Aneurisma de aorta sin desenlace fatal

26 abril 2024

 

AUTORES

  1. Irene Marta Estrada Lázaro. Adjunta de Familia y Comunitaria Sector II Zaragoza.
  2. Laura Miranda Mairal. Residente de 3º año del Sector II Zaragoza, C.S. Torrero-La Paz.
  3. Maider Corroza Laviñeta. Residente de 3º año del Sector II Zaragoza, C.S. Torrero-La Paz.
  4. Daniel Aparicio López. Residente de Cirugía General y del Aparato Digestivo del HUMS, Zaragoza.
  5. Elena Lou Calvo. Servicio Urgencias HUMS Sector II Zaragoza, C.S. Torrero-La Paz.

 

RESUMEN

El aneurisma de aorta abdominal es una patología vascular grave y compleja. Se describe como una dilatación superior al 50% del diámetro habitual del vaso o mayor o igual a 3 cm.

Tiene una prevalencia de 2-5% de la población, aunque cabe destacar que dicha prevalencia varía en función de diferentes factores de riesgo. Estos cuadros suelen presentar como síntoma guía en el 90% de los casos la lumbalgia. La mortalidad ante un caso de rotura puede llegar a alcanzar el 80%.

En la mayoría de los casos, la detección de un aneurisma de aorta no complicado suele ser un hallazgo incidental durante el estudio de otras patologías.

PALABRAS CLAVE

Aneurisma, aorta, dolor de espalda irradiado.

ABSTRACT

Abdominal aortic aneurysm is a serious and complex vascular pathology. It is described as a dilation greater than 50% of the usual diameter of the vessel or greater than or equal to 3cm.

It has a prevalence of 2-5% of the population, although it should be noted that this prevalence varies depending on different risk factors. These conditions usually present low back pain as the guiding symptom in 90% of cases. Mortality in a case of rupture can reach 80%.

In most cases, the detection of an uncomplicated aortic aneurysm is usually an incidental finding during the study of other pathologies.

KEY WORDS

Aneurysm, aortic, back pain with radiation.

INTRODUCCIÓN

El aneurisma de aorta abdominal es una patología vascular grave y compleja que en muchas ocasiones tiene un desenlace fatal para el paciente adulto. Se describe como una dilatación superior al 50% del diámetro habitual de un vaso o mayor o igual a 3 cm que afecta más frecuentemente al segmento infrarrenal de la aorta, la principal arteria sanguínea del cuerpo humano, región que soporta importantes fuerzas hemodinámicas.

Tiene una prevalencia de 2-5% de la población, aunque cabe destacar que dicha prevalencia varía en función de diferentes factores de riesgo como la edad, antecedentes familiares, consumo de tabaco junto con el resto de los factores de riesgo cardiovascular (dislipemia, hipertensión…). La mortalidad ante un caso de rotura puede llegar a alcanzar el 80%. En estos cuadros destaca como síntoma guía la lumbalgia, presente en el 90% de los casos, con posterior instauración de shock hipovolémico secundario a la rotura del vaso.

En la mayoría de los casos, la detección de un aneurisma de aorta suele ser un hallazgo incidental durante el estudio de otras patologías.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Varón de 86 años, antecedentes de interés hipertensión arterial (HTA) e ictus isquémico lacular con hemiparesia izquierda residual. Desde hace meses presenta dolor lumbar derecho irradiado por trayecto ureteral inicialmente diagnosticado de cólico renal que ha persistido a pesar de tratamiento analgésico sin acompañarse de alteraciones del ritmo deposicional, disuria, tenesmo ni clínica respiratoria. Niega contusiones. Comenta que ha reducido su actividad habitual en el huerto porque cuando hace esfuerzos se intensifica la clínica asociando cortejo vegetativo con náuseas, mareo, sudoración. En la exploración física la auscultación cardiopulmonar es normal y el abdomen también. No se localiza dolor lumbar a punta de dedo ni aumenta con los movimientos corporales. No se evidencian lesiones cutáneas. La puño-percusión izquierda es negativa y dudosa en el lado derecho. Las constantes en consulta son: tensión arterial 107/74 mmHg, la frecuencia cardíaca 94 latidos por minuto, la saturación de oxígeno 94% y la temperatura 36,5ºC. Se realiza Combur test, analítica de sangre y radiografía sin alteraciones significativas.

Dada persistencia de la clínica el paciente es derivado al servicio de urgencias en varias ocasiones donde se mantiene el diagnóstico de Cólico renal, hasta que finalmente ante los hallazgos de dolor lumbar rebelde a tratamiento, hipotensión (TA 92/62 mmHg) se le realiza un TAC abdominal y se comprueba analíticamente una anemización significativa con pérdida de 2 puntos de hemoglobina en 72 horas. En la prueba de imagen se detecta un hematoma retroperitoneal secundario a un aneurisma toraco-abdominal roto (TAC abdominal: aneurisma fusiforme de aorta torácica descendente de 70 mm, con saculación de la pared lateral izquierda de nueva aparición y hematoma retrucrural izquierdo y derrame pleural izquierdo en contexto de rotura aneurismática. Aneurisma de aorta abdominal de 65 mm sin signos de complicación). El paciente fue ingresado en el servicio de cirugía vascular donde tras valorar el caso, dada la fragilidad, elevada comorbilidad del paciente y alta complejidad y riesgo de la intervención a realizar de carácter urgente, se desestima el tratamiento quirúrgico y se ingresa al paciente para tratamiento paliativo.

Una vez ingresado, el paciente no presenta nuevos episodios de dolor y se mantiene estable y confortable durante su estancia en planta. Dada la buena evolución del mismo y tras comprobar la estabilidad analítica del paciente, a pesar del diagnóstico radiológico de aneurisma roto, se decide junto con familiares alta a domicilio donde se acordó seguimiento por parte del Equipo Sanitario de Atención Domiciliaria, siendo considerado un paciente paliativo manteniendo seguimiento activo durante meses. Requirió múltiples pautas de tratamiento analgésico, pero finalmente se controlaron los síntomas y el paciente dejó de precisar dicha atención por lo que dejó de considerarse un paciente paliativo. Actualmente permanece estable y asintomático desde entonces.

DISCUSIÓN-CONCLUSIÓN

El aneurisma de aorta abdominal es una patología que puede ser asintomática hasta en un 75% de los casos y detectarse de forma casual. Es de etiología multifactorial y su diagnóstico precisa manifestaciones clínicas típicas para sospecharlo junto con pruebas de imagen específicas. En primer lugar, la tríada típica de lumbalgia, hipotensión y masa pulsátil abdominal; y en segundo lugar, pruebas radiológicas como la ecografía y el TAC toraco-abdominal. La radiografía simple no se considera el estudio más adecuado para su diagnóstico, pero ocasionalmente en caso de presentar calcificación del entorno del aneurisma es posible detectarlo.

Dado que los pacientes de riesgo se han identificado como varones de más de 65 años, resulta inevitable plantearnos la posibilidad de realizar cribados poblacionales en estos pacientes teniendo en cuenta su prevalencia (4-9%). Existe algún estudio Cochrane que concluye la reducción significativa de la mortalidad por aneurisma de aorta abdominal en varones de 65 a 79 años sometidos a cribado ecográfico, no siendo así en las mujeres. Aún así, es preciso más estudios y análisis para corroborar esta teoría.

Desde el punto de la práctica clínica de atención primaria, resulta fundamental tener en cuenta en el diagnóstico diferencial de pacientes “tipo” que consultan por lumbalgias rebeldes a tratamiento esta patología dada la gravedad que puede llevar a alcanzar. Es indiscutible que el dolor lumbar es un motivo de consulta muy frecuente que puede enmascarar patologías muy variadas, lo que en muchos casos lleva a no conseguir inicialmente un diagnóstico claro, pero ante su sospecha, la primera prueba barata y accesible que se debería solicitar es la radiografía simple de columna lumbosacra.

El caso clínico que hemos presentado es un ejemplo perfecto de cómo un síntoma habitual e inicialmente de poca importancia puede ser la manifestación de patologías mucho más graves que las habituales, llegando en la mayoría de los casos a ser mortales. Por otro lado, resulta fundamental también hacer un correcto tratamiento preventivo de los distintos factores de riesgo cardiovascular.

 

BIBLIOGRAFÍA

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