Anticoncepción hormonal y candidiasis vulvovaginal: revisión bibliográfica sobre su posible asociación

30 septiembre 2026

 

AUTORES

  1. Laura Rodríguez García. Matrona, Hospital del Mar, Barcelona. España.
  2. Sandra Barba Pamplona. Matrona, Complejo Hospitalario Universitario Nuestra Señora de La Candelaria, Santa Cruz de Tenerife, Tenerife. España.
  3. Adela María Bravo Juan. Matrona, Complejo Hospitalario Universitario Nuestra Señora de La Candelaria, Santa Cruz De Tenerife, Tenerife. España.
  4. Clara Sánchez García-Moreno. Complejo Hospitalario San Pedro de Alcántara. Cáceres, Extremadura. España.
  5. Laura Tella Barrado. Matrona, Complejo Hospitalario Universitario de Canarias. La Laguna, Tenerife. España.

RESUMEN

Introducción: La candidiasis vulvovaginal (CVV) es una infección frecuente del tracto genital femenino causada principalmente por especies del género Candida, siendo Candida albicans la especie predominante. Los estrógenos pueden favorecer la colonización y proliferación de Candida, por lo que se ha planteado que la exposición hormonal asociada a determinados métodos anticonceptivos podría influir en la susceptibilidad a desarrollar CVV.

Objetivo: Analizar la evidencia científica disponible sobre la posible asociación entre el uso de anticonceptivos hormonales y la CVV, considerando las diferencias según el tipo de método anticonceptivo.

Metodología: Se realizó una revisión bibliográfica de publicaciones científicas entre 2018 y 2026 mediante búsquedas en PubMed, Scopus y Web of Science, complementadas con Google Scholar y revisión manual de referencias. Se incluyeron estudios originales, revisiones, metaanálisis y guías de práctica clínica relacionados con anticoncepción hormonal y CVV.

Resultados: La evidencia mostró resultados heterogéneos. Los anticonceptivos orales aparecen entre los factores asociados a CVV descritos con mayor frecuencia, aunque los estudios específicos no muestran una asociación uniforme. El uso prolongado del sistema intrauterino liberador de levonorgestrel se relacionó con un aumento aproximado del doble de la colonización por Candida. Otros métodos hormonales no mostraron diferencias significativas en la colonización.

Conclusión: No puede establecerse que la anticoncepción hormonal incrementa de forma generalizada el riesgo de CVV. La posible asociación parece depender del método utilizado, la duración de la exposición y de si se evalúa colonización o infección clínica. Se necesitan estudios prospectivos y comparativos que permitan determinar el efecto de cada método anticonceptivo.

PALABRAS CLAVE

Candidiasis vulvovaginal, anticoncepción hormonal, anticonceptivos orales, microbiota vaginal, estrógenos.

ABSTRACT

Introduction: Vulvovaginal candidiasis (VVC) is a common infection of the female genital tract caused primarily by Candida species, with Candida albicans being the predominant species. Estrogens can promote *Candida* colonization and proliferation; therefore, it has been hypothesized that hormonal exposure associated with certain contraceptive methods could influence susceptibility to developing VVC.

Objective: To analyze the available scientific evidence regarding the potential association between hormonal contraceptive use and VVC, considering differences based on the type of contraceptive method.

Methodology: A literature review of scientific publications from 2018 to 2026 was conducted using searches in PubMed, Scopus, and Web of Science, supplemented by Google Scholar and a manual review of references. Original studies, reviews, meta-analyses, and clinical practice guidelines related to hormonal contraception and VVC were included.

Results: The evidence yielded heterogeneous results. Oral contraceptives appear among the most frequently cited factors associated with VVC, although specific studies do not show a consistent association. Prolonged use of the levonorgestrel-releasing intrauterine system was linked to an approximately twofold increase in *Candida* colonization. Other hormonal methods showed no significant differences in colonization.

Conclusion: It cannot be established that hormonal contraception generally increases the risk of VVC. The potential association appears to depend on the method used, the duration of exposure, and whether colonization or clinical infection is being evaluated. Prospective, comparative studies are needed to determine the effect of each contraceptive method.

KEY WORDS

Vulvovaginal candidiasis, hormonal contraception, oral contraceptives, vaginal microbiota, estrogens.

INTRODUCCIÓN

La candidiasis vulvovaginal (CVV) es una infección fúngica de la mucosa vaginal causada predominantemente por levaduras del género Candida, constituyendo una de las causas más comunes de vaginitis en mujeres en edad reproductiva. Se estima que aproximadamente el 75% de las mujeres experimentará al menos un episodio de CVV durante su vida. Aunque Candida albicans es el patógeno responsable en la mayoría de los casos, se ha observado una presencia creciente de especies no-albicans, algunas de las cuales presentan menor susceptibilidad a determinados antifúngicos1,2.

La patogénesis de la CVV es un proceso complejo que involucra una interacción dinámica entre los factores de virulencia del hongo y la respuesta inmune del huésped. Entre los factores de riesgo más destacados, los niveles elevados de estrógeno circulante, asociados a situaciones como el embarazo o la terapia hormonal, desempeñan un papel relevante al favorecer la colonización vaginal por Candida. El estrógeno puede influir sobre la morfogénesis y la virulencia de Candida, así como sobre mecanismos relacionados con la formación de biofilms y la respuesta del huésped3.

En este contexto, el uso de anticonceptivos hormonales ha sido señalado como un posible factor asociado a la candidiasis vulvovaginal. Los anticonceptivos hormonales comprenden diferentes formulaciones y vías de administración, entre ellas los anticonceptivos combinados, los métodos exclusivamente gestagénicos y los sistemas intrauterinos liberadores de levonorgestrel. Debido a las modificaciones hormonales asociadas a estos métodos, se ha planteado que determinadas formulaciones podrían influir en la susceptibilidad a la infección3-5.

Dada la elevada frecuencia de esta infección y la utilización generalizada de los métodos anticonceptivos hormonales, resulta de interés profundizar en la posible relación entre ambos factores y determinar si dicha asociación varía en función del tipo de anticonceptivo y de su composición hormonal.

METODOLOGÍA

Estrategia de búsqueda:

Se realizó una revisión bibliográfica de la literatura científica sobre la posible asociación entre el uso de anticonceptivos hormonales y la candidiasis vulvovaginal (CVV). La búsqueda se llevó a cabo entre abril y julio de 2026 en las bases de datos PubMed, Scopus y Web of Science, complementandose con búsquedas en Google Scholar y con la revisión manual de las referencias bibliográficas de los artículos seleccionados.

Se utilizaron términos relacionados con la enfermedad y la exposición de interés, incluyendo vulvovaginal candidiasis, vulvovaginal candidosis, Candida, hormonal contraception, oral contraceptives, hormonal contraceptives, levonorgestrel intrauterine system y Mirena, combinados mediante los operadores booleanos AND y OR. Se priorizaron publicaciones correspondientes al periodo comprendido entre 2018 y 2026, con el objetivo de recoger evidencia científica reciente.

Criterios de selección:

Se incluyeron publicaciones en inglés o español, publicadas entre 2018 y 2026, que abordaron la posible relación entre el uso de anticonceptivos hormonales y la candidiasis vulvovaginal, así como aquellas que analizan los mecanismos hormonales implicados en la susceptibilidad a la infección.

Se consideraron estudios originales, revisiones sistemáticas, metaanálisis, revisiones bibliográficas y guías de práctica clínica que aportaran información relevante para el objetivo de la revisión.

Se excluyeron publicaciones duplicadas, cartas al editor, comunicaciones a congresos y estudios cuyo contenido no guardará relación con el objetivo de la revisión o no aportará información relevante sobre la posible asociación entre anticoncepción hormonal y CVV.

Evaluación de la calidad metodológica:

La calidad metodológica de las publicaciones seleccionadas se valoró teniendo en cuenta su diseño, las características de la población, el método de identificación de Candida, las variables analizadas y las principales limitaciones metodológicas descritas en cada estudio.

Selección de los estudios:

La selección de los estudios se realizó mediante la lectura de títulos y resúmenes. Posteriormente, se efectuó una lectura crítica a texto completo para verificar el cumplimiento de los criterios de elegibilidad establecidos. Finalmente, se seleccionaron las publicaciones que cumplían los criterios establecidos y aportaban información relevante para el objetivo de la revisión.

RESULTADOS

Manifestaciones clínicas y factores relacionados:

En el estudio de Fayemiwo et al., la presencia de candidiasis se relacionó significativamente con la aparición de flujo vaginal y prurito genital (p=0,001)⁴. Estos hallazgos son concordantes con los observados por Rafat et al., donde el flujo vaginal grumoso y el prurito genital se encontraban entre las manifestaciones clínicas comunicadas con mayor frecuencia6.

Fayemiwo et al. también describieron diferencias en determinadas características de las participantes, como la edad y la edad de inicio de las relaciones sexuales. Sin embargo, estos resultados deben interpretarse con cautela y no permiten establecer que dichas características constituyan factores causales de CVV⁴.

Anticonceptivos orales y anticoncepción hormonal:

En el estudio de Fayemiwo et al., realizado en 116 mujeres usuarias de métodos anticonceptivos hormonales, se identificaron 27 casos de CVV, correspondientes al 23,3 % de la población estudiada. Entre las mujeres con candidiasis, 11 de los 27 casos (40,1 %) correspondieron a usuarias de anticonceptivos orales. Aunque este fue el grupo con mayor número de casos, la asociación entre el uso de anticonceptivos orales y la presencia de candidiasis no alcanzó significación estadística⁴.

En contraste, Alsudani et al. detectaron Candida en el 57,8 % de las muestras procedentes de mujeres que utilizaban métodos anticonceptivos, frente al 39,3 % entre las no usuarias. C. albicans fue la especie predominante, seguida de C. glabrata, C. tropicalis y C. krusei ⁷. Estos resultados sugieren una posible relación entre el uso de anticonceptivos y la presencia de Candida, aunque las características de la población y las limitaciones del estudio deben tenerse en cuenta al interpretar estos resultados.

Por el contrario, Happel et al. no observaron diferencias significativas en la incidencia de colonización por Candida entre adolescentes que utilizaban diferentes métodos anticonceptivos hormonales, incluyendo anticonceptivos orales, anticoncepción inyectable y anillo vaginal, durante 16 semanas de seguimiento. Tampoco se observaron diferencias en la presencia de hifas según el método utilizado8.

Sistema intrauterino liberador de levonorgestrel y otros métodos vaginales:

Donders et al. estudiaron 252 mujeres antes de la inserción de un sistema intrauterino liberador de levonorgestrel (SIU-LNG) y durante su seguimiento. A los tres meses se observó una disminución de la dominancia de Lactobacillus y un aumento de la vaginosis bacteriana y la vaginitis aeróbica. Estos cambios iniciales de la microbiota fueron transitorios. La colonización por Candida, sin embargo, mostró un comportamiento diferente. Tras 1-5 años de utilización del SIU-LNG, aumentó significativamente respecto a los valores previos a la inserción, aproximadamente al doble (OR: 2,0; IC95%: 1,1-3,5; p=0,017)⁵.

En relación con los métodos intravaginales, Dabee et al. evaluaron un anillo liberador de tenofovir y levonorgestrel durante 90 días. No se observaron diferencias estadísticamente significativas en la prevalencia de Candida durante el seguimiento ni entre los grupos estudiados⁵.

Papel de los estrógenos y respuesta del huésped:

Desde el punto de vista fisiopatológico, He et al. describen que los niveles elevados de estrógenos pueden favorecer la colonización y proliferación de C. albicans. Los mecanismos propuestos incluyen modificaciones del entorno vaginal y efectos sobre la interacción entre Candida y el huésped, proporcionando una posible explicación biológica para la asociación estudiada³.

Asimismo, Happel et al. observaron que la presencia de hifas se asociaba con mayores concentraciones de citocinas relacionadas con la respuesta inmunitaria Th17, entre ellas IL-17A, IL-17F e IL-22. Estos hallazgos se observaron incluso en participantes asintomáticas y no variaron significativamente en función del método anticonceptivo utilizado8.

Especies de Candida:

C. albicans continúa siendo la especie predominante en la CVV. He et al. señalan que representa aproximadamente el 85-95 % de los casos, aunque las especies no-albicans presentan una relevancia creciente 3. En la población estudiada por Fayemiwo et al., C. albicans fue identificada en 19 de los 27 casos de candidosis (70,4 %), mientras que los ocho casos restantes correspondieron a especies no-albicans.⁴ Alsudani et al. detectaron Candida en el 57,8 % de las muestras procedentes de mujeres que utilizaban métodos anticonceptivos, frente al 39,3 % entre las no usuarias. C. albicans fue la especie predominante, seguida de C. glabrata, C. tropicalis y C. krusei7.

DISCUSIÓN

La evidencia revisada no permite establecer una asociación uniforme entre el uso de anticonceptivos hormonales y la candidiasis vulvovaginal. Aunque los anticonceptivos orales aparecen entre los factores asociados con mayor frecuencia en estudios epidemiológicos, los resultados de estudios específicos son variables. Esta heterogeneidad podría estar relacionada con las diferencias en el tipo y composición hormonal de los anticonceptivos, la población estudiada y los criterios empleados para identificar la infección 3,4,6-8.

Los resultados relativos a los anticonceptivos orales son especialmente inconsistentes. Mientras que algunos estudios describen una mayor presencia de Candida entre sus usuarias, otros no encuentran diferencias significativas según el método anticonceptivo 4,7,8. Por tanto, la evidencia disponible no permite considerar el uso de anticonceptivos orales como un factor causal independiente de CVV. Además, la posible influencia de los estrógenos proporciona una explicación fisiopatológica plausible, pero no permite asumir que todos los métodos hormonales tengan el mismo efecto 3.

El hallazgo más relevante relacionado con un método concreto corresponde al SIU-LNG. Donders et al. observaron un aumento significativo de la colonización por Candida tras 1-5 años de utilización, aproximadamente el doble respecto a la situación previa a la inserción 5. Sin embargo, este resultado debe interpretarse con cautela, ya que colonización y candidosis vulvovaginal clínica no son equivalentes. La presencia de Candida en ausencia de síntomas no implica necesariamente enfermedad, por lo que estos resultados no permiten afirmar que el SIU-LNG duplique el riesgo de CVV clínica5.

Los resultados obtenidos con otros métodos intravaginales tampoco muestran un efecto consistente. El hecho de que algunos estudios no hayan encontrado diferencias significativas en la colonización por Candida según el método hormonal utilizado refuerza la necesidad de evitar extrapolaciones entre diferentes formas de anticoncepción8,9.

Desde el punto de vista fisiopatológico, los efectos de los estrógenos sobre la interacción entre Candida y el huésped podrían contribuir a explicar parte de las asociaciones observadas. Sin embargo, esta base biológica debe interpretarse conjuntamente con otros factores individuales y vaginales, ya que la aparición de CVV no depende exclusivamente de la exposición hormonal3.

En conjunto, los resultados apoyan la existencia de una posible relación entre determinados métodos anticonceptivos hormonales y la presencia de Candida, pero no permiten establecer que la anticoncepción hormonal, como grupo, incremente de forma general el riesgo de CVV3-8.

CONCLUSIONES

La evidencia disponible sugiere una posible asociación entre determinados métodos anticonceptivos hormonales y la candidiasis vulvovaginal, aunque los resultados son heterogéneos y no permiten establecer una relación causal entre la anticoncepción hormonal y la CVV3-8.

Los estudios sobre anticonceptivos orales muestran resultados contradictorios, por lo que no puede afirmarse que su utilización incremente de forma generalizada el riesgo de CVV 4,6-9. En el caso del SIU-LNG, se ha observado un aumento de la colonización vaginal por Candida tras un uso prolongado, aunque este hallazgo no puede equipararse directamente con un aumento de candidiasis clínica5.

LIMITACIONES

La principal limitación de esta revisión es la heterogeneidad de los estudios disponibles, tanto en las características de las poblaciones estudiadas como en los métodos anticonceptivos analizados y en los criterios utilizados para identificar Candida y la candidiasis vulvovaginal.

Asimismo, una parte importante de la evidencia procede de estudios observacionales, lo que limita la posibilidad de establecer relaciones causales y deja abierta la influencia de factores de confusión. Los resultados también difieren según se evalúe la presencia de Candida mediante cultivo o colonización vaginal o se diagnostique una CVV clínicamente manifiesta.

Otra limitación es la escasez de estudios que comparen directamente diferentes métodos anticonceptivos hormonales y la limitada evidencia disponible para algunos métodos concretos. Además, las diferencias en duración del seguimiento dificultan la comparación entre los efectos a corto y largo plazo.

Por último, al tratarse de una revisión bibliográfica con síntesis narrativa, no se realizó un metaanálisis propio que permitiera obtener una estimación conjunta del efecto de la anticoncepción hormonal sobre el riesgo de CVV.

IMPLEMENTACIÓN EN LA PRÁCTICA CLÍNICA

Los resultados de esta revisión sugieren que la posible relación entre anticoncepción hormonal y CVV debe considerarse dentro de una valoración individualizada y no como un motivo para evitar de forma general los métodos hormonales.

En mujeres con antecedentes de candidiasis recurrente, puede considerarse la revisión individualizada del método anticonceptivo utilizado, su duración y la evolución temporal de los episodios, especialmente cuando exista una relación temporal repetida entre el uso del método y la aparición de síntomas.

Asimismo, resulta importante diferenciar la colonización vaginal por Candida de la infección clínica, evitando considerar un cultivo positivo en una mujer asintomática como equivalente a candidosis vulvovaginal.

Por tanto, la elección del método anticonceptivo debería realizarse mediante asesoramiento anticonceptivo individualizado, teniendo en cuenta las preferencias de la mujer, sus antecedentes clínicos y los posibles efectos adversos, sin atribuir a la anticoncepción hormonal un riesgo de CVV que la evidencia actual no permite establecer de forma generalizada.

BIBLIOGRAFÍA

  1. Pereira LC, Correia AF, da Silva ZDL, de Resende CN, Brandão F, Almeida RM, et al. Vulvovaginal candidiasis and current perspectives: new risk factors and laboratory diagnosis by using MALDI TOF for identifying species in primary infection and recurrence. Eur J Clin Microbiol Infect Dis. 2021;40(8):1681-93. doi:10.1007/s10096-021-04199-1.
  2. Farr A, Effendy I, Frey Tirri B, Hof H, Mayser P, Petricevic L, et al. Guideline: Vulvovaginal candidosis (AWMF 015/072, level S2k). Mycoses. 2021;64(6):583-602. doi:10.1111/myc.13248.
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  8. Happel AU, Gasper M, Balle C, Konstantinus I, Gamieldien H, Dabee S, et al. Persistent, asymptomatic colonization with Candida is associated with elevated frequencies of highly activated cervical Th17-like cells and related cytokines in the reproductive tract of South African adolescents. Microbiol Spectr. 2022;10(2):e0162621. doi:10.1128/spectrum.01626-21.
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