Análisis retrospectivo de los casos de sífilis en un hospital de tercer nivel

18 marzo 2026

 

AUTORES

  1. Violeta Frutos Millán. F.E.A. Servicio de Microbiología. Hospital de Alcañiz. Teruel. España.
  2. Víctor Viñeta Valdelvira. FIR Microbiología y Parasitología. Servicio de Microbiología. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  3. Mónica Pilar Ariza Samper. MIR Microbiología y Parasitología. Servicio de Microbiología. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza. España.
  4. Sara Sanz Sanz. F.E.A. Servicio de Microbiología. Hospital San Jorge. Huesca. España.
  5. Natalia Burillo Navarrete. F.E.A. Servicio de Microbiología. Hospital Obispo Polanco. Teruel. España.
  6. Olga Algara Robles. F.E.A. Servicio de Microbiología. Hospital de Alcañiz. Teruel. España.

 

RESUMEN

La sífilis en una infección con una incidencia en aumento en muchos lugares del mundo, entre ellos nuestro medio. Su presentación es muy variada y su diagnóstico, seguimiento y tratamiento reportan cierta complejidad. Esto justifica una revisión de los casos de sífilis diagnosticados en el Servicio de Microbiología de un hospital de tercer nivel para clasificarlos en primoinfección y reinfección, estudiar sus características asociadas diferenciales, así como su respuesta al tratamiento. Las características demográficas de los casos coinciden con las publicadas en otros estudios, destacando una mayoría de hombres y una presentación en personas progresivamente más jóvenes. Además, se describe una frecuencia de aparición de casos de reinfección entre pacientes VIH positivos, así como entre usuarios de profilaxis pre-exposición al VIH (PReP). Queda pendiente para futuros estudios dilucidar si esta asociación representa un mayor riesgo de reinfección o si se ve sesgada, por ejemplo, por una mayor frecuentación del sistema sanitario en estas poblaciones.

PALABRAS CLAVE

Sífilis, primoinfección lúes, reinfección lúes, ITS, VIH.

ABSTRACT

Syphilis is an infection with an increasing incidence in many parts of the world, including our community. Its clinical presentation is highly variable, and its diagnosis, follow-up, and treatment entail a certain degree of complexity. This justifies a review of the cases of syphilis diagnosed in the Microbiology Department of a tertiary-care hospital in order to classify them as primary infection or reinfection, to analyze their differential associated characteristics, and to assess their response to treatment. The demographic characteristics of the cases are consistent with those reported in other studies, with a predominance of men and a presentation in progressively younger individuals. In addition, a higher frequency of reinfection cases is observed among HIV-positive patients, as well as among users of pre-exposure prophylaxis (PrEP). Further studies are needed to determine whether this association represents a higher riask of reinfection or whether it may be biased, for example, by more frequent use of healthcare services in these populations.

KEY WORDS

Syphilis, primary syphilis infection, syphilis reinfection, STI, HIV.

INTRODUCCIÓN

La sífilis o lúes es considerada una infección de transmisión sexual (ITS). Es causada por la bacteria Treponema pallidum subespecie pallidum, una bacteria perteneciente a la familia Treponemaceae, con una característica forma en espiral1,2. Otra característica definitoria de este grupo de microrganismos no son cultivables en los medios habituales empleados en los laboratorios de microbiología. Esto hace que el diagnóstico de esta enfermedad se haya basado clásicamente en la observación directa de la bacteria en las muestras recogidas de las lesiones, posteriormente apoyada por técnicas de inmunohistoquímica y anticuerpos marcdos 3. Estas técnicas presentan limitaciones de sensibilidad, además de que la observación debe realizarse de forma inmediata a la toma de la muestra, y más recientemente se ha sumado la PCR al arsenal de técnicas diagnósticas, que suple estos problemas3. No obstante, la base del diagnóstico sigue siendo los test serológicos, existiendo dos tipos principalmente:

  • los treponémicos: detectan IgG (y algunos IgM) frente a antígenos de T. pallidum. Se positivizan 2-4 semanas tras el contagio y una vez positivizados se mantienen siempre positivos de por vida, por lo que no sirven para monitorizar la enfermedad, pero forman parte del primer paso (cribado) de muchos algoritmos diagnósticos (reverso) ya que son más sensibles en etapas tempranas de la infección3,4.
  • los no treponémicos o reagínicos: enfrentan diluciones seriadas del suero frente a antígenos tipo lecitina y cardiolipina, representantes de las células del huésped dañadas. Tardan más en positivizar, pero al modificarse de forma paralela a la actividad de la enfermedad pueden usarse para monitorizar el tratamiento3,4. La técnica más empleada actualmente es el RPR4.

 

La sífilis tiene un periodo de incubación de 3-4 semanas desde el contagio hasta la aparición del chancro sifilítico (sífilis primaria), una ulceración indolora y de base limpia en el lugar de la inoculación, generalmente acompañada de una adenopatía ipsilateral5. Esta lesión es autolimitada y desaparece en 3-6 semanas sin dejar cicatriz, tras lo que se entra en un periodo libre de síntomas, y 3-12 semanas después aparece una nueva fase: la sífilis secundaria5,6. En esta fase se presentan gran cantidad de manifestaciones diferentes, entre las que destacan las mucocutáneas5,6. Por esta forma de presentación multimodal se ha dado en llamar “la gran simuladora”6. A continuación se entra en la fase de latencia, que se clasifica en precoz (hasta un año desde la primoinfección) o tardía (más de un año)3,5. Si no se trata adecuadamente, años tras la infección se presentan manifestaciones sistémicas como sífilis cardiovascular, sífilis gomosa o neurosífilis5. Salvo esta última, las otras formas son poco habituales hoy en día6. Aunque la neurosífilis aparece más característicamente en fases más evolucionadas de la enfermedad, puede aparecer en cualquier momento del desarrollo, y actualmente se recomienda su despistaje siempre que haya síntomas3,5. En el caso de los pacientes con VIH u otras inmunodeficiencias la presentación puede ser distinta y en ocasiones más agresiva, y la progresión más rápida3.

El tratamiento recomendado es siempre con 2,4 MUI penicilina G benzatina administrada intramuscularmente, con diferentes pautas de dosificación según la fase de la enfermedad: una única dosis si se trata de sífilis primaria, secundaria o latente precoz y 3 dosis administradas con una diferencia de 15 días si se trata de latencia tardía o neurosífilis6.

Actualmente la incidencia de ITS se encuentra en aumento en todo el mundo, incluyendo España, especialmente entre los jóvenes. Aunque todas las ITS están aumentando, la gonorrea y la lúes destacan sobre las demás7.

OBJETIVOS

  • Revisar los diagnósticos serológicos de sífilis realizados a lo lardo de dos años y ver cuántos se debían a primoinfección y cuántos a reinfección.
  • Una vez establecidos dichos grupos, primoinfección y reinfección, analizar sus características y compararlas: edad media, sexo, presencia de otras ITS concomitantes.

 

MATERIAL Y MÉTODO

Para el diagnóstico serológico se realizaron pruebas treponémicas mediante inmunoensayo de electroquimioluminiscencia, a través de cobas e801 (Roche); y pruebas no treponémicas manuales mediante ensayo de aglutinación RPR-carbon (Cromatest) aplicado sobre diluciones seriadas de los sueros.

Para analizar los casos de primoinfección y reinfección se consultaron los resultados seriados de los pacientes y su valoración clínica, recopilando los datos a través del LIS del laboratorio.

RESULTADOS

Entre septiembre del año 2022 a septiembre del año 2024 se estudiaron 2564 pacientes, 173 (6,74%) de ellos se clasificaron como primoinfección, 101 (3,93%) como reinfección y 9 (0,35%) como fallo de tratamiento o necesidad de realizar tratamiento con tres dosis de penicilina por ser considerados finalmente casos de sífilis secundaria o latencia tardía.

En cuanto al análisis de las características clínico-epidemiológicas de los casos considerados como primoinfección, 151 (86,7%) eran varones, y la edad media fue de 34,7 años. De los casos de reinfección, 100 (99%) eran varones, y la edad media fue de 40,2 años.

Se estudió también la presencia de infección por VIH concomitante: en el grupo de primoinfecciones 30 casos (17,3%) sufrían también una infección por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana, siendo 8 de ellos casos que se diagnosticaron por primera vez (nuevos diagnósticos) a la vez que se realizaba el diagnóstico serológico de sífilis, como parte del cribado de múltiples ITS que forma parte del protocolo de diagnóstico óptimo en estos casos. Mientras tanto, en el grupo de las reinfecciones se hallan 53 casos (52,47%) de infección por VIH coexistente, siendo solo un caso en el que se ha realizado el diagnóstico de un nuevo caso de VIH.

Respecto a la participación de los pacientes en un programa de Profilaxis Pre-Exposición (PReP) al VIH, dentro del grupo de primoinfecciones 6 pacientes (3,46%) pertenecen a este programa, mientras que entre las reinfecciones son hasta 16 (14,84%) los integrantes de este subgrupo.

Las últimas características descritas se pueden apreciar representadas en el Gráfico 1 en el apartado anexos.

DISCUSIÓN-CONCLUSIONES

En nuestro medio tal y cómo se comenta en la introducción, se ha observado en los últimos años un incremento de la incidencia de ITS la sífilis. En nuestro estudio encontramos casi un 7% de primoinfecciones en los años de seguimiento y prácticamente un 4% de reinfecciones. En cuanto a la prevalencia de hombres y la edad media, los datos que arroja nuestro estudio se asemejan bastante a los expuestos en estudios poblacionales (89% hombres y 60% de los casos en personas con edades entre 25 y 44 años)8, aunque cabe señalar una edad media ligeramente superior en los casos de reinfección respecto a la primoinfección. Esta presentación refuerza la necesidad de invertir en programas de educación para la salud y educación sexual, así como facilitar el acceso a métodos anticonceptivos cin función de barrera como el preservativo.

En cuanto a los 9 casos señalados más arriba donde se valoró un posible fallo del tratamiento, lo que había sucedido en la mayoría es que se trataba realmente de estadios de sífilis avanzados que habían sido mal clasificados y hubo que terminar por administrar pautas de tratamiento más amplias. Esto puede suceder más a menudo en los casos de neurosífilis – como fue uno de nuestros casos -, ya que su diagnóstico puede ser muy complicado y necesita una pauta extendida de tratamiento intravenoso para su curación5. Un fallo de tratamiento se define como la ausencia del descenso de los títulos de anticuerpos no treponémicos de al menos 4 diluciones en 6 meses tras recibir el tratamiento adecuado9. Si el tratamiento se realiza de forma correcta y el diagnóstico del estadio de la enfermedad – y por tanto de la pauta de antibioterapia – ha sido exacto es muy poco habitual que se produzcan fallos, siendo más frecuente con los tratamientos alternativos como doxicilina5,9. Actualmente sigue habiendo controversia con el significado de títulos altos que persisten elevados en algunas personas tras un tratamiento correcto y con ausencia de síntomas y examen de LCR negativo5,9.

La mayoría de los casos de primoinfección no son pacientes VIH positivo, sin embargo, más de la mitad de casos de reinfección sí lo son. Tenemos que tener en cuenta que este último dato podría estar sesgado, ya que estos pacientes acuden a centros sanitarios más regularmente por su patología de base, y por tanto se tiene un mayor acceso a ellos y al control de enfermedades concomitantes como puede ser la Lúes, facilitando así la detección de reinfecciones, que aquellos pacientes que no presentan esta patología de base y su seguimiento resulta más complicado. Actualmente las guías recomiendan el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de sífilis sin cambios en los pacientes VIH positivos respecto al resto de la población, teniendo en cuenta un mayor riesgo asociado de neurosífilis y que los anticuerpos en esta población pueden quedar permanentemente positivos a títulos bajos10. Desde hace tiempo se conoce la asociación entre VIH y sífilis, así como otras ITS, y que padecer sífilis incrementa el riesgo de transmisión del VIH10,11. Ambas – sífilis y VIH – son infecciones que afectan a colectivos similares con factores de riesgo comunes y comparten vía de transmisión, por lo que es lógico que se presenten de forma concomitante habitualmente11. Fuera de estos datos más generalistas no hemos encontrado mención específica a la asociación entre VIH (+) y reinfección por sífilis en la bibliografía revisada. En cuanto a la mayor incidencia de reinfección entre pacientes usuarios de PReP respecto a los que no, existen muy pocos datos acumulados ya que es un programa inicial en nuestro medio para justificar ninguna hipótesis al respecto, salvo la mayor frecuentación del sistema sanitario por estos usuarios, y un objetivo y marcado aumento de la incidencia de sífilis entre personas HSH en los últimos años12.

BIBLIOGRAFÍA

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ANEXO

Anexo 1: gráficos y tablas:

 

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