Anemia megaloblástica

3 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Ana Baruquer Pérez. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Huesca. España.
  2. Eva Casas Lacambra. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Huesca. España.
  3. Carmen Plana Royo. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Huesca. España.
  4. José Carlos Sanmartín Alastuey. Enfermero. Servicio Aragonés de Salud. Huesca. España.
  5. Paula Granada Usieto. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Huesca. España.
  6. Carmen Marco Benabarre. Enfermera. Servicio Aragonés de Salud. Huesca. España.

 

RESUMEN

La anemia megaloblástica es un tipo de anemia causada por deficiencia de vitamina B12 o ácido fólico, que altera la producción de glóbulos rojos. Puede deberse a mala absorción, dietas inadecuadas o ciertas enfermedades. A menudo no presenta síntomas, pero en casos graves causa debilidad, palidez y alteraciones neurológicas. El diagnóstico incluye análisis de sangre y, a veces, biopsia de médula ósea. El tratamiento se basa en suplementos vitamínicos y ajustes dietéticos, priorizando alimentos frescos y ricos en B12 y folatos.

PALABRAS CLAVE

Anemia megaloblástica, deficiencia de vitamina B12, ácido fólico.

ABSTRACT

Megaloblastic anemia is a type of anemia caused by a deficiency of vitamin B12 or folic acid, which disrupts the production of red blood cells. It can result from poor nutrient absorption, inadequate diets, or certain medical conditions. Often asymptomatic, severe cases may present with weakness, pallor, and neurological issues. Diagnosis involves blood tests and sometimes bone marrow biopsy. Treatment includes vitamin supplementation and dietary adjustments, with an emphasis on fresh foods rich in B12 and folates.

KEY WORDS

Megaloblastic anemia, vitamin B12 deficiency, folic acid.

DESARROLLO DEL TEMA

La anemia es una condición médica en la que se detecta una disminución en la cantidad de glóbulos rojos o en los niveles de hemoglobina por debajo de los valores considerados normales 12 g/dl en mujeres y 13 g/dl en hombres1.

Existen múltiples formas clínicas de anemia, entre las que se incluyen la ferropénica, la asociada a enfermedades crónicas, la megaloblástica, la hemolítica, la provocada por hemorragias y la aplásica2.

En el caso de la anemia megaloblástica (AM), los glóbulos rojos presentan alteraciones en su morfología: suelen alargarse y mostrar núcleos anómalos, con rasgos de inmadurez y cromatina granulada3. Esta condición se debe a un deterioro de la síntesis de ADN, que inhibe la división nuclear4.

Esta forma de anemia tiene su origen en deficiencias nutricionales, siendo la carencia de vitamina B12 y ácido fólico las causas más frecuentes2.

ETIOLOGÍA:

​​La anemia megaloblástica no es rara, pero los datos son insuficientes con respecto a su prevalencia4.

La causa principal de la anemia megaloblástica suele estar relacionada con una deficiente absorción de nutrientes a nivel gastrointestinal. Esta alteración puede tener distintos orígenes, como una ingesta insuficiente, en una dieta vegetariana estricta, en un aumento de las necesidades nutricionales durante etapas como el embarazo, problemas de absorción intestinal derivados de cirugías en el intestino o el estómago, el uso de ciertos medicamentos como anticonvulsivos o antifolatos, y trastornos genéticos que afectan el metabolismo o provocan deficiencia de cobalamina5.

SINTOMATOLOGÍA:

La mayoría de las AM son asintomáticas, se diagnostican en pruebas rutinarias de laboratorio. En casos de AM severa se presentan algunos síntomas comunes son debilidad, disnea de esfuerzo, mareos o palidez. Existen unas pequeñas diferencias entre las manifestaciones clínicas4,6.

Hay algunas diferencias menores entre las manifestaciones clínicas causadas por la deficiencia de cobalamina y la deficiencia de ácido fólico. En la deficiencia de vitamina B12, se observan manifestaciones neurológicas. Los principales síntomas son la parestesia y los trastornos del equilibrio. Los pacientes con deficiencia de vitamina B12 pueden presentar dolores lancinantes causados por neuropatía periférica, que afectan principalmente a las extremidades inferiores. Con menos frecuencia, puede haber un desarrollo de trastornos visuales causados por la atrofia óptica4.

DIAGNÓSTICO:

El diagnóstico de la anemia megaloblástica se fundamenta en varios procedimientos complementarios como son:

  • Anamnesis y valoración física, junto a sintomatología del paciente7.
  • Conteo sanguíneo completo (CBC): Se utiliza para determinar los niveles de eritrocitos, hemoglobina y hematocrito en sangre.
  • Recuento de reticulocitos: Permite evaluar la actividad de la médula ósea frente a la anemia, identificando la cantidad de glóbulos rojos inmaduros presentes en circulación7.
  • Vitaminas B12 y folato: El análisis de sangre para detectar deficiencias de estas vitaminas es clave para confirmar una sospecha clínica7.
  • Biopsia medular: En determinadas situaciones, se recurre al examen directo de la médula ósea para observar cómo se están generando las células sanguíneas y verificar la existencia de megaloblastos. Este procedimiento se lleva a cabo en el esternón o en la cresta ilíaca. Consiste en realizar una punción y extraer mediante el aspirado de una jeringa una pequeña cantidad de contenido de la médula ósea (0,5-5 ml). La muestra, se extiende sobre un portaobjetos, se tiñe con una tinción panóptica y se examina en el microscopio7.

 

TRATAMIENTO:

El abordaje terapéutico de la anemia megaloblástica depende directamente de la causa subyacente.

Cuando la condición se debe a una deficiencia de vitamina B12 (cobalamina), el tratamiento consiste en su administración por vía intramuscular, con el objetivo de restablecer los niveles corporales de esta vitamina8.

Existen diferentes esquemas de tratamiento, pero el más habitual en la práctica clínica consiste en aplicar 1.000 μg/día de vitamina B12 por vía IM durante la primera semana. Luego se continúa con una dosis semanal durante el primer mes, y posteriormente se administra cada uno o dos meses, dependiendo del origen del déficit8.

Si la anemia tiene su origen en una carencia de folatos, la intervención terapéutica se basa en la reposición oral de ácido fólico, generalmente en dosis de 5 a 10 mg diarios, junto con 15 mg al día de ácido folínico, hasta alcanzar una recuperación hematológica y niveles adecuados9.

Además del tratamiento con suplementos, se aconseja revisar y ajustar la alimentación del paciente para asegurar una ingesta adecuada de nutrientes9.

La alimentación desempeña un rol fundamental en el tratamiento de la anemia megaloblástica, ya que ciertos factores pueden contribuir a la deficiencia de vitaminas del complejo B. Entre los grupos más propensos a este déficit se encuentran las personas con dietas vegetarianas estrictas, alcohólicos crónicos, ancianos y aquellos con trastornos de malabsorción intestinal9.

Para mejorar los niveles de vitamina B9 (ácido fólico), se recomienda el consumo de vegetales de hoja verde, guisantes, frutos secos y cereales integrales.

Por otro lado, las principales fuentes dietéticas de vitamina B12 son los alimentos de origen animal como las vísceras, la carne de aves, el pescado y los huevos.

Durante el tratamiento, la cocción o el almacenamiento de los alimentos, es habitual que se reduzcan sus niveles de vitaminas. Entre los factores que más contribuyen a esta pérdida se encuentra la oxidación, especialmente cuando los productos están expuestos a la luz durante largos períodos. Esta exposición puede provocar una disminución del valor nutricional de más del 60%. Por ello, se aconseja, siempre que sea viable, optar por alimentos frescos y sin cocer9.

En el caso específico de los folatos, que son vitaminas solubles en agua, existe una alta probabilidad de que se disuelvan durante la cocción. Esto implica que, para conservar sus beneficios nutricionales, sería conveniente utilizar el agua de cocción, aunque en la práctica no siempre sea factible hacerlo.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Anemia [Internet]. Who.int. [citado el 25 de junio de 2025]. Disponible en: https://www.who.int/es/health-topics/anaemia#tab=tab_1
  2. de Lafuente Ramos M. Enfermería Médico Quirúrgica II [Internet]. 2015 [Consultado el 25 de junio de 2025]. p. 1278–85. Disponible en: https://ebooks.enfermeria21.com/ebooks/-html5-dev/613/1006/
  3. Marín Castro MJ. Anemia Megaloblástica, generalidades y su relación con el déficit neurológico [Internet]. Archivos de Medicina. 2019 [citado el 25 de junio de 2025];19(2):420–428. Disponible en: https://docs.bvsalud.org/biblioref/2019/10/1023451/21-anemia-megaloblastica.pdf
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  5. Socha DS, DeSouza SI, Flagg A, Sekeres M, Rogers HJ. Severe megaloblastic anemia: Vitamin deficiency and other causes. Cleve Clin J Med. 2020 Mar;87(3):153-164. doi: 10.3949/ccjm.87a.19072. PMID: 32127439.
  6. MedlinePlus. Anemia por deficiencia de vitamina B12 [Internet]. Bethesda (MD): Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU.; [Consultado el 30 junio 2025; citado 25 jun 2025]. Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000574.htm
  7. Apollo Hospitals. Anemia megaloblástica: causas, síntomas, diagnóstico, tratamiento y prevención [Internet]. [citado 25 de junio de 2025]. Disponible en: https://www.apollohospitals.com/es/diseases-and-conditions/megaloblastic-anemia
  8. De Paz R, Canales MA, Hernández-Navarro F. Anemia megaloblástica. Medicina clínica. (Barcelona) [Internet]. 2006.[citado el 26 de junio de 2025]; 127 (5):185-188 Disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0025775306721935
  9. de Paz R, Hernández-Navarro F. Recomendaciones terapéuticas Manejo, prevención y control de la anemia megaloblástica secundaria a déficit de ácido fólico. Nutr Hosp [Internet]. 2006 [citado el 26 de Junio de 2025] 21(1):113–22. Disponible en: https://scielo.isciii.es/pdf/nh/v21n1/recomendaciones.pdf

 

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