Buenas prácticas enfermeras: clasificación y manejo de residuos hospitalarios

22 enero 2026

 

AUTORES

  1. Sabrina Gil Navarro. Diplomada en Enfermería. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  2. Alexandra Marco Bernad. Diplomada en Enfermería. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  3. Laura Larena Fernández. Diplomada en Enfermería. Servicio de Neonatos del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  4. Noelia Lafuente Carrasco. Diplomada en Enfermería. Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  5. Ainhoa Leticia González Esgueda. Diplomada en Enfermería. Servicio de Urgencias del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  6. Romina Andrea Ghimes Croitoru. Diplomada en Enfermería. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.

 

RESUMEN

Las enfermeras son agentes clave en la gestión segura de residuos clínicos. Esta labor comienza con la segregación en el punto de generación, utilizando contenedores codificados por color y bolsas específicas para farmacéuticos o químicos1.

La Organización Mundial de la Salud estima que el 85% de los residuos generados en centros sanitarios es no peligroso, pero el 15% restante requiere tratamiento especializado2.

El uso adecuado de EPI (guantes, mascarillas, protección ocular) junto con la aplicación de precauciones estándar, es esencial para prevenir pinchazos, infecciones y exposición a agentes biológicos1.

La formación continua específica en residuos sanitarios, con sesiones teóricas, demostraciones y prácticas, garantiza habilidades del personal de enfermería en clasificación, manejo seguro y respuesta ante incidentes3.

Finalmente, el cumplimiento normativo garantiza una gestión sostenible y segura de los residuos sanitarios, protegiendo a pacientes, profesionales y medio ambiente4.

PALABRAS CLAVE

Residuos sanitarios, eliminación de residuos sanitarios, contenedores de residuos peligrosos.

ABSTRACT

Nurses are key agents in the safe management of clinical waste. This task begins with segregation at the point of generation, using color-coded containers and specific bags for pharmaceuticals or chemicals1.

The World Health Organization estimates that 85% of the waste generated in healthcare facilities is non-hazardous, but the remaining 15% requires specialized treatment2.

The proper use of Personal Protective Equipment (PPE) (gloves, masks, eye protection), along with the application of standard precautions, is essential to prevent needlesticks, infections, and exposure to biological agents1.

Ongoing specific training in healthcare waste, with theoretical sessions, demonstrations, and practical exercises, ensures nurses’ skills in classification, safe handling, and incident response3.

Finally, regulatory compliance ensures a sustainable and safe management of healthcare waste, protecting patients, professionals, and the environment4.

KEY WORDS

Medical waste, medical waste disposal, hazardous waste containers.

DESARROLLO DEL TEMA

CLASIFICACIÓN DE RESIDUOS:

Según el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, los residuos sanitarios se definen como aquellos residuos, cualquiera que sea su estado, que son generados en centros sanitarios y veterinarios, incluidos los envases y embalajes que los contengan o los hayan contenido8.

Los residuos sanitarios son regulados por la Ley de Residuos, no disponiendo de legislación específica a nivel comunitario ni estatal. La mayoría de las Comunidades Autónomas tienen su propia normativa, lo que da lugar a diversas clasificaciones y nomenclaturas de los residuos sanitarios a lo largo del territorio nacional8.

En Aragón los residuos sanitarios se regulan por el Decreto 29/1995, de 21 de febrero, de la Diputación General de Aragón, de gestión de residuos sanitarios en la comunidad autónoma y el Decreto 52/19985,6, de 24 de febrero, de modificación del anterior, por lo que la clasificación de residuos sería:

GRUPO I: Residuos asimilables a urbanos:

  • Son similares a los residuos domésticos y no presentan riesgo.
  • Ejemplos: Vidrio, papel y cartón, envases, orgánica, material de curas sin sangre ni fluidos (gasas limpias, guantes no contaminados).

 

GRUPO II: Residuos sanitarios no específicos:

  • Residuos generados en actividades sanitarias que, sin ser peligrosos, requieren tratamiento diferenciado.
  • Ejemplos: Material de curas, yesos, bolsas de orina de circuito cerrado con drenaje vacías, sondas, equipos de gotero vacíos, materiales de un solo uso (guantes, depresores, gasas, toallitas, vendas, apósitos, pañales, empapadores, bolsas colostomía, etc.) contaminados con sangre, excreciones y secreciones3,4 (estos últimos siempre que no provengan de pacientes con alguna de las enfermedades o alguna de las especificaciones señaladas en el grupo III) y envases vacíos de medicamentos (excepto citostáticos).

 

GRUPO III: Residuos sanitarios específicos o de riesgo:

  • Son residuos potencialmente infecciosos y peligrosos para la salud pública. Son residuos de riesgo biológico.
  • Ejemplos: Residuos contaminados procedentes de pacientes con patologías tales como cólera, fiebre hemorrágica causada por virus, brucelosis, difteria, meningitis, encefalitis, fiebre Q, muermo, tuberculosis activa, hepatitis vírica, tularemia, fiebre tifoidea, lepra, ántrax, fiebre paratifoidea A, B y C, peste, poliomielitis, disentería bacteriana, rabia, SIDA y gérmenes multiresistentes3,4,9. Recipientes que contengan líquidos corporales, sangre o derivados en cantidades superiores a 100 ml (bolsas de orina con circuito abierto, sin drenaje sin vaciar, ni manipular), equipos de diálisis en portadores crónicos de hepatitis, cultivos y reservas de agentes infecciosos, pipetas, placas de Petri, tubos, residuos generados en laboratorio de Microbiología, residuos anatómicos humanos de pequeña entidad, restos de Anatomía Patológica, restos de animales infectados y residuos infecciosos de animales. Animales de experimentación, todos los residuos punzantes y/o cortantes, siendo considerados como punzantes y/o cortantes las ampollas de vidrio y los equipos de gotero que se eliminen separados de los goteros o viales3,4.

 

GRUPO IV: Cadáveres y restos humanos de entidad:

  • Son restos humanos y residuos anatómicos de entidad suficiente, procedentes de abortos, mutilaciones y operaciones quirúrgicas3,4.

 

GRUPO V: Residuos químicos:

  • Son aquellos residuos que, en función de sus características de corrosividad, reactividad, explosividad, toxicidad, inflamabilidad y patogenicidad, puede presentar riesgo a la salud pública o causar efectos adversos al medio ambiente, y que se recogen en la Ley 10/98 de 21 de abril de Residuos y el R.D. 952/978 de 20 de junio.
  • Ejemplos: Disolventes orgánicos peligrosos, medicamentos caducados, reactivos de laboratorio, piezas de anatomía en formol, absorbentes contaminados, envases vacíos de sustancias peligrosas, disoluciones inorgánicas peligrosas, y otros residuos químicos como baterías, pilas, fluorescentes o tóner3,4.

 

GRUPO VI: Residuos citostáticos:

  • Son residuos compuestos por restos de medicamentos citotóxicos y todo el material que haya estado en contacto con ellos, ya que presentan riesgo mutagénico, carcinogénico y teratogénico3,4.
  • Ejemplos: Material y EPI’s en contacto con residuos citotóxicos, medicamentos y productos citotóxicos, reservorios de citostáticos, pañales con excretas de paciente con tratamiento citostático, agujas, ampollas vacías u otro material cortante o punzante en contacto con citostático, filtro de campana de flujo laminar y material de recogida de derrames3,4.

 

GRUPO VII: Residuos radiactivos:

  • Son residuos contaminados por sustancias radiactivas3,4.

 

BUENAS PRÁCTICAS ENFERMERAS EN LA GESTIÓN DE RESIDUOS:

Segregación en el punto de generación:

Es la norma fundamental. Cada residuo debe depositarse en el contenedor adecuado en el momento y lugar donde se produce1. Esto evita mezclas peligrosas y facilita el tratamiento posterior.

 

Uso correcto de contenedores y bolsas:

Grupos I y II: Bolsa Verde.

Grupo III: Contenedor rígido para material, cortantes y punzantes. Si la cantidad de material recogida es pequeña, se puede depositar en doble bolsa roja que habrá de depositar después en contenedor. Todos los envases deben llevar IDENTIFICATIVO ROJO y rótulo de «RESIDUOS DE RIESGO»3. Además, deberán llevar la identificación del Servicio o Unidad de procedencia.

Grupo IV: Gestión regulada por el Reglamento de Policía Sanitaria Mortuoria. Los restos humanos o residuos anatómicos de entidad suficiente se introducirán, en su lugar de origen, en bolsas de plástico con cremallera para restos anatómicos y se acompañarán del certificado facultativo en el que se acredite la causa y procedencia de tales restos5,6. Cuando el médico responsable deduzca la existencia de posibles riesgos de contagio, añadirán a la bolsa anteriormente citada los identificativos de color rojo que lo distinguen como residuo de riesgo. Además, deberán llevar la identificación del Servicio o Unidad de procedencia.

Grupo V: el responsable de cada departamento, servicio, sección o unidad solicitará, mediante parte de trabajo a los servicios técnicos del hospital, la retirada de los residuos químicos generados, para su almacenamiento y posterior eliminación que se realizará a través de empresa externa. será este personal quién estará presente, verificará y firmará la retirada3.

Grupo VI: Los residuos cortantes y/o punzantes se recogerán en contenedores rígidos específicos para este tipo de residuos3,4. Estos contenedores se introducirán en los contenedores rígidos de mayor volumen junto con el resto de material comentado. Todos los envases para este grupo de residuos deben llevar IDENTIFICATIVO ROJO y rótulo de «MATERIAL CONTAMINADO QUÍMICAMENTE. CITOSTÁTICOS”.

Grupo VII: Todos los lugares de trabajo en que se puedan producir residuos radiactivos estarán equipados con recipientes al efecto, convenientemente señalizados y forrados en su interior con bolsas de plástico adecuadas en resistencia, y en la cantidad suficiente que permita separar los diferentes tipos de residuos en función de los métodos de eliminación o de depósito, lo que viene determinado por el tipo de emisión, por la actividad, por la forma física y química y por el periodo de semidesintegración, tal como figura en el reglamento de funcionamiento de cada instalación radiactiva en particular3.

 

Prevención de riesgos laborales:

El manejo de residuos sanitarios implica riesgo de pinchazos, aerosoles y salpicaduras. Por ello, el personal de enfermería debe:

  • Emplear EPIs adecuados (guantes, bata, protección ocular y mascarilla cuando sea necesario).
  • Evitar reencapuchar agujas.
  • Depositar los objetos punzantes directamente en el contenedor rígido.
  • Cerrar bien las bolsas y no arrastrarlas por el suelo.
  • No compactar los residuos en las bolsas ni en los contenedores.
  • No manipular el contenido en el interior de la bolsa o contenedor, ni trasvasarlo.
  • Mantener el contenedor cubierto con la tapa.
  • Cerrar el contenedor herméticamente para su retirada.
  • No sobrellenar los contenedores.

 

Transporte interno seguro:

Aunque en muchos centros existe personal específico para esta tarea, enfermería debe garantizar que los residuos se entregan en condiciones seguras: contenedores cerrados, sin fugas y correctamente etiquetados.

 

Trazabilidad y registro:

Algunos residuos, como los biosanitarios o los citotóxicos, requieren control documental. La enfermería debe conocer los procedimientos de su centro para asegurar su adecuada trazabilidad.

Educación y sensibilización:

La formación continua es esencial. La actualización normativa y las nuevas estrategias de sostenibilidad ambiental deben incorporarse a los programas de capacitación de enfermería.

 

IMPACTO AMBIENTAL Y RESPONSABILIDAD PROFESIONAL:

La gestión adecuada de residuos no solo previene accidentes biológicos y protege la salud del personal, sino que contribuye a disminuir la huella ecológica de los centros sanitarios. La enfermería, como profesión comprometida con la salud pública, tiene la responsabilidad ética de implementar prácticas respetuosas con el medio ambiente y fomentar el uso racional de recursos, reduciendo el desperdicio y el sobreconsumo de materiales desechables3,4.

CONCLUSIÓN

El manejo seguro de residuos hospitalarios es una actividad crítica en la que la enfermería desempeña un papel imprescindible. La correcta clasificación, segregación y eliminación, junto con la formación continua y la vigilancia del cumplimiento normativo, constituyen pilares fundamentales de las buenas prácticas3,4. Implementarlas no solo mejora la seguridad laboral y la calidad asistencial, sino que también contribuye a la sostenibilidad ambiental del sistema sanitario.

BIBLIOGRAFÍA

  1. World Health Organization. Safe management of wastes from health-care activities. 2nd ed. Geneva: WHO; 2014. Organización Mundial de la Salud
  2. World Health Organization. Health-care waste [Internet]. 2024 Oct 24 [cited 2025 Nov 27]. Available from: WHO fact sheet. Organización Mundial de la Salud
  3. Ministerio de Sanidad (España). Salud y residuos: guía/folleto informativo sobre residuos sanitarios [Internet]. Madrid: Ministerio de Sanidad; 2022 (o última actualización). [citado 27 Nov 2025]. Ministerio de Sanidad
  4. Instituto Nacional de Gestión Sanitaria/INGESA. Manual de gestión interna para residuos de centros sanitarios [Internet]. Madrid: INGESA; 2011. Ingesa
  5. Gobierno de Aragón. Residuos sanitarios [página web institucional] [Internet]. Zaragoza: Gobierno de Aragón; última actualización 27 Aug 2025 [citado 27 Nov 2025]. Portal del Gobierno de Aragón
  6. Gobierno de Aragón. Procedimiento/Anexo ̶ normativa interna para gestión de residuos sanitarios (BOA) [Internet]. BOA (Boletín Oficial de Aragón). [citado 27 Nov 2025]. Boa Aragón
  7. Gobierno de Aragón. Plan de Gestión Integral de Residuos de Aragón (GIRA) 2018-2022 [Internet]. Zaragoza: Gobierno de Aragón; 2018. FEDERACIÓNRCDs
  8. Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO). Guía técnica para la clasificación de los residuos [Internet]. Madrid: MITECO; Nov 2021. Ministerio de Transición Ecológica
  9. WaterAid / organizaciones aliadas. Guía técnica sobre gestión de residuos sanitarios en centros de atención primaria y entornos de bajos recursos [Internet]. 2024. (útil para prácticas en entornos con recursos limitados). WASH Matters+1

 

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