AUTORES
- Ana Carmen Jiménez Morales. Enfermera en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa (Zaragoza).
- Elsa Castellano Pallarés. Enfermera en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa (Zaragoza).
- Alexandra Campillos Acín. Enfermera en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa (Zaragoza).
- Luisa María Adán Muro. Enfermera en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa (Zaragoza).
- Ana Cristina Bachiller Calvo. Enfermera en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa (Zaragoza).
- Alba Remacha Monedero. Enfermera en Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa (Zaragoza).
RESUMEN
En determinados ámbitos resulta complicada la utilización de las vías clásicas de administración de fármacos a los pacientes, especialmente en el caso de demencias, alteración grave del aparato digestivo o situación terminal. Fuera del ámbito hospitalario cuando la vía oral, que es la de primera elección, queda desestimada por la situación clínica del paciente, la alternativa que dispone de más recursos farmacológicos y es mejor tolerada por el paciente es la vía subcutánea. Históricamente era usada únicamente para la administración de insulina y vacunas, pero con el paso del tiempo, se ha ido incrementando de forma progresiva el número de fármacos administrados a través de ella. Actualmente es utilizada en atención primaria y cuidados paliativos además de en atención hospitalaria por lo que resulta interesante hacer un repaso de los aspectos más importantes su uso, los fármacos que pueden administrarse, sus indicaciones, sus ventajas e inconvenientes, de manera que la enfermera disponga de información y recursos suficientes para poder utilizarla con seguridad en la práctica clínica.
PALABRAS CLAVE
Infusiones subcutáneas, tratamiento farmacológico.
ABSTRACT
In certain settings, the use of traditional routes of drug administration to patients is complicated, especially in the case of dementia, severe digestive system disorders or terminal conditions. Outside the hospital setting, when the oral route, which is the first choice, is ruled out due to the patient’s clinical condition, the alternative that has more pharmacological resources and is better tolerated by the patient is the subcutaneous route. Historically, it was used only for the administration of insulin and vaccines, but over time, the number of drugs administered through it has progressively increased. It is currently used in primary care and palliative care as well as in hospital care, so it is interesting to review the most important aspects of its use, the drugs that can be administered, their indications, their advantages and disadvantages, so that the nurse has sufficient information and resources to be able to use it safely in clinical practice.
KEY WORDS
Infusions subcutaneous, drug therapy.
DESARROLLO DEL TEMA
La vía subcutánea es una vía parenteral a través de la cual se administran fluidos (fármacos e hidratación) en el tejido celular subcutáneo o hipodermis.
El tejido celular subcutáneo dispone de muy pocos receptores del dolor y presenta abundante vascularización lo que favorece el paso de los fármacos al torrente sanguíneo eliminando el metabolismo de primer paso hepático. Los fluidos administrados se reabsorben con rapidez recobrando fácilmente su estado original. Es un tejido de fácil acceso, al contrario de lo que ocurre en el caso de otras vías parenterales¹.
Clásicamente empleada para la administración de insulina y vacunas, en la década de 1970, en Reino Unido se comenzó a utilizar para la administración de morfina en el tratamiento del dolor en los pacientes con cáncer terminal. Desde entonces, el interés suscitado por esta vía para la atención a los pacientes en el final de la vida y el número de fármacos administrados a través de ella ha ido incrementándose de forma progresiva en los últimos años².
Durante las últimas horas de vida se puede prescindir de ciertos medicamentos, pero no de otros, como: analgésicos, antieméticos, sedantes y anticonvulsivantes³.
La vía oral es la de elección en el paciente en situación paliativa, y la subcutánea cuando no está disponible la primera⁴.
La vía subcutánea es una alternativa terapéutica eficaz en la hidratación, sedación y control de algunos síntomas. Permite su uso no sólo en Atención Especializada sino también en residencias, domicilios y atención primaria, aunque las referencias a su utilización en este ámbito son escasas, dada la facilidad, efectividad y eficiencia de la técnica, no existen razones para que no se incorpore a la práctica habitual en sus equipos1-5.
El personal de enfermería ha de saber reconocer la descompensación y actuar rápida y eficazmente en el alivio de una sintomatología tan desagradable para el paciente como el dolor, la disnea o el delírium⁴.
Principales indicaciones:
- Pacientes con dificultad para ingerir fármacos por diferentes alteraciones del aparato digestivo como obstrucción intestinal o náuseas y vómitos no controlados.
- Intolerancia a opioides orales o necesidad de dosis mayores.
- Pacientes con alteraciones neurológicas: convulsiones, delirium, disminución de nivel de conciencia.
- Pacientes a los que no se les puede administrar fármacos por vía endovenosa debido a accesos periféricos dificultosos.
- Sedación paliativa.
- Situación de agonía.
- Pacientes no hospitalizados.
- Si queremos evitar el metabolismo hepático del fármaco a administrar, como el resto de vías parenterales1-5.
Ventajas:
- supone una opción segura y sencilla para el paciente, permitiendo un mayor confort.
- Se puede utilizar en el domicilio: no requiere vigilancia tan intensa como la vía intravenosa.
- Permite mayor autonomía del paciente: se puede instruir al paciente y/o a la familia a usar la vía subcutánea sin necesidad de que esté presente algún sanitario.
- Supone menor necesidad de contención física y/o farmacológica.
- Es de muy fácil utilización.
- Evita las inyecciones frecuentes.
- Presenta menos efectos secundarios que la vía intravenosa.
- Puede, en algunos casos, evitar la hospitalización.
- Conlleva menor riesgo de infección1-3-5.
Inconvenientes:
- Limitación de fármacos y tipos de fluidos.
- Precisa más tiempo para alcanzar los niveles plasmáticos que la vía endovenosa.
- Puede provocar irritación o infección local, aunque si se aplican las medidas básicas de asepsia la complicación es poco frecuente.
- Puede ocasionar dolor y eritema.
En el caso de hidratación se permite un máximo de 3L/día.
- Reacciones alérgicas, dolor o molestias por las palomillas metálicas.
- Salida accidental del catéter y/o palomilla del punto de inserción1-5.
Contraindicaciones:
Contraindicaciones absolutas:
- Anasarca.
- Situaciones de shock.
- Coagulopatías graves.
- Infecciones de repetición en el punto de inserción.
- Negativa del paciente.
- Paciente caquéctico con tejido subcutáneo abdominal de menos de 1 cm.
Contraindicaciones relativas:
- Mala adaptación del paciente.
- Claudicación familiar.
- Situación social no adecuada al tratamiento domiciliario¹.
Zonas de punción más recomendadas:
- Región infraclavicular.
- Abdomen (evitar la zona periumbilical).
- Zona deltoidea.
- Cara anterolateral del muslo¹.
Modos de administración de fármacos:
- En bolo: Siempre pondremos pequeños volúmenes (máximo 2-3 ml, aunque tendemos a que no superen los 2 ml). Al administrar los fármacos en bolo obtendremos un pico plasmático con una duración limitada en el tiempo del efecto deseado.
- A través de palomillas se precisa repetición de dosis. En cuyo caso habría que tener en cuenta que solo es posible administrar un máximo de 2-3 ml siendo necesario lavar la línea de infusión con suero fisiológico tras la administración del fármaco.
- En infusión subcutánea continua, mediante la que se logra la administración constante y mantenida de una determinada concentración de uno o varios fármacos, gracias al uso de reservorios de medicación.
- Las soluciones que se han empleado con seguridad incluyen el suero salino al 0,9 y al 0,45%, el suero glucosalino isotónico y, aunque se ha referido en el pasado el riesgo de administrar soluciones libres de electrolitos, la administración de suero glucosado al 5% también es considerada segura siempre que no se superen los 2.000 ml diarios1,2-5.
Cuidados específicos:
- Es necesaria la revisión periódica de las zonas de inserción de la palomilla para detectar problemas locales como: Eritema, hematoma, induración, edema, infección o celulitis.
- Se aconseja también vigilar una posible salida accidental del catéter o palomilla,
- La existencia de reacción alérgica al material o medicación o posible reflujo de medicación alrededor del punto de punción¹.
BIBLIOGRAFÍA
- Ministerio de Sanidad. Guía de Práctica Clínica para el Manejo de la Vía Subcutánea. Servicio Aragonés de Salud; 2020. [2020; citado 12 enero 2025]. Disponible en: https://portal.guiasalud.es/wp-content/uploads/2021/04/gpc_606_via_subcutanea_compl_rev.pdf
- Hernández Palacios R. Utilidad de la vía subcutánea en la estrategia de atención al paciente con demencia en fase avanzada. Rev Esp Geriatr Gerontol [Internet]. 2009;44(SUPPL. 2):37–42. [Consultado 20 de diciembre de 2024] Disponible en: http://www.elsevier.es/es-revista-revistaespanola-geriatria-gerontologia-124-articulo-utilidad-via-subcutanea-estrategiaatencion-S0211139X09002194
- Gallardo Avilés R, Gamboa Antiñolo F. Uso de la vía subcutánea en Cuidados Paliativos [Internet]. First Edit. Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL), editor. Vol. 4, Secpal. Madrid; 2013. [Consultado 02 de enero de 2025]. Disponible en: https://www.secpal.org/uso-de-la-via-subcutanea-en-cuidados-paliativos-ultima-monografia-secpal/
- Domínguez Álvarez R, Calderón Carrasco J, García Colchero F GG-SJ. Farmacología en Cuidados Paliativos. Vías de Administración, Mezclas, Efectos Secundarios Frecuentes, Normas Básicas para el Control de Síntomas. Rev Enfermería ROL. 2015;38(1):54–65.
- Soriano Fernández H, Rodenas García L, Moreno Escribano D, Roldán Castillo B, Castaño Moreno E, Palazón García E. Utilización de la Vía Subcutánea en Atención Primaria. Rev Clin Med Fam. [Internet] 2009. [Consultado 10 de noviembre de 2024]; vol.2. (8). Disponible en: https://scielo.isciii.es/scielo