Actuación de enfermería en reservorio subcutáneo: extracción sanguínea y mantenimiento

14 febrero 2025

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AUTORES

  1. Judith Benedi Gracia. Graduada en Enfermería. EAC Sector Zaragoza II. Zaragoza, España.
  2. Eva Macipe Gil. Graduada en Enfermería. Neumología HRV. Zaragoza, España.
  3. Patricia Torres Peñalosa. Graduada en Enfermería. P F Neumología HRV. Zaragoza, España.
  4. Sara Millán Mateo. Graduada en Enfermería. Pool HRV. Zaragoza, España.
  5. Iguacel Pablo Romero. Graduada en Enfermería. Centro de Salud Cascante. Navarra, España.
  6. Sara Moreno Sau. Graduada en Enfermería. Hospital Reina Sofía de Tudela. Navarra, España.

 

RESUMEN

La extracción sanguínea mediante reservorio subcutáneo, también conocido como port-a-cath, es un procedimiento fundamental para pacientes que requieren acceso venoso central prolongado. Este artículo aborda la técnica de extracción sanguínea, los cuidados de mantenimiento y heparinización y el papel fundamental del personal de enfermería en garantizar una práctica segura y eficiente. Además, se incluyen estrategias para prevenir complicaciones y protocolos actualizados1. La correcta manipulación y mantenimiento de estos dispositivos reduce significativamente los riesgos de infección, obstrucción y otros eventos adversos, asegurando la continuidad de los tratamientos2.

PALABRAS CLAVE

Enfermería de atención primaria, enfermería en salud comunitaria, asepsia, catéteres.

ABSTRACT

Blood sampling via subcutaneous reservoir, also known as port-a-cath, is a critical procedure for patients requiring prolonged central venous access. This article discusses the blood sampling technique, maintenance care, and the crucial role of nursing staff in ensuring safe and efficient practices. Additionally, strategies to prevent complications and updated protocols are included. Proper handling and maintenance of these devices significantly reduce the risks of infection, obstruction, and other adverse events, ensuring continuity of treatment.

KEY WORDS

Primary care nursing, community health nursing, asepsis, catheters.

DESARROLLO DEL TEMA

Para la elaboración de este artículo monográfico, se llevó a cabo una revisión bibliográfica basada en fuentes científicas publicadas en los últimos cinco años. La búsqueda se realizó en bases de datos biomédicas reconocidas, como PubMed, Scopus, Web of Science y CINAHL, empleando términos DeCS relacionados con la temática, tales como catéter, enfermería de atención primaria, asepsia.

Introducción al reservorio subcutáneo:

El presente artículo pone énfasis en la aplicación de estos procedimientos en el ámbito de la atención primaria, donde el personal de enfermería desempeña un rol integral en la vigilancia, educación y cuidados continuos relacionados con el reservorio subcutáneo. Es esencial también aprender a manejar de forma segura estos dispositivos, ya que facilita la extracción sanguínea en pacientes con accesos venosos periféricos complicados. Este artículo monográfico revisa las mejores prácticas para la extracción sanguínea y el mantenimiento del reservorio subcutáneo, basándose en las evidencias más recientes.

1. Reservorio Subcutáneo: Características y Utilidad:

El port-a-cath consiste en un reservorio de titanio o plástico con un catéter conectado a una vena central, generalmente la subclavia o la yugular3. Su cámara está cubierta por un septo de silicona que permite el acceso repetido mediante agujas específicas (tipo Huber). Este sistema minimiza el riesgo de daño tisular y proporciona una vía segura para procedimientos invasivos4.

Este tipo de acceso venoso se implanta en pacientes con procesos oncológicos prolongados, o con necesidad de nutrición parenteral, entre otras patologías. Cabe destacar que no son molestos por lo general para los pacientes, y constituyen una gran ventaja a la hora de administrar cualquier tipo de fármaco o realizar extracciones sanguíneas.

2. Procedimiento de Extracción Sanguínea:

a) Preparación del Paciente y del Entorno.

Al igual que en una extracción de sangre habitual, debemos asegurarnos de que los datos del paciente y volante de extracción son correctos, así como realizar la elección de tubos de extracción y preparación del material para realizar el procedimiento. A su vez, debemos informar al paciente del procedimiento que vamos a realizar, y obtener su consentimiento verbal si es posible.

El paciente debe estar en decúbito supino o sentado con la espalda apoyada y la cabeza girada en el sentido contrario a la localización del catéter.

  • Material necesario para la extracción y posterior heparinización del reservorio:
    • Aguja tipo Huber (del calibre adecuado según indicación).
    • Jeringas estériles (de 10 y 20 ml).
    • Suero salino 0.9%.
    • Heparina en solución (100 U/ml).
    • Antiséptico (clorhexidina al 2%)
    • Tubos de extracción sanguínea.
    • Guantes estériles y mascarilla.
    • Paño o campo estéril para preparar el material.
    • Contenedores para muestras y desechos biológicos, así como contenedor de agujas.
    • Apósito de 5cmx7cm para poner tras la retirada de la aguja.

 

b) Técnica de Acceso:

Antes de iniciar la extracción, debemos abrir el paño estéril y dejar preparado todo el material para realizar una técnica completamente aséptica. Es imprescindible también realizar un lavado de manos antes de dicha preparación.

  • Identificar y limpiar la zona de punción con antiséptico (clorhexidina al 2%)
  • Purgar el catéter huber o gripper con suero fisiológico antes de realizar la punción y dejar camplado.
  • Sostener con el dedo índice y pulgar el reservorio y localizar su zona central antes de realizar la punción. Insertar la aguja tipo Gripper o Huber en el centro del reservorio con un ángulo de 90 grados. Pedir al paciente que coja aire suavemente, lo que acerca el reservorio a la piel y facilita la punción.
  • Una vez realizada la punción, descamplar el catéter y aspirar suavemente con una jeringa de 10 ml para comprobar el retorno sanguíneo.
  • Desechar los primeros 5-10 ml de sangre para evitar contaminación por heparina o medicamentos residuales y volver a clampar.
  • Descamplar el catéter y con una jeringa de 10 ml, recoger la cantidad de sangre necesaria en nuestra extracción y dejar camplado de nuevo.

 

c) Finalización del Procedimiento:

  • Desclampar para lavar el reservorio con 10ml de suero salino mediante la técnica de presión positiva (push and stop). Dejar clampado de nuevo.
  • Desclampar y administrar heparina en solución (100 U/ml) para evitar la formación de coágulos, también utilizando la técnica de presión positiva. Volvemos a clampar el circuito.
  • Retirar la aguja, indicando al paciente que gire el cuello hacia el lado izquierdo y que respire suavemente.
  • Cubrir la zona con un apósito estéril de 5 cm x7 cm.

 

3. Mantenimiento del Reservorio Subcutáneo:

El mantenimiento periódico es esencial para prevenir complicaciones. Los pasos incluyen:

 

a) Lavado Periódico:

  • Realizar lavado mensual con suero salino y heparina si no se utiliza con regularidad, siguiendo las mismas indicaciones que hemos desarrollado en la técnica de extracción sanguínea.

 

b) Prevención de Infecciones:

  • Garantizar una técnica aséptica rigurosa durante cada acceso.
  • Educar al paciente sobre los signos de infección (eritema, dolor, fiebre).

 

c) Manejo de Complicaciones:

  • En caso de sospecha de obstrucción, utilizar agentes fibrinolíticos según protocolos5.
  • Derivar al paciente al servicio de urgencias de su hospital de referencia en caso de sospecha de infección del mismo o si persiste la obstrucción.

 

4. Rol del Personal de Enfermería:

El personal de enfermería es responsable de:

  • Garantizar la seguridad del paciente durante el procedimiento.
  • Supervisar el correcto funcionamiento del reservorio.
  • Proporcionar educación al paciente y su familia sobre el cuidado del dispositivo.
  • Documentar todas las intervenciones en la historia clínica.

 

CONCLUSIÓN

La extracción sanguínea mediante reservorio subcutáneo y su mantenimiento adecuado son procedimientos que requieren una capacitación especializada del personal de enfermería. Por lo tanto, es esencial la formación continua sobre estos dispositivos en atención primaria, ya que es el primer acceso del paciente al sistema sanitario, y el lugar donde realiza las extracciones de forma más habitual.

Una técnica aséptica rigurosa y un mantenimiento regular minimizan riesgos como infecciones y obstrucciones, mejorando la calidad de vida del paciente.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Awadh H, Chaftari A-M, Khalil M, Fares J, Jiang Y, Deeba R, et al. Management of enterococcal central line-associated bloodstream infections in patients with cancer. BMC Infect Dis [Internet]. 2021;21(1).
  2. Gorski LA, Hadaway L, Hagle ME, Broadhurst D, Clare S, Kleidon T, et al. Infusion therapy standards of practice, 8th edition. J Infus Nurs [Internet]. 2021;44(1S):S1–224.
  3. Alexander M, Corrigan A, Gorski L. Infusion Nursing: An Evidence-Based Approach. Elsevier; 2022.
  4. O’Grady, N. P., et al. Guidelines for the prevention of intravascular catheter-related infections, 2011. Last update: October 2017. Clinical Infectious Diseases; 2017.
  5. Chopra V, Flanders SA, Saint S. The Michigan Appropriateness Guide for Intravenous Catheters (MAGIC): Multispecialty Panel Recommendations. Annals of Internal Medicine. 2020;172(6):391–402.

 

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