Caso clínico. Proceso enfermero: paciente pediátrico con hemoptisis

4 junio 2026

AUTORES

  1. María Izquierdo Martínez. Graduada en Enfermería. Enfermera en Hospital Royo Villanova, Zaragoza, España.
  2. Beatriz Macía Gallel. Graduada en Enfermería. Enfermera en Centro de Salud Barrio Jesús, Zaragoza, España.
  3. Lucía Coloma Gutiérrez. Graduada en Enfermería. Enfermera de UCI en Hospital Universitario Miguel Servet, Zaragoza, España.
  4. Nerea Sánchez Piñar. Graduada en Enfermería. Enfermera en Hospital Clínico Lozano Blesa, Zaragoza, España.
  5. Cristina Sánchez Torres. Graduada en Enfermería. Enfermera Gestora de Residencias del EAP Figueres, Girona, España.
  6. Teresa Gracia Puzo. Graduada en Enfermería. Enfermera en Centro de Salud Torrero-La Paz, Zaragoza, España.

 

RESUMEN

El término hemoptisis hace referencia a la eliminación de sangre por la tos o la presencia de sangre en el esputo. Estas condiciones son poco frecuentes en niños. La incidencia es difícil de estimar ya que las estadísticas dependen del centro al que se refiere y los pacientes que allí se traten. Con un tratamiento adecuado hasta el 90% de las hemorragias se detienen. Es necesaria la intervención enfermera para ayudar a paliar con los síntomas y así mejorar la calidad de vida del pediátrico.

PALABRAS CLAVE

Hemoptisis, pediatría, PAE, NANDA, NOC, NIC.

ABSTRACT

The term hemoptysis refers to the coughing up of blood or the presence of blood in the sputum. These conditions are uncommon in children. The incidence is difficult to estimate because statistics depend on the healthcare facility and the patients treated there. With appropriate treatment, up to 90% of hemoptysis cases stop. Nursing intervention is necessary to help alleviate symptoms and improve the pediatric patient’s quality of life.

KEY WORDS

Hemoptysis, pediatrics, PAE, NANDA, NOC, NIC.

INTRODUCCIÓN

La hemoptisis es la presencia de sangre en el esputo originada en los bronquios o pulmones. La hemoptisis masiva es la pérdida de sangre que supera los 300 ml en 24 horas. La historia clínica puede dar información de la cuantía de sangrado y diferenciar la hemoptisis de la hematemesis (vómito de sangre fresca)1,2.

No es un síntoma común en niños y si bien no es habitual que amenace la vida, esto puede suceder. Existen algunas etiologías que pueden provocarla como bronquiectasias, aspiración de cuerpos extraños o infecciones respiratorias como la neumonía. La infección aguda de la vía aérea inferior es la causa más común con un 40% de los casos aproximadamente1.

La radiografía de tórax es mandatoria, indica si la hemorragia es unilateral o bilateral, además de mostrar su extensión. En un tercio de los niños con hemoptisis aparecen radiografías de tórax normal, en este caso, se debe practicar una broncoscopia. Esta prueba permite visualizar la vía aérea superior e inferior a través de un broncoscopio flexible1,3.

El manejo va dirigido a tratar la hipoxemia, la inestabilidad hemodinámica, el cese de la hemorragia y el tratamiento de la enfermedad de base3.

PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO

Se presenta el caso de un paciente masculino de 9 años de edad que acude al servicio de urgencias pediátricas acompañado de su madre por episodio de expectoración hemática de inicio súbito. La madre refiere que, aproximadamente tres horas antes de la consulta, el niño presentó un acceso de tos intensa tras el cual expulsó secreción mucosa con sangre roja brillante en cantidad estimada de 10 a 15 ml. Posteriormente, presentó dos episodios similares de menor cuantía, motivo por el cual decide acudir al hospital.

Como antecedente del cuadro catarral, la madre describe un proceso respiratorio de cinco días de evolución caracterizado por tos productiva persistente, fiebre intermitente de hasta 38.5ºC, malestar general, astenia y disminución del apetito. No refiere vómitos con sangre ni epistaxis previa que pudiera justificar deglución de sangre. Niega traumatismo torácico reciente, aspiración de cuerpo extraño o exposición conocida a tuberculosis.

Entre sus antecedentes personales destaca diagnóstico de asma leve persistente desde los 6 años, en tratamiento con broncodilatador inhalado (salbutamol) a demanda, con adecuado cumplimiento terapéutico y sin ingresos hospitalarios previos por crisis graves. Calendario vacunal completo y adecuado para su edad. No alergias medicamentosas conocidas. No antecedentes quirúrgicos ni enfermedades crónicas adicionales. El niño vive con ambos padres y una hermana en domicilio, en condiciones higiénico- sanitarias adecuadas. No exposición pasiva al humo del tabaco en el hogar.

A su llegada al servicio de urgencias, el paciente se encuentra consciente, orientado y colaborador, aunque visiblemente ansioso. Presenta palidez cutánea leve y facies de preocupación. A la exploración física se objetiva una presión arterial de 100/35 mmHg, frecuencia cardiaca de 118 latidos por minuto, frecuencia respiratoria de 30 respiraciones por minuto, 92% de saturación de oxígeno basal y una temperatura axilar de 38.2 ºC. En la exploración respiratoria se observa taquipnea y tos productiva con presencia de estrías hemáticas en el esputo.

Ante la clínica descrita, se realiza radiografía de tórax que evidencia infiltrado alveolar en lóbulo inferior derecho compatible con proceso neumónico. Analítica sanguínea con elevación moderada de reactantes.

Con los datos clínicos y complementarios obtenidos, se establece como diagnóstico médico hemoptisis leve secundaria a neumonía bacteriana adquirida en la comunidad, decidiéndose ingreso hospitalario para vigilancia clínica estrecha, control de la vía aérea, oxigenoterapia y administración de antibioterapia intravenosa.

VALORACIÓN DE LAS NECESIDADES BÁSICAS SEGÚN EL MODELO DE VIRGINIA HENDERSON

  • Respirar normalmente: presenta taquipnea, saturación 2%, tos productiva con hemoptisis. Requiere oxigenoterapia.
  • Comer y beber adecuadamente: disminución del apetito y posible ingesta reducida.
  • Eliminar por todas las vías corporales: la necesidad se encuentra preservada.
  • Moverse y mantener posturas adecuadas: astenia y malestar general.
  • Dormir y descansar: probable interrupción del sueño por tos persistente, fiebre y ansiedad.
  • Escoger la ropa adecuada, vestirse y desvestirse: la necesidad se encuentra preservada.
  • Mantener la temperatura corporal dentro de los límites normales adecuando la ropa y modificando el ambiente: fiebre de hasta 38,5ºC.
  • Mantener la higiene corporal y la integridad de la piel: cierta palidez leve.
  • Evitar los peligros ambientales y evitar lesionar a otras personas: riesgo respiratorio (hemoptisis e hipoxemia).
  • Comunicarse con los demás expresando emociones, necesidades, temores u opiniones: la necesidad se encuentra preservada.
  • Vivir de acuerdo con sus propios valores y creencias: la necesidad se encuentra preservada.
  • Ocuparse en algo de tal forma que su labor tenga un sentido de realización personal limitado temporalmente.
  • Participar en actividades recreativas: suspendida temporalmente.
  • Aprender, descubrir o satisfacer la curiosidad que conduce a un desarrollo normal y a usar los recursos sanitarios disponibles: necesidad de educación sanitaria a familia sobre proceso, tratamiento y signos de alarma.

 

DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA POR TAXONOMÍA NANDA, NOC Y NIC

Diagnósticos enfermeros de independencia:

  • [00032] Patrón respiratorio ineficaz relacionado con proceso infeccioso pulmonar, acumulación de secreciones manifestado por taquipnea, tos productiva, hemoptisis y desaturación.
  • [00007] Hipertermia relacionado con infección bacteriana manifestado por temperatura axilar 38,2ºC- 38,5ºC.
  • [00198] Trastorno del patrón del sueño relacionado con tos, fiebre y malestar manifestado por probable interrupción del descanso.
  • [00002] Desequilibrio nutricional: inferior a las necesidades relacionado con disminución del apetito manifestado por ingesta reducida4.

 

Plan de cuidados:

[00032] Patrón respiratorio ineficaz relacionado con proceso infeccioso pulmonar, acumulación de secreciones manifestado por taquipnea, tos productiva, hemoptisis y desaturación.

Objetivo: el paciente mantendrá una ventilación eficaz durante su ingreso.

NOC: [0403] Estado respiratorio: ventilación.

Indicadores: [040301] Frecuencia respiratoria: moderadamente alterada3. [040305] Disnea: con mínimos esfuerzos3.

NOC: [0402] Estado respiratorio: intercambio gaseoso.

Indicadores: [040201] Saturación: 90-92%3. [040202] Coloración piel/mucosas: palidez/cianosis leve3.

NIC y Actividades:

  • [3320] Oxigenoterapia. Actividades: administrar oxígeno según prescripción médica, vigilar saturación de oxígeno y ajustar el flujo de oxígeno según la respuesta clínica.
  • [3350] Monitorización respiratoria. Actividades: controlar frecuencia, ritmo y profundidad respiratoria y vigilar aparición de disnea o empeoramiento.
  • [3140] Manejo de las vías aéreas. Actividades: colocar al paciente en posición semifowler y vigilar permeabilidad de la vía aérea.

 

[00007] Hipertermia relacionado con infección bacteriana manifestado por temperatura axilar 38,2ºC- 38,5ºC.

Objetivo: el paciente mantendrá la temperatura corporal dentro de límites normales.

NOC: [0800] Termorregulación

Indicadores: [080001] Temperatura corporal: 38-38,4ºC3.

NIC y Actividades:

  • [3900] Regulación de la temperatura. Actividades: controlar la temperatura corporal periódicamente, administrar antipiréticos si precisa y aplicar medidas físicas si precisa como ropa ligera, ambiente adecuado…
  • [3740] Manejo de la fiebre. Actividades: vigilar signos asociados (escalofríos, sudoración), favorecer la hidratación animando a beber vasos de agua y evaluar la respuesta al tratamiento.

 

[00198] Trastorno del patrón del sueño relacionado con tos, fiebre y malestar manifestado por probable interrupción del descanso.

Objetivo: el paciente conseguirá dormir de manera continua y sentirse descansado durante el día.

NOC: [0004] Sueño

Indicadores: [00040] Duración del sueño: corta2. [00041] Calidad del sueño: mala2.

NIC y Actividades:

  • [1850] Promoción del sueño. Actividades: establecer rutinas de sueño predecibles, reducir estímulos ruidosos y luz durante la noche, favorecer la comodidad física (ropa, temperatura, almohada) y registrar signos de somnolencia diurna.
  • [5310] Manejo del ambiente. Actividades: ajustar la iluminación y el ruido en la habitación y proporcionar un espacio adecuado para el descanso.

 

[00002] Desequilibrio nutricional: inferior a las necesidades relacionadas con disminución del apetito manifestado por ingesta reducida.

Objetivo: el paciente mantendrá una ingesta adecuada y tolerancia a los alimentos, favoreciendo recuperación y energía.

NOC: [1000] Estado nutricional

Indicadores: [10001] Ingesta de nutrientes: insuficiente2. [10002] Aumento de peso: pérdida2.

NIC y Actividades:

  • [110] Manejo de la nutrición. Actividades: evaluar la ingesta oral diaria y registrarla, ofrecer comidas atractivas y adaptadas a los gustos del niño, fraccionar las comidas en porciones pequeñas y frecuentes y supervisar signos de anorexia o rechazo alimentario.
  • [1320] Educación nutricional. Actividades: enseñar a la familia estrategias de alimentación adecuada y explicar la importancia de la ingesta para una buena recuperación y crecimiento4.

 

EJECUCIÓN

Al ingresar el paciente al servicio se realiza valoración inicial de los signos vitales y estado respiratorio. Se coloca al paciente en posición semi-fowler para facilitar la expansión pulmonar y se monitoriza saturación de oxígeno, frecuencia respiratoria y esfuerzo ventilatorio. Se administra oxígeno según indicación médica para mantener saturación igual o mayor a 95%. Se instruye al paciente sobre técnicas de tos controlada y respiración profunda, observando la producción de esputo y la presencia de hemoptisis si hubiera.

Se mide la temperatura axilar cada cuatro horas y se administra antipirético según prescripción médica para mantener la temperatura dentro de rangos normales, promoviendo también la ingesta de líquidos frecuentes y el mantenimiento de ropa ligera y ambiente fresco. Se vigila la aparición de escalofríos o signos de malestar.

Se implementan medidas para favorecer el descanso, manteniendo un ambiente tranquilo y con mínima iluminación y ruido, coordinando cuidados y procedimientos para no interrumpir el sueño. Se aplican técnicas de relajación antes de dormir y se fomenta la presencia de la madre para brindar seguridad y confort. Se registran patrones de sueño.

Se promueve la ingesta nutricional adecuada mediante comidas pequeñas y frecuentes, ofreciendo alimentos atractivos y adaptados a los gustos del niño. Se registra la ingesta diaria de alimentos y líquidos, y se educa a la familia sobre la importancia de la hidratación y nutrición durante la enfermedad.

Se realiza vigilancia continua de los signos vitales, saturación y evolución clínica de la tos, fiebre y hemoptisis, coordinando la administración de antibióticos intravenosos según prescripción médica. Se mantiene comunicación constante con la familia, informando sobre la evolución del paciente y asegurando la participación de los cuidadores en el proceso de atención.

Se documentan todas las acciones realizadas, los hallazgos observados y la respuesta del paciente, evaluando continuamente la efectividad de las intervenciones y realizando ajustes necesarios para garantizar la seguridad, confort y recuperación del paciente.

EVALUACIÓN

Tras la implementación de las intervenciones de enfermería, se observa una mejoría progresiva en el patrón respiratorio del paciente. La saturación de oxígeno se mantiene estable por encima del 95%, la frecuencia respiratoria disminuye, la taquipnea se atenúa y la tos se vuelve menos intensa, con menor cantidad de hemoptisis. El paciente logra expectorar de manera controlada sin signos de dificultad respiratoria.

La hipertermia se controla eficazmente con la administración de antipiréticos y medidas de confort ambiental; la temperatura axilar se mantiene en rangos normales y el paciente reporta sensación de bienestar y disminución del malestar general.

El patrón de sueño presenta mejoría, observándose períodos de descanso más prolongados y continuos, con menos interrupciones nocturnas por tos o malestar. El paciente se muestra más relajado y menos ansioso durante la hospitalización, favoreciendo la recuperación.

La ingesta nutricional se incrementa progresivamente mediante comidas pequeñas y frecuentes, el paciente consume el 75-80% de sus requerimientos calóricos, y se evidencia una aceptación adecuada de alimentos y líquidos, lo que contribuye a un estado nutricional estable.

En conclusión, el paciente responde de manera favorable al plan de cuidados, evidenciando mejoría en los signos y síntomas de sus diagnósticos de enfermería, con estabilidad hemodinámica, control de la fiebre, patrón respiratorio eficaz, descanso adecuado y aporte nutricional suficiente.

 

CONCLUSIONES

La elaboración del presente caso clínico pone de manifiesto la relevancia del proceso enfermero como herramienta fundamental para brindar cuidados sistematizados, individualizados y basados en la evidencia. A través de la valoración integral, la formulación de diagnósticos y la planificación de intervenciones, se logró estructurar una atención coherente y orientada a las necesidades reales del paciente.

Este trabajo resalta la importancia del rol de enfermería no solo en la ejecución de cuidados, sino también en la capacidad de análisis clínico, toma de decisiones y evaluación continua de la respuesta del paciente. La vigilancia constante y la intervención oportuna fueron determinantes para detectar cambios en la evolución y actuar de manera eficaz.

Asimismo, la elaboración del caso clínico favorece el desarrollo del pensamiento crítico y el fortalecimiento de competencias profesionales, permitiendo integrar conocimientos teóricos con la práctica asistencial. También contribuye a mejorar la calidad del cuidado, al promover la reflexión sobre las intervenciones realizadas y sus resultados.

Finalmente, se evidencia que el trabajo de enfermería es esencial en la recuperación del paciente, destacando su papel en la educación, el acompañamiento y la humanización de la atención. La participación activa del personal de enfermería, junto con la familia, constituye un pilar clave para lograr resultados positivos y garantizar una atención segura y de calidad.

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Maggiolo J, Farbinger F, Rubilar L. Hemoptisis: hemorragia pulmonar en pediatría [Internet]. s.l.: s.n.; s.f. [citado 2026 Abr 27]. Disponible en: https://sl1nk.com/lzd9szp
  2. Russi ME, Vero A, Pinchak MC, Pírez C. Hemoptisis en la infancia: un desafío diagnóstico-terapéutico para el pediatra. Arch Pediatr Urug. 2007;78(3):222-227. Disponible en: http://www.scielo.edu.uy/pdf/adp/v78n3/v78n3a06.pdf
  3. Cordovilla R, Bollo de Miguel E, Núñez Ares A, Cosano Povedano FJ, Herráez Ortega I, Jiménez Merchán R. Diagnóstico y tratamiento de la hemoptisis. Arch Bronconeumol. 2016;52(7):368-377.
  4. NANDA International. NANDA International Nursing Diagnoses: Definitions & Classification. 13th ed. Thieme Medical Publishers; 2024. ISBN: 9781684206018.

 

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