- Lorena Escolano Arruebo. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Laura Aragón Capone. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
- Paula Aso Cortés. Enfermera del Servicio Riojano de Salud. La Rioja, España.
- Fernando Broto Lueza. Enfermero del Servicio de Navarra de Salud. Navarra, España.
- Larisa Torrens Becerril. Enfermera del Servicio Aragonés de Salud. Aragón, España.
RESUMEN
El café es una de las bebidas más populares y consumidas a nivel mundial debido a sus efectos estimulantes sobre el sistema nervioso central, así como por su sabor y aroma. Es una mezcla compleja de más de 800 compuestos volátiles, la cafeína (metilxantina natural) y los ácidos clorogénicos son los compuestos más comunes, son biológicamente activos y ejercen potentes efectos sobre la salud a largo plazo.
Durante los últimos años, el café se ha movido progresivamente a una posición menos negativa para la salud. Tienen percepción positiva sobre el café, en su mayoría, hombre, joven, trabajador, familiarizado con el café, consumidor de cantidad limitada (generalmente no para el
desayuno y, a menudo, en entornos sociales)1.
En general, los estudios revelan una correlación inversa con varías enfermedades, la evidencia preliminar es que el café consumido de forma moderada y continua tiene efectos positivos en relación a las enfermedades cardiovasculares, metabólicas, neurológicas, hepáticas, etc.2.
PALABRAS CLAVE
Café, enfermedades, órganos, positivo, negativo.
ABSTRACT
Coffee is one of the most popular and widely consumed beverages in the world, due to its stimulating effects on the central nervous system as well as its flavor and aroma. It is a complex mixture of over 800 volatile compounds. Caffeine (a natural methylxanthine) and chlorogenic acids are the most common compounds; they are biologically active and exert powerful long-term health effects.
In recent years, coffee has progressively moved to a less negative position regarding health. People with a positive perception of coffee are mostly young, working men who are familiar with coffee and consume it in limited quantities (generally not for breakfast and often in social settings)1.
In general, studies reveal an inverse correlation with various diseases. The preliminary evidence suggests that moderate and continuous coffee consumption has positive effects related to cardiovascular, metabolic, neurological, and hepatic diseases, among others2.
KEY WORDS
Coffee, diseases, organs, positive, negative.
DESARROLLO DEL TEMA
La literatura se ha centrado principalmente en los beneficios y riesgos derivados del consumo de café con cafeína, hoy en día, también se estudia el café descafeinado y sus compuestos, que podrían tener similares efectos beneficiosos3. Los compuestos fenólicos del café no solo exhiben propiedades antioxidantes bien conocidas, sino que también pueden antagonizar algunos efectos negativos de la cafeína, por ejemplo, en la vía inflamatoria, en el metabolismo y en la homeostasis de la glucosa4.
Los polifenoles se encuentran en alimentos y bebidas de origen vegetal, en particular manzanas, bayas, cítricos, ciruelas, brócoli, cacao, té y café y muchos otros. Existe evidencia epidemiológica sustancial de que una dieta rica en esos polifenoles protege contra el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo 2. Los polifenoles del café son los hidroxicinamatos, la absorción y el metabolismo de estos compuestos se han descrito bien y, para muchos, el microbiota intestinal desempeña un papel fundamental en la absorción y por consiguiente en su concentración en el organismo y sus efectos, aunque es respaldado por muchos estudios, los mecanismos exactos de acción no son bien conocidos5.
Un metaanálisis de 201 estudios de observación e intervención sobre el consumo de café publicado en enero de 2018, excluidos los estudios de polimorfismos genéticos para el metabolismo del café9, dio como resultado que el consumo de café se asocia con mayor probabilidad al beneficio que al daño en la salud, con estimaciones resumidas que indican la mayor reducción del riesgo, en mortalidad y enfermedad cardiovascular con tres o cuatro tazas al día. Otros estudios apoyan también la reducción del riesgo de enfermedad coronaria, insuficiencia cardíaca y arritmias7. Sobre la tensión arterial un estudio llega a la conclusión que beber café <1 taza/semana o ≥3 tazas/día tuvo menor riesgo que beber una taza/día. También se relaciona con un efecto transitorio, de poca relevancia, sobre el aumento de la tensión arterial y la frecuencia cardiaca. La cantidad de cafeína ingerida puede explicar un mayor riesgo en los bebedores diarios de una taza de café al día, los efectos beneficiosos en forma de “U inversa” del café sugiere que, en
dosis más altas, otros ingredientes pueden contrarrestar el efecto de la cafeína y conferir beneficios sobre la presión arterial8.
La posición de la Sociedad Internacional de Nutrición Deportiva (ISSN) con respecto a la ingesta de cafeína es la siguiente:
Se ha demostrado que la suplementación con cafeína mejora el rendimiento en el ejercicio, pero no en todos. Los beneficios del consumo de cafeína incluyen, pero no se limitan a: resistencia muscular, velocidad de movimiento y fuerza muscular, rendimiento en carreras, saltos y lanzamientos, así como una amplia gama de acciones aeróbicas y anaeróbicas específicas del deporte.
La resistencia aeróbica, parece ser, la forma de ejercicio que presenta mejores resultados con el uso de cafeína, aunque la magnitud de sus efectos difiere entre individuos.
La cafeína mejora el rendimiento del ejercicio cuando se consume en dosis de 3-6 mg/kg de masa corporal. Las dosis muy altas (9 mg/kg) están asociadas con una alta incidencia de efectos secundarios y no parecen ser necesarias para provocar un efecto ergogénico.
El momento más utilizado para la suplementación con cafeína es 60 minutos antes del ejercicio.
Parece mejorar el rendimiento físico en entrenados y no entrenados.
Las diferencias interindividuales en el rendimiento del deporte y el ejercicio, así como los efectos adversos sobre el sueño o la sensación de ansiedad después de la ingesta de cafeína, pueden atribuirse a la variación genética asociada con el metabolismo de la cafeína y la respuesta física y psicológica.
Es ergogénica para la función cognitiva, incluida la atención y la vigilancia, en la mayoría de las personas.
Puede mejorar el rendimiento físico y cognitivo en algunas personas en condiciones de privación del sueño.
Mejora el rendimiento de resistencia al calor y en altura con dosis entre 3 y 6 mg/kg.
Las fuentes alternativas de cafeína, como la goma de mascar, los enjuagues bucales, los geles energéticos y los masticables, mejoran el rendimiento, principalmente en el ejercicio aeróbico.
Las bebidas energéticas y los suplementos con cafeína, previos al entrenamiento, mejoran el rendimiento tanto anaeróbico como aeróbico.
5- El café y las enfermedades metabólicas11.
Estudios epidemiológicos prospectivos coinciden en una asociación entre el consumo habitual de café y un menor riesgo de síndrome metabólico, diabetes tipo 2 y obesidad, apoyando una relación causa-efecto dependiente de la dosis diaria. Los resultados son similares en diferentes regiones del mundo y no muestran diferencias de sexo, edad, estado nutricional o consumo de tabaco.
Entre la plétora de compuestos orgánicos menores evaluados como mediadores potenciales de los beneficios para la salud del café, se demostró preliminarmente que la trigonelina y su producto de pirólisis N-metilpiridinio (NMP) promueven la absorción de glucosa y ejercen propiedades antilipogénicas,
Es decir, la NMP reduce la disfunción adiposa en los adipocitos activados proinflamatorios. Estos datos sugieren que la NMP bioactiva puede mejorar el entorno inflamatorio y dismetabólico asociado con la obesidad.
Un informe, publicado en la revista Scientific Reports, explica que una cantidad de cafeína media puede estimular la “grasa parda”, que podría tener un efecto directo en la rapidez con que podemos quemar calorías y a su vez transformarlas en energía.
Según un estudio randomizado hay evidencia de un efecto beneficioso del café sobre la función renal. Dado el consumo generalizado de café y las intervenciones limitadas para prevenir la incidencia y progresión de la enfermedad renal crónica (ERC), esto podría tener implicaciones significativas para la salud pública en vista de la creciente carga de la ERC en todo el mundo. Tres grandes estudios de cohortes y un estudio in vitro reciente han sugerido un papel preventivo de la cafeína en la enfermedad por cálculos renales.
7- Café y cerebro14-15-16-17-18.
El efecto a largo plazo del café sobre la función cognitiva sigue sin estar claro, con estudios que sugieren tanto beneficios como efectos adversos.
Un estudio de 415.530 participantes, no proporcionó evidencia de efectos beneficiosos en la cognición o la
memoria global. Durante algún tiempo, los académicos han considerado que los supuestos beneficios psicoactivos de la cafeína pueden ser el resultado de una mera reversión de los efectos nocivos de la abstinencia, en lugar de un beneficio neto por su ingesta.
En otro estudio, la cafeína modificó el riesgo de enfermedad de Párkinson y su progresión tanto en individuos sanos como en los ya enfermos. Los posibles beneficios biológicos, como los que se obtienen del antagonismo del receptor de adenosina 2A, pueden requerir más investigación para diseñar nuevos fármacos. En siete estudios de cohortes de seguimiento a largo plazo y a gran escala de una población sana, en el metaanálisis de los grupos que menos café consumían se reveló una reducción en el riesgo de accidente cerebrovascular general, en el isquémico de manera más sólida que en el hemorrágico. No se observó ningún efecto dependiente de la dosis o en forma de U.
También puede tener un impacto positivo en el curso de la esclerosis lateral amiotrófica, la migraña y la depresión. Los beneficios óptimos que se logran con el café en estas patologías se basan en dosis diarias más altas. La mayoría de los efectos se atribuyen a la cafeína por el antagonismo de los receptores de adenosina en el sistema nervioso central; sin embargo, otros constituyentes del café como los ácidos clorogénicos también han demostrado ser muy prometedores en valor terapéutico.
La mayoría de los estudios avalan una incidencia más baja de enfermedad del hígado graso no alcohólico, pero los datos agrupados de 147 875 sujetos no mostraron una menor incidencia en la población general. Curiosamente, entre estos pacientes (5 estudios; n = 3752), el consumo de café se asoció significativamente con una reducción de la fibrosis hepática.
Por otro lado existen publicaciones que estudian los mecanismos por los que el café tiene efecto protector ,describen evidencia del beneficio en la hepatitis B y C y en la hígado graso alcohólico y no alcohólico20.
El consumo de café se asocia con una mejora en las enzimas hepáticas (ALT, AST y GGTP), especialmente en personas con riesgo de enfermedad hepática. Se ha demostrado que más de 2 tazas al día en pacientes con enfermedad hepática preexistente está asociado con una menor incidencia de fibrosis y cirrosis, tasas más bajas de carcinoma hepatocelular y una disminución de la mortalidad.
Se deben sopesar los riesgos potenciales, que se deben a su alto contenido en cafeína, incluyen ansiedad, insomnio, dolores de cabeza, temblores y palpitaciones “Sólo la dosis hace el veneno”. Puede aumentar el riesgo de fracturas en las mujeres, y cuando se consume durante el embarazo, el riesgo de bajo peso al nacer y parto prematuro.
Aunque la ingesta de café aumenta levemente la presión arterial y las concentraciones plasmáticas de homocisteína y colesterol, no existe asociación con la incidencia de hipertensión ni con el desarrollo de aterosclerosis en la población general. La literatura sugiere que los efectos cardiovasculares negativos en consumidores de cafeína de hasta 600 mg/día son, en la mayoría de los casos, leves, transitorios y reversibles, sin efectos adversos duraderos.
Hay que ser prudentes con las conclusiones finales porque la mayoría de los estudios publicados son observacionales y metaanálisis, también se debe tener en cuenta el resto de hábitos alimenticios, el estilo de vida y otros hábitos nocivos como el alcohol o el tabaco. Se necesitan ensayos controlados aleatorios robustos para comprender si las asociaciones observadas son causales.
Un análisis cualitativo muestra que el sexo, el IMC, el tabaquismo, el consumo de alcohol, el estado menopáusico y los polimorfismos genéticos son determinantes probables o posibles de la variabilidad interindividual, lo que indica que algunos de los beneficios para la salud pueden ocurrir solo en un subgrupo de sujetos.
Otro hándicap es la definición de la “taza de café” que difiere de un individuo a otro, no es una unidad de medida estandarizada. En un estudio sobre la población, al comparar las tazas informadas con las tazas estandarizadas por volumen, el 84 % de los participantes tuvo una clasificación correcta, el 22 % subestimó y el 5 % sobreestimó la cantidad en gran21-24.
Se debería mantener mejor informados a los consumidores en relación al café que en cada momento tienen delante y de su composición, al menos en base a su contenido en cafeína y compuestos fenólicos.
¿Cuántas tazas de café al día puedes tomar para que el efecto sea positivo y no negativo? Se habla de 3-6 mg/ kilo de cafeína, todo depende de la susceptibilidad individual
aunque se considera mortal 10 gr de cafeína (de media una taza tiene 100 mg). Un consumo no
excesivo y que aportaría beneficios sería de 200-400 mg por día (de 2-4 tazas).
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