Abordaje terapéutico y fisiopatología del síndrome genitourinario en climaterio enfocado en la sequedad vaginal.

3 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. Ana Peligero Mindán. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  2. Ingrid Trallero Marco. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  3. Sara Vidaller Guillen. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  4. Natalia Garzo González. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  5. Irene Sánchez Subias. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
  6. Belén Buetas Buera, enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.

RESUMEN

La sequedad vaginal característica de la menopausia estamos tratando un síntoma que se encuentra incluido en el concepto de síndrome genitourinario (SGM), el cual se encuentra presente en el 90% de las mujeres que atraviesan esta etapa, afectando significativamente a su calidad de vida y sexualidad. Los estrógenos tienen la función de estimular la renovación del epitelio, facilitan la producción de flujo vaginal el cual aporta hidratación y actúan sobre las fibras de colágeno y elásticas musculares. Por todo ello, cuando en esta etapa los estrógenos disminuyen es normal que la vagina se vuelva más delgada, rígida y seca, produciendo esa irritación y picor tan molestos. Además, el pH vaginal cambia, siendo más propensas a las infecciones vaginales. En este artículo exponemos las diferentes formas terapéuticas de abordaje.

Conclusión: Abordar eficazmente la sequedad vaginal es clave para la calidad de vida femenina, requiriendo un cambio de paradigma que priorice las necesidades éticas y holísticas de la mujer frente a los intereses económicos.

PALABRAS CLAVE

Menopausia, sequedad vaginal, calidad de vida.

ABSTRACT

Vaginal dryness is a characteristic symptom of menopause included within the concept of Genitourinary Syndrome of Menopause (GSM), which is present in up to 90% of women going through this stage, significantly affecting their quality of life and sexuality. Estrogens stimulate epithelial renewal, facilitate the production of vaginal discharge that provides hydration, and act on collagen and elastic muscle fibers. Consequently, when estrogen levels decrease during this stage, it is expected for the vagina to become thinner, more rigid, and dry, causing highly uncomfortable irritation and itching. Furthermore, vaginal pH changes, making women more prone to vaginal infections. This article presents the different therapeutic approaches available.

Conclusion: Effectively addressing vaginal dryness is key to women’s quality of life, requiring a paradigm shift that prioritizes women’s ethical and holistic needs over economic interests.

KEY WORDS

Menopause, vaginal dryness, quality of life.

DESARROLLO DEL TEMA

Cuando hablamos de sequedad vaginal característica de la menopausia estamos tratando un síntoma que se encuentra incluido en el concepto de síndrome genitourinario (SGM), el cual se encuentra presente en el 90% de las mujeres que atraviesan esta etapa, afectando significativamente a su calidad de vida y sexualidad.

Anteriormente denominado como atrofia vulvovaginal o vaginitis atrófica, en el SGM incluimos tanto síntomas vaginales como vulvares incluyendo: sequedad vaginal, dispareunia, irritación vaginal, hipersensibilidad vaginal y urinarios; destacando la poliuria, la urgencia urinaria y las incontinencias. En relación a la sequedad vaginal, en una encuesta realizada a 1.750 mujeres en España, se observó que más de la mitad de las mujeres con menopausia (51,7%) reportaron experimentar sequedad vulvar o vaginal. En particular, el estudio REVIVE realizado en mujeres postmenopáusicas españolas encontró que el 81% de las mujeres posmenopáusicas reportaban sequedad vaginal como síntoma principal1.

Como la mayoría de los síntomas de esta etapa, estos síntomas se deben a la disminución de los esteroides sexuales, los cuales tienen múltiples receptores en tejidos como vagina, vulva, uretra y vejiga. Centrándonos en la zona vaginal, los estrógenos tienen dos tipos de receptores RE alfa y RE beta cumpliendo con un papel fundamental en la estructura, función y equilibrio de la mucosa vaginal. Son responsables de la renovación epitelial vaginal y de su capa muscular, además favorecen la producción de líquido trasudado. Son los estimulantes de la producción de colágeno, elastina y ácido hialurónico, aportando a la vagina grosor, flexibilidad, hidratación y resistencia.

A su vez también mantienen el pH vaginal ácido entre unos niveles de entre 3,8 y 4,5 actuando sobre la síntesis de glucógeno, lo cual favorece el crecimiento de lactobacilos beneficiosos y previene el sobrecrecimiento de microorganismos que no lo son. La pérdida de espesor, elasticidad e hidratación vaginal originan lo que determinamos como sequedad vaginal, síntoma que se caracteriza por abundante incomodidad diaria, ardor, picor y dispareunia.

Usualmente, la menopausia se expresa como una etapa de incomodidad, pues sus síntomas interfieren en el bienestar de manera notable en la vida diaria femenina. Existen diferentes escalas que suelen ser empleadas para valorar la afectación que dichos cambios fisiológicos generan en la calidad de vida en la etapa de climaterio; Menopause – Specific Quality of Life (MENQOL), Escala de Síntomas Menopáusicos (MSSS), Escala Cervantes (EC) o el Índice de Kupperman (IK) etc.2.

Existen múltiples factores de riesgo que juegan un papel esencial en una mejora o empeoramiento de la clínica y mejora del bienestar. La educación enfoca su esfuerzo en prevenir aquellos modificables predisponentes y en fomentar aquellos que aportan un efecto protector o reductor. Se confía en que tras la explicación lógica clínica adecuada, las participantes entiendan la fisiología y el porqué de la relación de los diversos factores de riesgo. La atención primaria es el nivel básico e inicial de atención, que garantiza la globalidad y continuidad de la atención a lo largo de toda la vida del paciente.

A pesar de la gran prevalencia de dicho síntoma, muchas mujeres desconocen las medidas para su abordaje, o su conocimiento es limitado o incorrecto. Es de destacar que a pesar de que siga sin existir un tratamiento cien por cien efectivo, existen muchas estrategias y cambios de conducta que pueden favorecer a la mejoría.

TRATAMIENTO:

Como en el resto de sintomatología del climaterio y a lo largo de toda la etapa vital, llevar unos hábitos de vida saludables marcan la diferencia. Una dieta saludable y equilibrada, actividad física frecuente, reducir los hábitos tóxicos etc son factores que ayudan positivamente a la reducción de la intensidad de los síntomas.

Farmacología:

Si hablamos de un tratamiento farmacológico, nos referiríamos al uso de THM para aumentar la producción de estrógenos, ya explicados en la sesión anterior. Sin embargo, existe u otra forma de presentación de los estrógenos; forma local. Los más empleados son: estradiol, estriol y promestrieno. Destacan por un efecto rápido y una gran mejoría (10-12 semanas) pues restablecen rápidamente el tejido epitelial, aumentan la vascularización y elasticidad y fomentan la producción de secreciones. No obstante, estamos hablando de un tratamiento hormonal, con los riesgos que esto implica. Los encontramos en diferentes formas de aplicación; en crema vaginal, en óvulos vaginales, en forma de geles o liberados por un anillo vaginal. Su normal uso es de una aplicación diaria nocturna, al comienzo durante los primeros 15 días, alargándolo posteriormente de 2-3 veces por semana.

Los estrógenos locales se consideran un tratamiento eficaz y más seguro a largo plazo que la terapia hormonal menopáusica, por lo que no es necesaria la revisión ecográfica periódica. Sin embargo, si tienen contraindicaciones que limitan su uso, entre ellos; hipersensibilidad al principio activo, antecedentes de tumores hormono dependientes de endometrio, sangrado genital de causa desconocida, trastornos de la coagulación entre ellos.

Hidratantes y lubricantes:

La primera recomendación previa al recurso farmacológico incluye a los lubricantes e hidratantes vaginales. También, pueden usarse como coadyuvantes a otros tratamientos médicos.

Un hidratante vaginal es un producto enfocado en hidratar y aportar elasticidad a la vagina. Este se adhiere al revestimiento ayudando al pH y humedad, muchos de ellos contienen ácido hialurónico, la base de cualquier hidratación. La diferencia con un lubricante es que el hidratante se aplica de forma regular diaria o semanalmente (2-3 veces por semana) con finalidad de mejorar la hidratación a largo plazo. Su aplicación es local y se recomienda que sea nocturna.

Además de los hidratantes, encontramos los lubricantes, los cuales son un gran aliado en las relaciones sexuales, pues se adhieren al revestimiento vaginal imitando a las secreciones vaginales naturales, su acción es rápida, pero de poca duración. Se pueden aplicar tanto en vulva y vagina como en pene, dedos o juguetes sexuales etc.

Dentro de estos encontramos dos tipos: con base de agua, los más recomendados por su comodidad y mejor compatibilidad con la respuesta sexual y los en base aceite o silicona, los 43 cuales se desaconsejan por su menor semejanza a la lubricación natural (pH, osmolaridad, viscosidad etc). Se recomienda evitar aquellos que poseen perfumes ni químicos irritantes.

Prebióticos y probióticos:

Denominamos microbiota al ecosistema de microorganismos que en condiciones normales habitan en la vagina manteniéndola en un rango de pH adecuado.

El adelgazamiento vaginal se traduce en un menor aporte nutricional vaginal para dicha microbiota, esenciales para mantener el equilibrio y pH, por lo que otro de los efectos es la disminución del microbiota o su descompensación. En consecuencia, se produce un aumento del pH vaginal, intercambiando las bacterias vaginales por epiteliales e intestinales3.

En resumen, la concentración adecuada de microbiota es esencial para el equilibrio vaginal, lo que se traduce en el uso de prebióticos y probióticos como tratamiento coadyuvante frente a la sequedad vaginal y el bienestar sexual. El uso cotidiano de estos microorganismos ayuda a la restauración del microbiota, mantiene el pH correcto evitando el sobrecrecimiento de bacterias perjudiciales, favorecen la producción de flujo vaginal etc. Pueden aportarse de forma oral o con productos de aplicación tópica siendo especialmente útiles los que contienen la familia Lactobacillus; crispatus, rhamnosus, reuteri etc

Ejercicios de suelo pélvico:

Como un músculo más de nuestro cuerpo, un músculo que en la juventud era fuerte y elástico, pero que tras un esfuerzo grande como son los embarazos y partos, debe ser “entrenado” para que siga en forma. El aumento de ejercicio aumentará la circulación vaginal incrementando la lubricación, la elasticidad y sensibilidad. Esto nos ayudará en la ya nombrada sequedad vaginal, así como a otros síntomas como son la incontinencia de esfuerzo (al toser u orinar) o el riesgo de prolapso vaginal.

Procedimiento: El primer paso será vaciar la vejiga, y tras esto identificar el suelo pélvico, podemos hacerlo con diferentes técnicas;

  • Trata de identificar los músculos empleados cuando orinas y decides cortar el flujo; son esos músculos. NO se deben realizar estos ejercicios durante la micción, tan solo es una técnica de imaginación.
  • Si la situación te lo permite, puedes introducir un dedo en vagina y contraer los músculos, si notas una presión, lo estás haciendo bien. En su mayoría de veces al inicio 45 la tendencia es la de apretar el glúteo y los muslos, sin embargo, estos deben estar relajados si deseamos su efectividad.

Ejercicios de Kegel: son breves contracciones que podemos hacer en cualquier posición. Un consejo es hacerlos cada vez que nos lavemos los dientes, pues su frecuencia recomendada es unas 3 veces al día. Es tan fácil como contraer los músculos del suelo pélvico durante unos 5 segundos y relajándolos otros 5 segundos en repeticiones de unas 10 veces. De aquí podemos sacar múltiples variables:

  • Kegel rápido: muy útil para incontinencias. Consiste en hacer lo explicado anteriormente, pero de forma más rápida, contracción de 1 segundo y relajándolo el mismo tiempo.
  • Elevador: imaginando que nuestra vagina es un ascensor ayudaremos a su control y resistencia con una contracción más lenta y progresiva, siendo conscientes de que zonas estamos apretando en forma ascendente y con una relajación igualmente lenta.

Es importante hacerlos hábitos de nuestra rutina, sin embargo, no hay que obsesionarse, pues una sobreestimulación podría causar el efecto contrario al que deseamos. Al igual que en el gimnasio empleamos pesas para entrenar, también existe un dispositivo para ejercitar nuestro suelo pélvico; el cono vaginal. Consiste en un cono que se introduce de forma igual a un tampón convencional, y que porta un peso variable. El objetivo es su introducción en vagina y poder mantenerse en su lugar durante un tiempo. Con la práctica, podremos incluir conos más pesados4,5.

Si percibimos que las pérdidas urinarias son muy grandes o que queremos implementarlos de forma más consistente, existen gran variedad de profesionales incluyendo preparadores físicos cualificados o fisioterapeutas que crean planes de entrenamiento enfocados al suelo pélvico con diferentes métodos pues es un tema que en la actualidad ha adoptado bastante repercusión.

Laser de CO2:

El láser fraccionado de dióxido de carbono es una terapia empleada en cirugía estética pues estimula la producción de nuevas fibras de colágeno, escasas en tejidos maduros, aportando elasticidad. Se usaba especialmente en el cuello, la cara y el escote; sin embargo, en los últimos años, los estudios han declarado su seguridad para su empleo en el tejido vaginal.

El tratamiento se realiza en una consulta ginecológica; previamente se aplica un anestésico tópico vaginal para posterior introducción del espéculo láser que realizará disparos tan apenas indoloros intravaginales.

El láser emite un efecto térmico controlado vaporizando microzonas de la mucosa o generando «microlesiones” que activarán un proceso de regeneración celular en el que se producirá colágeno por parte de los fibroblastos, así como elastina o ácido hialurónico. Además, fomenta la vascularización de la zona ayudando a la creación de un tejido más grueso, elástico y resistente. El láser puede proyectarse tanto intravaginalmente como en la vulva.

Las sesiones son breves y prácticamente indoloras, se recomiendan unas 3 sesiones para su efectividad total, sin embargo, numerosas de las pacientes refieren mejoría notable en la primera sesión. No se han registrado complicaciones o contraindicaciones importantes, salvo una leve irritación post-terapia6

Otros consejos:

Bien hemos nombrado aspectos que se pueden hacer, pero también debemos nombrar errores que se deben evitar:

  • Uso de ropa interior muy ajustada y sintética de forma diaria; bien se pueden usar en momentos puntuales, pero para favorecer la salud vaginal, se recomienda el uso de fibras naturales y no irritantes como algodón. También para mayor ventilación se recomienda dormir sin ella puesta.
  • Evitar los jabones agresivos e incorporar aquellos especificados como íntimos o suaves.

CONCLUSIÓN

El tratamiento de la sequedad vaginal justifica su importancia en la mejora de la calidad de vida y sexual de las mujeres. Su gran incomodidad ha desencadenado una gran investigación sobre múltiples terapias para su abordaje que día tras día, aumentan en calidad y número. Sin embargo, aún falta mucho recorrido en la investigación, así como un cambio de la industria farmacéutica para evitar abordar este tema desde un lado tan económico y no desde un lado más ético/holístico.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Menopause: Diagnosis and treatment. Mayo Clinic[Internet]; 2024 [citado el 7 de abril de Disponible en: https://www.mayoclinic.org/diseases conditions/menopause/diagnosis-treatment/drc-20353401
  2. National Center for Complementary and Integrative Health. Acupuncture, as Practiced in Clinical Settings, May Significantly Improve Menopause-related Symptoms [Internet]. Bethesda (MD): NCCIH; Marzo 2016 [citado el 7 de abril de 2025]. Disponible en: https://www.nccih.nih.gov/research/research-results/acupuncture-as practiced-in-clinical-settings-may-significantly-improve-menopauserelated symptoms
  3. Asociación Española para el Estudio de la Menopausia. Salud Sexual [Internet]. Madrid: AEEM [citado el 7 de abril de 2025]. Disponible en: https://aeem.es/salud sexual-3-2-2/
  4. National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. Kegel Exercises . Bethesda (MD): NIDDK [Internet]. 2021 [citado el 7 de abril de 2025]. Disponible en: https://www.niddk.nih.gov/health-information/urologic-diseases/kegel-exercises
  5. Ejercicios de entrenamiento de los músculos del piso pélvico. Biblioteca Nacional de Medicina [Internet]. 2024 [citado el 7 de abril de 2025]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003975.htm
  6. González Gea L, Zapico Goñi Á, Vicandi Plaza F, Yebra Montero C. Tratamiento de la atrofia vulvo-vaginal con láser fraccionado de CO₂. Medicina Estética. 2018;57(4):26-33. Disponible en: https://doi.org/10.48158/MedicinaEstetica.057.03

 

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