Nº de DOI: 10.34896/RSI.2025.52.51.002
AUTORES
- Inés Gancedo Alcalde. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Laura Gil Blanco. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Ángela Hurtado Rojo. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Sara Moya López. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Javier Sainz García. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Raquel Gómez Sánchez. Servicio de Pediatría. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
RESUMEN
La práctica deportiva intensa y de duración prolongada induce una serie de adaptaciones cardíacas, tanto estructurales como funcionales y eléctricas, que se engloban bajo el término corazón de atleta. Este fenómeno refleja una respuesta fisiológica del corazón ante el aumento de la demanda hemodinámica durante el entrenamiento. Entre las modificaciones más frecuentes se incluyen alteraciones de la repolarización en el electrocardiograma, que obligan a la realización de un diagnóstico diferencial con miocardiopatías, especialmente si se acompañan de sintomatología. Se expone el caso de un adolescente de 13 años, futbolista federado, con episodios presincopales asociados al esfuerzo, en cuyo electrocardiograma se objetivaron alteraciones compatibles con miocardiopatía. Se realizó un estudio completo y seguimiento que permitió descartar esta posibilidad y atribuir los hallazgos a una adaptación fisiológica al ejercicio físico. Las adaptaciones cardíacas del corazón de atleta se caracterizan por un aumento armónico del tamaño de cavidades y del grosor ventricular con función conservada. Mantener una actitud clínica vigilante pero prudente evita diagnósticos excesivos al mismo tiempo que permite identificar patología de forma precoz.
PALABRAS CLAVE
Corazón de atleta, adolescente, electrocardiograma, miocardiopatía.
ABSTRACT
Intense and prolonged athletic training induces a series of cardiac adaptations, structural, functional, and electrical, collectively referred to as the athlete’s heart. This phenomenon represents a physiological response of the heart to increased hemodynamic demand during exercise. Among the most common changes are repolarization abnormalities on the electrocardiogram, which require differential diagnosis with cardiomyopathies, particularly when accompanied by symptoms. This report describes the case of a 13-year-old male competitive soccer player who experienced presyncopal episodes during physical activity, whose electrocardiogram revealed findings compatible with cardiomyopathy. An extensive diagnostic evaluation and follow-up allowed this diagnosis to be ruled out, attributing the findings instead to a physiological adaptation to physical training. Cardiac adaptations associated with the athlete’s heart are characterized by a balanced increase in chamber size and ventricular wall thickness, while preserving function. Maintaining a vigilant yet cautious clinical approach helps prevent overdiagnosis while ensuring the early identification of potentially pathological conditions.
KEY WORDS
Athlete’s heart, adolescent, electrocardiography, cardiomyopathies.
INTRODUCCIÓN
El entrenamiento físico intenso y sostenido produce una serie de adaptaciones cardiovasculares estructurales, funcionales y eléctricas conocidas como corazón de atleta. Este fenómeno refleja un proceso fisiológico de remodelado cardíaco secundario al incremento del volumen y la presión durante el ejercicio. Dichas adaptaciones incluyen bradicardia sinusal, soplos sistólicos funcionales, aumento de las cavidades cardíacas y alteraciones inespecíficas de la repolarización en el electrocardiograma1-2.
La correcta interpretación de estos hallazgos representa un reto clínico, particularmente en adolescentes deportistas donde la frontera entre la fisiología y la enfermedad puede ser difusa, dado que pueden solaparse con manifestaciones iniciales de miocardiopatías. Esto obliga a realizar una valoración integral que incluya anamnesis, antecedentes familiares, exploración física y una batería de pruebas complementarias de imagen y monitorización.
Paciente adolescente de 13 años, deportista federado en fútbol, que fue remitido a consultas de Cardiopediatría desde su centro de salud por episodios presincopales asociados al ejercicio físico (3–4 episodios), caracterizados por palidez, visión borrosa, sudoración, mareo y vómito, con recuperación progresiva posterior. No tenía otros antecedentes personales ni familiares de interés. En la exploración física, presentaba un soplo protosistólico II/VI de predominio en mesocardio de características funcionales, pulsos normales y resto de la exploración por aparatos sin alteraciones.
Las pruebas analíticas iniciales, las cuales incluían hemograma, metabolismo férrico, bioquímica, función tiroidea, hepática e inmunoglobulinas, fueron normales, destacando únicamente una creatinquinasa (CK) de 514 U/L, atribuida al ejercicio reciente. El electrocardiograma (ECG) mostró ritmo sinusal con ejes y voltajes normales. Sin embargo, destacaba la presencia de ondas T negativas en derivaciones inferiores (II, III y aVF) y planas en V6, hallazgos compatibles con miocardiopatía. La ecocardiografía evidenció estructura y función cardíacas normales, con cavidades no dilatadas, contractilidad conservada y válvulas competentes. Ante los hallazgos del ECG, se solicitó una ergometría en la que alcanzó el 92 % de la frecuencia cardíaca máxima teórica sin síntomas, arritmias ni alteraciones de la repolarización, confirmando una respuesta fisiológica al esfuerzo y apoyando la decisión de mantener una actitud expectante.
En el control realizado en la consulta al año, el paciente no había vuelto a presentar estos episodios, no obstante, persistían las alteraciones electrocardiográficas, por lo que se solicitó estudio Holter de 24 horas y una resonancia magnética cardiaca para descartar una miocardiopatía incipiente. En el Holter se registró un ritmo sinusal, manteniendo la alteración de la repolarización a lo largo del estudio con tres extrasístoles aisladas y sin otros eventos arrítmicos. Por último, la resonancia magnética cardíaca mostró discreta dilatación biventricular, sin alteraciones de perfusión ni realce tardío, compatible con adaptación fisiológica al entrenamiento. El conjunto de hallazgos apoyó el diagnóstico de corazón de atleta frente a una miocardiopatía estructural, relacionando las alteraciones de la repolarización con el entrenamiento físico.
DISCUSIÓN
El caso descrito ejemplifica uno de los dilemas más frecuentes en la Cardiopediatría dentro de los deportistas: diferenciar las adaptaciones fisiológicas del ejercicio de las miocardiopatías. Para ello, es esencial llevar a cabo un proceso diagnóstico adecuado. En la evaluación de primera línea, se debe realizar una anamnesis detallada, recoger antecedentes personales y familiares, exploración física que permita identificar signos de patología cardíaca o relacionados con síndromes y un electrocardiograma de 12 derivaciones. Solo en caso de sospecha clínica o alteraciones en el ECG es necesario pasar a la segunda línea, en la que se puede realizar ecocardiografía, test de esfuerzo, Holter de 24 horas y ergoespirometría con consumo de gases. Otras pruebas como la resonancia magnética cardíaca, el TC coronario, la ecocardiografía de estrés, genética, SPECT o PET se reservan para casos con mayor sospecha de patología1-2.
En el ECG se debe diferenciar los hallazgos considerados normales de los borderline y los patológicos. Dentro de los hallazgos normales se encuentra la bradicardia o arritmia sinusales, bloqueo auriculoventricular de 1º grado o 2º grado Mobitz I, ritmo de escape auricular ectópico o de la unión, bloqueo incompleto de rama derecha, repolarización precoz, aumento de voltaje del QRS, aumento del ST e inversión de onda T en V1-V4 en raza negra e inversión de onda T en V1-V3 en menores de 16 años. La desviación izquierda o derecha del eje, el agrandamiento auricular y el bloqueo completo de rama derecha son hallazgos borderline. En cuanto a los hallazgos patológicos, se deben identificar anomalías de la repolarización ST-T (excepto las descritas previamente), ondas Q patológicas, ensanchamiento del QRS ≥140 milisegundos, onda épsilon, bloque completo de rama izquierda, anomalías del intervalo QT, preexcitación ventricular, patrón de Brugada, bradicardia sinusal profunda, alargamiento del intervalo PR ≥400 milisegundos, bloqueo auriculoventricular de 2º grado tipo Mobitz 2 o de 3º grado, 2 o más extrasístoles ventriculares en reposo, taquiarritmias auriculares y arritmias ventriculares1-3.
Las adaptaciones cardíacas al entrenamiento prolongado implican un aumento equilibrado del tamaño de las cavidades y del grosor de las paredes ventriculares, manteniendo una función sistólica y diastólica normal o aumentada. La mayoría de las actividades deportivas incluyen combinaciones de ejercicio estático y dinámico que resulta en unos efectos hemodinámicos que influencian el tipo y el grado de remodelado cardiaco. Este remodelado puede confundirse con una miocardiopatía dilatada o hipertrófica, especialmente cuando se observa en estudios aislados, sin el contexto clínico y deportivo adecuado 4-6. En el diagnóstico diferencial se incluyen, además de la miocardiopatía hipertrófica y miocardiopatía dilatada, otras patologías como la displasia arritmogénica del ventrículo derecho y canalopatías.
El equilibrio entre vigilancia clínica y prudencia diagnóstica es fundamental para evitar el sobrediagnóstico y las restricciones deportivas innecesarias, al tiempo que se garantiza la detección precoz de enfermedades con potencial riesgo de muerte súbita. En este caso, la normalidad de la función cardíaca, la ausencia de arritmias inducidas por el ejercicio y los hallazgos estructurales compatibles con el entrenamiento apoyaban el diagnóstico de corazón de atleta.
- Las alteraciones del electrocardiograma en deportistas adolescentes deben interpretarse en el contexto de una evaluación clínica integral. El presente caso corresponde a un corazón de atleta, con alteraciones en la repolarización secundarias al entrenamiento y sin evidencia de cardiopatía estructural o arrítmica.
- La identificación precisa de las adaptaciones fisiológicas evitar diagnósticos erróneos y restricciones deportivas innecesarias. Es necesario un consenso sobre el modo de actuar en atletas sanos asintomáticos.
- Ante la presencia de síntomas, antecedentes familiares de muerte súbita o alteraciones estructurales, es imprescindible un estudio completo y seguimiento especializado.
BIBLIOGRAFÍA
- Palermi S, Cavarretta E, D’Ascenzi F, Castelletti S, Rici F, Vecchiato M, et al. Athlete’s Heart: a cardiovascular step-by-step multimodality approach. Rev Cardiovasc Med. 2023,24(5):151–71.
- Albaeni A, Davis JW, Ahmad M. Echocardiographic evaluation of the Athlete’s heart. Focused review and update. Curr Cardiol Rep. 2022,24:1907–16.
- Sharma S, Drezner JA, Baggish A, Papadakis M, Wilson MG, Prutkin JM, et al. International recommendations for electrocardiographic interpretation in athletes. J Am Coll Cardiol. 2017,69(8):1057–75.
- Martinez MW, Kim JH, Shah AB, Phelan D, Emery MS, Wasfy MM, et al. Exercise-induced cardiovascular adaptations and approach to exercise and cardiovascular disease. J Am Coll Cardiol. 2021,78(14):1453-70.
- García-Robles JA, Pérez-David E. Aprendiendo a diferenciar las hipertrofias del miocardio en la práctica diaria. Rev Ecocar Pract Otras Téc Imagen Cardíaca. 2016,3:1-8.
- Albaeni A, Davis JW, Ahmad M. Echocardiographic evaluation of the Athlete’s heart. Echocardiography. 2021,00:1-15.