Cáncer de ovario: una revisión de la etiología, el diagnóstico y las estrategias terapéuticas

23 septiembre 2025

 

AUTORES

  1. Rosa Cardador López. Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, Aragón, España.
  2. Andrea Arenas Ramírez. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, Aragón, España.
  3. Blanca Cordero Morales. Enfermera. Hospital Clínico Lozano Blesa. Zaragoza, Aragón, España.
  4. Mónica Cardador López. Enfermera. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, Aragón, España.
  5. Ana María Cámara Sánchez. Enfermera. Hospital Clínico Lozano Blesa. Zaragoza, Aragón, España.
  6. Manuel Carmona Mesón. Enfermero. Hospital Clínico Lozano Blesa. Zaragoza, Aragón, España.

 

RESUMEN

El cáncer de ovario es una enfermedad en la que las células de los ovarios crecen sin control. Sus síntomas, como distensión abdominal, dolor pélvico y cambios urinarios, suelen ser persistentes y graves. Factores de riesgo como la edad, la obesidad, antecedentes familiares y ciertas mutaciones genéticas (BRCA1 y BRCA2) aumentan la probabilidad de padecerlo.

La detección se realiza a través de un examen pélvico, estudios de imagen (ecografía, TC, resonancia magnética) y análisis de sangre. El diagnóstico se confirma con una biopsia o laparoscopia. El cáncer se clasifica en estadios (I a IV) según su tamaño y propagación. La supervivencia depende principalmente de la etapa en el momento del diagnóstico, siendo del 90% en estadio I y del 20-30% en estadios avanzados.

Existen tres tipos principales de tumores de ovario: epiteliales (los más comunes), de células germinales y del estroma. El tratamiento principal incluye cirugía y quimioterapia, con la radioterapia reservada para casos específicos, como tumores localizados, metástasis o prevención de recidivas. La prevención se centra en hábitos saludables y, en algunos casos, cirugía ginecológica o anticonceptivos orales.

PALABRAS CLAVE

Cáncer de ovario, mujeres, pronóstico, diagnóstico clínico, prevención de enfermedades.

ABSTRACT

Ovarian cancer is a disease where cells in the ovaries (and often the fallopian tubes) grow uncontrollably. Its symptoms, such as abdominal distension, pelvic pain, and urinary changes, are often persistent and severe. Risk factors like age, obesity, family history, and certain genetic mutations (BRCA1 and BRCA2) increase the likelihood of developing it.

Detection is carried out through a pelvic exam, imaging studies (ultrasound, CT scan, MRI), and blood tests. The diagnosis is confirmed with a biopsy or laparoscopy. The cancer is classified into stages (I to IV) based on its size and spread. Survival mainly depends on the stage at diagnosis, with a 90% survival rate in stage I and 20-30% in advanced stages.

There are three main types of ovarian tumors: epithelial (the most common), germ cell, and stromal cell. The primary treatment includes surgery and chemotherapy, with radiotherapy reserved for specific cases like localized tumors, metastasis, or preventing recurrence. Prevention focuses on healthy habits and, in some cases, gynecological surgery or oral contraceptives.

KEY WORDS

Ovarian neoplasms, women, prognosis, clinical diagnosis, disease prevention.

DESARROLLO DEL TEMA

El cáncer de ovario se origina cuando las células en el cuerpo comienzan a crecer de manera descontrolada. En el pasado se creía que los cánceres de ovario comenzaban solamente en estos, pero hay estudios que sugieren que en muchos casos pueden originarse en el extremo más distal de las trompas de Falopio.

Los ovarios son glándulas reproductoras que se encuentran solo en las mujeres, y que son responsables de la producción de óvulos para la reproducción. Además, son la principal fuente de las hormonas femeninas estrógenos y progesterona.

Definición:

El cáncer de ovario es una enfermedad en la que las células de los ovarios y, en algunos casos, las de las trompas de Falopio, comienzan a crecer de forma descontrolada y anormal, formando tumores que pueden ser benignos o malignos. Los tumores malignos pueden diseminarse a otras partes del cuerpo, un proceso conocido como metástasis.

Signos y síntomas:

El cáncer de ovario puede manifestarse a través de varios signos y síntomas, aunque a menudo son inespecíficos y se confunden con otras afecciones. Sin embargo, su persistencia y gravedad distinguen a los síntomas relacionados con esta enfermedad. Los más comunes incluyen:

  • Distensión abdominal.
  • Dolor abdominal o pélvico.
  • Dificultad para ingerir alimentos o sensación de llenura rápida al comer.
  • Síntomas urinarios, como urgencia (necesidad constante de orinar) o frecuencia.
  • Cansancio extremo.
  • Problemas estomacales.
  • Dolor durante las relaciones sexuales.
  • Estreñimiento.
  • Hinchazón abdominal con pérdida de peso.
  • Cambios en el periodo menstrual, como sangrado irregular.

 

Cuando son causados por el cáncer de ovario, estos síntomas suelen ser persistentes, presentándose más de 12 veces al mes y con mayor gravedad, especialmente a medida que la enfermedad avanza.

Tipos.

Los ovarios se componen de tres tipos de células, y cada una puede desarrollar un tipo diferente de tumor, que puede ser benigno o maligno.

  • Tumores epiteliales: se originan en las células que recubren la superficie externa del ovario. Son el tipo más común de cáncer de ovario, representando entre el 85% y 90% de los casos malignos.
  • Tumores de células germinales: se originan en las células que producen los óvulos. La mayoría son benignos, y constituyen alrededor del 2% del total de los cánceres de ovario.
  • Tumores del estroma: se originan en las células del tejido estructural que sostienen el ovario y producen hormonas. Representan aproximadamente el 1% de los cánceres de ovario. Más de la mitad de estos tumores se presentan en mujeres mayores de 50 años, aunque también pueden ocurrir en niñas. El síntoma más común es el sangrado vaginal anormal.

 

Estadios.

Después de ser diagnosticado, el cáncer de ovario se clasifica en estadios para determinar su tamaño, propagación y cómo se debe tratar. El sistema de clasificación más reciente es el AJCC (American Joint Committee on Cancer), en vigor desde enero de 2018. Los estadios se basan en tres factores: el tamaño del tumor (T), la propagación a los ganglios linfáticos adyacentes (N) y la metástasis a sitios distantes (M). Los estadios van del I al IV:

  • Estadio I: El cáncer se encuentra limitado al ovario u ovarios.
  • Estadio II: El cáncer se encuentra en uno o ambos ovarios y se ha propagado a órganos cercanos dentro de la pelvis (como el útero, las trompas de Falopio, la vejiga o el recto).
  • Estadio III: El cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos de la pelvis o retroperitoneales, o a órganos fuera de la pelvis, pero aún dentro del abdomen o el peritoneo.
  • Estadio IV: El cáncer se ha propagado a sitios distantes, como los pulmones, el bazo, el hígado (fuera de la superficie), los huesos u otros órganos lejos de la pelvis y el abdomen.

 

Pronóstico.

El pronóstico del cáncer de ovario varía significativamente según el estadio en el que se encuentre en el momento del diagnóstico. La supervivencia global se aproxima al 50%. Según el estudio FIGO, la supervivencia a los 5 años es:

  • Estadio I: 90%
  • Estadio II: 65-70%
  • Estadio III y IV: 20-30%

 

Otros factores que influyen en el pronóstico son el tamaño del tumor residual después de la cirugía, la presencia de líquido abdominal (ascitis) y la existencia de mutaciones genéticas.

Prevención.

Aunque no hay una forma de garantizar la prevención del cáncer, se pueden seguir ciertas medidas para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de ovario:

  • Detección temprana: realizarse pruebas de detección periódicas.
  • Hábitos de vida: evitar el consumo de tabaco y alcohol, mantener una alimentación sana y una buena actividad física.
  • Cirugía ginecológica: la ligadura de trompas y la histerectomía pueden reducir el riesgo, pero se recomiendan sólo por razones médicas válidas.
  • Anticonceptivos orales: tomar anticonceptivos orales durante 5 años o más puede reducir el riesgo en un 50%.
  • Protección contra el VPH: protegerse del Virus del Papiloma Humano.

 

Factores de riesgo.

Un factor de riesgo es cualquier cosa que puede aumentar la probabilidad de padecer cáncer. Tener uno o varios factores de riesgo no significa que una persona vaya a desarrollar la enfermedad. Algunos de los factores de riesgo del cáncer de ovario son:

  • Envejecimiento: el riesgo aumenta con la edad, especialmente después de la menopausia.
  • Sobrepeso u obesidad: puede aumentar el riesgo, pero no de los tipos más agresivos.
  • Historial reproductivo: tener hijos después de los 35 años o no haber tenido un embarazo a término.
  • Terapia hormonal: recibir estrógenos sin progesterona durante 5 años o más después de la menopausia.
  • Antecedentes familiares: el riesgo aumenta con más antecedentes familiares de cáncer de ovario.
  • Síndromes de cáncer familiar: hasta el 25% de los casos son causados por mutaciones genéticas hereditarias, como los cambios en los genes BRCA1 y BRCA2, que también se relacionan con los cánceres de mama y de trompas de Falopio. Otras mutaciones genéticas importantes son en los genes MLH1, MSH2, MSH6, PMS2, EPCAM, STK11, ATM, BRIP1, RAD51C, RAD51D y PALB2.
  • Tratamientos de fertilidad: aumentan el riesgo de desarrollar tumores ováricos de escasa malignidad.
  • Antecedentes de cáncer de mama: algunos factores de riesgo para el cáncer de mama se relacionan con el cáncer de ovario.

 

Detección.

Si una persona presenta síntomas o se encuentra algo sospechoso durante un examen pélvico, se pueden realizar las siguientes pruebas y estudios para un diagnóstico:

  • Antecedentes médicos y examen físico: se evalúan los factores de riesgo y se realiza un examen pélvico para detectar ovarios agrandados.
  • Estudios por imágenes:
    • Ecografía: se usa como primer estudio para determinar si la masa es sólida o un quiste.
    • Tomografía computarizada (TC): se usa para visualizar la lesión y ver si se ha extendido a otros órganos.
    • Resonancia magnética (RM): se realiza para obtener imágenes más detalladas.
    • Radiografía de tórax: se hace para detectar metástasis en los pulmones.
    • Tomografía por emisión de positrones (PET): se usa para ver si los ganglios linfáticos están afectados.
  • Análisis de sangre: se pueden realizar pruebas como la del marcador tumoral CA-125, que si está elevado puede ser un indicador de cáncer de ovario.
  • Pruebas genéticas: en caso de diagnóstico, se pueden realizar pruebas para determinar si el cáncer es causado por mutaciones genéticas hereditarias.
  • Laparoscopia: con un tubo, se visualizan las estructuras de la pelvis para confirmar la extensión del cáncer y planificar la cirugía.
  • Biopsia: se puede tomar una muestra de tejido para su análisis y confirmación del diagnóstico.

 

Diagnóstico.

El diagnóstico se basa en la combinación de los hallazgos del examen físico, los estudios de imagen y los análisis de sangre. La confirmación definitiva del cáncer de ovario se obtiene a través del análisis de una biopsia de tejido, que a menudo se realiza durante una cirugía. Si el examen pélvico indica la posibilidad de cáncer, se debe consultar con un ginecólogo oncólogo para planificar el mejor tratamiento.

Tratamiento.

El tratamiento del cáncer de ovario depende del tipo de tumor, su estadio y la salud general del paciente. Los tratamientos principales son la cirugía y la quimioterapia. La radioterapia se usa en casos específicos, como:

  • Radioterapia adyuvante después de la cirugía para prevenir la recidiva en el lecho quirúrgico.
  • Radioterapia paliativa para aliviar el dolor o la compresión de masas tumorales.
  • Radioterapia para tumores pequeños y localizados, o para metástasis.

 

Planificación del tratamiento.

La planificación del tratamiento con radioterapia es un proceso muy personalizado que incluye:

  1. Tatuado y simulación: se realiza un TC de simulación para posicionar al paciente y marcar puntos de referencia con tatuajes para asegurar una alineación precisa en cada sesión.
  2. Delimitación de volúmenes: se definen los límites del área a tratar, asegurando que se incluyan los órganos en riesgo (como el intestino delgado, la vejiga, el recto, etc.) para protegerlos.
  3. Plan de irradiación: el plan de radioterapia se personaliza para el paciente, estableciendo la dosis y el número de sesiones.
  4. Verificación: antes de cada sesión, se toman imágenes para verificar que el paciente esté correctamente posicionado, asegurando que se irradie el volumen del tumor y se eviten los órganos de riesgo.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Inicio [Internet]. Cancer.org. Disponible en: https://www.cancer.org/es.html
  2. Cañizares F. Cáncer de ovario, el más rebelde de los tumores ginecológicos [Internet]. Ediciones EL PAÍS S.L. 2022. Disponible en: https://elpais.com/sociedad/transformar-hoy-el-manana/2022-05-06/cancer-de-ovario-el-mas-rebelde-de-los-tumores-ginecologicos.html
  3. Sistema. Cáncer de ovario – SEOM: Sociedad Española de Oncología Médica © 2019 [Internet]. Seom.org. 2022. Disponible en: https://seom.org/160-Informaci%C3%B3n%20al%20P%C3%BAblico%20-%20Patolog%C3%ADas/C%C3%A1ncer%20de%20ovario
  4. Cancer.net. Disponible en: https://www.cancer.net/es/tipos-de-c%C3%A1ncer/c%C3%A1ncer-de-ovario-de-las-trompas-de-falopio-y-peritoneal/tipos-de-tratamiento
  5. Cáncer de ovario [Internet]. Asociación Española Contra el Cáncer. Disponible en: https://www.contraelcancer.es/es/todo-sobre-cancer/tipos-cancer/cancer-ovario
  6. Ledesma O. Día Mundial del Cáncer de Ovario — DMI – Diagnóstico Médico por Imágenes [Internet]. DMI – Diagnóstico Médico por Imágenes. 2019. Disponible en: http://www.dmidiagnostico.com/blog/dia-mundial-cancer-de-ovario
  7. Franco ERÁ, Arredondo EB. Utilidad del ultrasonido, la tomografía computada y la resonancia magnética nuclear para diagnóstico y seguimiento en tumores ginecológicos. 2016 [citado el 20 de agosto de 2025];14:22–6. Disponible en: https://www.medigraphic.com/pdfs/actmed/am-2016/ams161d.pdf

 

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