Ciencia del rendimiento deportivo: explorando la actividad física, nutrición y suplementación

27 marzo 2024

 

AUTORES

  1. Aroa Berrozpide Berrueta. Enfermera del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  2. Daniel Aparicio López. Médico Residente de Cirugía General en Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  3. Paloma Aznar Gabás. Enfermera del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  4. Paula Millán Agut. Enfermera del Hospital Clínico Universitario Lozano Blesa. Zaragoza.
  5. Lorena Sisamón López. Enfermera del Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.
  6. Jorge Chóliz Ezquerro. Médico Residente de Cirugía General en Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

 

RESUMEN

La relación entre la actividad física y el rendimiento atlético ha sido objeto de numerosos estudios científicos y deportivos. La actividad física regular conlleva adaptaciones en sistemas orgánicos clave, como el cardiovascular, musculoesquelético y metabólico, que son cruciales para el rendimiento óptimo. La capacidad aeróbica, la fuerza muscular y la potencia son aspectos fundamentales del éxito deportivo, y la actividad física regular induce adaptaciones que mejoran estos aspectos.

En términos de suplementos nutricionales, la arginina, la beta-alanina, los antioxidantes y el jugo de remolacha han sido investigados por su potencial para mejorar el rendimiento. Sin embargo, la evidencia sobre su efectividad es variable, y su seguridad a largo plazo no está completamente establecida. Otros suplementos como la betaína, los BCAA, la citrulina, el HMB y la cafeína tienen evidencia más sólida de su eficacia en ciertos contextos atléticos, pero aún se necesita más investigación para comprender completamente su impacto y dosificación óptima.

La proteína, el hierro y otros nutrientes juegan un papel crucial en el rendimiento atlético y la recuperación. La suplementación con estos nutrientes puede ser beneficiosa para los atletas, especialmente cuando se combinan con una dieta equilibrada y un entrenamiento adecuado. Sin embargo, es importante tener en cuenta que los suplementos pueden tener efectos secundarios y deben usarse con precaución.

En resumen, comprender los principios de entrenamiento, nutrición y suplementación puede ayudar a los atletas a optimizar su rendimiento y alcanzar sus metas deportivas con éxito. Es importante consultar con profesionales de la salud antes de comenzar cualquier régimen de suplementos y seguir las pautas de seguridad y dosificación recomendadas. Con una combinación adecuada de actividad física, nutrición y suplementación, los atletas pueden maximizar su rendimiento y mejorar su salud en general.

 

PALABRAS CLAVE

Nutrición, suplementos, deporte, rendimiento.

 

ABSTRACT

The relationship between physical activity and athletic performance has been the subject of numerous scientific and sporting studies. Regular physical activity leads to adaptations in key organ systems, such as the cardiovascular, musculoskeletal and metabolic systems, which are crucial for optimal performance. Aerobic capacity, muscular strength and power are fundamental aspects of athletic success, and regular physical activity induces adaptations that improve these aspects.

In terms of nutritional supplements, arginine, beta-alanine, antioxidants and beetroot juice have been investigated for their potential to enhance performance. However, the evidence for their effectiveness is variable, and their long-term safety is not fully established. Other supplements such as betaine, BCAAs, citrulline, HMB and caffeine have stronger evidence of efficacy in certain athletic contexts, but more research is still needed to fully understand their impact and optimal dosing.

Protein, iron and other nutrients play a crucial role in athletic performance and recovery. Supplementation with these nutrients can be beneficial for athletes, especially when combined with a balanced diet and proper training. However, it is important to note that supplements can have side effects and should be used with caution.

In summary, understanding the principles of training, nutrition and supplementation can help athletes optimize their performance and successfully achieve their sporting goals. It is important to consult with health professionals before beginning any supplementation regimen and to follow recommended safety and dosage guidelines. With the right combination of physical activity, nutrition and supplementation, athletes can maximize their performance and improve their overall health.

 

KEY WORDS

Nutrition, supplements, sport, performance.

 

DESARROLLO DEL TEMA

La interrelación entre la actividad física y el rendimiento atlético ha sido objeto de numerosos estudios en el ámbito científico y deportivo. En consonancia con la creciente relevancia del bienestar físico y el desempeño deportivo, investigaciones recientes han profundizado en los mecanismos subyacentes y los efectos específicos de la actividad física sobre el rendimiento atlético.

Desde una perspectiva fisiológica, la actividad física regular conlleva adaptaciones en diversos sistemas orgánicos, incluidos el cardiovascular, musculoesquelético y metabólico. Estas adaptaciones, que se manifiestan como mejoras en la capacidad aeróbica, fuerza muscular, y metabolismo energético, son cruciales para el rendimiento atlético óptimo.

La capacidad de resistencia, determinada por la eficiencia en la utilización de oxígeno y el transporte de nutrientes, es un factor clave en el éxito deportivo, especialmente en disciplinas de resistencia como correr, nadar y ciclismo. La actividad física regular induce adaptaciones en el corazón, los vasos sanguíneos y los músculos esqueléticos que mejoran la capacidad aeróbica y la eficiencia energética.

Además, la actividad física también tiene efectos beneficiosos en la fuerza muscular y la potencia, aspectos cruciales para el rendimiento en deportes que requieren explosividad y velocidad. El entrenamiento de fuerza, en particular, promueve la hipertrofia muscular, el reclutamiento de unidades motoras y la mejora de la coordinación neuromuscular, lo que se traduce en un mayor rendimiento en actividades como el levantamiento de pesas, el lanzamiento y el sprint.

Para maximizar los beneficios de la actividad física en el rendimiento atlético, es esencial considerar principios fundamentales de entrenamiento, como la periodización y la individualización. La periodización del entrenamiento implica la manipulación sistemática de variables como la intensidad, volumen y frecuencia de entrenamiento a lo largo del tiempo, con el objetivo de optimizar el rendimiento y reducir el riesgo de sobreentrenamiento y lesiones1.

Además, la individualización del entrenamiento reconoce las diferencias individuales en la capacidad de adaptación y las necesidades específicas de cada atleta. Factores como la edad, el sexo, la genética, el estado de salud y las metas deportivas deben tenerse en cuenta al diseñar programas de entrenamiento personalizados que maximicen el potencial de cada individuo2.

La nutrición juega un papel crítico en el apoyo al rendimiento atlético, tanto en términos de optimización del entrenamiento como de recuperación post ejercicio. Los nutrientes esenciales, como los carbohidratos, proteínas, grasas, vitaminas y minerales, son fundamentales para mantener la salud y el rendimiento óptimos.

Además de la nutrición básica, los atletas a menudo recurren a estrategias de suplementación para mejorar el rendimiento y acelerar la recuperación. Sin embargo, es importante destacar que la efectividad y seguridad de los suplementos pueden variar según el contexto individual y las demandas específicas del deporte, y su uso debe ser guiado por profesionales de la salud calificados3.

 

Suplementos nutricionales:

Arginina:

La arginina es un aminoácido que se encuentra en alimentos ricos en proteínas como la carne, el pollo, el pescado, los huevos, los productos lácteos y las legumbres. Se argumenta que los suplementos de arginina pueden mejorar el desempeño físico al aumentar la producción de óxido nítrico, lo que dilata los vasos sanguíneos y mejora el flujo sanguíneo hacia los músculos. Sin embargo, la evidencia científica sobre su efectividad es limitada. Los estudios han encontrado poco o ningún beneficio en el rendimiento muscular o aeróbico con dosis de 2 a 20 gramos al día durante hasta 3 meses.

En cuanto a la seguridad, los suplementos de arginina parecen ser seguros cuando se toman hasta 9 gramos al día durante varios días o semanas. Sin embargo, dosis más altas pueden causar malestar gastrointestinal y reducir la presión arterial.

En resumen, aunque los suplementos de arginina son considerados seguros en dosis moderadas, la evidencia científica actual no respalda su eficacia para mejorar el rendimiento físico, la fuerza muscular o la recuperación después del ejercicio4.

Beta-alanina:

La beta-alanina, un aminoácido no proteico, es esencial para la síntesis de carnosina, que actúa como buffer en el músculo, regulando el pH ante la acumulación de ácido láctico durante el ejercicio de alta intensidad. Su consumo aumenta los niveles de carnosina muscular, potencialmente mejorando el rendimiento en actividades cortas a moderadas, como remo y natación.

La ingesta dietética es limitada, siendo las principales fuentes la carne y el pescado. A diferencia de la carnosina, el consumo de beta-alanina eleva de manera efectiva los niveles musculares de carnosina. Dosis de 4-6 g diarios durante 10 semanas aumentan estos niveles hasta un 80%, particularmente en atletas entrenados. Los estudios sobre su eficacia en el rendimiento son variados, con algunos sugiriendo mejoras en actividades de alta intensidad y otros mostrando resultados contradictorios, especialmente en ejercicios de resistencia. La seguridad parece ser aceptable hasta 6,4 g/día durante 8 semanas, aunque dosis altas pueden causar parestesia transitoria. La literatura aún requiere más investigación para clarificar su efecto y dosificación óptima5.

Antioxidantes:

El ejercicio incrementa el consumo de oxígeno y genera estrés oxidativo, produciendo radicales libres y moléculas oxidadas en los tejidos, incluyendo el músculo. Se ha sugerido que los antioxidantes como las vitaminas C y E, y la coenzima Q10, podrían mitigar este daño y fatiga muscular, así como promover la recuperación. Sin embargo, investigaciones sugieren que dosis elevadas de estos suplementos podrían reducir los beneficios del ejercicio. Por ejemplo, se ha observado que altas dosis de vitaminas C y E no mejoran el rendimiento aeróbico ni la fuerza muscular, e incluso pueden interferir con las adaptaciones celulares inducidas por el ejercicio. Estudios también han mostrado que la CoQ10 podría disminuir la adaptación al entrenamiento de resistencia. Aunque el ejercicio induce la formación de radicales libres y óxido nítrico, los cuales tienen efectos beneficiosos en las adaptaciones musculares, la exposición a altas concentraciones de antioxidantes podría inhibir estas adaptaciones. En cuanto a la seguridad, no se han observado efectos adversos significativos en estudios de corto plazo, pero dosis excesivas de vitamina C y E podrían causar trastornos gastrointestinales y aumentar el riesgo de efectos hemorrágicos, respectivamente. Además, el exceso de vitamina E podría incrementar el riesgo de cáncer de próstata en hombres, y la CoQ10 puede causar efectos secundarios leves como fatiga y náuseas6.

Jugo de remolacha:

La remolacha, tanto en forma de vegetal como de su jugo, se destaca por ser una fuente rica en nitrato inorgánico, el cual puede potencialmente mejorar el desempeño atlético mediante la conversión en óxido nítrico en el organismo. Este óxido nítrico actúa como vasodilatador, aumentando el flujo sanguíneo y facilitando el suministro de oxígeno y nutrientes a los músculos. Se ha observado que la ingesta de nitrato puede reducir el costo de oxígeno en el ejercicio y mejorar la producción de fuerza muscular, así como la eficiencia del sistema energético del ATP-fosfato de creatina.

Los estudios clínicos realizados desde 2007 han mostrado resultados variables sobre la eficacia del jugo o concentrado de remolacha como potenciador del rendimiento deportivo. Aunque en general se ha observado una mejora en el rendimiento y la resistencia en diversas actividades atléticas, estos efectos son más prominentes en individuos recreativamente activos que en atletas de élite. Se ha identificado una posible relación dosis-respuesta, donde mayores cantidades de nitrato podrían traducirse en mayores beneficios, aunque no de manera lineal.

La seguridad del consumo de jugo de remolacha en cantidades moderadas parece estar garantizada, con ningún problema significativo reportado en estudios a corto plazo. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el consumo excesivo puede ocasionar cambios en la coloración de la orina debido a los pigmentos presentes en la remolacha.

El jugo de remolacha puede mejorar la tolerancia al ejercicio y el rendimiento en actividades de resistencia, especialmente en atletas recreativos. Sin embargo, se necesita más investigación para determinar las dosis óptimas y los protocolos de administración. Las cantidades utilizadas en la mayoría de los estudios suelen rondar los 500 ml diarios de jugo, consumidos aproximadamente de 2.5 a 3 horas antes del ejercicio, y los efectos beneficiosos pueden persistir hasta 24 horas después de la ingestión. Las formas en polvo de remolacha también están disponibles, pero su equivalencia en términos de efectividad no ha sido completamente establecida mediante estudios clínicos7.

Betaína:

La betaína, también conocida como trimetilglicina, se encuentra en alimentos como la remolacha, las espinacas y el pan integral, con una ingesta diaria promedio entre 100 y 300 mg. Aunque sus mecanismos de mejora en el ejercicio y rendimiento atlético no están completamente claros, se sugiere que puede influir en la síntesis de creatina, niveles de ácido nítrico y retención celular de agua. Estudios suplementarios de betaína en hombres, especialmente culturistas y ciclistas, han arrojado resultados contradictorios, con mejoras modestas en fuerza y potencia. Las dosis típicas varían entre 2 y 5 g/día durante un máximo de 15 días, sin reportes significativos de efectos adversos en seguridad. Sin embargo, se requiere más investigación para evaluar completamente su seguridad y eficacia.

Por otro lado, los aminoácidos de cadena ramificada (BCAA), incluyendo leucina, isoleucina y valina, representan un cuarto de los aminoácidos en alimentos completos. Se cree que los BCAA, especialmente la leucina, pueden influir en la síntesis proteica y proporcionar energía durante el ejercicio. Estudios sugieren que dosis de alrededor de 10 a 14 g/día pueden mejorar la masa muscular y fuerza durante el entrenamiento, pero hay evidencia inconsistente sobre su capacidad para estimular la síntesis proteica muscular más allá de las cantidades dietéticas suficientes. Los suplementos de BCAA parecen seguros hasta 20 g/día en dosis divididas, con una ingesta diaria recomendada de leucina de hasta 500 mg/kg en hombres. Aunque los BCAA pueden ofrecer ciertos beneficios, no está claro si mejoran el rendimiento atlético de manera significativa y si su consumo antes o después del ejercicio influye en la síntesis proteica muscular8.

Citrulina:

La L-citrulina, un aminoácido endógeno no esencial, se produce en el cuerpo a partir de la glutamina y se encuentra en alimentos como la sandía. Mayormente convertida en arginina en los riñones, y luego en óxido nítrico, la citrulina puede potencialmente mejorar el rendimiento deportivo debido a su capacidad para dilatar los vasos sanguíneos. La suplementación con malato de citrulina, que combina citrulina con ácido málico, ha sido preferida en muchos estudios debido a su posible papel en la producción de energía.

La eficacia de la citrulina como suplemento ergogénico aún no está clara debido a resultados contradictorios en investigaciones limitadas y heterogéneas. Mientras algunos estudios han mostrado beneficios en la resistencia y la reducción del dolor muscular, otros no han encontrado mejoras significativas en el rendimiento deportivo. La seguridad a largo plazo de la suplementación con citrulina sigue siendo incierta, aunque estudios a corto plazo no han reportado efectos adversos significativos.

Hasta ahora, no hay evidencia sólida que respalde el uso de citrulina o malato de citrulina para mejorar el rendimiento deportivo. Se necesita más investigación para determinar si ciertos atletas podrían beneficiarse de la suplementación con citrulina. Los suplementos dietéticos que contienen citrulina están disponibles en diversas formas, pero no se ha establecido si una forma es superior a otra en términos de eficacia9.

El beta-hidroxi-beta-metilbutirato:

El beta-hidroxi-beta-metilbutirato (HMB) es un metabolito de la leucina, un aminoácido esencial, que se convierte en el hígado en un precursor necesario para la síntesis del colesterol. Se plantea que el HMB puede ayudar en la recuperación muscular tras el ejercicio intenso, así como en la síntesis y protección de las proteínas musculares. La suplementación con HMB es prácticamente la única forma de obtener cantidades significativas, ya que requeriría una ingesta de proteínas muy alta. Los estudios sobre su eficacia varían en dosis, duración y participantes, pero en general sugieren una mejora en la recuperación muscular. Los datos de seguridad indican que es bien tolerado en dosis de 3 g/día durante semanas en adultos, pero se necesita más investigación, especialmente en adolescentes. Aunque no hay un consenso claro sobre su uso a largo plazo, puede ser beneficioso en la recuperación muscular cuando se consume antes del ejercicio intenso10.

Cafeína:

La cafeína, un compuesto derivado de la xantina, se encuentra naturalmente en diversas fuentes como el café, té, cacao y plantas como la guaraná y la yerba mate. Su efecto estimulante se debe a su capacidad para bloquear los receptores de adenosina en las células, lo que resulta en una mejora en la excitación, vigor y reducción de la fatiga. Además, puede movilizar ácidos grasos libres para ahorrar glucógeno muscular durante el ejercicio de resistencia. Ampliamente utilizada en bebidas energéticas y suplementos, se ha demostrado que la ingesta de cafeína en dosis de 2 a 6 mg/kg de peso corporal mejora el rendimiento en actividades deportivas de alta intensidad. Sin embargo, el consumo excesivo puede tener efectos adversos como alteraciones del sueño e irritabilidad. Las recomendaciones de ingesta diaria varían entre organizaciones de salud, pero se sugiere limitar la ingesta, especialmente en adolescentes. La cafeína pura en polvo es altamente concentrada y puede ser peligrosa en dosis elevadas. En cuanto a su uso en deportes competitivos, las regulaciones varían entre organizaciones, con límites establecidos para evitar el dopaje11.

Creatina:

La creatina, un suplemento dietético bien investigado y usado en el ámbito deportivo, se sintetiza endógenamente y se encuentra en cantidades limitadas en la dieta. Actúa como un facilitador en la producción de ATP, suministrando energía a los músculos, particularmente en actividades de corta duración y alta intensidad. Su eficacia radica en múltiples mecanismos, incluyendo el aumento de las reservas de fosfocreatina, la aceleración de la resíntesis de ATP, y la mejora en el almacenamiento de glucógeno muscular.

Estudios indican que la suplementación corta de creatina mejora la fuerza y la potencia muscular, beneficiando actividades como el levantamiento de pesas y las carreras de velocidad. La dosificación comúnmente recomendada implica una fase inicial de carga seguida de una fase de mantenimiento. Aunque la creatina se considera segura a corto y largo plazo para adultos sanos, su uso puede asociarse con un aumento de peso debido a la retención de agua12.

La creatina parece tener menos beneficios en deportes de resistencia y ejercicio aeróbico prolongado. Su forma más estudiada y utilizada es el monohidrato de creatina, mientras que otras formas no han demostrado ventajas significativas. Organizaciones deportivas respaldan su uso en deportes de alta intensidad, aunque se necesitan más investigaciones para entender completamente su efectividad y dosificación óptima.

Glutamina:

En cuanto a la glutamina, siendo el aminoácido más abundante en el cuerpo, se ha estudiado su potencial como suplemento ergogénico. Aunque algunos estudios sugieren beneficios en la recuperación muscular y el dolor, la evidencia es limitada y no respalda su uso para mejorar el rendimiento deportivo. La glutamina parece segura en dosis moderadas, sin efectos secundarios significativos reportados13.

Ginsen:

El ginseng, derivado de la planta Panax, ha sido utilizado tradicionalmente en la medicina china para aumentar la vitalidad. Sin embargo, numerosos estudios no han encontrado evidencia de que el ginseng, en sus diversas formas y dosis, mejore el rendimiento físico en atletas o individuos sedentarios. Por otro lado, la seguridad a corto plazo parece estar establecida, con efectos secundarios leves como dolores de cabeza y trastornos gastrointestinales14.

Proteína:

La proteína es esencial para el desarrollo, mantenimiento y reparación muscular, especialmente durante y después del ejercicio. Los aminoácidos esenciales (EAA) son fundamentales para optimizar la respuesta al entrenamiento y la recuperación muscular. Los atletas deben considerar tanto la calidad como la cantidad de proteínas en su dieta, priorizando fuentes que contengan todos los EAA. Consumir proteínas de alta calidad dentro de las 0-2 horas posteriores al ejercicio puede ser beneficioso para la síntesis y el crecimiento muscular. Aunque no hay un límite superior establecido para la ingesta de proteínas, se debe tener precaución con las dosis altas. Los alimentos ricos en proteínas incluyen carnes magras, aves, mariscos, huevos, productos lácteos, frijoles y nueces, mientras que los suplementos proteicos también son opciones viables. No obstante, la Junta de Alimentos y Nutrición no ha fijado un límite superior para las proteínas, pero advierte sobre posibles efectos adversos con dosis excesivas. Los atletas pueden ajustar su ingesta de proteínas según sus necesidades nutricionales individuales, que pueden variar según el tipo de ejercicio, la intensidad y la duración del entrenamiento. En general, una dieta equilibrada que incluya una ingesta adecuada de proteínas, junto con la combinación adecuada de carbohidratos y grasas, es clave para el rendimiento atlético óptimo y la salud en general15.

Hierro:

El hierro es esencial para la formación de hemoglobina y mioglobina, lo que influye en el transporte y utilización del oxígeno en el cuerpo. La deficiencia de hierro afecta la función muscular y el rendimiento físico, especialmente en atletas, quienes pueden perder hierro debido a la actividad física y otros factores como la menstruación y la inflamación. Las fuentes dietéticas incluyen carnes magras y mariscos, mientras que los suplementos pueden ser necesarios para tratar la deficiencia. Sin embargo, el exceso de hierro puede causar efectos secundarios gastrointestinales. La ingesta adecuada de hierro es crucial para mantener el rendimiento atlético y la salud en general16.

Ribosa:

La ribosa, un pentosa endógena y natural que se halla en ciertos alimentos, desempeña un papel clave en la síntesis de ATP, la principal fuente de energía celular. Aunque su potencial para aumentar la producción de ATP es teórico, estudios limitados han demostrado escasos beneficios en dosis de 625 a 10,000 mg/día durante hasta 8 semanas en adultos, tanto entrenados como no entrenados. Los análisis de seguridad a corto plazo no han revelado efectos adversos, pero la seguridad a largo plazo sigue sin evaluarse. En resumen, la evidencia actual no respalda el uso de ribosa suplementaria para mejorar el rendimiento aeróbico o anaeróbico17.

Bicarbonato de sodio:

El bicarbonato de sodio, puede temporalmente alcalinizar la sangre al actuar como amortiguador, potencialmente mejorando el rendimiento en ejercicios intensos de corta duración. Sin embargo, su eficacia varía y su uso como ayuda ergogénica es controvertido. Aunque se ha observado un beneficio de menor a moderado en algunos estudios, la respuesta es variable y podría causar malestar gastrointestinal. La cantidad recomendada, alrededor de 300 mg/kg de peso corporal, puede ser desagradable de consumir debido a su sabor salado. Se necesita más investigación para comprender su efectividad y seguridad a largo plazo, y su uso debe ser supervisado por profesionales de la salud18.

Quercetina:

La quercetina, un polifenol flavonol presente en diversas frutas, verduras y bebidas, ha sido estudiada por sus posibles beneficios ergogénicos. Investigaciones han examinado su efecto en el rendimiento aeróbico de atletas, principalmente hombres jóvenes, con dosis de hasta 1000 mg/día durante 1 a 8 semanas. Los resultados son inconsistentes, con algunos estudios mostrando mejoras mínimas o nulas. Hasta el momento, no se han reportado efectos secundarios significativos en dosis de hasta 1000 mg/día a corto plazo, consideradas seguras por la FDA. Sin embargo, se requiere más investigación, especialmente ensayos clínicos amplios, antes de recomendar la suplementación con quercetina para mejorar el rendimiento atlético19.

Sustancias prohibidas:

Hay ingredientes prohibidos en suplementos dietéticos, como la androstenediona, un precursor de esteroides anabólicos. Aunque popularizado por atletas, estudios no encontraron mejoras significativas en el rendimiento. La FDA advirtió sobre su uso en 2004. La dimetilamilamina (DMAA), un estimulante, fue declarada ilegal en 2013 debido a problemas de salud graves. Productos que contienen DMAA o 1,3-dimetilbutilamina (DMBA) también están prohibidos. La efedra, una planta estimulante, fue prohibida en 2004 debido a riesgos para la salud, como accidentes cerebrovasculares y ataques cardíacos. Su uso en deportes está prohibido por la Agencia Mundial Antidopaje. Estos ingredientes no deben usarse debido a sus efectos adversos y su falta de eficacia demostrada20.

 

CONCLUSIÓN

La FDA regula los suplementos dietéticos para el ejercicio según la Ley de Suplementos Dietéticos de 1994. Estos productos difieren de los medicamentos en que no requieren aprobación previa de la FDA. Los fabricantes deben garantizar la seguridad y veracidad de las etiquetas. Los suplementos solo pueden contener ingredientes dietéticos, como vitaminas y hierbas, y no pueden promocionarse para tratar enfermedades. Los suplementos pueden tener efectos secundarios y pueden estar adulterados con sustancias peligrosas. Se recomienda a los usuarios que consulten con profesionales de la salud. Algunas empresas certifican la calidad de los suplementos, pero aún pueden interactuar con ciertos medicamentos, por lo que es importante la supervisión médica.

En conclusión, la actividad física desempeña un papel fundamental en el rendimiento atlético, mediado por una variedad de adaptaciones fisiológicas y metabólicas. Al comprender los mecanismos subyacentes y aplicar principios de entrenamiento y nutrición basados en la evidencia, los atletas pueden optimizar su rendimiento y alcanzar sus metas deportivas con éxito.

 

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