Artículo monográfico: alimentación complementaria en lactantes

8 septiembre 2024

 

AUTORES

  1. Silvia Aguila Sánchez, Graduada en Enfermería, Servicio Aragonés de Salud.
  2. Sara Fernández Mezquita, Graduada en Enfermería, Servicio Aragonés de Salud.
  3. Marina García Aivar, Graduada en Enfermería, Servicio Aragonés de Salud.
  4. Jorge Sánchez Melús, Graduado en Medicina, Servicio Aragonés de Salud.
  5. Marta Navarro Moros, Diplomada en Enfermería, Servicio Aragonés de Salud.

 

RESUMEN

La alimentación complementaria (AC) tiene su inicio a partir de los 6 meses de edad, cuando se comienza a ofrecer al lactante alimentos sólidos o líquidos distintos de la leche materna o de fórmula. Se trata de un proceso paulatino donde el bebé debe adaptarse a esta nueva situación y se tienen que minimizar las posibles complicaciones del proceso.

Este es un punto de inflexión ya que supone el fin de la lactancia materna o lactancia artificial y el comienzo de la exploración de sabores y texturas variadas a través de nuevos alimentos.

La AC supone la introducción de nuevos y necesarios nutrientes, además de suponer la estimulación de habilidades motoras orales. Aunque a priori puede resultar fácil, es importante mantener un equilibrio nutricional, estar atentos ante posibles alergias alimentarias o intolerancias y tener unos conocimientos básicos para saber actuar ante una situación de atragantamiento.

El método Baby-Led Weaning (BLW) es una técnica de AC muy popular en los últimos años. Este método consiste en ofrecer alimentos enteros, o con cortes adaptados a la edad del bebe y su desarrollo neurológico, y que con sus manos experimente y coma, en lugar de recibir la comida triturada y con cuchara.

PALABRAS CLAVE

Fenómenos fisiológicos nutricionales del lactante, nutrición del lactante, lactante.

ABSTRACT

Complementary feeding (CF) begins at around six months of age, when solid or liquid foods other than breast milk or formula are introduced. This is a gradual process in which the baby needs to adapt to new food experiences and potential complications need to be minimised.

This stage is an important transition as it marks the end of exclusive breastfeeding or formula feeding and the beginning of exposure to different tastes and textures through new foods.

CF involves the introduction of new and essential nutrients and stimulates the development of oral motor skills. Although it may seem simple, it is important to maintain nutritional balance, monitor for potential food allergies or intolerances, and have basic knowledge of how to respond to choking.

Baby-Led Weaning (BLW) has become increasingly popular in recent years. This approach involves offering whole foods or foods cut to an appropriate size for the baby’s age and neurological development, and allowing the baby to explore and eat with their hands rather than receiving pureed food from a spoon.

KEY WORDS

Infant nutritional physiological phenomena, infant nutrition, infant.

INTRODUCCIÓN

El paso de la lactancia exclusiva a la alimentación complementaria (AC) es un proceso importante en la vida de un lactante. Este proceso marca la transición de una dieta basada únicamente en leche a una dieta más variada y completa, que tiene un impacto significativo en el desarrollo físico y cognitivo del lactante.

Una nutrición adecuada durante los primeros meses de vida es un elemento fundamental para un correcto desarrollo del lactante. Las necesidades nutricionales cambian proporcionalmente a medida del crecimiento del mismo, por ello, el desarrollo de la alimentación en los primeros años de edad varía1.2,3. Son algunos los trabajo que muestran una relación entre a alimentación durante los primeros 1000 días de vida y una vida saludable. Estos nuevos nutrientes son necesarios para un correcto desarrollo tanto físico como mental y prevención de enfermedades futuras. Según la Convención sobre los Derechos del Niño, recibir una adecuada nutrición es un derecho de todos las/os niña/os3,4,5,6.

Edad para comenzar la alimentación complementaria:

La Organización Mundial de la Salud (OMS), y otras organizaciones internacionales y nacionales como la Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Asociación Española de Pediatría en Atención Primaria, recomiendan mantener la lactancia materna de forma exclusiva durante los primeros 6 meses de edad. A partir de ese momento, se puede empezar a añadir de forma paulatina el resto de los alimentos manteniendo la lactancia materna a demanda hasta que el lactante y la madre quieran.

En la actualidad, existe suficiente evidencia científica que demuestra que a partir de los 6 meses de vida los beneficios de introducir nuevos alimentos son mayores que los riesgos potenciales. Esto se debe a que es a partir de los 6 meses cuando los bebés comienzan a desarrollar algunas habilidades necesarias para la alimentación, como sentarse sin apoyo, llevarse la comida a la boca, masticar y tragar.

Hasta la fecha, la investigación en torno a la nutrición del lactante se ha centrado en determinar la edad idónea de introducción de la alimentación complementaria. Sin embargo, se ha prestado escasa atención a la manera de introducir estos alimentos1,2,3.

Riesgos y factores a tener en cuenta:

Es importante tener en cuenta que una introducción precoz de la alimentación complementaria puede conllevar ciertos riesgos, como el riesgo de infección e ingreso hospitalario. Por otro lado, retrasar la introducción más allá de las 26 semanas, puede aumentar la probabilidad de sufrir problemas nutricionales como déficit de hierro, zinc y vitamina B12, además de aumentar riesgo de padecer alergias e intolerancias alimentarias pudiéndose incluso producirse una peor aceptación de nuevas texturas y sabores.

En relación con el desarrollo de alergia alimentaria, mientras que las estrategias anteriores de prevención de la alergia a los alimentos se basaron en evitar la ingesta de alimentos alergénicos en la infancia, el paradigma actual está cambiando de la «evitación» a la «exposición controlada7,8.

Se ha visto que hay niños sensibilizados a alimentos antes de una ingesta conocida de los mismos . En estudios observacionales se ha sugerido que la sensibilización ocurre a través de la piel, especialmente en niños con dermatitis atópica, debido a defectos de la barrera cutánea. Estos estudios parecen indicar que la introducción oral temprana de alimentos alergénicos podría promover la tolerancia a los mismos . Las investigaciones futuras deberían centrarse en estrategias para prevenir la sensibilización a alérgenos alimentarios en la vida temprana antes de la introducción de la alimentación complementaria8.

Adicionalmente, se debe tener presente el hecho de que, en determinadas situaciones, los niños con alergia alimentaria pueden presentar problemas nutricionales, sobre todo derivados de una evitación del alimento, especialmente antes del diagnóstico, al no recibir un adecuado consejo nutricional7.

En España, la Norma Oficial sobre Promoción y Educación para la Salud en Materia Alimentaria, recomienda empezar con la introducción de verduras, frutas y cereales, y posteriormente la carne y el pescado. Según el Comité de Prevención, Detección y Manejo de la Deficiencia de Hierro de los Institutos de Medicina de la Academia Nacional, para un aporte óptimo de hierro, se recomienda realizar una combinación de carnes y cereales fortificados 11. Según la Asociación Española de Pediatría la sal, la verdura de hoja verde, el pescado azul, el marisco, los frutos secos, los alimentos azucarados y la leche de vaca no están recomendados hasta cumplir, como mínimo, el año de edad2,9,10.

Respecto a los alimentos potencialmente alergénicos, hasta el momento, no hay evidencia de que retrasar la introducción más allá de los 6 meses prevenga el desarrollo de alergias. Por ello, la recomendación de la OMS es la introducción de los alimentos de manera progresiva, ya que, si se introducen a la vez dos o más alimentos diferentes, no se sabría cuál ha sido el causante de la posible reacción alérgica. Se aconseja introducir los nuevos alimentos durante la mañana, evaluando así a lo largo 4 del día su tolerancia3.

Métodos de introducción de nuevos alimentos:

Existen varios métodos para introducir nuevos alimentos en la dieta del lactante. Uno de ellos es el método tradicional o método de la cuchara, el cual consiste en alimentar a los bebés con cuchara y ofrecer alimentos con consistencia de papilla. Los alimentos se suelen introducir de forma gradual y progresiva, empezando por los cereales sin gluten, seguidos de la fruta, la verdura, la carne, el pescado y el huevo. Este método tiene la ventaja de facilitar la transición de la leche a los alimentos sólidos, evitar el riesgo de atragantamiento, asegurar el aporte de hierro y controlar las cantidades y la variedad de los alimentos que se ofrecen al lactante.

Otro método que ha ganado popularidad en los últimos años es el Baby-Led Weaning (BLW), que se basa en los principios de la alimentación perceptiva, en la cual se respetan las señales de hambre y saciedad del bebé, y se promueve la autorregulación de la ingesta alimentaria.

Además de estos dos métodos, existe una opción mixta, en el que se combinan papillas con el ofrecimiento de determinados alimentos en trozos. Este método busca aprovechar las ventajas de ambos métodos, permitiendo al lactante explorar y probar diferentes texturas y sabores, a la vez que se garantiza el aporte de nutrientes y se reduce el riesgo de atragantamiento.

Es importante recordar que cada niño es único y puede tener necesidades nutricionales diferentes. Por lo tanto, siempre es recomendable consultar a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier método de alimentación complementaria para adaptarse a las necesidades propias del niño.

Según diferentes estudios, las/os madres/padres tienen mayor probabilidad de identificar las señales de hambre que las señales de saciedad, lo que puede contribuir a la sobre-nutrición1,2,11.

Baby-Led Weaning:

Este método fue desarrollado en 2002 por una enfermera pediátrica y matrona de Reino Unido, llamada Gill Rapley. En este método se pone el énfasis en explorar el sabor, la textura, el color y el olor a medida que el lactante va estableciendo su propio ritmo para la comida, eligiendo en qué alimentos concentrarse. Asimismo, con idea de fomentar la lactancia y terminar la alimentación mediante cuchara, decidió crear unas nuevas pautas a las conocidas entonces10,12.

El método de alimentación complementaria basado en el BLW consiste en ofrecer al lactante alimentos sólidos, enteros o en trozos grandes, para que los manipule y se los lleve a la boca por sí mismo, sin intervención del adulto. Este método pretende fomentar la autonomía, la confianza y el disfrute del bebé con la comida, así como respetar su apetito y sus preferencias. El BLW se ha convertido en una tendencia cada vez más popular entre los padres y madres que buscan una forma de alimentar a sus hijos de manera natural, sin forzarlos ni presionarlos. Esta alimentación debe ofrecerse a demanda según las necesidades del niño.

Sin embargo, el BLW no está exento de polémica, ya que existen opiniones divergentes sobre sus beneficios y riesgos. Algunos expertos lo defienden como un método seguro, efectivo y ventajoso para el desarrollo del lactante, mientras que otros lo cuestionan por su falta de evidencia científica, su potencial peligro de atragantamiento y su posible déficit de nutrientes esenciales. Algunos de los principales beneficios del BLW son la mejora de las relaciones familiares, promociona la autonomía, promueve el consumo de alimentos saludables y el desarrollo de la motricidad del niño. Para poder valorar el BLW de forma objetiva, se hace necesario compararlo con otros métodos tradicionales de introducción de la alimentación complementaria, como el método de la cuchara o el método mixto1.

Análisis DAFO de los distintos métodos de AC.

 

Método de la cuchara:

Fortalezas:

  • Facilita la transición de la leche a los alimentos sólidos.
  • Evita el riesgo de atragantamiento.
  • Asegura el aporte de hierro.

 

Oportunidades:

  • Permite controlar las cantidades y la variedad de los alimentos.
  • Permite introducir alimentos de forma gradual y progresiva.
  • Permite adaptar la consistencia y el sabor de los alimentos a las preferencias del lactante.

 

Debilidades:

  • Puede provocar sobreestimulación o sobrealimentación.
  • Puede generar menor participación y experimentación con la comida.
  • Puede aumentar la dependencia del adulto para comer.

 

Amenazas:

  • Puede dificultar el desarrollo de la autonomía y la confianza del lactante.
  • Puede limitar el aprendizaje de las habilidades motoras orales.
  • Puede reducir el interés y el disfrute del lactante por la comida.

 

Método BLW:

Fortalezas:

  • Fomenta la independencia, confianza y disfrute del bebé con los alimentos.
  • Respeta el apetito y gustos individuales promoviendo una ingesta autónoma.
  • Mejora las habilidades motoras orales y estimula el interés por nuevos sabores.

 

Oportunidades:

  • Desarrollo de habilidades relacionadas con la alimentación desde una edad temprana.
  • Potencial para reforzar los lazos familiares al compartir las comidas.
  • Contribuye a la integración familiar durante las horas de comida.

 

Debilidades:

  • Riesgo incrementado de asfixia debido a la ingesta autónoma.
  • Falta de evidencia científica robusta que respalde la metodología.
  • Posibles déficits nutricionales si no se supervisa adecuadamente.

 

Amenazas:

  • Necesidad de una preparación cuidadosa de los alimentos para evitar riesgos.
  • Mayor tolerancia requerida hacia el desorden y el desperdicio durante las comidas.
  • Desaprobación o incomprensión posible por parte de otros miembros de la familia o profesionales de la salud.

 

Método mixto:

Fortalezas:

  • Combina alimentación con cuchara y BLW, integrando los beneficios de ambos métodos.
  • Permite al bebé explorar diferentes texturas y sabores.
  • Asegura una nutrición adecuada y disminuye el riesgo de asfixia.

 

Oportunidades:

  • Fomenta la autonomía del bebé a temprana edad, lo que podría traducirse en mejores hábitos alimentarios a largo plazo.
  • Ofrece la posibilidad de adaptarse a las necesidades individuales del bebé según sus preferencias y habilidades.

 

Debilidades:

  • Puede complicar la interpretación de las señales de hambre y saciedad del bebé.
  • Existe la posibilidad de confusión o rechazo hacia algunos alimentos por parte del bebé.

 

Amenazas:

  • Incrementa la carga de trabajo para el cuidador al requerir más planificación y organización.
  • Necesita supervisión constante para prevenir accidentes.
  • Puede resultar en un aumento del desperdicio de alimentos y más suciedad durante las comidas1,2,3.

 

Rol de enfermería:

El papel de la enfermería es esencial para proporcionar información precisa y actualizada a los padres sobre estos métodos, y para ayudarles a tomar decisiones informadas sobre la alimentación de sus hijos. Además, pueden ayudar a identificar y abordar cualquier problema o preocupación que pueda surgir durante este proceso.

Los/as padres/madres que realizan el destete según el modelo BLW son más propensos/as a la investigación independiente, siendo la principal fuente de asesoramiento Internet. Éstos/as siguen los consejos de los profesionales sanitarios con menor frecuencia que los/as del método tradicional y a la estadísticamente esperada. Los/as padres/madres refieren encontrar información útil, tanto en las webs de internet como la Asociación Española de Pediatría o la Organización Mundial de la Salud, como en los libros de alimentación complementaria2,3. Por esto, se debería actualizar el discurso nutricional pudiendo así asesorar desde una perspectiva más profesional e informada acerca de estos temas13,14.

 

CONCLUSIONES

Cada método de introducción de la alimentación complementaria tiene sus ventajas y desventajas, y no existe un método único o ideal que se adapte a todas las situaciones y circunstancias. Por ello, lo más importante es que los padres y madres elijan el método que mejor se ajuste a las necesidades, características y preferencias de su hijo o hija, siempre consultando con un profesional de la salud y siguiendo unas pautas de seguridad y nutrición adecuadas. Asimismo, es fundamental respetar el ritmo, el apetito y la saciedad del lactante, y ofrecerle una alimentación variada, equilibrada y saludable, que le permita disfrutar de la comida y crecer de forma óptima. En cuanto a la introducción de alimentos alérgenos, la forma más segura es introducirlos de manera individual y durante 3 días, estando atentos de posibles signos de alergia.

 

BIBLIOGRAFÍA

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