Abordaje terapéutico de las perlas de leche durante la lactancia materna

1 abril 2024

 

AUTORES

  1. María del Carmen Caballero Rodríguez. Matrona en el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Clínico Lozano Blesa de Zaragoza.
  2. Andrea Fernández Sancho. Matrona en el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet.
  3. Mónica Gregorio Jordán. Graduada en Enfermería y Especialista en Enfermería Obstétrico-Ginecológica. Matrona en el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet.
  4. Claudia Salete García. Graduada en Enfermería y Especialista en Enfermería Obstétrico-Ginecológica. Matrona en el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet.
  5. Marina Becas Azagra. Graduada en Enfermería y Especialista en Enfermería Obstétrico-Ginecológica. Matrona en el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet. 
  6. Inés Blasco Lázaro. Graduada en Enfermería y Especialista en Enfermería Obstétrico-Ginecológica. Matrona en el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Clínico Lozano Blesa de Zaragoza.

 

RESUMEN

En los países desarrollados, la lactancia materna ha resurgido como una opción de alimentación debido a sus beneficios a corto y largo plazo para la madre y el bebé. A pesar de las virtudes reconocidas universalmente de la lactancia materna, persisten obstáculos y desconocimientos sobre su práctica. Pueden surgir complicaciones como las ampollas de leche, que pueden causar dolor y, en casos severos, interrumpir la lactancia prematuramente. Este estudio busca ampliar el conocimiento sobre esta afección común durante la lactancia materna.

Para este artículo, se llevó a cabo una revisión bibliográfica de la literatura en inglés y español desde 2001 utilizando diversas bases de datos electrónicas y buscadores especializados.

Las ampollas de leche durante la lactancia materna son formaciones dolorosas e inflamadas en el pezón, causadas por un crecimiento excesivo de tejido epitelial o acumulación de sustancias grasas, con diferentes tipos y causas, como obstrucciones en los conductos lácteos. Su abordaje requiere una evaluación minuciosa, apoyo a la lactancia, cambios en la técnica de amamantamiento y posiblemente tratamiento farmacológico. La prevención puede incluir una dieta materna equilibrada y evitar grasas saturadas. Se ha observado que las compresas frías pueden ser beneficiosas para reducir la inflamación, y el uso de aceites seguros para el bebé puede ayudar a regenerar el tejido.

A pesar de la falta de evidencia científica exhaustiva sobre la incidencia y el manejo de las ampollas de leche, es esencial abordar este problema para garantizar que las mujeres que amamantan reciban el apoyo y la atención necesarios.

PALABRAS CLAVE

Perlas de leche, Ampollas de leche, Lactancia Materna

ABSTRACT

In developed countries, breastfeeding has reemerged as a feeding option due to its short and long-term benefits for both mother and baby. Despite the universally recognized virtues of breastfeeding, obstacles and misconceptions about its practice persist. Complications such as milk blisters may arise, causing pain and, in severe cases, prematurely discontinuing breastfeeding. This study aims to enhance understanding of this common condition during breastfeeding.

For this article, a bibliographic review of literature in English and Spanish from 2001 was conducted using various electronic databases and specialized search engines.

Milk blisters during breastfeeding are painful, inflamed formations on the nipple, caused by excessive growth of epithelial tissue or accumulation of fatty substances, with different types and causes, such as obstructions in lactiferous ducts. Addressing them requires thorough evaluation, breastfeeding support, changes in breastfeeding technique, and possibly pharmacological treatment. Prevention may include a balanced maternal diet and avoiding saturated fats. Cold compresses have been observed to be beneficial for reducing inflammation, and the use of baby-safe oils may help regenerate tissue.

Despite the lack of exhaustive scientific evidence on the incidence and management of milk blisters, it is essential to address this issue to ensure that breastfeeding women receive the necessary support and attention.

KEY WORDS

Milk blebs, milk blister, breastfeeding.

INTRODUCCIÓN

En los últimos años, la Lactancia Materna vuelve a resurgir, suscitando de nuevo interés entre la población de los países desarrollados como consecuencia de los beneficios que este tipo de alimentación proporciona al binomio madre-hijo a corto y largo plazo1.

La lactancia materna posee innumerables virtudes reconocidas de manera universal, y es innegable que la mujer está fisiológicamente preparada para amamantar. En numerosas organizaciones internacionales de salud de todo el mundo, se han desarrollado políticas destinadas a promover eficazmente esta práctica. Sin embargo, persisten diversos obstáculos que dificultan su adopción exitosa. Además, se observan desconocimientos o actitudes incorrectas con respecto a la lactancia materna1.

La Academia Estadounidense de Pediatría aconseja una lactancia materna exclusiva durante al menos seis meses para alcanzar los beneficios óptimos. Es esencial que los profesionales de la salud fomenten la lactancia materna, a menos que esté contraindicada2.

Durante el período de lactancia, puede surgir una complicación conocida como ampolla de leche, caracterizada por la formación de una mancha blanca, una lesión en el pezón o la obstrucción del poro mamario. El dolor asociado con las ampollas de leche puede ser severo, lo que podría resultar en el cese prematuro de la lactancia, privando así al recién nacido de los beneficios nutricionales y de salud asociados con la leche materna3.

Actualmente, la literatura científica sobre la incidencia de las ampollas de leche y las estrategias de intervención asociadas es limitada. Por lo tanto, es esencial que los enfoques de prevención e intervención se centran en brindar un apoyo integral a las mujeres durante su experiencia con la lactancia, al tiempo que se abordan de manera efectiva los síntomas clínicos asociados con esta condición.

Por ello, el objetivo general del presente trabajo fue ampliar conocimientos sobre esta afección común durante la lactancia materna.

OBJETIVO

Describir la afección de la mama conocida como ampolla o perla de leche, su prevención y diagnóstico durante la lactancia materna, así como, revisar las últimas actualizaciones de sus posibles tratamientos.

METODOLOGÍA

Para la elaboración del presente artículo se realizó una revisión bibliográfica sobre la afección en los pezones conocida como ampolla de leche durante la lactancia materna, limitando la búsqueda a información escrita en inglés y español desde el año 2001 hasta la actualidad.

La búsqueda se realizó de manera electrónica en diferentes bases de datos: Pubmed, Medline, SciELO, Cochrane Library, así como buscadores especializados como Google académico.

La población sobre la que se hace referencia es a mujeres puérperas, en fase de amamantamiento a su Recién Nacido.

RESULTADOS

Una ampolla de leche es una formación fibrinosa, dolorosa, inflamada, parecida a una ampolla, que puede emerger y hacer erupción en el pezón de una mujer lactante cuando hay un crecimiento excesivo de tejido epitelial o acumulación de sustancias grasas a nivel epitelial debido principalmente a una respuesta inflamatoria por traumatismo del pezón4.

Hay diferentes tipos de ampollas de leche siendo de color seroso o blanco, serosanguinolentas, con costras y/o con cicatrices dependiendo de la ocurrencia de eventos y de la inflamación de los conductos galactóforos. Pueden desarrollarse en un pezón, bilateralmente en ambos pezones y/o como grupos en uno o ambos pezones5.

La causa más común de formaciones de perlas blancas en el pezón, se relaciona con los conductos galactóforos bloqueados, que pueden presentarse con hiperlactación, por encima de las infecciones bacterianas o fúngicas6. Esta obstrucción se debe a un drenaje deficiente de la leche, mastitis, ropa ajustada que ejerce presión sobre los senos, un periodo prolongado de colocación de la correa del portabebés en el seno, tomas poco frecuentes del bebé y presión al dormir7. Si el proceso de inflamación se extiende más hacia el tejido mamario, puede producirse una mastitis inflamatoria o infecciosa 6.

Para el diagnóstico de esta condición, es fundamental realizar una evaluación exhaustiva de la historia clínica de la mujer. Esta evaluación debe incluir una investigación detallada sobre la presencia de ampollas u otros síntomas mamarios durante la lactancia materna. Se prestará especial atención a la aparición de dolor en el pezón y a cualquier cambio observable durante y después de la alimentación, así como a posibles modificaciones en los patrones de alimentación y preocupaciones relacionadas con la producción de leche. La existencia de una congestión mamaria excesiva y un aumento en la producción de leche podrían ser la causante de la reacción inflamatoria subyacente de las. Y por otro lado, la disminución en la producción de leche en la mama afectada puede ser consecuencia del dolor crónico asociado con esta condición, lo que resulta en un vaciado insuficiente de la mama y una reducción en la producción láctea8.

Los profesionales sanitarios especializados en lactancia materna, como son las matronas, serán los capacitados en evaluación y atención de la lactancia. Para realizar una correcta evaluación e intervención, es necesario llevar a cabo una exploración del pezón, con una iluminación adecuada, salvaguardando siempre la privacidad de la mujer, y, si es necesario, con la asistencia visual aumentada para garantizar una evaluación precisa y completa, con el fin de prevenir la persistencia de las ampollas de leche5.

Será importante determinar si el agarre del bebé es correcto, ya que el dolor en el pezón está relacionado con un agarre deficiente. El pezón en forma de barra de labios tras la alimentación puede indicar un agarre superficial quedando un pezón aplanado o un traumatismo en la superficie del pezón; sin embargo, se ha visto que, si la formación de ampollas es multifocal, es poco probable que la afección esté relacionada con un traumatismo en el pezón5.

El tratamiento de las ampollas del pezón presenta un desafío particular porque los cambios en el tejido pueden no ser visibles en el examen. El tratamiento inicial incluye estrategias para apoyar el proceso fisiológico de la lactancia y como complementarias sería reducir la inflamación en el conducto y el tejido mamario circundante y fomentar el movimiento de la leche materna8.

Hay estudios que comparten la idea de hacer uso de las compresas de agua caliente para ablandar la ampolla y si se ofrece enseguida el pecho al bebé, puede desobstruirse de manera espontánea. En un ensayo aleatorio de 65 primíparas lactantes que presentaron dolor en el pezón, se encontró que el agua y las compresas de bolsitas de té fueron igualmente efectivas para aliviar el dolor en los pezones. Las compresas de agua tibia tienen la ventaja de ser cómodas, económicas y no farmacológicas9. Sin embargo, estudios más recientes avalan el uso de compresas frías en los conductos bloqueados ya que puede brindar más beneficios para disminuir la inflamación del tejido mamario circundante y desobstruirlos. Se ha visto relación de los conductos bloqueados con mastitis causada por romper estas ampollas del pezón permitiendo que se produzca una invasión bacteriana al intentar pincharlas con una aguja; por lo tanto, no se debe considerar como tratamiento primario10. Se puede aplicar al pezón un aceite ligero que sea seguro para el consumo infantil (aguacate, coco o aceite de oliva) para estimular el ablandamiento de la ampolla y el crecimiento del tejido suprayacente6,10.

Puede ser necesario un tratamiento farmacológico si la ampolla persiste o empeora. Si se presentan síntomas de mastitis, se deben iniciar de inmediato antibióticos apropiados para la lactancia5.

Por otro lado, otra manera de tratar las ampollas, sería mediante su prevención, ya que se ha visto que la nutrición afecta la composición de la leche materna; por lo tanto, el consumo de grandes cantidades de grasas saturadas puede ser un factor de riesgo para una mayor incidencia de obstrucción de los conductos lácteos. Se ha demostrado que las dietas maternas que consisten en grandes cantidades de carne se asocian con mayores puntuaciones del índice inflamatorio, específicamente proteína C reactiva. En su lugar se recomiendan otras fuentes de grasas de calidad incluyen huevos enteros, pescado graso, nueces, semillas de chía y aceite de oliva virgen extra6.

 

CONCLUSIONES

En conclusión, las ampollas de leche representan una complicación potencial durante la lactancia materna que puede causar dolor significativo en el pezón y, en algunos casos, conducir al cese prematuro de la lactancia. Aunque la literatura científica sobre este tema es limitada, es crucial abordar esta preocupación. Las estrategias de prevención pueden incluir la educación temprana sobre la lactancia materna adecuada, el fomento de una buena técnica de agarre del bebé.

En términos de intervención, es fundamental proporcionar a las madres recursos y orientación sobre cómo tratar las ampollas de leche de manera efectiva. Esto puede incluir el uso de compresas frías para reducir la inflamación y la recomendación de técnicas de agarre alternativas para reducir la presión sobre los pezones afectados.

Los profesionales de la salud deben estar capacitados para brindar asesoramiento, así como para ofrecer recursos adicionales, como grupos de apoyo a la lactancia materna, para ayudar a las madres a continuar con éxito la lactancia materna. Al abordar este problema de manera integral, podemos mejorar la experiencia de la lactancia materna y promover la salud y el bienestar tanto de las madres como de sus bebés.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Bautista-Hualpa Y, Díaz-Rivadeneira I. Conocimientos y prácticas de lactancia materna en madres adolescentes que asisten al Centro de Salud de Bagua. Rev Enferm Herediana. 2017;14-21.
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  3. Redondo Collado D, Fraile García P, Segura Del Arco R, Villena Coronado G, Rodríguez Puente Z, Boix García-Atance L. Abordaje de las dificultades más frecuentes en lactancia materna. Barcelona: Esmon Publicidad S.A. [para FAME]; 2016.
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  6. Leung SS. Breast pain in lactating mothers. Hong Kong Med J. 2016;22(4):341–346. doi:10.12809/hkmj154762
  7. Amir LH, Academy of Breastfeeding Medicine Protocol Committee. ABM clinical protocol #4: Mastitis. Breastfeed Med. 2014;9(5):239–243. doi:10.1089/bfm.2014.9984
  8. Campbell SH. Recurrent plugged ducts. J Hum Lact. 2006;22(3):340–343. doi:10.1177/0890334406290362
  9. Tait P. Nipple pain in breastfeeding women: causes, treatment, and prevention strategies. J Midwifery Womens Health. 2000;45(3):212-215. doi:10.1016/s1526-9523(00)00011-8
  10. Kinlay J, O’Connell D, Kinlay S. Risk factors for mastitis in breastfeeding women: Results of a prospective cohort study. Aust N Z J Public Health. 2001; 25:115–120. doi:10.1111/j.1753-6405. 2001.tb01831.

 

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