Canalización, mantenimiento y uso de un catéter central de inserción periférica (PICC)

7 marzo 2025

 

AUTORES

  1. Jorge Martínez Catalán. Graduado en enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  2. Elena Ripa Laguna. Graduada en enfermería. Hospital Materno-infantil, Zaragoza, España.
  3. Clara María Marqués Martínez. Graduada en enfermería. Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  4. Santiago Roda Soria. Graduado en enfermería. Hospital Universitario Clínico Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  5. Jorge Pereda Pañar. Graduado en enfermería. Hospital Universitario Clínico Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  6. Javier Pina Sariñena. Graduado en enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.

 

RESUMEN

Un alto porcentaje de pacientes hospitalizados utiliza dispositivos de acceso vascular central para la administración de nutrición parenteral total o determinados medicamentos de alta osmolaridad. Entre los más comunes están los catéteres vasculares centrales (CVC) no tunelizados, sin embargo, el uso de catéteres centrales de inserción periférica (PICC) ha crecido recientemente. Los PICC, insertados comúnmente en las venas de las extremidades superiores, pueden ser una opción eficiente para tratamientos de corto y largo plazo.
La canalización del PICC requiere un equipo especializado (enfermera y técnico), material estéril, y el uso de un ecógrafo. El procedimiento comienza por identificar al paciente, evaluar contraindicaciones (como anticoagulación o dispositivos implantados) y seleccionar la vena adecuada, habitualmente cefálica o basílica, teniendo en cuenta su diámetro, ubicación y proximidad a arterias.

El mantenimiento del PICC es responsabilidad de enfermería, siendo importante la formación del personal para prevenir infecciones. Los cuidados incluyen desinfección de conexiones, cambio equipos de administración cada 72-96 horas y heparinización del catéter regularmente para prevenir trombosis o infecciones. El cumplimiento de estos pasos asegura un funcionamiento seguro y eficaz del dispositivo.

PALABRAS CLAVE

Catéteres venosos centrales, dispositivos de acceso vascular, atención de enfermería.

ABSTRACT

A high percentage of hospitalized patients use central vascular access devices for the administration of total parenteral nutrition or certain high osmolarity drugs. Among the most common are non-tunneled central vascular catheters (CVCs); however, the use of peripherally inserted central catheters (PICCs) has grown recently. PICCs, commonly inserted in the veins of the upper extremities, can be an efficient option for short- and long-term treatments.

PICC line cannulation requires a specialized team (nurse and technician), sterile material, and the use of an ultrasound machine. The procedure begins by identifying the patient, evaluating contraindications (such as anticoagulation or implanted devices) and selecting the appropriate vein, usually cephalic or basilic, taking into account its diameter, location and proximity to arteries.

Maintenance of the PICC line is the responsibility of the nurses, and staff training is important to prevent infection. Care includes disinfection of connections, change of administration sets every 72-96 hours and regular heparinization of the catheter to prevent thrombosis or infection. Compliance with these steps ensures safe and effective functioning of the device.

KEY WORDS

Central venous catheters, vascular access devices, nursing care.

DESARROLLO DEL TEMA

Un porcentaje muy alto de los pacientes ingresados en los hospitales portan diferentes dispositivos de acceso vascular que permite tener un acceso rápido al torrente sanguíneo.

La nutrición parenteral total, así como determinados medicamentos, requieren por su osmolaridad alta un acceso venoso central.

Hay una gran cantidad de catéteres vasculares centrales, caracterizados por su uso, material, longitud, calibre, número de luces, localización, utilización o riesgo de complicaciones. Los más comunes son los catéteres vasculares centrales (CVC) no tunelizados para tratamientos de corta duración, cuyos lugares de inserción más comunes son las venas subclavias, yugular y femoral. Sin embargo, en los últimos años ha ido creciendo el uso de los catéteres centrales de inserción periférica (CCIP), más comúnmente conocidos por sus siglas en inglés (PICC).

Estos catéteres son una alternativa eficiente para la administración de tratamientos que requieran un acceso venoso central a corto o a largo plazo. Se suelen insertar mediante las venas basílica, cefálica o braquial de las extremidades superiores y su extremo distal queda en la unión de la vena cava superior con la aurícula derecha. Este artículo reunirá información de diferentes fuentes bibliográficas acerca de la canalización, mantenimiento y uso de este tipo de catéteres1.

CANALIZACIÓN DEL CATÉTER2:

  • Personal: Para la canalización del catéter serán necesarios una enfermera y un técnico en cuidados auxiliares de enfermería.
  • Material: El material necesario puede variar en función de los protocolos y el funcionamiento del hospital en el que se realice el procedimiento, generalmente consiste en: ecógrafo, esponja jabonosa quirúrgica, empapador, paños estériles, sábana estéril fenestrada, gasas estériles, antiséptico (clorhexidina acuosa al 2%), anestesia local, jeringa de 5ml, apósito transparente estéril, aguja o catéter abbocath de 18 gauges (g) , compresor, suero fisiológico, heparina sódica 20 U/ml, puntos de aproximación, guantes no estériles y estériles, funda estéril para ecógrafo, gorros y mascarillas quirúrgicos (para todos los presentes en el procedimiento), bata estéril (para la enfermera que realiza la inserción) contenedor de objetos punzantes y kit estéril con material para la inserción del catéter. El contenido de estos kits es variable, sin embargo, suelen incluir: catéter, jeringas, aguja de 21g para punción, aguja de 25g, bisturí, guía metálica, introductor o dilatador y sistema de fijación del catéter.
  • Preparación del paciente: Lo primero será comprobar la correcta identificación del paciente e informarle del procedimiento en un lenguaje claro y comprensible. Después pasaremos a comprobar posibles alergias, así como la existencia de una fístula arteriovenosa, una mastectomía previa o un marcapasos o desfibrilador implantados. También deberemos tener en cuenta si el paciente está anticoagulado.
  • El paciente se colocará en posición de decúbito supino, manteniendo el brazo en un ángulo de 90 grados con respecto al tórax y la cabecera de la cama elevada 30 grados. Esto facilitará la trayectoria del catéter. Se procederá entonces a la elección del miembro superior en el que se insertará el catéter teniendo en cuenta las comprobaciones anteriores. Finalmente se monitoriza al paciente y se deja al descubierto la zona de inserción del catéter hasta que comience el procedimiento.
  • Selección de vena de acceso: normalmente las venas cefálica y basílica son las de elección para estos catéteres. Tras colocar el compresor próximo a la axila se procederá a localizar la vena con el ecógrafo. Se tendrá en cuenta el diámetro (en función del calibre del catéter), la localización (deberá estar preferentemente situada encima de la flexura del brazo para evitar acodaduras del catéter con la flexión del mismo) y la proximidad a la arteria (deberá estar lo más alejada posible). Una vez tengamos localizada la vena se calculará la longitud del catéter midiendo la distancia entre el punto de inserción y la línea media infraclavicular sumada a la distancia desde este último punto al tercer espacio intercostal paraesternal derecho (independientemente del brazo de inserción).
  • Preparación del campo: Se lavará el brazo del paciente con una esponja quirúrgica y tras secarlo con un paño estéril, se aplicará antiséptico y se dejará secar. La enfermera realizará un lavado quirúrgico de manos y se pondrá la bata y los guantes estériles para después montar el campo estéril y colocar el paño estéril fenestrado en el punto de punción. También se preparará el ecógrafo, colocando la funda estéril.
  • Inserción del catéter: Se volverá a aplicar antiséptico en la zona de punción y se dejará de secar, el ayudante (no estéril) colocará el compresor al paciente. Después se colocará el ecógrafo en el punto de punción y se realizará la punción comprobando en la pantalla del ecógrafo como la aguja atraviesa la pared de la vena. Cuando empiece a refluir sangre se introducirá la guía metálica mientras reducimos el ángulo de la aguja para no provocar daños en la pared de la vena. Una vez haya avanzado al menos 10 centímetros se podrá retirar el compresor.
  • En este momento se administra la anestesia local subcutánea. Mientras hace efecto purgaremos todas las luces del catéter con suero salino y pinzaremos todas las luces excepto la más distal.
  • Una vez la anestesia sea efectiva, introduciremos el dilatador a través de la guía metálica (sin perder esta de vista) y avanzaremos con un movimiento rotacional para abrir un mayor acceso cutáneo. Una vez insertado el dilatador, lo retiraremos sin movilizar la guía y presionaremos el orificio para evitar embolismos y minimizar la pérdida de sangre.
  • Para introducir el catéter pasaremos la guía metálica a través del mismo hasta que sea visible por el extremo distal del catéter, después procederemos a introducir lentamente el catéter. La cabeza del paciente debe estar girada hacia el lado del a la inserción para evitar una migración del catéter a vena yugular. Una vez el catéter se haya introducido la longitud deseada extraemos la guía metálica del interior del mismo y comprobaremos con jeringas de 10 ml que todas las luces refluyen. Después las lavaremos con 10 ml de suero fisiológico usando una técnica pulsátil y presión positiva. Finalmente lavaremos con heparina sódica las luces y colocaremos tapones estériles.
  • Fijación del catéter: Una vez realizado el procedimiento desinfectamos la zona con antiséptico y colocaremos el sistema de fijación del catéter. En caso de mucho sangrado colocamos gasas estériles o un apósito hemostático. Para terminar, colocaremos el apósito transparente cubriendo todo el punto de inserción y el sistema de fijación.
  • Tras la colocación del catéter será necesaria una radiografía de control para comprobar la posición del mismo.

 

CUIDADOS DEL CATÉTER3:

La responsabilidad del cuidado y correcto funcionamiento del PICC pertenece al área de enfermería. La educación y el entrenamiento del personal han demostrado ser la manera más eficaz de evitar la infección relacionada con el catéter.

  • Heparinización del catéter: La heparinización del catéter es importante para reducir los riesgos de trombosis o infección relacionada con el catéter, estando estas dos complicaciones relacionadas entre sí. De acuerdo a la evidencia actual no hay diferencias notables entre la efectividad de la instilación de suero fisiológico o la de heparina para el lavado del catéter. El catéter deberá ser instilado con flujos de manera rutinaria para generar una presión positiva durante la manipulación
  • Desinfección de conexiones del catéter: deberemos desinfectar las puertas de entrada al sistema siempre que vaya a ser abierto.
  • Cambio de equipos de administración de fluidos: La recomendación actual es realizar el cambio de equipo cada 72-96 horas tras el inicio a excepción de los equipos de infusión de nutrición parenteral o hemoderivados

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Gutiérrez EP, Carranza y Pedro Luis Jiménez Vilches ML. Catéteres venosos de inserción periférica (PICC): un avance en las terapias intravenosas de larga permanencia [Internet]. Disponible en: https://nutricionclinicaenmedicina.com/wp-content/uploads/2022/05/5053.pdf
  2. Blázquez Navarro R, Fernández Pérez RE, Lázaro Castañer C, López García T, López Guirao J, Roldán Núñez V, et al. PROTOCOLO DE CANALIZACIÓN, MANTENIMIENTO Y USO DE LA VÍA VENOSA CENTRAL DE ACCESO PERIFÉRICO (P.I.C.C.) [Internet]. Chospab.es. 2015 [citado el 18 de diciembre de 2024]. Disponible en: https://www.chospab.es/publicaciones/protocolosEnfermeria/documentos/174984222e19f049e8476892f86be249.pdf
  3. Carrión GMS. Cuidados de enfermería para la inserción y mantenimiento del catéter venoso central [Internet]. Universidad de Jaén; 2014 [citado el 19 de diciembre de 2024]. Disponible en: https://hdl.handle.net/10953.1/1307

 

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