Beneficios de la lactancia materna

25 mayo 2024

AUTORES

  1. Silvia Andrés Artal. Graduada en Enfermería. Residencia de Personas Mayores Romareda, Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS).
  2. Diego Diarte Garós. Graduado en Fisioterapia. Servicio Aragonés de Salud.
  3. Lydia Elguea Sarto. Graduada en Fisioterapia. Servicio Aragonés de Salud.
  4. Jesús Daniel Gabande Fantova. Diplomado en Fisioterapia. Adislaf.
  5. Rubén Hernández Antón. Diplomado en Fisioterapia. Servicio Aragonés de Salud.
  6. Francisco Javier Ruiz Clavero. Diplomado Universitario en Fisioterapia. Servicio Aragonés de Salud.

 

RESUMEN

Introducción. La leche materna es la mejor manera de alimentar a los neonatos y lactantes hasta los seis meses, tiene propiedades bioactivas que facilitan la transición de la vida intra a la extraútero1.

Objetivo. Realizar una actualización del tema para poner de manifiesto los beneficios de la lactancia materna para el lactante y las madres.

Material y métodos. Se ha realizado una revisión bibliográfica acerca de la lactancia materna y de los beneficios de la misma para la madre y el lactante, considerando sus necesidades, en la biblioteca de la Universidad de Zaragoza, Cuiden, Dialnet, Google Académico y las páginas de los servicios de Salud de distintas Comunidades Autónomas.

Resultados. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) recomiendan que la lactancia materna sea exclusiva dentro de los primeros seis meses de vida, y que constituya parte importante de la alimentación durante el resto del primer año2.

Conclusiones. La lactancia materna es más beneficiosa que la artificial, ya que diversos estudios demuestran que implica además de una menor incidencia de obesidad y muerte súbita, un sistema inmunitario mejor desarrollado.

PALABRAS CLAVE

Lactancia materna, leche materna, calostro.

ABSTRACT

Introduction. Breast milk is the best way to feed neonates and infants up to six months, it has bioactive properties that facilitate the transition from intrauterine to extrauterine life 1.

Aim. Carry out an update on the topic to highlight the benefits of breastfeeding for infants and mothers.

Material and methods. A bibliographic review has been carried out about breastfeeding and its benefits for the mother and the infant, considering their needs, in the library of the University of Zaragoza, Cuiden, Dialnet, Google Scholar and the service pages. of Health of different Autonomous Communities.

Results. The World Health Organization (WHO) and the United Nations Children’s Fund (UNICEF) recommend that breastfeeding be exclusive within the first six months of life, and that it constitutes an important part of nutrition for the rest of the life. first year2.

Conclusions. Breastfeeding is more beneficial than artificial breastfeeding, since various studies show that it implies, in addition to a lower incidence of obesity and sudden death, a better developed immune system.

KEY WORDS

Breastfeeding, breastmilk, colostrum.

INTRODUCCIÓN

Los beneficios que ofrece la lactancia materna son numerosos, tanto desde el punto de vista biológico como del social, además de que esta práctica tiene ventajas para las mujeres, para el niño, para su familia y para la sociedad.

A pesar del conocimiento sobre la lactancia acumulado durante todo el siglo XX por los científicos y los profesionales de la salud, hemos visto durante este período la persistencia del destete precoz y la importancia de este como causa de morbilidad y mortalidad infantil, por ello desde 1980 comenzaron a desarrollarse las políticas públicas a favor de la lactancia1,2.

La medicina del siglo XVIII, heredera del pensamiento aristotélico, contraindicaba la lactancia materna, afirmando que el esperma contaminaba la leche materna y ponía en peligro la vida de bebé. Por esta razón, los médicos de la época prescribían abstinencia sexual si existía lactancia materna. Además la madre era desaconsejada para la lactancia materna, ya que esto no era tarea noble, por ello las mujeres ricas, enviaban a sus hijos a las nodrizas en los primeros años de vida. Otro de los argumentos expuestos para negar la lactancia materna era que los maridos se quejaban exponiendo que la lactancia materna era un ataque a su sexualidad y la restricción de su placer.

A finales del siglo XVIII, y con la ideología de la Revolución Francesa, la idea de la igualdad cambió la mirada sobre los sexos, mostrando la distinción entre masculino y lo femenino. Sin embargo, la mujer continuaba ocupando lugares y funciones sociales distintas a las del hombre debido a las diferencias impresas en su cuerpo. Gestar, dar a luz, amamantar y cuidar el bebé era una tarea tan importante dada por la naturaleza, que hizo que la mujer no pudiera desempeñar otras funciones sociales. En este período se encontró que la entrega de los niños a las nodrizas se trataba como infanticidio, debido al gran número de muertes de niños por malos tratos. Ocurrió entonces un movimiento para el rescate de la lactancia materna, y la mujer comenzó a practicar la lactancia materna, sacrificándose por la salud de su hijo.

Sin embargo, el cambio del modo de producción feudal para el capitalista creó la necesidad de una mayor mano de obra de trabajo. La intensificación del cuidado de las mujeres con bebés fue importante para el aumento de la población necesario en aquel momento. Así, al final del siglo XVIII y durante el siglo XIX, período de intenso desarrollo social, económico, científico y político conllevaron a la «politización la mama de la mujer», convirtiendo los pechos de la mujer en una fuente natural de alimento para los humanos y caracterizando la lactancia como algo natural.

En el escenario de la medicalización del cuerpo femenino, de manera gradual a lo largo del siglo XX, las mujeres se han ido alejando de la función de la lactancia debido a numerosos factores tales como la aparición del biberón, la refrigeración, la pasteurización, además la mujer asumió un nuevo papel en la sociedad y aumentó el cuidado de su cuerpo. Estos factores, entre otros, llevaron a una disminución de la lactancia materna a expensas de la lactancia artificial, contribuyendo así a una mayor morbilidad y mortalidad infantil2,3.

Durante el siglo XXI, se comienza a reconocer la importancia de la lactancia materna pero a la vez existe un mayor destete precoz al haber más alternativas a ésta, por ello se produce mayor morbilidad y mortalidad infantil, lo que hace necesario aprobar políticas que promocionen la lactancia materna 2,4,5.

Hoy en día las altas tasas de destete precoz, indican que la lactancia materna está siendo cuestionada, rechazada e imposibilitada dentro de nuestra cultura. A pesar de las grandes campañas para promoverla, el destete precoz aún prevalece debido a la falta de un apoyo social efectivo y asistencia que permita una nueva mirada a las mujeres y madres lactantes.

Reconocer el derecho de elección y decisión de la mujer sobre su cuerpo, y sobre la lactancia materna, implica el rescatar su ciudadanía, entender los significados de la lactancia en la vida cotidiana de la mujer para así ayudar en la formulación y aplicación de medidas para fomentar la lactancia materna, con el fin de superar el modelo que aún prevalece en nuestros días. Las mujeres deben ser respetadas como agentes de su sexualidad y en consecuencia el proceso de la lactancia, por lo tanto, son ellas las que deben decidir qué uso dar a su cuerpo y a sus pechos2,6.

Los profesionales sanitarios deben acoger a estas mujeres comprendiendo su modo de vida y respetando sus opiniones, por lo tanto, siendo su función apoyar las decisiones relacionadas con el proceso de la lactancia6.

Los patrones de crecimiento infantil varían considerablemente en función de diversos factores, como condiciones nutricionales, culturales, ambientales y sociales, factores biológicos y factores genéticos, consecuentemente, es importante entender cómo la duración de la alimentación influye en el aumento de peso y altura de lactantes2.

OBJETIVO

Realizar una revisión bibliográfica para una puesta al día y actualización del tema acerca de la importancia y los beneficios que la lactancia materna tiene desde el inicio de la vida.

MATERIAL Y MÉTODO

Se ha realizado una revisión bibliográfica acerca de la lactancia materna y de los beneficios de la misma para la madre y el lactante, considerando sus necesidades, para actualizar el tema y poner de manifiesto la importancia de su administración.

La estrategia de búsqueda seguida fue la revisión de la literatura disponible en la biblioteca de la Universidad de Zaragoza, Cuiden, Dialnet, Google Académico y las páginas de los servicios de Salud de distintas Comunidades Autónomas.

Los artículos se han elegido en función de la importancia que daban a la lactancia materna así como a los beneficios de la misma para la madre y el lactante.

RESULTADOS

CONCEPTO DE LACTANCIA MATERNA:

Según el diccionario definimos mamar (del lat. mammāre, amamantar) como:
1. tr. Atraer, sacar, chupar con los labios y la lengua la leche de los pechos.

La lactancia materna es un tipo de alimentación que consiste en que un bebé se alimenta con la leche de su madre. La leche, justamente, es un alimento de características únicas que permite que la madre transmita sus mecanismos de defensa al recién nacido, mientras que el acto de amamantar logra fortalecer la relación madre-hijo3.

TIPOS DE LACTANCIA MATERNA:

En concreto, podemos determinar que existen dos tipos claros de lactancia materna:

  • Lactancia materna exclusiva: aquella en la que el lactante sólo se alimenta de la leche extraída de su madre, exceptuando jarabes o gotas que tenga que tomar por cuestiones médicas.
  • Lactancia materna predominante: aquella en la que el lactante se alimenta de leche materna y además toma jarabes, vitaminas o diversos tipos de líquidos tales como zumos, agua o incluso infusiones3.

 

LA LECHE MATERNA:

  • Fases por las que pasa la leche materna: calostro (2-5 primeros días), leche de transición (a partir de los 7-10 días del posparto), leche madura (a las dos semanas del parto) y la “subida de la leche” (2-3 días tras el parto)4.
  • Temperatura: la leche materna se encuentra a una temperatura ideal para el bebé de 37ºC.
  • Composición: la leche materna varía su composición a lo largo del desarrollo del bebé, adaptándose a sus necesidades nutricionales del mismo en cada momento.

 

La leche materna contiene un 60-70% de agua, por lo que permite satisfacer las necesidades de hidratación del bebé en su totalidad.

Además, es rica en DHA (ácido graso esencial para el desarrollo cerebral)4.

Contacto con el bebé: dentro de la lactancia materna cabe destacar el método “madre canguro”, que se define como el contacto piel a piel entre una madre y su recién nacido.

Este método se fundamenta en el protagonismo de la madre capaz de brindarle calor humano, amor, lactancia materna exclusiva y garantizar no sólo beneficios nutricionales, sino inmunológicos y afectivos.

El método ofrece la oportunidad de que el recién nacido vuelva a reencontrarse con todos aquellos estímulos prenatales de forma natural, evitando en todo momento la separación con su madre5,7.

Con la práctica de la lactancia materna se obtienen numerosos beneficios tanto para el bebe como para la madre.

BENEFICIOS PARA LA MADRE:

  • Cáncer de mama: una revisión de los estudios realizados en 47 países, donde participaron cerca de 50000 mujeres con cáncer de mama y 97000 controles sugieren que la lactancia materna puede ser responsable de 2/3 de la reducción estimada de cáncer mama. La lactancia materna es mucho más protectora cuánto más prolongada sea de manera que el riesgo relativo de cáncer disminuyó 4,3% cada 12 meses de duración de la lactancia, independientemente del país de origen de las mujeres, la edad, el origen étnico, la presencia o no de la menopausia y el número de hijos8.
  • Cáncer de ovario: aunque haya pocos estudios que relacionen lactancia materna con este tipo de cáncer, se puede afirmar que el riesgo de la enfermedad es menor en mujeres que dan el pecho. Tung et al., en un estudio de casos y controles llevado a cabo en California, han demostrado que el riesgo más bajo de cáncer de ovario entre las mujeres que amamantaron se produce para todos los tipos de tumores epiteliales de ovario, excepto los invasivos mucinosos. Estos autores también observaron una relación significativa e inversa: cuanto más prolonga la duración de la lactancia materna, menor será el riesgo de cáncer de ovario no mucinoso, de células claras y del endometrio. Riman et al., al estudiar a 655 mujeres en Suecia de entre 50 a 74 años y 3.899 controles, también encontraron protección contra el cáncer de ovario y apenas de tumores de células claras 8.
  • Osteoporosis y pérdidas de calcio: cabe decir que durante la lactancia, las mujeres producen entre 600 y 1000 ml de leche por día con una pérdida media diaria de 200 mg de calcio, lo que podría dar lugar, por ejemplo, a una fractura ósea por pérdida de este mineral, especialmente si la lactancia materna es exclusiva durante los 6 primeros meses (como se recomienda).

 

Sería, por tanto, razonable suponer que la lactancia materna aumenta el riesgo de fractura, ya que las pérdidas de calcio y los cambios hormonales que ocurren durante el embarazo y la lactancia puede ser responsable de las modificaciones y facilitar la aparición de fracturas. Sin embargo, se sabe que en la naturaleza de tal pérdida se recupera en el período de destete y regreso menstrual. De hecho, la masa ósea se muestra con mayor densidad mineral entre las mujeres que amamantaron por más de 8 meses, como afirma un estudio realizado en Minnesota, Estados Unidos8.

  • Artritis reumatoide, la lactancia materna como factor protector de la artritis reumatoide es todavía especulativa. La etiología de la enfermedad todavía no está clara, pero se sabe por estudios con gemelos que aproximadamente el 60% de la probabilidad de enfermar puede ser atribuida a la herencia genética aunque también hay factores ambientales.

 

Hay indicios de que los cambios hormonales durante el período perinatal podrían asociarse con la aparición de la enfermedad, ya que no aparecen en el embarazo y es más común en el puerperio, pero es necesario seguir investigando8.

BENEFICIOS PARA EL HIJO:

  • Aporte de nutrientes: la leche se encuentra a temperatura ideal (37ºC) y se adapta al bebé cambiando su composición a lo largo del tiempo y de las tomas.
  • Hidratación: en la composición de la leche materna puede encontrarse de 60 a 70% de agua, condición que le permite al bebé recibir toda la cantidad de agua que necesita para mantenerse hidratado aún en climas cálidos. Si la lactancia no es exclusiva generalmente el niño requiere de dosis extras de agua entre las comidas para calmar la sed y para evitar problemas de estreñimiento9.
  • Desarrollo del sistema inmunitario: la madre, a través de la leche, le traspasa defensas contra los gérmenes con los que ella ha tenido contacto. Estas defensas siguen produciendo anticuerpos en el bebé, protegiéndolo de enfermedades víricas y bacterianas. Es por ello que muchas veces se hace refencia a la leche materna como “la primera vacuna”, por su alto contenido en inmunoglobulinas que disminuyen el riesgo de neumonía, diarrea, infecciones de orina, asma e infecciones de oído9,10.
  • Favorece el desarrollo cognitivo en el bebé por su contenido en DHA, un ácido graso esencial para el desarrollo cerebral.
  • Disminuye la incidencia de cólico del lactante.
  • Absorción de nutrientes: como la leche de vaca no contiene lipasa, sino que, por el contrario es rica en grasas de difícil digestión, los recién nacidos alimentados con esta leche terminan por sufrir obstrucciones de la luz intestinal alterando la absorción de nutrientes de ese tubo digestivo bastante inmaduro aún. Es así como las grasas de difícil digestión generan una sensación de llenura que hace que el niño no pida comida tan rápidamente como lo hace un niño alimentado con leche materna.
  • Sobrepeso y obesidad: los niños alimentados con leche de vaca pueden tener una mayor tendencia a sufrir problemas de sobrepeso y obesidad, presentando por el contrario déficit en el aporte de nutrientes básicos para su desarrollo cerebral y por consiguiente intelectual.

 

La alimentación con sucedáneos de leche materna tiene probados riesgos para la salud del lactante y de la madre que amamanta, además de conllevar desventajas económicas y medioambientales y un coste social innecesario derivado del aumento de hospitalizaciones y de absentismo laboral de los progenitores10.

  • Desarrollo sensorial: la madre debe ser consciente de que cuando está lactando estimula los 5 sentidos de su bebé, pues la distancia entre los ojos es precisamente la agudeza visual que alcanza un recién nacido, los sonidos que escucha son familiares y tranquilizantes para él como los latidos del corazón de la mamá y su tono de voz, el olor y el sabor de la leche materna es “dulce” y agradable alertando así sus sentidos del gusto y del olfato; además de que el contacto “ piel a piel “ constituye el mejor estímulo para el desarrollo del tacto y la corporalidad del recién nacido10.
  • Vínculo y protección: el contacto piel a piel entre un recién nacido y su madre ha sido objeto de investigaciones que demuestran cada vez con más claridad ser beneficioso, favorecer al desarrollo orgánico y funcional del recién nacido y prolongar la lactancia materna y la estimulación de un sólido vínculo entre ambos5,7.

 

El bebé no sólo se alimenta de leche materna sino de piel, de miradas de amor, de caricias amorosas, de palabras cariñosas y de pensamientos positivos, motivo por el cual, se aconseja a la madre lactar al bebé por lo menos una vez al día con su pecho desnudo acercándolo contra su cuerpo con una manta para que no pierda su temperatura corporal, por tanto, una postura correcta facilita el proceso de amamantar, que resulta más placentero e íntimo y disminuye la incomodidad de la madre y el lactante10.

Conocer cómo se desarrolla este proceso tranquiliza a las madres, mejorando su confianza y produciendo menos ansiedad durante la toma.

 

DISCUSIÓN

Se reconoce que la leche materna cubre satisfactoriamente los requerimientos del lactante hasta el cuarto mes en 95%, y disminuye a 80% durante el sexto mes, a 60% el noveno y 32.5% a los 12 meses, motivo por el cual se recomienda el inicio de la ablactación al sexto mes3.

Sus beneficios incluyen la prevención de enterocolitis necrosante, disminución de enfermedades diarreicas en el primer año de vida, protección contra problemas alérgicos, reduce la probabilidad de padecer algunas enfermedades, como infecciones de vías urinarias, del tracto respiratorio bajo, otitis media, bacteriemia, meningitis bacteriana, botulismo, síndrome de muerte súbita del infante, diabetes mellitus insulino–dependiente, enfermedad de Crohn, colitis ulcerativa y linfoma.

Recientemente se han revisado extensamente los beneficios de la lactancia materna en la salud y desarrollo de los neonatos y los lactantes. Varios estudios han demostrado efectivamente la reducción de tasas de morbilidad y mortalidad en la infancia temprana en comunidades de países en desarrollo4.

Huffman y col. encontraron que la lactancia materna temprana y exclusiva tiene un importante papel en reducir la mortalidad neonatal, particularmente después de la primera semana de vida. Hay evidencia adicional de que la pérdida de la lactancia materna aumenta el riesgo de mortalidad temprana y de sepsis neonatal tardía.

Por otra parte, la lactancia al seno materno ofrece protección a la madre de padecer cáncer de mama además de fortalecer la relación afectiva madre–hijo y ventajas económicas1,6,8.

Sin embargo, a pesar de sus ventajas, el abandono precoz de la lactancia o la decisión de no amamantar ha sido un problema ancestral. Entre los factores que se han encontrado para el abandono precoz de la lactancia se mencionan: edad de la madre menor de 20 años, no estar casada, y el regreso al trabajo. Otros estudios lo han asociado a madre estudiante, bajo nivel de escolaridad, primiparidad y madres fumadoras11,12.

Vemos por tanto, los numerosos beneficios de la lactancia materna y la importancia de incidir en ella, puesto que aunque la mayoría de las madres prefieren proporcionar leche materna a sus hijos recién nacidos son menos de la mitad las que la siguen eligiendo como alimento para el bebé a partir de los 6 meses donde se observa que más de la mitad administran lactancia artificial.

A los tres meses la elección de lactancia natural y la artificial se va igualando, pero en la mayoría de las Comunidades Autónomas es la natural la preferida por las madres. En cambio, a los seis meses de vida del bebé vemos cómo la lactancia artificial gana protagonismo frente a la natural en todas las Comunidades Autónomas de España.

 

CONCLUSIONES

La lactancia materna es más beneficiosa que la artificial, ya que diversos estudios demuestran que implica además de una menor incidencia de obesidad y muerte súbita, un sistema inmunitario mejor desarrollado ya que la leche materna aporta Ig A secretora, lisozima y elementos antivirales que no lleva la artificial, así como una menor incidencia de alergias, ya que la leche artificial es heteróloga.

Además, aunque indudablemente tiene más ventajas para el niño, también existen beneficios para la madre ya que se ha demostrado una menor incidencia del cáncer de mama en mujeres que han dado lactancia natural.

Aun sabiendo que la leche materna puede contener tóxicos no conocidos por la madre, como es la presencia de TDT demostrada por el Doctor Grande Covián, y que son transmitidos al niño pudiendo suponer riesgos para el recién nacido, la leche materna se prefiere a la artificial.

También es importante considerar la alimentación de la madre durante el período de lactancia, ya que determinados alimentos como espárragos, fresas, chocolate y cafeína confieren un sabor a la leche que provoca el rechazo en el bebé.

No obstante, a pesar de las grandes ventajas, hay determinadas situaciones en las que no se recomienda dar el pecho, como es el caso de enfermedades graves como SIDA, tuberculosis, cáncer en grado avanzado, paludismo, malformaciones severas, o en caso de alcoholismo, drogadicción, u otros tóxicos que puedan ser transmitidos al recién nacido 12.

De modo, que coincidiendo con los criterios de la OMS acerca de la lactancia materna podríamos concluir diciendo que:

•Prácticamente todas las mujeres pueden amamantar, siempre que dispongan de buena información y del apoyo de su familia y del sistema de atención de salud.

•Se recomienda el calostro como el alimento perfecto para el recién nacido, y su administración se iniciará en la primera hora de vida.

•Se recomienda la lactancia exclusivamente materna durante los primeros seis meses de vida, a partir de los cuales debe complementarse con otros alimentos hasta los dos años 13.

 

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