Adherencia farmacológica en la esquizofrenia

23 febrero 2024

 

AUTORES

  1. Elena Gutiérrez Joven. Graduada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Centro de Salud La Almunia de Doña Godina. España.
  2. Miriam Cazcarra Peinado. Diplomada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza. España.
  3. Eduardo Gil Barranco. Diplomado en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza. España.
  4. Claudia Fernández Villén. Graduada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza. España.
  5. Alberto Luis Gil Ayllón. Graduado en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza. España.
  6. Sara Moles Barrio. Graduada en Enfermería. Servicio Aragonés de Salud. Unidad de Cuidados Intensivos. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa de Zaragoza. España.

 

RESUMEN

La esquizofrenia es una enfermedad mental crónica, severa e incapacitante cuyas causas todavía se desconocen. Sin embargo, a pesar de su gravedad, si se aborda desde una terapia integral es posible llevar una vida autónoma y normal. Pero, como consecuencia de la complejidad del tratamiento, se dificulta notablemente su adherencia y continuidad. Es por ello, que debería replantearse e investigarse cómo mejorar estas intervenciones de forma individual para obtener una adherencia total.

PALABRAS CLAVE

Esquizofrenia, intervenciones, tratamiento farmacológico, antipsicóticos, adherencia terapéutica, incumplimiento terapéutico.

ABSTRACT

Schizophrenia is a chronic, severe, and disabling mental illness whose causes are still unknown. However, despite its seriousness, it is possible to lead an autonomous and normal life if it is approached through comprehensive therapy. However, as a consequence of the complexity of the treatment, adherence and continuity of treatment is considerably difficult. For this reason, it should be reconsidered and researched on how to improve these interventions on an individual basis in order to obtain full adherence.

KEY WORDS

Schizophrenia, interventions, pharmacological treatment, antipsychotics, therapeutic adherence, therapeutic non- compliance.

INTRODUCCIÓN

La esquizofrenia es una enfermedad mental crónica, severa e incapacitante cuyas manifestaciones no son exclusivas de la enfermedad ni están presentes en todos los pacientes1.

A día de hoy se desconocen las causas de la esquizofrenia, pero se cree que una alteración en las reacciones químicas complejas e interrelacionadas del cerebro (en las que intervienen los neurotransmisores glutamato y dopamina) puede repercutir significativamente en su desarrollo1,2. Sin embargo, sí que existe evidencia acerca de la heredabilidad de la esquizofrenia, aumentando su probabilidad de aparición cuando existen familiares de primer y segundo grado1,2. Si bien existen multitud de genes relacionados con la enfermedad, continúa siendo imposible predecir y eludirla1,2. Del mismo modo, también se asocian diversos factores psicosociales y ambientales, como las situaciones de estrés o las complicaciones perinatales, entre otras1,2. Los científicos afirman que una interacción entre factores genéticos y ambientales convierte a una persona en vulnerable y la predispone a desarrollar la enfermedad, siempre que existan circunstancias que lo faciliten1,2.

La probabilidad de padecer esta patología a lo largo de la vida se estima entre el 0,7% y el 1,5% de la población, produciéndose de manera similar en ambos sexos y siendo más frecuente en adolescentes o al comienzo de la edad adulta, a pesar de no ser excepcionales los casos que aparecen en la infancia1,2.

La esquizofrenia se caracteriza por presentar dos tipos de síntomas1,2:

  • Síntomas positivos: son comportamientos psicóticos, es decir, el paciente pierde contacto con la realidad, manifestando comportamientos que una persona sana no suele presentar1,2. Estos síntomas pueden aparecer y desaparecer, y variar su intensidad según el grado de adherencia al tratamiento1. Entre los síntomas positivos destacan los delirios, las alucinaciones, y otros como trastornos del pensamiento, trastornos del lenguaje y trastornos del movimiento1,2.
  • Síntomas negativos: se asocian con la interrupción de la actividad relacionada con las emociones y el comportamiento, es decir el individuo deja manifestar ciertas cosas que el individuo sano mantiene cotidianamente1,2. Algunos de estos síntomas son: desinterés y falta de comunicación, embotamiento, inexpresión en el rostro, dificultad y/o falta de iniciativa para iniciar y mantener actividades, etc. Son síntomas difíciles de reconocer1,2.

 

No obstante, a pesar de la gravedad de esta enfermedad y sus manifestaciones, si se aborda por medio de una terapia integral, es posible desarrollar una vida autónoma y normal, llegando incluso a la remisión total de la enfermedad. Por ello, es importante saber que el tratamiento de la esquizofrenia debe ser biopsicosocial, combinando el tratamiento farmacológico con la psicoterapia, la rehabilitación, la implicación familiar o institucional y la intervención social3. Además, será fundamental la implicación del paciente3.

El tratamiento farmacológico será individualizado y personalizado, y se usarán las dosis mínimas efectivas para disminuir los efectos adversos dependientes de la dosis3.

Son de primera elección los antipsicóticos, puesto que contribuyen a reducir la sintomatología positiva y negativa3. Además, se administrarán preferiblemente en monoterapia y por vía oral, aunque sería posible añadir otro antipsicótico cuando la respuesta no es óptima, especialmente la Clozapina y el Aripiprazol3,4.

Los antipsicóticos se dividen en antipsicóticos de primera generación o típicos (APG), entre los que se encuentran la Clorpromazina y previos a la Clozapina; y antipsicóticos de segunda generación o atípicos (ASG), la Clozapina y posteriores a esta3,4. A pesar de poseer una eficacia similar, se prefieren los ASG por presentar menos efectos extrapiramidales, mejores resultados en cuanto a la hiperprolactinemia y mejor tolerancia neurológica3,4.

Los ASG más utilizados son: Amisulprida, Aripiprazol, Clozapina, Olanzapina, Quetiapina, Risperidona y Sulpirida entre otros4. La Clozapina, a pesar de ser el ASG con mayor eficacia, se utiliza con pacientes con poca respuesta o con ausencia de esta tras el uso de 2 neurolépticos por sus efectos adversos hematológicos, como la agranulocitosis,3,4.

Existen antipsicóticos de liberación prolongada (Depot) para favorecer la adherencia del tratamiento, cuando el fracaso del tratamiento sea consecuencia del incumplimiento y no de la falta de eficacia del fármaco3. Además, se reservarán para pacientes que no puedan vigilarse o a aquellos que prefieran esta vía de administración4. Se administran por vía intramuscular, liberándose progresivamente en períodos de 15-45 días, como, por ejemplo: la Risperidona, el Aripripazol, la Olanzapina, la Flufenacina y el Haloperidol3,5. La vía de administración más usada es la oral demostrando, una menor incidencia de hospitalizaciones y recaídas como consecuencia del abandono del tratamiento3. Será necesario comprobar que el paciente ha recibido tratamiento antipsicótico oral y ha tenido una respuesta parcial de los síntomas positivos y sin efectos adversos4.

En cuanto a los efectos adversos, a dosis moderadas, con los ASG no es normal la aparición de efectos adversos neurológicos, en cambio, a dosis altas sí que suelen aparecer4. Además, provocan importantes efectos indeseables metabólicos, tales como el aumento de peso, resistencia a la insulina y el síndrome metabólico (especialmente la Olanzapina y la Clozapina), conllevando a una mayor probabilidad de abandono del tratamiento farmacológico y, por tanto, afectando a la adherencia terapéutica3,4.

La medicación es una parte muy importante en el tratamiento de la esquizofrenia. Tanto es así, que se ha demostrado su eficacia para atenuar la mayor parte de los síntomas en todas sus fases, pero es esencial no abandonarla y tomar la dosis prescrita.

La adherencia supone la aceptación por parte del paciente del plan terapéutico planteado por él y el profesional con el fin de alcanzar los objetivos terapéuticos planteados6. Va mucho más allá de una simple orden terapéutica, incluye dietas, hábitos saludables de vida, actitudes positivas hacia el tratamiento por el paciente6.

La Asociación Americana de Psicología (APA) establece los siguientes criterios: los pacientes que toman más del 80% de la medicación se catalogan como adherentes, los que toman entre el 80 y el 20% como adherentes parciales y los que toman menos del 20% como no adherentes6.

Una buena adherencia al tratamiento proporciona más comportamientos saludables en el paciente con esquizofrenia7. Sin embargo, la falta de adherencia es un problema muy importante ya que aumenta el riesgo de recaídas con ingresos hospitalarios más frecuentes, aumenta el riesgo de suicidio, incrementa los costes sanitarios, disminuye la calidad de vida y repercute claramente en las familias y cuidadores7.

Según los estudios, se estima una tasa media de adherencia es de 41,2% siendo poco menos de la mitad de los pacientes los que incumplen el tratamiento por lo que constituye este, un problema de primer orden en la esquizofrenia7.

La falta de adherencia se ve agravada por la cronicidad de las patologías mentales, la falta de conciencia de enfermedad o el elevado grado de estigmatización que acompaña a los trastornos mentales8.

Otros factores condicionantes son la intensidad del tratamiento (número de dosis y fármacos) y su complejidad, la falta de conciencia de la enfermedad, la ausencia de un cuidador principal o la sobrecarga de estos , el consumo de tóxicos, el estigma social que puede existir, el deterioro cognitivo o el debut de la enfermedad, así como un insight pobre, siendo este el síntoma psicopatológico que presenta una relación más estrecha con la adherencia a la medicación (los pacientes con baja conciencia de enfermedad presentan tasas de adherencia muy reducidas)6,7,8.

La adherencia al uso de medicamentos en pacientes con trastornos mentales presenta una gran complejidad, por lo que es necesaria la intervención interdisciplinar de los profesionales de la salud, los cuales deben estar atentos a los factores que predisponen a una mala adherencia terapéutica9,10.

OBJETIVOS

Objetivo general: Potenciar la adherencia al tratamiento farmacológico en pacientes esquizofrénicos con riesgo de abandono.

Objetivos específicos:

  • Adquirir conocimientos sanitarios importantes sobre un correcto manejo de la esquizofrenia y su sintomatología.
  • Comparar resultados sobre adherencia terapéutica entre la hipertensión (HTA) y la esquizofrenia.
  • Motivar al paciente para un correcto seguimiento del plan terapéutico.
  • Ofrecer educación sanitaria desde la consulta de enfermería.

 

METODOLOGÍA

Para la selección de los artículos se realizó una búsqueda bibliográfica en las siguientes bases de datos: Dialnet, Google académico, PubMed. Además, para hablar sobre el tratamiento farmacológico se han utilizado otras fuentes de interés, concretamente, la página oficial de Vademecum. Todos los artículos han

sido obtenidos desde el 2010 en adelante y como palabras clave se utilizaron: Adherencia, psicosis, esquizofrenia/schizophrenia, psicoterapia, drogas/drugs, tratamiento, intervención farmacológica, clozapina, terapias psicológicas, pautas de administración, efectos secundarios.

Se ha prescindido de una cantidad considerable de artículos, ya que un número elevado de ellos eran muy antiguos, no aportaban la información adecuada o no tenían la evidencia científica suficiente.

 

RESULTADOS

Mediante la búsqueda bibliográfica, se han encontrado diversas intervenciones de enfermería para reducir la falta de adherencia al tratamiento en pacientes con esquizofrenia, ya que esto supone un grave problema de salud al igual que un problema comunitario, lo que agrava más su aparición.

En uno de los artículos utilizados, en el artículo 6 concretamente, se revisaron y compararon una serie de intervenciones destinadas a mejorar la adherencia al tratamiento en pacientes con esquizofrenia.

La entrevista motivacional es una de las técnicas empleadas en la adherencia terapéutica que se basa en motivar un cambio conductual del paciente. Sin embargo, no existe evidencia suficiente de la eficacia de esta técnica en la mejora del cumplimiento del tratamiento farmacológico. Otra intervención de la que existe escasa evidencia sobre su eficacia es la Terapia de adherencia terapéutica (TAT), que se basa en una motivación previa del paciente, una adaptación a la medicación y finalmente la modificación conductual. A pesar de haber escasa información sobre esta técnica, algunos estudios muestran una posible mejora en el cumplimiento terapéutico.

Las intervenciones comunitarias reducen el distanciamiento entre los profesionales sanitarios y los pacientes, permitiendo, además, conocer el entorno social del mismo. Estas han resultado ser muy útiles para fomentar la adherencia al tratamiento de los pacientes esquizofrénicos.

Asimismo, la creación de programas educativos es un recurso importante para mejorar la adherencia. En ellos, la enfermera ayuda al aprendizaje de un buen manejo de la medicación, a la par que le explica al paciente y su familia la importancia para la mejora de los síntomas, aportándole información sobre su enfermedad y el peligro que conlleva el abandono del tratamiento. También se considera importante el aumento de las fuentes de apoyo tanto familiares como de salud, lo que favorece la adaptación del paciente.

Otro resultado interesante es el buen impacto que se obtiene con una valoración integral del paciente en esta situación por parte del equipo de enfermería, ya que contribuye a detectar de forma precoz los factores de riesgo relacionados y las conductas vulnerables susceptibles de modificar.

También se ha observado que la relación enfermero-paciente influye en el mantenimiento del tratamiento, puesto que esta confianza va a depender del acercamiento del enfermero y de la percepción que tenga el paciente sobre el profesional sanitario.

 

DISCUSIÓN

En la presente revisión se ha evidenciado que con respecto a las intervenciones halladas en los artículos 9 y 10, no se han encontrado diferencias desde el año 2010 (fecha límite de esta búsqueda) hasta la actualidad. Además, señalan que la principal intervención enfermera sería una adecuada educación sanitaria con el conocimiento de los pros y contras del tratamiento para fomentar su cumplimiento íntegro.

Por otro lado, con respecto al tratamiento, existe una concordancia entre las revisiones 3 y 4, observándose una clara complejidad en su aplicación, especialmente a largo plazo, por lo que en general, recomiendan los antipsicóticos de segunda generación por producir menos efectos adversos de carácter extrapiramidal y mejorar así la adherencia al tratamiento, tal y como se muestra en los artículos 6, 7 y 8. Sin embargo, las dificultades que ocasiona el tratamiento para la esquizofrenia favorecen su incumplimiento, haciendo que el personal de enfermería debe asegurarse de su continuidad.

Dicha información se ha comparado con artículos que tratan la adherencia terapéutica en la HTA (artículos 11 y 12), donde se habla de la importancia de dar conciencia al paciente sobre los factores de riesgo, las intervenciones y la aplicación de programas de educación para la salud, siendo estas intervenciones para mejorar la adherencia terapéutica muy similares a las aplicadas en la esquizofrenia.

Se ven resultados poco favorables en el total de personas que consiguen una buena adherencia terapéutica en ambas patologías. Por tanto, se debería replantear e investigar cómo mejorar estas intervenciones de forma individual para obtener una adherencia total.

 

CONCLUSIONES

Se llega a la conclusión de que la mayoría de los pacientes con esquizofrenia tienden a no seguir correctamente el tratamiento.

Desde la consulta de enfermería se debe incidir en la educación sanitaria sobre estos pacientes con el fin de aumentar su conocimiento sobre el régimen terapéutico y los riesgos que supone no cumplirlo, y con ello, conseguir una mejora de su calidad de vida.

Mostrar los beneficios que este tratamiento puede aportarles aumenta su seguridad y conciencia sobre la enfermedad y su tratamiento. Para ello enfermería debe realizar un seguimiento exhaustivo, individual y adecuado sobre cada paciente, destacando la importancia de una buena relación enfermera – paciente y con su respectiva familia y entorno más próximo. Pues se ha visto que las personas con las que se relaciona día a día pueden ser un buen indicador que nos ofrece información de calidad sobre la evolución y seguimiento en la adherencia terapéutica de los pacientes.

Además, desde enfermería, sería importante promover la realización de dichos estudios, con el objetivo de aumentar la información relacionada con este tema.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Martín Montañez E, Navarro Lobato I. La esquizofrenia. Uciencia. 2012; 9:44-47.
  2. Pérez Franco P. Esquizofrenia. MoleQla. 2013; 11:100-102.
  3. Castillo Alarcón MP, Bellido Cuéllar M, Ventura Gónzalez A. Revisión de tratamientos eficaces en la esquizofrenia. Rev Enferm Salud Ment. 2016; 5:15-21.
  4. Modroño Riaño G, Arbesú Prieto JA, Bastida Ribas L, Caunedo Riesco PJ, García Tardón S, Ordóñez Fernández L, Rila Villar N, Vila Alonso E. Recomendaciones para el tratamiento farmacológico de la esquizofrenia en el adulto. Servicio de Salud del Principado de Asturias. 2015:1-28.
  5. SubtonikKL, Casaus LR, Ventura J, Luo JS, Hellemann GS, Gretchen-Doorly D, Marder S, Nuechterlein KH. Long-Acting Injectable Risperidone for Relapse Prevention and Control of Breakthrough Symptoms After a Recent First Episode of Schizophrenia A Randomized Clinical Trial. JAMA Psychiatry. 2015; 72(8):822-829.
  6. Gratacós Torras M, Pousa Tomàs E. Intervenciones para mejorar la adherencia terapéutica en sujetos con esquizofrenia. Papeles del Psicólogo. 2018; 39(1):31-39.
  7. García I, Granada JM, Leal MI, Sales R, Lluch MT, Fornés J, Rodríguez A, Giner J. Adherencia al tratamiento en la esquizofrenia: Consenso de enfermería en salud mental. Actas Esp Psiquiatr. 2010; 38(Suppl. 1):1-45.
  8. Pérez García C. Adherencia al tratamiento en la esquizofrenia. Rev Enf Salud Ment. 2015; 1:16-22.
  9. De Oliveira Borba L, Alves Maftum M, Adami Vayego S, Mantovani MF, Cestari Felix JV, Puchalski Kalinke L. Adesão do portador de transtorno mental à terapêutica medicamentosa no tratamento em saúde mental. Revista da Escola de Enfermagem da USP. 2018; 52:1-10.
  10. González J, Cuixart I, Manteca H, Carbonell M, Armengol J, Azcón MA. La baja adherencia al tratamiento antipsicótico: actuación de enfermería. Enfermería Global. 2005; 4(2) #7:1-9.
  11. Zurera Delgado I, Caballero Villarraso MT, Ruíz García M. Análisis de los factores que determinan la adherencia terapéutica del paciente hipertenso. Enferm Nefrol. 2014; 17(4):251-260.
  12. Conthe P, Márquez Contreras E, Aliaga Pérez A, Barragán García B, Fernández de Cano M, MN, González Jurado M, Ollero Baturone M, Pinto JL. Adherencia terapéutica en la enfermedad crónica: estado de la situación y perspectiva de futuro. Revista Clínica Española. 2014; 214(6):336-344.

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos