un 4.1% más de posibilidades de sufrir una lesión de los isquiotibiales, que una persona con una mayor longitud del fascículo6.

Factores de riesgo adicionales a los mencionados anteriormente son, las distensiones de los isquiotibiales, los desequilibrios musculares, la inclinación pélvica anterior, la distribución del tipo de fibra, el origen étnico, la flexibilidad, la fuerza, los calentamientos insuficientes y la fatiga7. Otros riesgos, endógenos en este caso, pueden ser, la edad, la escasa flexibilidad de cadera, un déficit de fuerza en isquiotibiales y sobrepeso8.

Mecanismo lesional:

La función de la musculatura isquiotibial es, extensión de cadera y flexión de rodilla, por lo que realiza una complicada contribución en las fases de la marcha, absorbiendo mucha energía y protegiendo las articulaciones de la rodilla y la cadera. La musculatura isquiotibial limita la extensión de la rodilla, justo en el momento previo al apoyo del talón en la fase de oscilación y, durante la fase de apoyo, proporciona estabilidad dinámica a la traslación anteroposterior de la tibia en relación con el fémur, junto con la estabilidad estática que facilita el ligamento cruzado anterior (LCA). La limitación establece una contracción excéntrica, de tal manera que, existe un alargamiento controlado de esta musculatura a medida que se alarga. Las fuerzas durante la contracción excéntrica, son superiores a las fuerzas durante la contracción concéntrica1.

Durante la fase de oscilación del ciclo de la marcha, los isquiotibiales sufren su máximo estiramiento, activándose y absorbiendo la máxima energía para realizar la pisada1. Es aquí, cuando los isquiotibiales, más en concreto el bíceps femoral, se sobre excita, siendo el músculo que más se lesiona por delante del semitendinoso y semimembranoso10. Se ha observado que dicha musculatura, tiene influencia tanto a nivel de la rodilla, como de la cadera, por eso no puede limitar su función solamente a una articulación. Tener en cuenta, que su mayor función como músculo, se realiza en la fase excéntrica2.

En definitiva, la lesión de los Isquiotibiales, está presente en aquellos deportistas que realizan movimientos que impliquen, una flexión de cadera y extensión de rodilla. Así mismo, es una de las lesiones más complicadas de rehabilitar, afectando, sobre todo, a aquellos atletas que necesitan una rápida recuperación para volver al deporte9.

Abordaje de la lesión:

El tratamiento de la lesión dependerá del grado de la misma, existiendo en este caso tres grados de lesión, grado I, II y III2, 3. Las lesiones de grado I, se caracterizan por una minuciosa pérdida en la estructura de la unión musculotendinosa, conservando la fuerza y la función del propio músculo. Las lesiones de grado II, se caracterizan por una rotura parcial del músculo y con una pérdida importante de la fuerza, pudiéndose desarrollar un edema y hematoma y el grado III, supone una rotura total de las fibras musculares, desarrollando como consecuencia, edema, inflamación y hematoma en dicha región11. En cuanto al tratamiento, el grado I y II se lleva a cabo de manera conservadora, mientras que, en el grado III se realiza una intervención quirúrgica2,3.

Llevar a cabo un tratamiento conservador en las lesiones de grado I y II, presenta resultados óptimos, mientras que, en el grado III, resulta ineficaz, dando lugar a problemas crónicos como, no poder realizar deporte de manera confortable, producir debilidad en la flexión de rodilla, producir debilidad en la extensión de cadera y dolor al sentarse, entre los más destacados2,3.

El tratamiento se caracteriza por, tiempo de reposo durante los 3-5 primeros días, cuyo objetivo principal es controlar el dolor, la edematización y la hemorragia. Durante este proceso, se debe tener en cuenta el uso de hielo durante 20 minutos, 3 o 4 veces cada día, la inmovilización relativa, la compresión y la ingesta de medicamentos antiinflamatorios no esteroideos y analgésicos, sí fuese necesario. El tratamiento activo, así como la deambulación, la cual no debe ser dolorosa, deben empezarse lo antes posible. Se debe empezar realizando contracciones isométricas con flexión de rodilla a 90º, hasta acabar realizando ejercicios concéntricos y excéntricos. Tener presente siempre, los ejercicios de estabilización de tronco y pelvis y se debe empezar a trotar y correr, según el paciente vaya tolerando la carga y su dolor. Posteriormente y de forma progresiva, se deberán realizar ejercicios de Sprint y deceleraciones. No obstante, se deberá realizar varios test de fuerza, para comprobar la musculatura isquiotibial con la tibia orientada de manera externa, internamente y neutra, es decir, trabajar la fuerza desde los diferentes ángulos12.

Ejercicios:

La prevención en las lesiones de isquiotibiales, está basado en el entrenamiento de una serie de ejercicios de fortalecimiento de la musculatura isquiotibial. Se realizó un programa con varios equipos procedentes de Noruega e Islandia, que constaba de tres componentes de ejercicio. El primero estaba basado en un calentamiento, el segundo en un entrenamiento de flexibilidad y el tercero en un entrenamiento de fuerza excéntrico13.

El calentamiento, consiste en un pequeño auto-estiramiento y entrada en calor de toda la musculatura. Para comenzar se colocan con una pierna en flexión y con la otra en extensión, y partiendo de esta postura, se les pide que presionen su talón contra el suelo con la pierna estirada, durante 5-10 segundos, activando así, la musculatura isquiotibial, a lo que seguido, deben relajar y estirar cada vez más su rodilla para notar un pequeño estiramiento. En los casos, en los que dicho estiramiento no se percibe, se les pide flexionar su tronco hacia delante hasta conseguir ese estiramiento. Este ejercicio debe ser realizado tres veces con cada pierna. En el ejercicio de flexibilidad, el cual debe realizarse en pareja, se parte de la posición de decúbito supino, con una pierna flexionada y apoyada en el compañero. Tras conseguir dicha posición, se debe de realizar una fuerza sobre su compañero, como queriendo realizar una flexión de rodilla, consiguiendo activar los isquiotibiales durante un tiempo de 10 segundos. Posteriormente, el compañero debe de realizar un estiramiento mantenido de 45 segundos. Igualmente, se realiza tres veces con cada pierna. El último ejercicio, consiste en el trabajo de fuerza excéntrica. Se realizó el ejercicio Nórdico para isquiotibiales (NHE), con series de 8, 10 y 12 repeticiones progresivamente. El número de sesiones en pretemporada, fue de tres sesiones y, a lo largo de la temporada fue de una o dos veces13.

El ejercicio nórdico (NHE), está diseñado para mejorar la fuerza excéntrica en la musculatura isquiotibial. La persona que va a realizar el ejercicio, se coloca con las rodillas flexionadas apoyando la cara anterior de la tibia en el suelo y, con el cuerpo erguido. El compañero le sujeta las piernas a la altura de los tobillos, de manera que el sujeto se deja caer con todo el cuerpo hacia delante, intentando hacerlo de la manera más lenta posible en ambas direcciones. La frecuencia y volumen de las repeticiones incrementa a medida que avanzan las semanas y el tratamiento. Durante la primera semana de tratamiento, solo se realiza una sesión de dos series, con cinco repeticiones por serie. El número de series en la segunda sesión, era de dos, pero las repeticiones fueron seis, mientras que a partir de la tercera semana, el número de series no cambia, y solo se modifica, el número de repeticiones hasta realizar 8,9 y 10 repeticiones14.

En el hip extensión (HE) a 45º, o también denominado extensión de cadera, el participante se coloca sujeto en la silla romana y deberá de realizar un movimiento de extensión a posición neutra desde una flexión de 90º de tronco. Uno de los programas de hip extension consiste, en que durante la primera semana se entrena con un peso que representa el 60-70 de Repetición Máxima (RM), realizándose un descanso de 3 minutos entre cada serie y, un descanso de 30 segundos entre cada pierna. El peso será progresivamente incrementado a medida que se adecuen las series y las repeticiones15.

Tanto el hip extensión, como el ejercicio Nórdico excéntrico para isquiotibiales, estimulan el incremento de la longitud del fascículo de fibra muscular de la cabeza larga del bíceps femoral, sin embargo, el hip extensión es más eficaz a la hora de ganar volumen muscular15,16.

Existen otro tipo de ejercicios para prevenir lesiones en la musculatura isquiotibial, como son; el deadlift unilateral y bilateral, el bridge, lunge, curl de isquiotibiales, extensión de glúteo, hip extension a 45º y el nórdico17.

Se ha observado que en deportistas de élite y profesionales, hay cambios estructurales a largo plazo con un volumen alto de entrenamiento en los ejercicios de Hip Extension (HE) y Nordic Hamstring Exercise (NHE). Este tipo de entrenamiento supone un reto para los futbolistas, ya que consiste en entrenar 2 o 3 veces por semana, alrededor de 30-50 repeticiones y es un problema, porque en la mayoría de los casos, los futbolistas tienen partidos cada 3-4 días6.

Finalmente, se compararon dos grupos, uno, con bajo volumen de entrenamiento (1×4 repeticiones de NHE y 6 repeticiones stiff-leg deadlift) y otro, con alto volumen (4×4 NHE y 4×6 reps del SLDL, 40 repeticiones en total) de trabajo excéntrico. Se midió tanto la longitud del fascículo en la cabeza larga del bíceps femoral, como el semimembranoso; observándose que, no hay una diferencia de cambio substancial entre ambos grupos, ni al inicio y mitad, como a mitad y posterior del programa. Se observó que, la cabeza larga del bíceps femoral pudo tener un pequeño incremento en alto volumen en la primera fase, y el semimembranoso pudo tener también un pequeño incremento en alto volumen durante la segunda fase, pero no hubo una diferencia significativa6.

Por tanto, viendo que la lesión de isquiotibiales es una de las más comunes en el ámbito del deporte, especialmente en el de alto rendimiento, y es, además, una de las que más recidivas producen por la falta de un adecuado tratamiento, me ha parecido necesario realizar esta revisión para ver qué tratamiento es el más eficaz según la bibliografía existente.

OBJETIVOS

Objetivo principal:

  • Analizar la efectividad de los diferentes abordajes fisioterapéuticos, sin intervención quirúrgica, en sujetos con lesión de grado I o grado II en la musculatura isquiotibial.

 

Objetivos secundarios:

  • Analizar qué tipo de intervención fisioterápica es más efectiva en individuos con dicha lesión.
  • Evaluar cuál es la dosificación óptima o más adecuada del tratamiento fisioterápico en individuos con dicha lesión.
  • Identificar qué tratamiento fisioterápico disminuye en mayor número las recidivas.
  • Identificar qué tratamiento fisioterápico es el que más disminuye el tiempo de vuelta al entrenamiento.

 

MATERIAL Y MÉTODO

Estrategia de búsqueda:

La búsqueda se realizó en las bases de datos, PubMed, PEDro, Science Direct y Scopus, acotando la fecha de publicación a los últimos 10 años, (desde 2010 hasta 2020), con las siguientes palabras clave o MesH: “hamstring injury”, “rehabilitation”, “treatment”, “physical therapy” y “therapeutic exercise”. Dicha búsqueda se realizó desde enero hasta abril de 2020.

En la búsqueda inicial, se obtuvieron 191 artículos que cumplían los criterios establecidos. Fueron analizados por su título y resumen y, en el caso de contener información significativa, el estudio era seleccionado para leer a texto completo. De igual manera, los artículos o estudios encontrados referenciados en otros trabajos, también fueron consultados a texto completo cuando ha sido necesario con el fin de usarlos más tarde en la discusión. A continuación, todos los estudios que no cumplían los criterios establecidos y los duplicados fueron excluidos. De manera que, tras realizar todo el proceso de cribado, el total de artículos incluidos en la presente revisión son 5.

Para mejorar la calidad de presentación del trabajo actual y, con ello también su comprensión, se ha realizado un diagrama de flujo basado en las recomendaciones de la metodología PRISMA (Figura 1).

Las estrategias de búsqueda se encuentran en el anexo 2.

Criterios de inclusión y exclusión:

Los criterios de inclusión son:

  • Tipo de estudios: se seleccionaron ensayos controlados aleatorizados (ECA).
  • Tipo de participantes: Se incluyeron estudios en los que los participantes tuvieran una edad entre 18 y 50 años y, con sintomatología en la región isquiotibial.
  • Tipo de intervención: Se escogieron artículos que utilizaban principalmente estrategias de recuperación funcional conservadoras.
  • Obtener una puntuación igual o superior a 5 en la escala PEDro.

 

Los criterios de exclusión son:

  • Tipo de estudios: Se rechazaron ensayos experimentales, no aleatorizados o no controlados.
  • Tipo de participantes: Se excluyeron los estudios cuyos pacientes tuvieran otras lesiones o patologías previas o no al estudio, alterando así a la futura rehabilitación. Igualmente, se descartaron los artículos cuyos pacientes no tuvieran sintomatología en la región isquiotibial y no cumplieran el rango de edad.
  • Tipo de intervención: Se excluyeron los estudios que utilizaban tratamiento quirúrgico.
  • Tipo de medidas: Se omitieron aquellos estudios que trataran la patología de ligamento cruzado anterior (LCA) con ejercicios de isquiotibiales.

 

Valoración de la calidad metodológica, véase en anexos 1A.

La escala utilizada para valorar metodológicamente los artículos incluidos en el estudio, es la escala PEDro. Esta escala, específica en el área de fisioterapia, consta de 11 ítems, con los que analiza: los criterios de inclusión y exclusión elegidos; la asignación aleatoria de los sujetos; si la asignación fue oculta; si los grupos fueron similares al inicio en relación a los indicadores de pronóstico más importantes; si todos los sujetos, terapeutas y evaluadores fueron cegados; si las medidas de al menos uno de los resultados clave fueron obtenidas de más del 85% de los sujetos iniciales; si se presentaron resultados de todos los sujetos que recibieron tratamiento o cuando no es posible, los datos de al menos un resultado clave analizado; si los resultados de comparaciones estadísticas entre grupos fueron informados para al menos un resultado clave y, si el estudio proporciona medidas puntuales y de variabilidad para al menos un resultado clave. Se considera que un ensayo es de alta calidad cuando se obtiene una puntuación mayor o igual a 5 en dicha escala.

RESULTADOS

Síntesis de los resultados:

Tras una lectura completa y exhaustiva de los estudios seleccionados, se realizó la extracción de sus datos más relevantes sintetizados en las tablas expuestas a continuación. Los ítems aplicados fueron: autor y año, tipo de estudio, muestra o población, intervención, control o dosis de la intervención, variables medidas y resultados.

El estudio Jacobsen. P et al. (2016), evalúa el tiempo de retorno de vuelta al entrenamiento en atletas con lesión de isquiotibiales, mediante la aplicación de una inyección rica en plasma o llevando a cabo un tratamiento de fisioterapia. Para ello, 90 atletas masculinos con lesión de isquiotibiales, grado I o grado II, han sido sometidos a diferentes tipos de tratamiento. El grupo 1, es tratado con una inyección rica en plasma junto tratamiento de fisioterapia, el grupo 2 con una inyección efecto placebo y fisioterapia y el grupo 3 solamente con fisioterapia. Tras realizar medidas de variables y aplicar los diferentes tratamientos, los resultados fueron que no hay beneficios con un único uso de la inyección, siendo el tratamiento de fisioterapia, el medio que garantiza un retorno óptimo al deporte después de una lesión muscular.

En cuanto a la diferencia de tiempo de retorno al entrenamiento entre los tres grupos, es de 21 días para el grupo que realizó fisioterapia y se le inyectó una dosis rica en plasma (PRP), 27 días para quienes realizaron fisioterapia y se le inyectó una dosis pobre en plasma (PRP) y 25 días para el grupo que solamente tuvo fisioterapia como tratamiento rehabilitador.

La investigación de Hamilton. B. et al (2015), evalúa la eficacia de aplicar una inyección rica en plasma, frente al tratamiento de fisioterapia en atletas con lesión de isquiotibiales. Este artículo está relacionado con el anterior, siendo la metodología la misma, pero con un objetivo diferente. Los resultados obtenidos en este caso fueron que, no existe mejora, ni hay beneficio con una sola inyección de PRP, sino que se necesitaría un mayor número de dosis para ver mejoras en la rehabilitación. Por eso, para tener un resultado 100% fiable, se deben realizar nuevos estudios aplicando mayor número de dosis.

Al igual que en el artículo anterior, el tratamiento de fisioterapia sigue siendo el mejor para garantizar un retorno óptimo al deporte tras una lesión muscular aguda de isquiotibiales.

El estudio Aruguman. A et al (2014), evalúa la eficacia del uso del cinturón de compresión pélvica como método facilitador para trabajar la fuerza excéntrica en la musculatura isquiotibial en deportistas con y sin lesiones en éstos mismos. Se distinguen dos grupos con un total de 49 participantes; el grupo con lesión de isquiotibiales o Hamstring Injury Group (HIG) con 20 participantes y, el que no tiene lesión o Control Group (CG) con 29 participantes. En la intervención, se realizaron contracciones concéntricas y excéntricas de la musculatura isquiotibial mediante un dinamómetro isocinético, el cual marcaba una velocidad determinada al movimiento y unos grados de flexión de las articulaciones. Tras ello, se observó mejora en ambos grupos sobre la fuerza excéntrica de dicha musculatura, sin haber diferencia significativa entre el uso del cinturón pélvico y sin ello. Por otro lado, hubo diferencia entre miembro inferior no lesionado y lesionado. Aun así, se ha visto escasa investigación sobre este tema, por lo que sería recomendable nuevos estudios para que fuese realmente eficaz y poder ser usado en futuros programas de rehabilitación.

El estudio Tol. JL et al. (2014), evalúa las mediciones isocinéticas en lesiones de isquiotibilales positivas para resonancia magnética o IRM. El objetivo es, valorar el número de jugadores de fútbol profesional que, tras recibir un programa de rehabilitación en la musculatura isquitibial lesionada, ya sea grado 1 o grado 2, sigue teniendo un déficit de resistencia isocinética en dicha musculatura. Inicialmente, se les realiza una prueba de resonancia magnética para conocer el grado de la lesión. Seguidamente, 52 jugadores de fútbol profesional son sometidos aleatorizadamente a tres diferentes tratamientos. El grupo 1 será sometido a una inyección rica plasma junto con un programa de rehabilitación de fisioterapia, el grupo 2, igual pero la inyección será pobre el plasma y el grupo 3 solamente será intervenido con un tratamiento de fisioterapia. Tras completar los programas de rehabilitación, se les realiza un test isocinético con el fin de conocer si existe un déficit de resistencia isocinética. Los resultados obtenidos fueron que, sigue existiendo un déficit de resistencia isocinética en dicha musculatura tras su rehabilitación. La posible asociación entre el déficit de fuerza isocinética y el aumento de riesgo de nuevas lesiones sigue siendo desconocido.

La investigación de Askling CM. et al (2013), compara la efectividad de dos diferentes protocolos de rehabilitación después de una lesión aguda de isquiotibiales en jugadores de fútbol de élite suecos, evaluando el tiempo necesario de retorno con condiciones óptimas al entrenamiento y a la selección de partidos. Para ello, 75 jugadores, los cuales fueron divididos aleatorizadamente en dos grupos se sometieron al Protocolo L y al Protocolo C. El protocolo L consiste en una conjunto de ejercicios de contracción excéntrica de isquiotibiales y, el protocolo C en un conjunto de ejercicios convencionales. Anteriormente, se les realizó cuatro diferentes pruebas para conocer el tipo de lesión; mediante una historia clínica se les preguntó el mecanismo lesional y los síntomas presentes, se les realizó una evaluación manual muscular de fuerza y flexibilidad, un test para valorar la flexibilidad y se les identificó el tipo de lesión mediante una imagen de resonancia magnética. Tras ello, realizaron los tres ejercicios por los que está comprendido cada protocolo y se obtuvo que el protocolo L es más efectivo para disminuir la vuelta al entrenamiento y a los partidos de la mejor forma física posible frente al protocolo C. Además, hubo mayor número de jugadores con recidivas en el protocolo C que en el L, por lo que, en definitiva, el protocolo basado en ejercicios de alargamiento y contracciones excéntricas de la musculatura isquiotibial es mejor que un programa de rehabilitación convencional.

DISCUSIÓN

La evidencia experimental resultante del tratamiento fisioterápico para lesiones de grado I y II en isquiotibiales, se limita a 5 artículos. Las búsquedas iniciales revelaron muy pocos artículos con una atención no quirúrgica para dichas lesiones, o artículos que solamente trataran de lesiones de isquiotibiales y no junto con otras. Aun así, se aseguró que todos los datos disponibles en dichos artículos se incluyesen en esta revisión.

A pesar, de que la mayoría de los estudios23-27, no hablan únicamente sobre intervenciones de fisioterapia o programas de rehabilitación para lesiones relacionadas con la musculatura isquiotibial y, la acotada información disponible sobre el manejo conservador en individuos con este tipo de lesiones, los ECAs incluidos en la revisión muestran mejoras estadísticamente significativas, con un programa de rehabilitación, basado en el trabajo de fuerza y de flexibilidad en la musculatura, tanto de flexión como de extensión de rodilla, es decir, de los cuádriceps e isquiotibiales18-22.

Otras intervenciones aplicadas, fueron enfocadas a valorar y tratar el dolor, valorar la elasticidad muscular, trabajar la movilidad, todo ello realizando un calentamiento progresivo y adecuado como, un conjunto de estiramientos al finalizar.

Finalmente, las investigaciones escogidas, comparan varios abordajes conservadores de fisioterapia, con el objetivo de disminuir las recidivas, los síntomas relacionados con la lesión, y permitir el regreso a los entrenamientos, y por tanto, la vuelta a las competiciones18-22.

Tres de los estudios escogidos18,19,21, hablan de un programa de rehabilitación de fisioterapia basado en, ejercicios para aumentar el rango de movimiento, ejercicios para fortalecer de manera progresiva la musculatura que realiza flexión y extensión de rodilla, ejercicios de agilidad y propiocepción y, ejercicios para el entrenamiento de la musculatura del CORE. Junto con esto, la aplicación de una inyección rica o pobre en plasma dependiendo el grupo.

Todos los grupos tuvieron mejoría frente a la lesión, pero en los tres estudios18,19,21 llegan a la conclusión, de que hay una mejora significativa sobre los otros, del grupo que se le aplicó únicamente el tratamiento de fisioterapia. Si bien, se aplicó una única dosis de plasma, por lo que es muy difícil obtener resultados positivos, siendo necesario la aplicación de un mayor número de dosis, para poder hacer una valoración más amplia de los resultados18,19,21.

Por otro lado, uno de los estudios20 compara entre un grupo de individuos lesionados y, otro de no lesionados, si el uso de un cinturón de compresión pélvica, junto con el uso de un dinamómetro isocinético, mejora la fuerza excéntrica en la musculatura isquiotibial. Definitivamente, se observó que no hubo diferencia en la mejora de la fuerza excéntrica en ninguno de los dos grupos. Si se observó mejoras en el miembro no lesionado, siendo esto lógico, ya que, la musculatura sana responde mejor y de manera más rápida a un trabajo de fuerza. En resumen, el resultado no demuestra que haya una mejora significativa, por lo que el uso del cinturón de compresión pélvica, no tiene beneficios frente a una rehabilitación de la musculatura isquiotibial con una lesión de grado I y II20.

En el último estudio22, se compara el uso de dos protocolos de rehabilitación de fisioterapia, donde se ha observado de nuevo que el uso de una tratamiento conservador, basado en un conjunto de ejercicios de contracción excéntrica de la musculatura, tanto de flexión como de extensión de rodilla, sigue siendo el tratamiento óptimo para una mejora progresiva y adecuada de esta lesión. Igualmente, es el tratamiento con el que más se logra reducir el número de recidivas y, con lo que ello, el regreso al entrenamiento y a la competición. De esta manera, queda claro, que el mejor tratamiento conservador existente y, que mayor eficacia tiene frente a una lesión de isquiotibiales de grado I y II, es el programa de rehabilitación basado en un conjunto de ejercicios de contracción excéntrica de la musculatura adyacente de la rodilla 22. Con esto, no significa que no haya otro mejor, pero debido a la escasa evidencia en humanos, es necesario una mayor investigación para confirmar su efectividad, como reconocen en los propios estudios tratados20,21.

Las limitaciones presentes son, la escasa información encontrada debido a que la mayoría de los artículos hablan sobre tratamientos quirúrgicos, lesiones de grado III, avulsiones de los músculos isquiotibiales y tendinopatías de isquiotibiales23,24,25. Por otro lado, se encuentran estudios o investigaciones basadas en una población no lesionada o asintomática, con el objetivo de realizar un programa de prevención y, no de rehabilitación26,27. Y por último, investigaciones, hablan de un programa de rehabilitación para varias lesiones conjuntas y no solamente de la musculatura isquiotibial, como por ejemplo, lesiones de ligamento cruzado anterior o dolor lumbar28.

Para finalizar, como mejoras a los tratamientos ya estudiados o futuras investigaciones, se llega a la conclusión que son necesarios nuevos programas de rehabilitación, teniendo en cuenta y manteniendo el manejo conservador. Estas, se podrían basar en la aplicación de un mayor número de inyecciones de plasma rico en plaquetas, ya que hay una escasa aplicación e investigación sobre ello, lo que pudiera dar resultados interesantes18,19.

Por otro lado, seguir estudiando la terapia con láser de bajo nivel, porque uno de los estudios encontrados, tuvo resultados óptimos en animales, pero no en humanos28. Igualmente, estudiar programas de rehabilitación ya realizados en sujetos asintomáticos, como es el caso de la Técnica Bowen, la cual consiste en un programa de ejercicios pliométricos, o la técnica Pilates dónde se consiguen resultados positivos, pero necesitan ser estudiadas en individuos con dicha lesión29.

En definitiva, a través de una correcta evaluación física y comprensión del mecanismo de lesión, un especialista en rehabilitación puede determinar el tratamiento más apropiado e individualizado, consiguiendo de esta manera los objetivos propuestos anteriormente. Para ello, una adecuada rehabilitación debe abordar los déficits musculares, el fortalecimiento excéntrico, la estabilidad lumbopélvica y el control neuromuscular, dado que han demostrado un exitoso regreso al deporte con un menor riesgo de recidivas30.

 

CONCLUSIONES

  • Existe escasa evidencia sobre la efectividad del abordaje fisioterapéutico sin intervención quirúrgica, en individuos con lesión de grado I y II en isquiotibiales.
  • La intervención de fisioterapia, que incluye fortalecimiento de la musculatura encargada de realizar flexión y extensión de rodilla, flexibilización de ésta misma y educación terapéutica, es la más efectiva en pacientes con lesión de grado I y II en isquiotibiales.
  • El programa de rehabilitación descrito en el punto anterior, es también, la intervención no invasiva que mayor eficacia tiene frente a, disminuir el número de recidivas en sujetos con dicha lesión y, en disminuir el tiempo de vuelta al entrenamiento.
  • La dosis de tratamiento o tiempo de rehabilitación más efectiva son entre 3 y 4 días a la semana durante un mínimo de 6 meses.
  • La intervención fisioterapéutica no tiene riesgos o efectos adversos en el tratamiento de lesiones de grado I y II en isquiotibiales.
  • Es necesario realizar nuevas investigaciones para demostrar la eficacia de los tratamientos ya existentes u otros nuevos, con el fin de determinar un programa rehabilitador eficaz.

 

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  19. Jacobsen P, Witvrouw E, Muxart P, Tol JL, Whiteley R. A combination of initial and follow-up physiotherapist examination predicts physician-determined time to return to play after hamstring injury, with no added value of MRI. Br J Sports Med. 2016; 50(7):431–9.
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ANEXOS

Anexos 1A: La escala utilizada para la valoración fue, la escala PEDRO.

Jacobsen P et al.

201618

Hamilton B. et al.

201519

Arumugam A et al.

201420

Tol Jl et al.

201421

Askling Cm. et al. 2013 22
Criterios Elección Específicos 1 1 1 1 1
Sujetos Al Azar 1 1 1 1 1
Asignación Oculta 1 1 1 0 0
Grupos Similares 0 1 0 1 1
Sujetos Cegados 1 1 0 1 0
Terapeutas Cegados 1 1 0 1 0
Evaluadores Cegados 1 1 0 1 0
Resultados De 85% Sujetos 1 0 1 1 1
Resultados De Sujetos Con Tratamiento O Grupo Control 1 1 1 1 1
Comparaciones Estadísticas 1 1 1 1 1
Medidas Puntuales Y Variabilidad Resultado Clave 1 1 1 1 1
TOTAL 10 10 7 10 7

 

Anexo 1B: ESCALA PEDro.

 

Anexo 2: Estrategia de búsqueda.

BASE DE DATOS ESTRATEGIAS DE BÚSQUEDA
PUBMED (REHABILITATION[Title/Abstract] OR TREATMENT[Title/Abstract] OR PHYSICAL THERAPY[Title/Abstract]) AND (HASMTRING INJURY[Title/Abstract])
SCOPUS TITLE-ABS-KEY ( hamstring  AND injury )  AND  TITLE-ABS-KEY ( rehabilitation  OR  treatment  OR  physical  AND therapy )  AND  ( LIMIT-TO ( PUBYEAR ,  2020 )  OR  LIMIT-TO ( PUBYEAR ,  2019 )  OR  LIMIT-TO ( PUBYEAR ,  2018 )  OR  LIMIT-TO ( PUBYEAR ,  2017 )  OR  LIMIT-TO ( PUBYEAR ,  2016 )  OR  LIMIT-TO ( PUBYEAR ,  2015 )  OR  LIMIT-TO ( PUBYEAR ,  2014 )  OR  LIMIT-TO ( PUBYEAR ,  2013 )  OR  LIMIT-TO ( PUBYEAR ,  2012 )  OR  LIMIT-TO ( PUBYEAR ,  2011 )  OR  LIMIT-TO ( PUBYEAR ,  2010 ) )  AND  ( LIMIT-TO ( LANGUAGE ,  «English» ) )  AND  ( LIMIT-TO ( EXACTKEYWORD ,  «Randomised Controlled Trial/RCT» )  OR  LIMIT-TO ( EXACTKEYWORD ,  «Randomized Controlled Trial» ) )
PEDro HAMSTRING INJURY AND (REHABILITATION OR TREATMENT)
SCIENCE DIRECT (REHABILITATION OR TREATMENT OR PHYSICAL THERAPY) AND (HAMSTRING INJURY) (RANDOMIZED CONTROLLED TRIAL)
Tabla 1: Tabla de estrategias de búsqueda

 

Anexo 3: Diagrama de flujo de la selección de estudios.

 

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