AUTORES
- Ana Isabel Molina López. Enfermera. Hospital de Jaca. Huesca. España.
- Mónica Carmen Pérez Quero. Enfermera. Hospital de Jaca. Huesca. España.
- Paula Ameneiro Alonso. Enfermera. Hospital de Jaca. Huesca. España.
- Yésica Sánchez Bertola. Enfermera. Hospital de Jaca. Huesca. España.
- Raquel Arilla Peralta. Enfermera. Hospital de Jaca. Huesca. España.
- Irene Galindo González. Enfermera. Hospital de Jaca. Huesca. España.
RESUMEN
La enfermedad de Alzheimer (EA) es una patología neurodegenerativa progresiva que representa la causa más común de demencia a nivel mundial. Se ha identificado que la EA tiene una base multifactorial, en la que influyen factores genéticos, ambientales y de estilo de vida. Entre los principales factores de riesgo se encuentran la edad avanzada, antecedentes familiares, variantes genéticas como el alelo APOE ε4, traumatismos craneoencefálicos, enfermedades cardiovasculares, obesidad, diabetes, tabaquismo, alcoholismo y exposición a metales pesados¹-4. También se ha asociado un menor nivel educativo y la baja reserva cognitiva con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad1-3. Aunque no existe una cura definitiva, algunas estrategias preventivas como el ejercicio físico, una dieta saludable, la estimulación cognitiva y el control de enfermedades metabólicas pueden reducir la probabilidad de padecer Alzheimer2-4. Este artículo monográfico analiza la literatura científica obtenida principalmente en bases de datos como Pubmed y SciELO, sobre los factores de riesgo y sus posibles mecanismos fisiopatológicos.
PALABRAS CLAVE
Alzheimer, Alzheimer disease, risk factors, neurodegeneration.
ABSTRACT
Alzheimer’s disease (AD) is a progressive neurodegenerative pathology that represents the most common cause of dementia worldwide. AD has been identified as having a multifactorial basis, in which genetic, environmental and lifestyle factors influence. Among the main risk factors are advanced age, family history, genetic variants such as the APOE ε4 allele, head trauma, cardiovascular diseases, obesity, diabetes, smoking, alcoholism and exposure to heavy metals¹. A lower educational level and low cognitive reserve have also been associated with a higher risk of developing the disease². Although there is no definitive cure, some preventive strategies such as physical exercise, a healthy diet, cognitive stimulation and control of metabolic diseases can reduce the probability of suffering from Alzheimer’s³. This special article analyzes the scientific literature obtained mainly from databases such as Pubmed and SciELO, on the risk factors and their possible pathophysiological mechanisms.
KEY WORDS
Alzheimer, Alzheimer disease, risk factors, neurodegeneration.
DESARROLLO DEL TEMA
El Alzheimer es una enfermedad progresiva que afecta principalmente a adultos mayores y está caracterizada por la acumulación de placas de β-amiloide y ovillos neurofibrilares en el cerebro, lo que provoca el deterioro cognitivo y funcional del paciente¹. A pesar de los avances en su estudio, no existe un consenso absoluto sobre su etiología, pero se han identificado múltiples factores de riesgo que pueden contribuir a su desarrollo².
Factores de riesgo del Alzheimer:
1. Factores genéticos.
Se estima que entre un 10 y 20 % de los casos de Alzheimer tienen un componente genético³. Se han identificado mutaciones en los genes de la proteína precursora de amiloide (APP) y presenilinas 1 y 2 (PSEN1/2) como responsables de formas raras y hereditarias de Alzheimer de inicio temprano¹. Sin embargo, el principal factor de riesgo genético para la forma esporádica de la enfermedad es el alelo APOE ε4, que aumenta la acumulación de β-amiloide y el riesgo de padecer la enfermedad4.
2. Factores ambientales y de estilo de vida.
Los factores ambientales juegan un papel determinante en la mayoría de los casos de Alzheimer, representando aproximadamente el 80 % de los factores de riesgo2.
a) Edad.
La edad es el principal factor de riesgo, ya que la incidencia del Alzheimer aumenta exponencialmente después de los 65 años¹. Se ha observado que el envejecimiento conlleva una reducción del volumen cerebral, pérdida sináptica y acumulación de depósitos amiloides².
b) Traumatismos craneales.
El traumatismo craneoencefálico (TCE) se ha identificado como un factor de riesgo para la EA, ya que puede inducir neuroinflamación y la acumulación anormal de tau y β-amiloide en el cerebro³
c) Enfermedades cardiovasculares y metabólicas.
La hipertensión, la diabetes mellitus tipo 2 y la obesidad han sido vinculadas con un mayor riesgo de Alzheimer². Estas enfermedades pueden contribuir a la disfunción endotelial y la inflamación crónica, favoreciendo el deterioro neuronal⁴.
d) Dieta y nutrición.
Una dieta deficiente en antioxidantes, ácidos grasos esenciales y vitaminas B se asocia con un mayor riesgo de Alzheimer³. Por el contrario, la dieta mediterránea, rica en ácidos grasos poliinsaturados y polifenoles, ha demostrado efectos neuroprotectores¹.
e) Consumo de tabaco y alcohol.
El tabaquismo se ha asociado con un mayor estrés oxidativo y una aceleración del deterioro cognitivo². Por otro lado, el consumo moderado de alcohol especialmente vino tinto rico en resveratrol, podría tener un efecto protector al modular procesos inflamatorios y oxidativos⁴.
f) Niveles de educación y reserva cognitiva.
Las personas con menor nivel educativo y baja reserva cognitiva tienen un mayor riesgo de desarrollar Alzheimer¹. El ejercicio mental constante y la estimulación cognitiva pueden retrasar la aparición de síntomas3.
g) Exposición a metales pesados.
La exposición prolongada a metales como el aluminio y el cobre se ha relacionado con un aumento en la agregación de proteínas neurotóxicas³.
h) Factores infecciosos.
Algunos estudios sugieren que infecciones virales y bacterianas crónicas, como el virus del herpes simple tipo 1 (HSV-1) y ciertas bacterias periodontales, pueden aumentar el riesgo de Alzheimer al inducir una respuesta inflamatoria persistente en el cerebro⁴.
Prevención y estrategias de mitigación.
Si bien el Alzheimer no tiene cura, diversas estrategias pueden reducir el riesgo de su desarrollo:
1. Ejercicio Físico Regular: Se ha demostrado que la actividad física mejora la perfusión cerebral y disminuye el riesgo de acumulación de placas β-amiloides².
2. Dieta Saludable: La dieta mediterránea y el consumo de alimentos ricos en antioxidantes y ácidos grasos esenciales pueden retardar el deterioro cognitivo³.
3. Estimulación Cognitiva: Participar en actividades intelectuales como la lectura, el aprendizaje de nuevos idiomas y la resolución de problemas protege contra la neurodegeneración¹.
4. Control de Enfermedades Metabólicas: Mantener una presión arterial estable, niveles adecuados de glucosa y un peso saludable es fundamental para la salud cerebral².
5. Reducción del Estrés y Calidad del Sueño: Se ha encontrado que el estrés crónico y la privación del sueño favorecen la acumulación de β-amiloide⁴.
CONCLUSIONES
El Alzheimer es una enfermedad multifactorial en la que confluyen factores genéticos, ambientales y de estilo de vida. Si bien la edad y la genética son factores no modificables, hay múltiples estrategias que pueden reducir el riesgo, tales como una alimentación saludable, el ejercicio físico, la estimulación cognitiva y el control de enfermedades metabólicas. La prevención debe centrarse en un enfoque integral que abarque la educación sanitaria, la promoción de hábitos saludables y el manejo de enfermedades crónicas. La investigación continua en este campo es crucial para desarrollar tratamientos más efectivos y estrategias de prevención más eficaces¹⁻⁴.
BIBLIOGRAFÍA
- Armstrong RA. Risk factors for Alzheimer’s disease. Folia Neuropathol. 2019;57(2):87-105.
- Breijyeh Z, Karaman R. Comprehensive Review on Alzheimer’s Disease: Causes and Treatment. Molecules. 2020;25(24):5789.
- Armenteros Borrell FM. Enfermedad de Alzheimer y factores de riesgo ambientales. Rev Cubana Enferm. 2017;33(2):159-72.
- Terrado Quevedo SP, et al. Enfermedad de Alzheimer, algunos factores de riesgo modificables. Rev Cubana Cienc Méd. 2018;97(5):1031-1036.