AUTORES
- Marta Gallego-Pérez. Medicina Familiar y Comunitaria. Sector I Zaragoza. Servicio Aragonés de Salud. España.
- María Terrado Pueyo. Servicio de Neumología. Hospital Royo Villanova. Servicio Aragonés de Salud. España.
- Patricia López Llorente. Servicio de Urología. Hospital Universitario Royo Villanova. Zaragoza. Servicio Aragonés de Salud. España.
- Alicia Alierta Orduña. Servicio de Urología. Hospital Universitario Royo Villanova. Zaragoza. Servicio Aragonés de Salud. España.
- Minerva Hernández Agreda. Medicina Familiar y Comunitaria Sector III Zaragoza. Servicio Aragonés de Salud. España.
- Berta María Mañas Lorente. Servicio de Neumología. Hospital Royo Villanova. Servicio Aragonés de Salud. España.
RESUMEN
Presentamos el caso de un paciente con un hueso navicular accesorio sintomático, una variante anatómica frecuente que puede constituir una causa de dolor medial del pie. Este caso pone de manifiesto la importancia de reconocer esta entidad y realizar un adecuado diagnóstico diferencial mediante la correlación clínica y las pruebas de imagen. Asimismo, se revisan los aspectos más relevantes de su clasificación, diagnóstico y opciones terapéuticas, con especial énfasis en el manejo de los casos sintomáticos.
PALABRAS CLAVE
Huesos tarsianos, huesos del pie.
ABSTRACT
We present the case of a patient with a symptomatic accessory navicular bone, a common anatomical variant that may represent an underrecognized cause of medial foot pain. This case highlights the importance of recognizing this condition and establishing an accurate diagnosis through clinical assessment and imaging studies. We also review the main aspects of its classification, diagnostic approach, and therapeutic options, with particular emphasis on the management of symptomatic cases.
KEY WORDS
Navicular bone of foot, foot bones.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Paciente que acude por dolor y tumefacción en pie izquierdo a nivel del hueso escafoides tarsiano desde esta mañana, apareciendo este de forma aguda. El dolor es de intensidad EVA 9/10 y le impide la deambulación. No refiere traumatismos previos. Trabaja en el matadero con botas de seguridad desde hace años y no ha habido cambio de las mismas recientemente. Se ha tomado con Ibuprofeno sin mejoría clínica. No recuerda tener ácido úrico elevado. No fiebre, no malestar general, ni otra clínica acompañante.
Exploración física:
- Temperatura: 36,00 ºC.
- General: consciente y orientado, buen estado general.
- Pie izquierdo: Presenta eritema e inflamación a nivel de hueso escafoides con prominencia del mismo. Flexo-extensión conservada pero limitada por dolor. No hay escalones óseos ni crepitación. Dolor intenso a la palpación de dicha zona. Neurovascular distal sin alteraciones.
Resumen de pruebas complementarias:
- Rx pie izquierdo: Imagen de escafoides accesorio, probable tipo II (unión cartilaginosa parcial), que corresponde con prominencia externa, como causa del dolor; asocia reducción de la densidad ósea por probable edema óseo. Si persiste dolor valorar estudio programado RM. No se observan líneas de fractura.
Evolución:
Se comenta el caso con Traumatología de guardia que recomienda descarga parcial y citar en Unidad de pie en 2-3 semanas para valoración y solicitud de resonancia magnética (RM) si precisa.
En Traumatología se solicita radiografía (Rx) en carga de ambos tobillos-pies + Tomografía computarizada (TAC) + RM. Revisión con resultados.
- TAC: Os navicular accesorio tipo 2 de morfología triangular conectado a la tuberosidad del escafoides mediante una posible sincondrosis. Resto de las estructuras óseas de morfología, tamaño y densidad ósea normales. Articulaciones tibio-astragalina, subastragalinas, tarsianas y tarso-metatarsianas conservadas. Conclusión: Os navicular accesorio tipo 2.
- RM: discreto edema en sincondrosis de un os naviculare tipo 2 (podría indicar muy incipiente inestabilidad/degeneración de la misma).
Se decide manejo conservador con fisioterapia y analgesia.
DISCUSIÓN
El hueso navicular accesorio (AN) es uno de los huesecillos supernumerarios más frecuentes del pie, con una prevalencia reportada de entre el 4% y el 21% en la población general. Se localiza medial a la tuberosidad del escafoides tarsiano y se considera una variante anatómica resultante de un centro de osificación secundario no fusionado2,3.
A continuación, presento una revisión sintetizada basada en las fuentes para su caso clínico:
Clasificación2
Se distinguen tres tipos principales de hueso navicular accesorio según su morfología y relación con el navicular:
- Tipo I (Os tibiale externum): Es un pequeño hueso sesamoideo (2–6 mm) embebido en la porción distal del tendón tibial posterior. No tiene conexión cartilaginosa con la tuberosidad del navicular.
- Tipo II: Es un osículo de forma triangular o de corazón que se conecta al navicular mediante una sincondrosis (capa de fibrocartílago o cartílago hialino de 1–2 mm). Es la variante que más frecuentemente se vuelve sintomática.
- Tipo III (Navicular cornuado): Resulta de la fusión ósea del osículo con el navicular, lo que produce una tuberosidad medial prominente y alargada.
Epidemiología y Genética:
- Prevalencia y Bilateralidad: Es más común en mujeres y se presenta de forma bilateral en el 50% al 90% de los casos (2). Estudios recientes en gemelos indican una heredabilidad muy alta (0.88), lo que sugiere una fuerte influencia genética en su desarrollo3.
- Población afectada: Los síntomas suelen aparecer en dos grupos: adolescentes (debido a la osificación y el estrés en la sincondrosis) y adultos de mediana edad (asociado a disfunción del tendón tibial posterior).
Manifestaciones Clínicas1,2:
Aunque suele ser asintomático, puede causar el llamado «síndrome del navicular doloroso», caracterizado por:
- Dolor medial del pie y sensibilidad focal sobre la prominencia ósea.
- Inflamación de los tejidos blandos subyacentes.
- Disfunción del tendón tibial posterior, que puede llevar a un aplanamiento del arco longitudinal medial (pie plano adquirido).
- Los síntomas suelen exacerbarse con la deambulación o el uso de calzado estrecho.
Diagnóstico por Imagen1,2:
- Radiografía simple: Es el primer paso para identificar la presencia y el tipo de AN. Las proyecciones laterales oblicuas pueden ayudar a diferenciar los tipos II y III.
- Resonancia Magnética (RM): Es de alto valor diagnóstico para pacientes sintomáticos, ya que demuestra edema de médula ósea tanto en el osículo como en el navicular, además de inflamación en la sincondrosis y tejidos blandos.
- Ecografía: Permite localizar el punto de máximo dolor y evaluar la integridad del tendón tibial posterior y la sincondrosis (buscando ecogenicidad heterogénea o líquido).
- Gammagrafía ósea: Muestra una captación aumentada debido al estrés crónico en la sincondrosis, con alta sensibilidad pero baja especificidad.
Manejo2:
- Conservador: Incluye inmovilización, modificación de actividad, ortesis y fisioterapia.
- Quirúrgico: Indicado en casos refractarios. Las opciones incluyen la escisión simple del osículo y la sincondrosis o el procedimiento de Kidner, donde además se reinserta el tendón tibial posterior para mejorar su ventaja mecánica.
BIBLIOGRAFÍA
- Mosel LD, Kat E, Voyvodic F. Imaging of the symptomatic type II accessory navicular bone. Australas Radiol. 2004;48 (2):267-271
- Ugolini PA, Raikin SM. The accessory navicular. Foot Ankle Clin N Am. 2004;9(1):165-180.
- Cheong IY, Kang HJ, Ko H, Sung J, Song YM, Hwang JH. Genetic Influence on Accessory Navicular Bone in the Foot: A Korean Twin and Family Study. Twin Res Hum Genet. 2017;20(3):236-241.
ANEXOS

