Análisis de los características demográficas y del índice de incapacidad vocal de los pacientes con disfonía espasmódica

17 febrero 2024

 

AUTORES

  1. Andrea Escribano Peñalva. Médico Interno Residente en Otorrinolaringología. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa.
  2. Alejandra Vázquez Tolosa. Médico Interno Residente en Angiología y Cirugía Vascular, Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa.
  3. Patricia Íñiguez De Heredia Monforte. Médico Interno Residente en Neumología. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa.
  4. Jorge Romero Martínez. Médico Interno Residente en Radiología. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa.
  5. Rocío García Fernández. Médico Interno Residente en Otorrinolaringología. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa.
  6. Ana María Gasós Lafuente. Médico Adjunto en Otorrinolaringología. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa.

 

RESUMEN

La disfonía espasmódica es un trastorno neurológico focal que afecta la musculatura intrínseca de la laringe encargada de la fonación, resultando en alteraciones en la calidad y control vocal.

Se ha elaborado un estudio descriptivo y analítico de carácter prospectivo, recogiendo los datos demográficos y parámetros clínicos de pacientes con disfonía espasmódica antes y después del tratamiento con toxina botulínica, todos ellos en seguimiento por la Unidad de Voz del Hospital Clínico Universitario “Lozano Blesa” desde el año 2010.

El estudio cuenta con una muestra de 12 pacientes (8 mujeres y 4 hombres; edad media: 54, 83 años) con disfonía espasmódica en aducción (tiempo medio de seguimiento de 11 años) e infiltraciones periódicas de toxina botulínica [2,5-5 UI (91,7%)]. El antecedente personal más frecuente involucrado fue evento psicotraumático (42%) seguido de la presencia de distonía cervical o de miembros inferiores de forma concomitante (25%). La escala de Índice de incapacidad vocal abreviada (VHI-10) y la EVA, muestran un grado alto de correlación (68%) para medir subjetivamente la calidad de vida asociada a la enfermedad.

 

PALABRAS CLAVE

Distonía laríngea, toxina botulínica, calidad de vida, EVA.

 

ABSTRACT

Spasmodic dysphonia is a focal neurological disorder that affects the intrinsic musculature of the larynx responsible for phonation, resulting in alterations in vocal quality and control. A prospective descriptive and analytical study has been carried out, collecting demographic data and clinical parameters of patients with spasmodic dysphonia before and after treatment with botulinum toxin, all of them followed up by the Voice Unit of the Hospital Clínico Universitario «Lozano Blesa» since 2010. The study included a sample of 12 patients (8 women and 4 men; mean age: 54, 83 years) with adduction spasmodic dysphonia (mean follow-up time of 11 years) and periodic infiltrations of botulinum toxin [2.5-5 IU (91.7%)]. The most frequent personal history involved was psychotraumatic event (42%) followed by the presence of concomitant cervical or lower limb dystonia (25%). The abbreviated Vocal Handicap Index scale (VHI-10) and the VAS showed a high degree of correlation (68%) to subjectively measure the quality of life associated with the disease.

 

KEY WORDS

Laryngeal dystonia, botulinum toxin, quality of life, EVA.

 

INTRODUCCIÓN

La disfonía espasmódica (DE) es una forma específica de trastorno de la voz que se caracteriza por la contracción involuntaria y espasmódica de los músculos laríngeos durante la fonación. Aunque su prevalencia exacta es incierta, se estima que afecta a aproximadamente 4 a 6 personas por cada 100,000 habitantes. A menudo, la DE se manifiesta en la vida adulta y tiene una mayor incidencia en mujeres que en hombres.

 

Recuerdo sobre la fisiología de la laringe.

La laringe es el órgano clave de la confluencia aerodigestiva. Mantiene tres funciones principales: respiratoria, esfinteriana (protección de la vía aérea en la deglución) y fonatoria. Durante la respiración basal, no se produce apenas movimiento de las cuerdas vocales ni de la laringe. Cuando aumenta la demanda de oxígeno, el músculo cricoaritenoideo posterior se contrae lo que permite un aumento del espacio glótico, para satisfacer la demanda de oxígeno. Así mismo, la laringe se cierra de manera refleja durante la deglución, así como frente a sustancias irritantes o tóxicas, mediante la contracción de los repliegues aritenoepiglóticos, las bandas y las propias cuerdas vocales.

Para la fonación se requiere una interacción entre la propia fuente de energía (pulmones y la musculatura-torácica), el vibrador (la laringe) y el resonador (el tracto vocal). De tal forma que se produce una transducción de la energía aerodinámica generada por el aparato respiratorio en energía acústica. La fuente de energía hace que el aire pase a través de las cuerdas vocales, que en el momento de la fonación deben estar en abducción. De esta forma el aire hace que las cuerdas vocales se abren y se cierren como si “cortaran” el flujo aéreo que procede de la subglotis por el efecto Bernoulli. El número de veces que esto ocurre en un segundo determina la frecuencia fundamental o tono de la voz1.

 

Fisiología de la fonación:

La fisiología de la fonación se refiere a todos aquellos mecanismos sonoros que permiten la vibración del borde libre de cuerda vocal. Durante la fonación se produce un fenómeno de transducción de energía aerodinámica en energía acústica2.

Se trata de un proceso complejo que consta de una fase prefonatoria preparatoria, en la que todas las estructuras que conforman la laringe se aproximan entre sí, para estrechar la luz. A continuación, se expulsa el aire contenido en los pulmones a través de las cuerdas vocales hacia el exterior. La estructura laminar de las cuerdas vocales permite la vibración pasiva del borde libre, obteniendo así la energía acústica que modulamos a través del aparato resonador3,4.

Para llegar a entender dicho proceso es esencial conocer en profundidad la estructura de las cuerdas vocales y el mecanismo vibratorio.

 

Estructura de la cuerda vocal:

El borde libre de la cuerda vocal está compuesto por cinco capas bien diferenciadas.

  • Epitelio. El epitelio que envuelve la porción externa del borde libre es de tipo escamoso estratificado no queratinizado. No obstante, en la región subglótica y en la porción lateral de la cara superior pasa a ser de tipo respiratorio (epitelio cilíndrico pseudoestraficado y ciliado). Esta transformación se debe a que el epitelio escamoso es más resistente a los traumatismos (como pudiera ser el roce de una cuerda sobre la otra) y, por otro lado, al carecer de estructuras glandulares evita cualquier trastorno sobre el mecanismo vibratorio. El borde libre de la cuerda presenta un estructura laminar que sólo existe a nivel de los dos tercios anteriores de la misma.
  • Lámina propia superficial o espacio de Reinke. Espacio gelatinoso con pocos fibroblastos.
  • Lámina propia intermedia. Presenta gran cantidad de fibras elásticas y fibroblastos
  • Lámina propia profunda, junto con la intermedia dan lugar al ligamento vocal.
  • Músculo tiroaritenoideo o músculo vocal, constituye la capa más profunda y es parte de los músculos intrínsecos de la laringe.

 

Aunque anatómicamente está compuesta por cinco capas, funcionalmente se comporta como si fueran tres capas: una capa externa (epitelio y el espacio de Reinke), una capa media (lámina propia intermedia y profunda) y una capa profunda o cuerpo (músculo vocal).Funcionalmente la cuerda vocal se divide en sus dos tercios anterior en una porción membranosa que es donde se produce propiamente la vibración y sus dos tercios posteriores en la porción cartilaginosa5.

 

Evaluación subjetiva del paciente de la función vocal:

La Sociedad Europea de Laringología en 2001, elaboró un protocolo de evaluación de la función vocal, que está integrada por cinco elementos, siendo uno de ellos la evaluación subjetiva percibida por el paciente6.

Y es que hoy en día, la calidad de vida percibida en relación a la enfermedad es un parámetro que está tomando cada vez mayor relevancia. Existen varios cuestionarios para estudiar la calidad de vida de los pacientes que presentan algún tipo de disfonía, siendo el Voice-Handicap Index (VHI) o Índice de Incapacidad Vocal el que presenta mayor difusión a nivel internacional7. El VHI clásico está compuesto por 30 preguntas cerradas, divididas en tres grupos de 10, correspondientes a una subdivisión física, funcional y emocional. Existe una versión abreviada del mismo, que se conoce como VHI-10, compuesto por 10 preguntas, en vez de 30 y otro adaptado para los cantantes profesionales (Singing Voice Handicap Index)8.

Los tres cuestionarios (VHI, VHI-10, S-VHI) están formados por una serie de preguntas cerradas con respuestas que van desde “nunca” a “siempre”, otorgando a cada respuesta un valor numérico. Cuanto más elevado sea el resultado final, mayor grado de afectación subjetiva por parte del paciente.

Por otro lado, la Escala Visual Análoga (EVA) es una herramienta comúnmente utilizada en la evaluación subjetiva de la función vocal. Se trata de una escala que mide del 0 al 10, siendo 0 la ausencia de afectación subjetiva. La EVA puede ajustarse y utilizarse para evaluar diversos parámetros, incluyendo la calidad vocal, la intensidad del dolor, la fatiga vocal, entre otros.

 

Disfonía espasmódica:

La disfonía espasmódica es un trastorno vocal raro, lo que dificulta su estudio epidemiológico. Se estima que la prevalencia es de aproximadamente 4-6 casos por cada 100,000 personas, pero es importante destacar que estos números pueden ser subestimados debido a la variabilidad en la presentación clínica y la falta de conciencia sobre la DE. Se observa una clara predilección por el género femenino y tiende a manifestarse en la mediana edad, generalmente en torno a la cuarta y sexta década de la vida.

Los factores genéticos también han sido objeto de investigación, ya que se ha observado que algunos casos de DE tienen antecedentes familiares de trastornos del movimiento. Sin embargo, la contribución precisa de la genética en el desarrollo de la DE aún no se comprende completamente.

La fisiopatología de la disfonía espasmódica implica una disfunción en el control neuromuscular de la laringe, específicamente en los músculos encargados de la producción vocal. Aunque la etiología exacta sigue siendo objeto de investigación, se han propuesto diversas teorías que sugieren un componente multifactorial.

  • Aspectos Neuromotores: Se ha descrito una descompensación en los sistemas dopaminérgicos y de los neurotransmisores GABA a nivel de las áreas corticales y subcorticales que regulan el habla en los pacientes que padecen DE. Este desequilibrio en la regulación neuronal puede contribuir a los espasmos incontrolados de los músculos laríngeos.
  • Factores Genéticos: Algunos estudios sugieren que ciertos individuos pueden tener una predisposición genética a desarrollar DE. La identificación de marcadores genéticos específicos aún está en curso.
  • Factores ambientales: como evento psicotraumático, el estrés vocal crónico o ciertos patrones de uso vocal, también se han considerado como posibles desencadenantes o contribuyentes.
  • Relación con otras enfermedades neurodegenerativas: Algunos estudios han sugerido una posible conexión entre la DE y ciertas condiciones neurodegenerativas, como el parkinsonismo. Esta asociación plantea preguntas sobre los mecanismos subyacentes compartidos.

 

En resumen, la fisiopatología de la DE es compleja y multifactorial, involucrando aspectos neuromotores, genéticos y ambientales. La comprensión precisa de estos mecanismos proporcionará una base sólida para el desarrollo de estrategias de diagnóstico temprano y tratamientos más efectivos en el futuro9-11.

 

OBJETIVOS

El Hospital Clínico Universitario “Lozano Blesa” cuenta con una unidad de Voz en la que se atienden pacientes con disfonía espasmódica en conjunto con el servicio de Neurología. Desde la Sociedad Europea de Laringología (SEL) se recomienda el empleo de un protocolo para la valoración de pacientes con disfonía, basado en cinco aspectos de la voz: perceptual, aerodinámico, videoestroboscópico, valoración subjetiva por el paciente y el análisis acústico, En este estudio analizaremos la efectividad de la toxina botulínica basándonos en mejoría postratamiento de la valoración subjetiva por parte del paciente describiremos las características epidemiológicas de nuestra muestra.

Los principales objetivos de este trabajo han sido:

  • Describir epidemiológicamente las características clínico-demográficas de los pacientes con disfonía espasmódica
  • Definir los factores relacionados con el desarrollo de la disfonía espasmódica
  • Analizar las escalas de evaluación subjetiva de la disfonía y objetivar el grado de correlación entre ella (VHI vs EVA)

 

METODOLOGÍA

Se ha realizado un estudio descriptivo y analítico de carácter prospectivo en los pacientes diagnosticados de disfonía espasmódica que han sido tratados con toxina botulínica. Se han incluido todos los pacientes con disfonía espasmódica que forman parte de la Unidad de Voz del Hospital Clínico Universitario “Lozano Blesa” desde el año 2000.

Se han incluido todos los pacientes diagnosticados de disfonía espasmódica que habían aceptado el tratamiento con toxina botulínica. Y, por otro lado, se excluyeron pacientes con otras alteraciones del movimiento de las cuerdas vocales (movimiento paradójico de cuerdas vocales o temblores) que también recibían tratamiento con toxina botulínica. Así mismo, se excluyeron determinados pacientes, que, por diferentes motivos no se les infiltró toxina botulínica.

Método de estudio:

Se llevó a cabo la realización de un proyecto de investigación y la solicitud al CEICA de la evaluación de este, obteniendo con fecha 9 de marzo de 2022 un dictamen favorable. Así mismo, obtuvimos, por parte de la Dirección del Hospital, el permiso para consultar las historias pertinentes.

Se procedió entonces a la obtención de la lista de pacientes diagnosticados de disfonía espasmódica y en seguimiento en la consulta de Voz. Se llevó a cabo la revisión de las historias clínicas y recogida de datos de dichos pacientes, seleccionando aquellos que cumplían los criterios de inclusión. Se han incluido un total de 12 pacientes.

Entre los datos recogidos se encuentran; los datos demográficos (sexo, fecha de nacimiento, año del debut de la enfermedad), antecedentes personales (antecedentes familiares, antecedentes psicotraumáticos, profesión, bajas por enfermedad) y datos clínicos referentes a su enfermedad (intubaciones orotraqueales, cirugías cervicales, patología neurológica (distonía cervical, distonía miembros inferiores), patología respiratoria); endoscopia laríngea; dosis de toxina botulínica infiltrada; cuestionarios pre-infiltración y a los 45 días post-infiltración (VHI-10 (Anexo III, EVA-voz (Anexo IV)).

Las variables continuas se describen mediante la media y la desviación estándar y el resto de las variables cualitativas se describen en función de frecuencias relativas. Además, se han consultado diferentes artículos y guías clínicas en Pubmed para ver las últimas actualizaciones y poder comparar nuestros resultados con los de otros estudios similares.

 

RESULTADOS

Análisis descriptivo:

  • Sexo:

 

En cuanto al sexo, 8 (66,7%) pacientes fueron mujeres y 4 (33.3%) varones.

  • Edad:

 

La edad de debut de los pacientes con disfonía espasmódica no sigue una distribución normal (test de Shapiro-wilk p<0.05). La representación en el histograma demuestra una distribución claramente asimétrica. La muestra presenta una media de 54,83 años y una desviación estándar de ± 21,47 años, y un rango 20 años y la máxima de 77 años. Dividido por subgrupos las mujeres presentan una edad media de 57,12 +/- 22,97 años (20-77) y los hombres de 50,25 +/- 20,43 años (26-70). Con un tiempo medio de seguimiento de 10,75 +/- 6,18 años y rango de 1 a 22 años de seguimiento.

– Antecedentes familiares:

En cuanto a los antecedentes familiares, sólo 1 paciente de los 12 presentaba relación familiar como pariente en primer grado (8.3%).

– Uso profesional de la voz:

Los profesionales de la voz son todas aquellas personas que emplean la voz como herramienta de trabajo. En el momento de la entrevista el 33% de los pacientes necesitaban su voz como herramienta fundamental.

– Antecedentes personales- Factores causales. (Gráfico 1).

El 75% de los pacientes si presentaba algún antecedente personal de interés, entre ellos; necesidad de intubación (16,7%) en ninguno de los casos IOT prolongada, cirugía cervical (16.7%), relación con antecedente psicotraumático (41,7%), enfermedad autoinmune (16.7%), enfermedad neurológica concomitante del tipo distonía en otra parte del cuerpo (25%), enfermedad respiratoria asociada 33.3%.

– Tiempo de seguimiento medio (debut de la enfermedad)

Los pacientes incluidos en la muestra muestran un periodo de seguimiento de 11 años de media, siendo el valor mínimo 1 año y el máximo 25.

  • Número de infiltraciones media y dosis de toxina:

 

Se ha requerido una dosis media de infiltración de toxina botulínica de 3.96 +/- 1.67, siendo el valor mínimo de 2.5 UI y el máximo de 7.5 UI. Generalmente, la dosis más infiltrada ha sido la de 2.5 UI y se suelen emplear bilateralmente sobre las dos cuerdas (83.3%).

 

  1. Análisis de los datos de la exploración:
  • Índice de incapacidad vocal abreviada (VHI-10) preinfiltración y postinfiltración. (Gráfico 2).

Los datos obtenidos en la muestra recoge que el valor medio antes de la infiltración es de 24.42 +/- 9.55; con un rango de 14-40. La valoración subjetiva del VHI-10 tras la infiltración es de 16.67 +/- 7.77; con un rango de 2-28. Presentando un porcentaje de mejoría subjetiva del 31,73%.

Así mismo es una escala que se ordena como variable cualitativa en leve (0-10), moderada (11.20), severa (21-30) y grave (31-40); muestra unos porcentajes preinfiltración: leve 0%, moderado 50%, severo 8,3% y grave 41,7%; y postinfiltración: leve 8,3%, moderado 58,3%, severo 33,3% y grave 0%. Al aplicar la prueba de Wilcoxon para muestras apareadas, asumiendo que no sigue la normal, con una p 0.04 se asume que sí que hay resultados estadísticamente significativos entre el VHI-10 antes y después.

  • VHI-10 en comparación con EVA:

 

Se deduce que existe una correlación lineal fuerte entre ambas escalas (R 0.83 p < 0.04). (Gráfico 3).

  • Relación VHI entre las variables sexo, profesión laboral y antecedente psicotraumático. VHI-Sexo:

 

Preinfiltración: mujeres VHI 23,50+/-8,75 y en los hombres 26,25 +/-12,20. Relación: Leve 0,14 Postinfiltración: mujeres VHI 15,28 +/-8,14 y en hombres 19,50 +/-7,14. Relación: Leve 0,27.

  • VHI-Profesión laboral:

 

Preinfiltración: Profesional voz VHI 23,25+/-10,14 y no profesional voz 25 +/-9,90. Relación: Leve 0.09 Postinfiltración: Profesional voz VHI 19,75+/-5,50 y no profesional voz 15,13+/-8,59. Relación: Leve 0,29.

  • VHI-Antecedente Psicotraumático:

 

Preinfiltración: Si antecedente psicotraumático VHI 22,20+/-9,52 y no antecedente psicotraumático 26 /-9,98. Relación: Leve 0,26. Postinfiltración: Si antecedente psicotraumático VHI 19+/-7,04 y no antecedente psicotraumático 15 /-8,37. Relación: Leve 0,20.

 

DISCUSIÓN

Las características demográficas de la muestra se asemejan bastante a las descritas en otros estudios. Suele presentarse en torno a la quinta década de la vida, con una clara predominancia entre las mujeres, algunos estudios hablan de un 60-80%12. En torno al 12% de los pacientes presentan historia familiar de disfonía espasmódica13. Datos que se asemejan a los obtenidos en nuestra muestra; con edad media de presentación 54,83 ± 21,47 años, 66,7% de mujeres y 8,3% de antecedentes familiares asociados.

En cuanto a la profesión laboral y antecedentes personales, está descrito que la patología de la voz es más frecuente entre los profesionales de la voz teniendo en cuenta el sobresfuerzo vocal que suelen realizar en su actividad laboral. No obstante, los trastornos neurolaríngeos no se relacionan directamente con dicha premisa. La literatura referente a los factores relacionados con la disfonía espasmódica es algo limitada y poco uniforme.

En un estudio hallado sobre una muestra de 136 pacientes con DE en aducción concluyeron que la presencia de distonía cervical, historia familiar de temblor esencial, infección por el virus del sarampión o la parotiditis y la presencia de meningitis se relacionaban con una mayor incidencia de DE14.

En otra revisión de 350 pacientes, 59 de ellos (17%) relacionaban la aparición de la DE con debut brusco tras un evento estresante. Otros desencadenantes mencionados eran las infecciones respiratorias, el embarazo y el postparto y la necesidad de intubación orotraqueal15. A pesar de que nuestra muestra es pequeña, sí que se puede comprobar esa cierta relación tras una situación o evento psicotraumático (41%) y la presencia de otras distonías (25%).

El Voice-Handicap Index (VHI) o también conocido como Índice de Incapacidad Vocal desarrollado por Jacobson et al12 y posteriormente, en 1997, validado y versionado en un formato más abreviado por Núñez-Batalla et al, nos permite estimar y cuantificar el grado de incapacidad vocal percibido por el paciente. Los pacientes con DE suelen manifestar un gran impacto sobre su calidad de vida ya que dificulta una de las funciones básicas para el ser humano: la comunicación.

En el VHI-10, puntuaciones por encima de 11 puntos son indicadores de patología subyacente. Y es que, a pesar de que el tratamiento con infiltraciones de toxina botulínica mejore claramente la sintomatología de los pacientes con disfonía espasmódica, éstos nunca llegaran a considerar que se comunican con una voz de características normales16.

Además, la respuesta a este tipo de cuestionarios también nos orienta sobre futuras dosificaciones y duración del tratamiento. En un estudio comparable al nuestro en cuanto a la metodología y el tamaño muestral, se comprobó una reducción significativa de la puntuación media del VHI, pasando de 67,79 a 58,2117. Morzaria y Damrose, emplearon el cuestionario VHI-10 con valores pretratamiento 24,54+/-7,19 y una reducción tras la infiltración con toxina botulínica: 15,64 +/- 6,9018. En nuestro trabajo, también se evidencia la mejoría en la puntuación del VHI-10 tras el tratamiento (valor preinfiltración: 24,42+/- 9,55 y postinfiltración: 16,67 +/-7,77).

 

CONCLUSIONES

Los síntomas más comunes de la disfonía espasmódica incluyen alteraciones en la calidad vocal, interrupciones en la fluidez del habla y esfuerzos vocales evidentes durante la fonación. Estos síntomas pueden variar en intensidad y frecuencia, y a menudo empeoran con el estrés emocional o situaciones de habla prolongada, lo que repercute notoriamente en la calidad de vida.

El Voice Handicap Index (VHI) es un cuestionario ampliamente utilizado para evaluar el impacto percibido de la disfonía en la calidad de vida y el bienestar emocional de una persona. Se ha convertido en una herramienta muy útil en el seguimiento de tratamientos, ya que permite evaluar el cambio en la percepción del paciente a lo largo del tiempo. Por contra, algunos pacientes pueden tener dificultades para evaluar su propia disfonía de manera precisa. Tras analizar los datos de nuestro estudio hemos podido comprobar que el VHI-10 y la escala EVA, muestran un grado alto de correlación (68%) entre ellas, lo que podría indicar que se puede usar indistintamente.

Las características demográficas y los factores relacionado con su debut hallados en la muestra a estudio coinciden con los expuestos en otras revisiones. No obstante, sería conveniente valorar la realización de estudios multicéntricos para aumentar el número de pacientes estudiados y así quizá obtener resultados con mayor significación.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Giovanni A, Lagier A, Henrich N. Fisiología de la fonación. EMC – Otorrinolaringol [Internet]. 2014;43(3):1–16. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1016/s1632-3475(14)68304.
  2. Bailly L, Henrich N, Pelorson X. Vocal fold and ventricular fold vibration in period-doubling phonation: Physiological description and aerodynamic modeling. J Acoust Soc Am 2010; 127:3212–22.
  3. Physiology of Voice Production: Considerations for the Vocal Performer Yolanda D. Heman-Ackah, MD; Journal of Singing. 2005; 62. 34-39.
  4. Sundberg J. Vocal Tract Resonance. In: Sataloff RT, ed. Professional Voice: Thescience and Art of Clinical Care,2nd edition. San Diego: Singular Publishing Group, Inc. 1997; 167–184.
  5. Deliyski DD. Laryngeal High-Speed Videoendoscopy. En: Kendall KA, Leonard RJ. Laryngeal Evaluation. New York: Thieme Medical Publishers. 2010; 245- 270.
  6. Dejonckere PH, Bradley P, Clemente P, Cornut G, Crevier-Buchman L, Friedrich G, Van De Heyning P, Remacle M Woisard V. A basic protocol for functional assessment of voice pathology, especially for investigating the efficacy of (phonosurgical) treatments and evaluating new assessment techniques. Eur Arch Otorhinolaryngol 2001;258: 77–82.
  7. Núñez-Batalla F, Corte-Santos P, Señaris-González B, Llorente-Pendás JL, Górriz-Gil C, Suárez-Nieto C. Adaptación y validación del índice de incapacidad vocal (VHI-30) y su versión abreviada (VHI-10) al español. Acta Otorrinolaringol Esp. 2007; 58:386-92.
  8. Garcia-Lopez I, Nuñez-Batalla F, Gavilan Bouzas J, Gorriz-Gil C. Validación de la versión en español del índice de incapacidad vocal (S-VHI) para el canto. Acta Otorrinolaringol Esp. 2010;61(4):247–254.
  9. Epidemiological Study of Dystonia in Europe (ESDE) Collaborative Group. A prevalence study of primary dystonia in eight European countries. J Neurol [Internet]. 2000;247(10):787–92. Disponible en: http://dx.doi.org/10.1007/s004150070094.
  10. Adler CH, Edwards BW, Bansberg SF. Female predominance in spasmodic dysphonia. J Neurol Neurosurg Psychiatry. 1997; 63:688.
  11. Verheyden J, Blitzer A. Laryngeal dystonia. En: Mitchell FB, editor. Dystonia: Etiology, Clinical Features, and Treatment. Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins; 2004. p. 175—83.
  12. Laryngoscope. Risk factors and demographics in patients with spasmodic dysphonia. Schweinfurth JM1, Billante M, Courey MS. 2002;112(2):220-3.
  13. Laryngoscope. Botulinum toxin management of spasmodic dysphonia (laryngeal dystonia): a 12-year experience in more than 900 patients. Blitzer A1, Brin MF, Stewart CF. 1998;108(10):1435-41.
  14. TannerK. Epidemiologic advances in spasmodic dysphonia. Am Speech Lang Hear Assoc.2012; 22:104–111.
  15. ChildsL, RickertS ,Murry T ,BlitzerA ,SulicaL. Patient Perceptionsoffac-torsleading spasmodic dysphonia: a combined clinical experience of 350 patients. Laryngoscope. 2011; 121:2195–2198.
  16. LiuTC, Irish JC , Adams SG ,et al. Prospective study of patients’ subjective responses to botulinum toxin injection for spasmodic dysphonia. J Otolaryngol. 1996; 25:66-74.
  17. Rojas, Gleidy Vannesa E.; Ricz, Hilton; Tumas, Vitor; Rodrigues, Guilherme R; Toscano, Patrícia; Aguiar-Ricz,Lílian (2016). Vocal Parameters and Self-Perception in Individuals with Adductor Spasmodic Dysphonia. Journal of Voice, (), S0892199716302442–. doi: 10.1016/j.jvoice.2016.09.029.
  18. Sanjay Morzaria; Edward J. Damrose (2012). A Comparison of the VHI, VHI-10, and V-RQOL for Measuring the Effect of Botox Therapy in Adductor Spasmodic Dysphonia.,26(3),0–380. doi: 10.1016/j.jvoice.2010.07.011.

 

ANEXOS

Gráfico 1. Diagrama de barras que cuantifica el tipo de antecedente personal.

 

Gráfico 2. A) Diagrama de barras para representar VHI-10 preinfiltración. B) Diagrama de barras para representar VHI-10 postinfiltración.

 

 

Gráfico 3. A) Diagrama en scatter para representar VHI-10-EVA pre-infiltración. B) Diagrama en burbujas para representar la relación entre VHI-10 y EVA.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Publique con nosotros

Indexación de la revista

ID:3540

Últimos artículos