Activos de salud disponibles en atención primaria

24 junio 2026

 

AUTORES

  1. Raquel Peiré Castillo. Médico Especialista en Medicina de Familia y Comunitaria CS Calatayud Urbano. Zaragoza, España.
  2. Natalia Campos de Teba. Médico de Familia y Comunitaria del Centro de Salud de Villarroya de la Sierra. Zaragoza, España.
  3. Cyntia Villalba González. Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. C.S. María de Huerva. Zaragoza, España.
  4. Raúl Valiente Jaraba. Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. Centro de Salud Hospitalario de Suomussalmi. Finlandia.
  5. Vanesa González Muñoz. Enfermera. Centro de Salud Hospitalario de Suomussalmi. Finlandia.
  6. Sonia Sanz Sebastián. Médico Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. C. S. Tamarite de Litera. Huesca, España.

 

RESUMEN

La promoción de la salud ha evolucionado hacia modelos centrados no solo en la enfermedad, sino también en los recursos y capacidades que favorecen el bienestar individual y comunitario. Dentro de este enfoque, los activos de salud representan factores, recursos o elementos presentes en las personas y comunidades que contribuyen a mejorar la salud y calidad de vida.

La atención primaria desempeña un papel fundamental en la identificación y potenciación de activos de salud debido a su cercanía con la población y conocimiento del entorno comunitario. Los profesionales sanitarios pueden favorecer intervenciones orientadas a fortalecer redes sociales, hábitos saludables y participación comunitaria.

El objetivo de este trabajo monográfico es analizar los principales activos de salud disponibles en atención primaria y su importancia dentro de las estrategias de promoción y prevención sanitaria.

Se realizó una revisión bibliográfica sobre promoción de la salud, medicina comunitaria y activos de salud en atención primaria. Los resultados muestran que el apoyo social, las asociaciones comunitarias, la actividad física y la educación sanitaria constituyen recursos relevantes para mejorar el bienestar físico y emocional.

Finalmente, se concluye que la identificación y utilización de activos de salud desde la atención primaria favorecen una atención más integral, participativa y centrada en capacidades de la comunidad.

PALABRAS CLAVE

Activos de salud, atención primaria, promoción de la salud, comunidad, medicina de familia.

ABSTRACT

Health promotion has evolved toward models focused not only on disease but also on the resources and capacities that improve individual and community well-being. Within this approach, health assets represent factors, resources, or elements present in individuals and communities that contribute to improving health and quality of life.

Primary care plays a fundamental role in identifying and strengthening health assets due to its close relationship with the population and knowledge of the community environment. Healthcare professionals can promote interventions aimed at strengthening social networks, healthy habits, and community participation.

The aim of this monographic work is to analyze the main health assets available in primary care and their importance within health promotion and prevention strategies.

A bibliographic review on health promotion, community medicine, and health assets in primary care was conducted. The findings show that social support, community associations, physical activity, and health education are relevant resources for improving physical and emotional well-being.

Finally, it is concluded that identifying and using health assets in primary care promotes more comprehensive, participatory, and community-centered healthcare.

KEY WORDS

Health assets, primary care, health promotion, community, family medicine.

 

DESARROLLO DEL TEMA

Concepto de activos de salud:

Los activos de salud se definen como cualquier factor o recurso que incrementa la capacidad de las personas y comunidades para mantener salud y bienestar2.

Este enfoque se basa en el modelo salutogénico, orientado a identificar elementos que favorecen salud en lugar de centrarse exclusivamente en enfermedad.

Los activos pueden clasificarse en individuales, familiares, sociales y comunitarios.

Entre los activos individuales destacan autoestima, resiliencia, habilidades personales y estilos de vida saludables.

Los activos comunitarios incluyen asociaciones vecinales, espacios públicos, recursos educativos y redes de apoyo social.

La identificación de estos recursos permite desarrollar estrategias preventivas más participativas y adaptadas a las necesidades reales de la población.

 

Atención primaria y salud comunitaria:

La atención primaria desempeña un papel esencial dentro de la promoción de activos de salud.

La cercanía con la población facilita conocimiento del entorno social y comunitario donde viven los pacientes3.

Los profesionales de medicina de familia y enfermería comunitaria pueden identificar recursos locales útiles para mejorar el bienestar físico y emocional.

Asimismo, la continuidad asistencial favorece el desarrollo de intervenciones preventivas sostenidas en el tiempo.

La orientación comunitaria constituye uno de los principios fundamentales de la atención primaria moderna.

Las actividades grupales, talleres educativos y programas de promoción de hábitos saludables forman parte importante de este enfoque.

 

Redes de apoyo social:

El apoyo social constituye uno de los activos de salud más relevantes.

Las relaciones familiares, amistades y vínculos comunitarios pueden mejorar bienestar emocional y reducir riesgo de enfermedad mental y aislamiento social4.

Las personas con redes sociales sólidas suelen presentar mejor capacidad de afrontamiento frente a situaciones de estrés o enfermedad.

En atención primaria, la detección de soledad no deseada y vulnerabilidad social resulta especialmente importante en personas mayores y pacientes crónicos.

La coordinación con asociaciones comunitarias y recursos sociales puede contribuir significativamente a mejorar la calidad de vida.

Asimismo, las actividades grupales favorecen la integración social y el fortalecimiento de relaciones interpersonales.

 

Actividad física y espacios saludables:

La actividad física constituye un importante activo de salud debido a sus beneficios sobre el bienestar físico y mental.

Caminar, practicar deporte o participar en actividades recreativas comunitarias contribuye a prevenir enfermedades cardiovasculares, obesidad y trastornos emocionales5.

Los espacios públicos como parques, centros deportivos y rutas saludables favorecen hábitos activos y participación comunitaria.

La atención primaria puede promover programas de ejercicio físico adaptados a diferentes grupos poblacionales.

Asimismo, las intervenciones comunitarias relacionadas con movilidad activa y envejecimiento saludable presentan efectos positivos sobre la salud colectiva.

La prescripción de actividad física se ha convertido en una herramienta preventiva cada vez más utilizada dentro de la medicina de familia.

 

Educación sanitaria y participación comunitaria:

La educación sanitaria representa otro activo fundamental para mejorar la salud poblacional.

La adquisición de conocimientos sobre alimentación, autocuidado y prevención favorece mayor autonomía y responsabilidad sobre la propia salud6.

Los talleres grupales realizados desde atención primaria permiten compartir experiencias y fortalecer el apoyo comunitario.

La participación activa de la población en actividades sanitarias mejora la adherencia y sostenibilidad de las intervenciones.

Asimismo, las escuelas, centros culturales y asociaciones vecinales pueden actuar como espacios promotores de salud.

El trabajo conjunto entre profesionales sanitarios y comunidad favorece intervenciones más eficaces y adaptadas al contexto local.

 

Recursos culturales y emocionales:

Los recursos culturales y emocionales también pueden considerarse activos de salud.

La participación en actividades artísticas, culturales y recreativas favorece el bienestar psicológico y la cohesión social.

Asimismo, la espiritualidad y las creencias personales pueden actuar como mecanismos de afrontamiento ante situaciones difíciles o enfermedades crónicas.

La resiliencia individual representa otro importante activo relacionado con capacidad de adaptación frente a la adversidad.

La atención primaria puede identificar estos recursos personales y potenciarlos dentro del abordaje integral del paciente.

 

Retos y limitaciones

A pesar de sus beneficios, la implementación del enfoque de activos de salud presenta algunas dificultades.

Muchos profesionales sanitarios continúan trabajando desde modelos centrados principalmente en enfermedad y tratamiento farmacológico.

Asimismo, la falta de tiempo y recursos limita en ocasiones el desarrollo de actividades comunitarias dentro de la atención primaria.

La coordinación entre sistema sanitario, servicios sociales y asociaciones comunitarias también puede resultar insuficiente.

No obstante, el creciente interés por la promoción de la salud y medicina comunitaria favorece el desarrollo progresivo de nuevas estrategias preventivas.

 

CONCLUSIONES

Los activos de salud representan recursos fundamentales para mejorar el bienestar individual y comunitario desde una perspectiva integral.

La atención primaria desempeña un papel clave en la identificación y potenciación de estos recursos debido a su proximidad con la población y orientación comunitaria.

El apoyo social, la actividad física, la educación sanitaria y la participación comunitaria constituyen importantes activos relacionados con mejora de salud y calidad de vida.

El enfoque basado en activos permite desarrollar intervenciones preventivas más participativas y centradas en capacidades de las personas y comunidades.

Asimismo, fortalecer la coordinación entre recursos sanitarios y comunitarios puede favorecer una atención más humana y sostenible.

Finalmente, integrar el modelo de activos de salud dentro de atención primaria representa una oportunidad para avanzar hacia sistemas sanitarios más preventivos y orientados al bienestar global de la población.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. World Health Organization. Ottawa charter for health promotion. Geneva: WHO; 1986.
  2. Morgan A, Ziglio E. Revitalising the evidence base for public health: an assets model. Promot Educ. 2007;14(2 Suppl):17-22.
  3. Starfield B. Primary care: balancing health needs, services, and technology. New York: Oxford University Press; 1998.
  4. Berkman LF, Glass T. Social integration, social networks, social support, and health. In: Berkman LF, Kawachi I, editors. Social epidemiology. New York: Oxford University Press; 2000. p. 137-73.
  5. Warburton DER, Nicol CW, Bredin SSD. Health benefits of physical activity. CMAJ. 2006;174(6):801-9.
  6. Nutbeam D. Health literacy as a public health goal. Health Promot Int. 2000;15(3):259-67.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos