Artículo monográfico: hiperplasia prostática benigna

5 septiembre 2024

AUTORES

  1. Cristina Arrechea Toni. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  2. Andrea Cortés Majadas- Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  3. María Gracia Criado. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  4. Claudia Sarralde Torres. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  5. Pilar Cebrián Ortiz. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.
  6. Victoria Esteras Dávila. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud.

 

RESUMEN

La próstata forma parte del sistema reproductor masculino, siendo una glándula encargada de la producción del semen y estando situada debajo de la vejiga. Ésta tiende a agrandarse con la edad pudiendo comprimir la uretra y dificultando la salida de la orina.  Este crecimiento se genera por un sobre crecimiento celular que, como su nombre dice, no es maligno ni directamente perjudicial para la salud.

PALABRAS CLAVE 

Próstata, hiperplasia, orina.

ABSTRACT

The prostate is part of the male reproductive system, being this gland responsible to produce semen and being located below the bladder. It tends to enlarge with age and can compress the urethra, making it difficult to pass urine. This growth is generated by cellular overgrowth which, as the name implies, is neither malignant nor directly harmful to health. 

KEY WORDS

Prostate, hyperplasia, urine.

DESARROLLO 

La próstata es una glándula del sistema reproductor masculino ubicada debajo de la vejiga. Su función principal es producir un líquido que forma parte del semen. El agrandamiento de la próstata, también conocido como hiperplasia prostática benigna (HPB), se refiere al aumento de tamaño de la próstata por encima de lo normal. Esta condición no es cancerosa y no incrementa el riesgo de desarrollar cáncer de próstata. Es frecuente en hombres mayores de 50 años y puede causar dificultades para orinar al ejercer presión sobre la vejiga y comprimir la uretra. Además, tras la necesidad de sobreesfuerzo del músculo de la vejiga para realizar la micción en esta situación, puede llegar a debilitarse causando que no se vacíe por completo1,2.

Los investigadores no han determinado con certeza la causa del crecimiento prostático, aunque se sospecha que los cambios hormonales asociados al envejecimiento pueden influir en este proceso1.

El riesgo de desarrollar HPB aumenta en las siguientes circunstancias:

  • Edad de 50 años o más: Es un proceso correlacionado directamente con la edad, un 75% de los hombres de 80 años padece alguna manifestación clínica de la hiperplasia de la próstata.
  • Antecedentes familiares de HPB.

 

Presencia de afecciones de salud como obesidad, enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2, disfunción eréctil.

  • Falta de actividad física regular1.

 

Los síntomas más habituales de la HBP son:

  • Aumento de la necesidad y, por tanto, del número de micciones diurnas y nocturnas. Además, se convierte en una necesidad urgente en la mayoría de los casos.
  • Aumento de la dificultad para comenzar la micción.
  • Pérdida de potencia y de volumen del chorro de orina, pudiendo ser este entrecortado y acabar con un goteo.
  • Sensación de vaciado incompleto de la vejiga o seguir teniendo ganas después de la micción
  • Incontinencia urinaria.
  • Dolor o molestia tras la micción o eyaculación.
  • Orina con un olor o color poco habitual.
  • En casos extremos, imposibilidad para miccionar por obstrucción total de la uretra.

 

Es recomendable consultar a un profesional de la salud si presenta estos síntomas, ya que podrían indicar un problema más grave. Se debe buscar atención médica inmediata si se presenta incapacidad para orinar, fiebre y escalofríos, sangre en la orina o dolor abdominal1,2.

Además de los síntomas ya nombrados, la HBP también puede generar otros problemas de salud como son:

  • Retención urinaria aguda, la cual es una emergencia médica.
  • Infecciones en el tracto urinario.
  • Daño en la vejiga y formación de cálculos en ésta.
  • Daño renal1.

 

DIAGNÓSTICO:

Para el diagnóstico de la Hipertrofia benigna de próstata se pueden realizar varios procedimientos:

  • Consultar la historia clínica del paciente para conocer el tratamiento farmacológico y hábitos de vida, así como preguntar sobre el historial familiar de salud.
  • Realizar un examen físico que se compondrá de un examen rectal digital de la próstata y de una ecografía para poder valorar el tamaño.
  • Realizar pruebas diagnósticas como análisis de orina y del antígeno prostático específico (PSA) el cual nos determina el posible tamaño de la glándula. Además de pruebas como la micciometría, que mide el flujo miccional (volumen/tiempo) al miccionar, o una cistoscopia para observar el interior de la vejiga y uretra1.

 

TRATAMIENTO:

No se conocen métodos definitivos para prevenir la HPB. Sin embargo, se puede cuidar la salud prostática consultando con un profesional sobre el riesgo personal, realizando chequeos regulares y prestando atención a los síntomas para recibir tratamiento temprano si es necesario.

El tratamiento, una vez ya diagnosticada, varía según la gravedad de los síntomas, la salud general del paciente, su edad y el tamaño de la próstata. En general, los tratamientos más importantes son:

  • Cambios en el estilo de vida: Reducir la ingesta de líquidos antes de acostarse, evitar cafeína y alcohol, entrenar la vejiga, ejercitar los músculos pélvicos, prevenir y tratar el estreñimiento.
  • Tratamiento farmacológico: Para detener el crecimiento o reducir el tamaño de la próstata y relajar los músculos mejorando el flujo urinario en obstrucciones leves o moderadas. Incluye fitoterapia, alfa bloqueantes y inhibidores de la 5-alfa-reductasa.
  • Procedimientos médicos: Ensanchar la uretra o destruir parte de la próstata mediante técnicas mínimamente invasivas cuando los medicamentos no son suficientes1,2.
  • Cirugía: Indicada en casos graves, cuando otros tratamientos no han sido efectivos o existe daño en la vejiga. Se pueden realizar cortes o remover parte o la totalidad de la próstata utilizando herramientas insertadas a través de la uretra. Las opciones quirúrgicas incluyen:
  • Cirugía abierta convencional: Prostatectomía simple.
  • Cirugía endoscópica: Resección transuretral de la próstata (TURP), especialmente eficaz para prostatas menores de 80 cc.
  • Fotovaporización prostática con láser verde.
  • Enucleación con láser de Holmio.
  • Embolización prostática.
  • Rezum2.

 

Algunas recomendaciones más concretas que desde el equipo de enfermería podemos dar a pacientes con HBP son:

  • Deben ejercer presión progresiva de forma tranquila y mantener la calma (cuánto más se aprieta, más aumenta el tono y más se dificulta la micción).
  • Deben beber líquido a intervalos de tiempo para evitar o prevenir las infecciones y formaciones de cálculos.
  • Deben eliminar posibles irritantes de las vías urinarias como frutas cítricas, tomate, café o té entre otros.
  • Deben disminuir la ingesta de alcohol.
  • Deben evitar permanecer sentados largos periodos de tiempo.
  • Deben evitar abusar de actividades como montar a caballo, moto o bicicleta.
  • Deben intentar mantener relaciones sexuales completas.
  • Deben evitar cuadros de estreñimiento.

 

BIBLIOGRAFÍA 

  1. Agrandamiento de la próstata. Male Reproductive System [Internet]. 2014 [citado el 11 de junio de 2024]; Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/enlargedprostatebph.html
  2. Hipertrofia o hiperplasia benigna de próstata (HBP) [Internet]. [citado el 11 de junio de 2024]. Disponible en: https://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/hipertrofia-benigna-prostata

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