AUTORES
- Esther Ayllón Mariscal. Enfermera, Servicio Aragonés de Salud, España.
- María del Carmen Quintero Ara. Enfermera, Servicio Aragonés de Salud, España.
- Sonia Palomo Agis. Enfermera, Servicio Aragonés de Salud, España.
- Aurora María Lecina Salinas. Enfermera, Servicio Aragonés de Salud, España.
- Blanca Vizcaíno Bricio. Enfermera, Servicio Aragonés de Salud, España.
RESUMEN
La hernia umbilical en el recién nacido constituye una de las patologías congénitas más frecuentes en la práctica clínica pediátrica. Se estima que aproximadamente 1 de cada 5 recién nacidos presenta esta condición, la cual se origina como consecuencia de un defecto en el cierre del anillo umbilical durante el periodo posnatal. Este defecto anatómico permite la protrusión de contenido intraabdominal, habitualmente asas intestinales y, en alguno de los casos, epiplón, a través de un saco herniario que permanece cubierto únicamente por piel, lo que define la hernia umbilical.
El objetivo de este estudio es analizar de manera detallada su fisiopatología, factores de riesgo, evolución clínica y las opciones de manejo terapéutico. Para ello, se realizó una revisión narrativa de literatura científica, seleccionando algunos estudios que abordan tanto los mecanismos de formación como la historia natural de esta entidad clínica, la hernia umbilical en el recién nacido.
Los resultados de la revisión indican que la hernia umbilical se produce principalmente por un cierre incompleto o retrasado del anillo umbilical tras el nacimiento¹. Este proceso puede estar influenciado por diversos factores predisponentes, entre los que destacan causas como la prematuridad, el bajo peso al nacer y la pertenencia a la población afrodescendiente², en quienes se ha podido observar una mayor incidencia de esta patología². Asimismo, se ha descrito que otros factores como por ejemplo la inmadurez del tejido conectivo pueden contribuir a su aparición.
Los resultados de la revisión indican que la hernia umbilical se produce principalmente por un cierre incompleto o retrasado del anillo umbilical tras el nacimiento¹. Este proceso puede estar influenciado por diversos factores predisponentes, entre los que destacan la prematuridad, el bajo peso al nacer y la pertenencia a la población afrodescendiente, en quienes se ha observado una mayor incidencia de esta patología². Asimismo, se ha descrito que otros factores como la inmadurez del tejido conectivo pueden contribuir a su aparición.
En cuanto a su evolución clínica, la mayoría de los casos presentan un curso benigno y autolimitado. Se ha documentado que un alto porcentaje de hernias umbilicales en la población pediátrica se resuelven de forma espontánea con el crecimiento del niño, generalmente antes de los 2 a 3 años de edad³, a medida que se produce el fortalecimiento de la musculatura de la pared abdominal y el cierre progresivo del defecto umbilical.
Respecto al manejo terapéutico, la conducta habitual es conservadora en la mayoría de los casos, basada en la observación clínica y el seguimiento periódico. La intervención quirúrgica se reserva únicamente para aquellos casos en los que la hernia persiste más allá de la edad esperada de cierre espontáneo o cuando se presentan complicaciones, como incarceración o crecimiento progresivo del defecto.
PALABRAS CLAVE
Hernia umbilical, recién nacido, defectos de la pared abdominal, pediatría, cirugía pediátrica.
ABSTRACT
Umbilical hernia in the newborn is a common condition characterized by the protrusion of abdominal contents through the umbilical ring. The aim of this study is to analyze its pathophysiology, risk factors, clinical evolution, and therapeutic management.
A narrative review of scientific literature was conducted. The results indicate that umbilical hernia results from incomplete closure of the umbilical ring after birth¹. It is more frequent in preterm infants, low-birth-weight newborns, and certain populations². Most cases resolve spontaneously before 2–3 years of age³.
Treatment is usually conservative, with surgical intervention reserved for persistent or complicated cases. It is concluded that neonatal umbilical hernia is generally a benign condition with an excellent prognosis.
KEY WORDS
Umbilical hernia, newborn, abdominal wall defects, pediatric surgery.
INTRODUCCIÓN
La hernia umbilical representa una de las alteraciones más habituales de la pared abdominal durante el periodo neonatal. Podemos definirla como la salida de estructuras intraabdominales, como pueden ser asas intestinales o tejido adiposo (epiplón), a través de una abertura persistente en el anillo umbilical, siendo la consecuencia de un cierre incompleto de esta estructura tras el nacimiento¹.
Desde el punto de vista epidemiológico, su aparición normalmente es más frecuente en recién nacidos prematuros y en aquellos que presentan bajo peso al nacer, lo que sugiere una relación directa con la propia inmadurez del desarrollo de la pared abdominal. Aunque suele ser motivo de preocupación para las familias en los primeros meses de vida, dado que su impresión visual y el desconocimiento de no ser una situación peligrosa ya que en la gran mayoría de los casos se comporta como una entidad benigna y autolimitada, con tendencia a la resolución espontánea sin necesidad de intervención médica². Requiriendo únicamente vigilancia.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión narrativa de la literatura científica en bases de datos como PubMed, Scopus y Cochrane Library. Se incluyeron artículos publicados entre 2010 y 2024 en inglés y español, priorizando revisiones sistemáticas, estudios observacionales y guías clínicas.
RESULTADOS
Fisiopatología:
La hernia umbilical se produce por un cierre incompleto del anillo umbilical tras el nacimiento. Durante el desarrollo fetal, el cordón umbilical permite el paso de estructuras vasculares que posteriormente deben cerrarse. Cuando este cierre es incompleto, queda un defecto que permite la protrusión de contenido abdominal¹.
La hernia umbilical se considera como una hernia primaria de la línea media de la pared abdominal que no sobrepasa los límites laterales de las vainas de los músculos rectos del abdomen, sin alejarse más de 3 cm por encima o debajo del ombligo.
Factores de riesgo:
Entre los principales factores de riesgo destacan:
- Prematuridad.
- Bajo peso al nacer.
- Trastornos del tejido conectivo.
- Hipotiroidismo congénito.
- Historia familiar.
Manifestaciones clínicas:
La hernia umbilical en el recién nacido se manifiesta habitualmente como abultamiento blando en la zona del ombligo, que puede variar en tamaño. Es característico que esta protrusión se haga más evidente en situaciones en las que aumenta la presión intraabdominal, como durante el llanto, la tos o el esfuerzo al defecar, mientras que en reposo puede disminuir notablemente e incluso reducirse de forma espontánea. no suele asociarse a dolor ni a signos inflamatorios locales, lo que contribuye a su carácter benigno. La piel que recubre la zona generalmente se mantiene íntegra y de aspecto normal, sin cambios de coloración ni signos de complicación.
Las complicaciones, como incarceración o estrangulación, son muy poco frecuentes³.
Evolución y tratamiento:
La mayoría de las hernias umbilicales en el recién nacido presentan una evolución natural favorable, con cierre espontáneo del defecto en un alto porcentaje de casos antes de los 2–3 años de edad. Debido a esta tendencia a la resolución sin intervención, el manejo inicial recomendado es de tipo conservador, basado principalmente en la observación clínica periódica. En este contexto, se instruye a los padres para realizar un seguimiento sencillo mediante control visual y táctil del área umbilical, vigilando la evolución del tamaño del defecto y la presencia de cambios anómalos.
Por otro lado, la intervención quirúrgica no constituye la primera opción terapéutica y se reserva únicamente para situaciones específicas en las que el curso habitual no se cumple o aparecen riesgos asociados. Entre las indicaciones más aceptadas se encuentran la persistencia de la hernia más allá de los 4–5 años de edad, la presencia de hernias de gran tamaño que no muestran tendencia a la reducción espontánea, y la aparición de complicaciones como pudieran ser la incarceración o la estrangulación del contenido herniado. En estos casos, la cirugía permite corregir el defecto de la pared abdominal y prevenir eventos adversos, asegurando un manejo definitivo y seguro.
DISCUSIÓN
La evidencia científica respalda el manejo conservador como primera opción en la mayoría de los casos. La baja tasa de complicaciones permite evitar intervenciones quirúrgicas innecesarias en edades tempranas.
Sin embargo, es fundamental realizar seguimiento clínico para detectar signos de alarma y orientar adecuadamente a los padres.
CONCLUSIÓN
La hernia umbilical en el recién nacido constituye una de las alteraciones más habituales de la pared abdominal en la etapa neonatal y, en la mayoría de los casos, presenta un comportamiento benigno.
En cuanto al abordaje terapéutico, la conducta inicial recomendada es el manejo conservador, basado en la observación y el seguimiento periódico del paciente, ya que la probabilidad de cierre espontáneo es elevada
Su curso clínico suele ser favorable, caracterizado por una evolución natural hacia la resolución espontánea a lo largo de los primeros años de vida. No obstante, en determinados casos puede persistir más allá de la edad esperada, llegando a requerir tratamiento quirúrgico, generalmente no antes de los 4 años.
BIBLIOGRAFÍA
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- American Academy of Pediatrics Section on Surgery, American Pediatric Surgical Association, American College of Surgeons (Copyright © 2020).
- Lora-Aguirre A, Vega-Peña NV, Barrios-Parra AJ, Ruiz-Pineda JP. Hernia umbilical: un problema no resuelto. Iatreia. 2019 Oct-Dic;32(4):288-297. DOI 10.17533/udea.iatreia.28.