Actuación ante un caso de agresión sexual en el servicio de urgencias

28 marzo 2024

 

AUTORES

  1. Marina Becas Azagra. Graduada en Enfermería y Especialista en Enfermería Obstétrico-Ginecológica. Matrona en el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  2. Inés Blasco Lázaro. Graduada en Enfermería y Especialista en Enfermería Obstétrico-Ginecológica. Matrona en el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Clínico Lozano Blesa. Zaragoza.
  3. María del Carmen Caballero Rodríguez. Graduada en Enfermería y Especialista en Enfermería Obstétrico-Ginecológica. Matrona en el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Clínico Lozano Blesa. Zaragoza.
  4. Andrea Fernández Sancho. Graduada en Enfermería y Especialista en Enfermería Obstétrica-Ginecológica. Matrona en el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  5. Mónica Gregorio Jordán. Graduada en Enfermería y Especialista en Enfermería Obstétrico-Ginecológica. Matrona en el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  6. Claudia Salete García. Graduada en Enfermería y Especialista en Enfermería Obstétrico-Ginecológica. Matrona en el Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

 

RESUMEN

La violencia contra la mujer es uno de los problemas más graves que tenemos como sociedad. Constituye una vulneración de los derechos de las mujeres y es la manifestación más extrema de la desigualdad que sufren las mujeres.  La OMS la define como “la pandemia del siglo XXI”3.

La violencia de género se puede producir en cualquier ámbito de la vida diaria, tanto en casa, como en el trabajo, o simplemente en ambientes de ocio y tiempo libre. Además, se clasifica en distintos tipos:

  • Familiar.
  • Económica.
  • Física.
  • Psíquica.
  • Sexual. En ésta última basaremos este trabajo2.

 

Desgraciadamente la violencia de género ocurre frecuentemente en nuestro medio.

Con el paso del tiempo se ha ido elaborando legislación nacional e internacional para la erradicación de la violencia de género: Desde la “Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer”, adoptada por la Asamblea General de la ONU, el 18 de diciembre de 1979 hasta el “Pacto de Estado contra la Violencia de Género”, aprobado por el Congreso el 27 de septiembre de 20173.

Con estos datos se vió que la violencia contra las mujeres es un problema de salud pública por su magnitud y por el impacto negativo que tiene en la salud física y mental.  Por eso, la detección, la protocolización de la asistencia sanitaria y la coordinación con otros profesionales es imprescindible.

Para ello se elaboró un protocolo sanitario ante agresiones sexuales el cual tiene como objetivos: elaborar pautas homogéneas de actuación, ofrecer una atención sanitaria integral y propiciar la necesaria coordinación de todas las instancias implicadas en la atención en urgencias.

 

PALABRAS CLAVE

Agresión sexual, víctima de agresión sexual, violación, denuncia.

ABSTRACT

Violence against women is one of the most serious problems we have as a society. It constitutes a violation of women’s rights and is the most extreme manifestation of the inequality suffered by women. The WHO defines it as “the pandemic of the 21st century”3.

Gender violence can occur in any area of daily life, both at home and at work, or simply in leisure and free time environments. In addition, it is classified into different types:

•Familiar.

• Economical.

•Physical.

• Psychic.

• Sexual. We will base this work on the latter2.

Unfortunately, gender violence occurs frequently in our environment.

Over time, national and international legislation has been developed for the eradication of gender violence: Since the “Convention on the Elimination of All Forms of Discrimination against Women”, adopted by the UN General Assembly, the December 18, 1979 until the “State Pact against Gender Violence”, approved by Congress on September 27, 20173.

With these data, it was seen that violence against women is a public health problem due to its magnitude and the negative impact it has on physical and mental health. Therefore, detection, protocolization of healthcare and coordination with other professionals is essential.

To this end, a health protocol for sexual assault was developed, the objectives of which are: to develop homogeneous guidelines for action, to offer comprehensive health care and to promote the necessary coordination of all instances involved in emergency care.

 

KEY WORDS

Sexual assault, victim of sexual assault, rape, complaint.

 

INTRODUCCIÓN

La Constitución Española de 1978 proclama, en su artículo 15, el derecho de todas las personas a la vida y a la integridad física y moral.

La violencia de género, según la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protección Integral contra la Violencia de Género se define como “la violencia que, como manifestación de la discriminación, la situación de desigualdad y las relaciones de poder de los hombres sobre las mujeres, se ejerce sobre éstas por parte de quienes sean o hayan sido sus cónyuges o de quienes estén o hayan estado ligados a ellas por relaciones similares de afectividad, aun sin convivencia”1.

La violencia de género se puede producir en cualquier ámbito de la vida diaria, tanto en casa, como en el trabajo, o simplemente en ambientes de ocio y tiempo libre. Además, abarca distintos tipos: familiar, económica, física, psíquica y sexual. En ésta última basaremos este trabajo2.

Debido a que la violencia de género es algo que ocurre frecuentemente en nuestro medio, con el paso del tiempo se ha ido elaborando legislación nacional e internacional para la erradicación de la violencia de género1.

Durante 2012 y 2013 la Delegación del Gobierno de España para la Violencia de Género realizó dos encuestas con el fin estudiar la “Percepción social de la violencia de género”, en el cual se manifestó que el 13,7% de las mujeres residentes en España de 16 o más años ha sufrido, a lo largo de la vida, violencia sexual por parte de parejas, exparejas o terceros (el  8,1% de las encuestadas por parte de alguna pareja o expareja y el 7,2% de alguna persona con la que nunca ha mantenido una relación de pareja)1.

Cuando se realiza la atención a mujeres agredidas sexualmente es vital tener en cuenta aquellas situaciones que incrementan la vulnerabilidad ya que producen en ellas una mayor indefensión. Con estas situaciones nos referimos a embarazo, discapacidad, problemas mentales, inmigración, las que se encuentran en situación de exclusión social etc.1,5,6.

El Informe Mundial sobre Violencia y Salud publicado por la Organización Mundial de la Salud en el año 2002 define la violencia sexual como:

“Todo acto sexual, la tentativa de consumar un acto sexual, los comentarios o insinuaciones sexuales no deseados, o las acciones para comercializar o utilizar de cualquier otro modo la sexualidad de una persona mediante coacción por otra persona, independientemente de la relación de ésta con la víctima, en cualquier ámbito, incluidos el hogar y el lugar de trabajo. La coacción puede abarcar una amplia gama de grados de uso de la fuerza. Además de la fuerza física, puede entrañar la intimidación psíquica, la extorsión u otras amenazas, como la de daño físico, la de despedir a la víctima del trabajo o de impedirle obtener el trabajo que busca. También puede ocurrir cuando la persona agredida no está en condiciones de dar su consentimiento, por ejemplo, porque está ebria, bajo los efectos de un estupefaciente o dormida o es mentalmente incapaz de comprender la situación”4.

 

OBJETIVOS

  • Avanzar en el conocimiento de este problema social, y en su prevención y erradicación.
  • Ofrecer una atención sanitaria integral y atender a todas aquellas personas que son víctimas de agresiones y abusos sexuales.
  • Propiciar la necesaria coordinación de todas las instancias implicadas en la atención de urgencia a las personas que han sufrido algún tipo de agresión sexual o abusos sexual y proporcionar pautas comunes de actuación.

 

MATERIAL Y MÉTODO

Para la realización de este artículo, se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica en la base de datos Pubmed. Así mismo, se han consultado guías y protocolos tanto a nivel nacional como internacional sobre la violencia de género y planes estratégicos regionales y nacionales sobre la violencia de género.

 

RESULTADOS

Para ofrecer una atención de calidad e integral a todos los pacientes que son víctimas de agresiones y abusos sexuales, se ha creado un protocolo sanitario el cual nos ayuda a saber actuar de forma general ante este tipo de situaciones.

Este protocolo es necesario para la coordinación de todas las instancias implicadas en la atención de la urgencia y proporciona pautas comunes de actuación.

Estas son las recomendaciones generales que debemos seguir7.

  1. Propiciar un trato comprensivo hacia la persona, crear un ambiente que facilite la comunicación, la confidencialidad, así como la mayor intimidad posible.
  2. Recoger la información con el mayor tacto, sensibilidad y cuidado del lenguaje, no forzando a la persona a responder si no lo desea.
  3. Informar a la paciente de todas las actuaciones y las exploraciones que se le van a hacer y la finalidad de estas. En caso de menores o presencia de alguna discapacidad utilizar lenguaje adaptado a ellos.
  4. Reducir los impactos psíquicos que sufra la persona tras la agresión, por eso es recomendable que la evaluación ginecológica sea realizada en un solo acto entre el ginecólogo y el médico forense.
  5. En la atención a mujeres agredidas sexualmente, es importante tener en cuenta todas aquellas circunstancias que aumentan su vulnerabilidad, así como: edad, enfermedad, diversidad funcional, exclusión social, drogodependencia, discapacidad, embarazo, etc… ya que producen en ellas una mayor indefensión y se consideran agravantes legales8,9.
  6. En el caso de que sea menor de edad se garantizará el interés superior del mismo y que esté asistido siempre por su madre/padre o tutor, salvo en los supuestos casos en los que exista o se sospeche de implicación por parte de ellos.
  7. Evitar siempre que se pueda, las entrevistas repetidas por distintos profesionales, con la finalidad de preservar la memoria del testigo sin alterar y evitar la victimización secundaria.

 

Las mujeres que sufren una agresión sexual acuden habitualmente a los servicios de urgencias hospitalarias sola, acompañada por algún familiar, persona conocida, o por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad (Policía Local, Policía Nacional o Guardia Civil).

La matrona es la persona quien se encarga de realizar el triaje correspondiente, donde obtendrá la información básica sobre lo ocurrido, y valorará si hay que activar el “Protocolo de Agresión Sexual”, siempre que la paciente desee denunciar a una persona física.

La ginecóloga adjunta, sería la encargar de ponerse en contacto con el juzgado de guardia, explicando que hay una paciente víctima de agresión sexual, y que se requiere de la presencia de un forense para la recogida de muestras, puesto que la paciente desea denunciar.

Finalmente, se realiza una entrevista en la que están presentes:

  • Ginecóloga de guardia y ginecóloga residente.
  • Forense.
  • 1 matrona.
  • 1 auxiliar.
  • Paciente (víctima de agresión sexual), con o sin acompañante (a su elección).

 

Para reducir los impactos psíquicos de la mujer tras la agresión, es recomendable, que la evaluación ginecológica y el médico forense se realicen en un solo acto.

Una vez terminada la entrevista, se invita a la paciente a desnudarse sobre una terna limpia. La ropa usada, que debería ser la que llevaba durante la agresión, se meterá en una bolsa limpia, y de papel (para evitar su deterioro) y que se llevará la policía, correctamente etiquetada con los datos de la paciente.

Se realiza una inspección visual y una exploración ginecológica, donde se detallan cualquier tipo de lesión externa.

Posteriormente, se recogen una serie de muestras, según nos vayan pidiendo los especialistas:

Finalmente se informará al trabajador/a social, en caso de que la paciente cumpla criterios de vulnerabilidad, tales como (inmigrante, discapacidad, escasa red social, etc.).

 

CONCLUSIONES

La violencia contra las mujeres es un problema de salud pública por su magnitud y por el impacto negativo que tiene en la salud física y mental de la mujer así lo ha declarado la OMS desde el año 2003.

Hay evidencias de que las mujeres maltratadas hacen mayor uso de los servicios sanitarios. Por eso, la detección, la protocolización de la asistencia sanitaria y la coordinación con otros profesionales es imprescindible. Así como la información recogida en la historia clínica tiene vital importancia para conocer el problema y orientar las actuaciones.

El protocolo común para la actuación sanitaria ante la violencia de género es una herramienta fundamental para el personal sanitario, proporcionando unas pautas de actuación homogéneas en los casos de violencia, tanto en atención y seguimiento, como en prevención y diagnóstico temprano y contribuir a la mejora de calidad asistencial.

Tener este protocolo de asistencia sanitaria ante agresiones sexuales, es muy necesario para realizar una atención de calidad, minimizar los impactos de la agresión y prevenir las consecuencias de esta. Pero la erradicación de la violencia sexual no puede lograrse sin abordar actitudes sociales que la toleran o justifican.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Ministerio de Sanidad. Percepción social de la violencia sexual. Delegación del Gobierno para la Violencia de Género. Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social; 2018 abril. [Citado el 10 de febrero de 2024] Disponible en: https://violenciagenero.igualdad.gob.es/violenciaEnCifras/estudios/colecciones/pdf/Libro_25_Violencia_Sexual.pdf
  2. Krug EG et al., eds. World report on violence and health. Geneva, World Health Organization, 2002. [Citado el 12 de febrero de 2024] Disponible en : https://iris.who.int/bitstream/handle/10665/42495/9241545615_eng.pdf?sequence=1
  3. Gobierno de Aragón. IV Plan estratégico para la prevención y erradicación de la violencia contra las mujeres en Aragón. Aragón: Comunidad de Aragón. Gobierno de Aragón; 2018 [Citado el 12 de febrero de 2024] Disponible en:https://violenciagenero.igualdad.gob.es/pactoEstado/docs/aragonplanestrategico.pdf
  4. Organización Mundial de la Salud. Global and regional estimates of violence against women: prevalence and health effects of intimate partner violence and non-partner sexual violence. 2013 [Citado el 12 de febrero de 2024]. Disponible en : https://iris.who.int/bitstream/handle/10665/85239/9789241564625_eng.pdf?sequence=1
  5. Díaz-Olavarrieta C, Wilson KS, García SG, Revollo R, Richmond K, Paz F, Chavez LP. The co-occurrence of intimate partner violence and syphilis among pregnant women in Bolivia. J Womens Health (Larchmt). 2009 Dec;18(12):2077-86. doi: 10.1089/jwh.2008.1258. PMID: 20044873. [Citado el 12 de febrero de 2024]. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/20044873/
  6. Goodwin MM, Gazmararian JA, Johnson CH, Gilbert BC, Saltzman LE. Pregnancy intendedness and physical abuse around the time of pregnancy: findings from the pregnancy risk assessment monitoring system, 1996-1997. PRAMS Working Group. Pregnancy Risk Assessment Monitoring System. Matern Child Health J. 2000 Jun;4(2):85-92. doi: 10.1023/a:1009566103493. PMID: 10994576. Citado el 12 de febrero de 2024]. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/10994576/
  7. World Health Organization. Responding to intimate partner violence and sexual violence against women: WHO clinical and policy guidelines. Geneva, World Health Organization, 2013. Citado el 13 de febrero de 2024]. Disponible en: https://iris.who.int/bitstream/handle/10665/85240/9789241548595_eng.pdf?sequence=1
  8. Devries K et al. Intimate partner violence victimization and alcohol consumption in women: a systematic review and meta-analysis (draft manuscript; available upon request). Citado el 13 de febrero de 2024]. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24329907/
  9. Ziaei S, Naved RT, Ekström EC. Women’s exposure to intimate partner violence and child malnutrition: findings from demographic and health surveys in Bangladesh. Maternal and Child Nutrition, 2012, Aug 20 doi: 10.1111/j.1740-8709.2012.00432.x. Citado el 13 de febrero de 2024]. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/24329907/

 

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