AUTORES
- Ana Pascual Sedano. Matrona en Atención Primaria del Servicio Riojano de Salud, La Rioja, España.
RESUMEN
La depresión posparto constituye el trastorno del ánimo más frecuente asociado al nacimiento, con una prevalencia estimada entre el 10 y el 20% de las mujeres. Este trastorno afecta no solo a la madre, sino también al recién nacido y a la dinámica familiar, por lo que representa un problema prioritario de salud pública. El presente trabajo tuvo como objetivo revisar la evidencia científica sobre la depresión posparto, sus factores de riesgo y consecuencias, así como la utilidad de la Escala de Depresión Postnatal de Edimburgo (EPDS) como herramienta de cribado en atención primaria. Se realizó una revisión bibliográfica narrativa a partir de cinco artículos publicados en revistas iberoamericanas seleccionados por su relevancia clínica y epidemiológica. Los principales factores de riesgo identificados incluyen antecedentes personales de depresión, baja autoestima, violencia doméstica, ausencia de apoyo social y adolescencia, mientras que entre los factores protectores destacan la lactancia materna, las redes familiares sólidas y la autoestima elevada. La EPDS se consolida como el instrumento más validado y utilizado internacionalmente para el cribado de la depresión posparto y su aplicación óptima se recomienda entre la sexta y octava semana posparto, aunque algunos autores proponen su uso también durante el embarazo. La evidencia disponible confirma que la depresión posparto es un trastorno prevalente y de gran impacto en la salud materno-infantil, y que la EPDS constituye una herramienta sencilla, sensible y aplicable en atención primaria. Su incorporación sistemática en los protocolos de salud materna puede favorecer el diagnóstico precoz y la intervención oportuna, mejorando la calidad de vida de madres e hijos.
PALABRAS CLAVE
Depresión posparto, escala de Edimburgo, salud materna, salud mental perinatal.
ABSTRACT
Postpartum depression is the most common mood disorder associated with childbirth, with an estimated prevalence between 10% and 20% of women. This disorder affects not only the mother but also the newborn and family dynamics, making it a priority public health problem. The aim of this study was to review the scientific evidence on postpartum depression, its risk factors and consequences, as well as the usefulness of the Edinburgh Postnatal Depression Scale (EPDS) as a screening tool in primary care. A narrative literature review was conducted based on five articles published in Ibero-American journals selected for their clinical and epidemiological relevance. The main risk factors identified include a personal history of depression, low self-esteem, domestic violence, lack of social support, and adolescence, while protective factors include breastfeeding, strong family support networks, and high maternal self-esteem. The EPDS stands out as the most validated and internationally used instrument for screening postpartum depression, and its optimal application is recommended between the sixth and eighth week postpartum, although some authors suggest its use during pregnancy as well. The available evidence confirms that postpartum depression is a prevalent disorder with a major impact on maternal and child health, and that the EPDS is a simple, sensitive, and feasible tool in primary care. Its systematic incorporation into maternal health protocols may promote early diagnosis and timely intervention, improving the quality of life of mothers and their children.
KEY WORDS
Postpartum depression, Edinburgh postnatal depression scale, maternal health, perinatal mental health.
INTRODUCCIÓN
La depresión posparto (DPP) es el trastorno afectivo más frecuente asociado al nacimiento. Se estima que lo padecen entre el 10 y el 20% de las mujeres en los primeros meses posteriores al parto, con variaciones según el contexto socioeconómico y cultural1,2. La maternidad suele concebirse como una etapa positiva, sin embargo, el puerperio implica cambios biológicos, psicológicos y sociales que pueden sobrepasar la capacidad de afrontamiento de la mujer, facilitando la aparición de sintomatología depresiva.
El impacto de la DPP repercute en la madre y en la relación con su hijo o hija y en la instauración del vínculo afectivo y en el desarrollo psicomotor y emocional del niño. Además, la depresión posparto aumenta el riesgo de suicidio materno, que es una de las principales causas de mortalidad en el periodo perinatal3. Por ello, su detección temprana es una prioridad en la salud pública y en la atención primaria.
La Escala de Depresión Postnatal de Edimburgo (EPDS) constituye hoy en día la herramienta de cribado más utilizada y validada a nivel internacional. Se trata de un cuestionario breve de aplicación individual que permite identificar de manera sencilla a las mujeres son sintomatología depresiva para así derivarlas a evaluación especializada1.
Este artículo tiene como finalidad revisar la evidencia disponible sobre la depresión postparto, sus factores asociados y la relevancia de la Escala de Edimburgo como instrumento de cribado, con especial énfasis en su aplicabilidad en atención primaria.
OBJETIVO
El presente artículo tiene como objetivo revisar la evidencia científica reciente acerca de la depresión postparto, sus factores de riesgo y consecuencias, así como describir la herramienta de la Escala de Depresión Postnatal de Edimburgo (EPDS) para cribarla en la práctica clínica.
METODOLOGÍA
Se realizó una revisión bibliográfica narrativa utilizando como base artículos de relevancia internacional y a partir de ellos se integraron conceptos clave relacionados con la definición, epidemiología, factores asociados, diagnóstico, cribado y abordaje de la depresión postparto.
RESULTADOS
Definición y magnitud del problema:
La depresión posparto (DPP) es el trastorno afectivo más prevalente asociado al nacimiento. Es importante diferenciarlo de la tristeza puerperal, que se trata de un cuadro autolimitado presente hasta en el 80% de las puérperas, por su persistencia, severidad e impacto funcional 1. La DPP suele presentarse entre la cuarta semana y el primer año después del parto, con síntomas como ánimo deprimido, anhedonia, irritabilidad, alteraciones del sueño y, en casos graves, ideación suicida1. A nivel mundial, la prevalencia se encuentra entre el 10 y 20%, aunque algunos estudios reportan cifras más elevadas en contextos de vulnerabilidad social y económica3.
El impacto de la DPP puede ser profundo. En la madre hay más riesgo de suicidio, cronicidad y deterioro de la calidad de vida2. En el hijo hay más dificultades en el vínculo afectivo, retrasos en el desarrollo psicomotor y problemas de conducta4 y en la familia hay disfunción conyugal y riesgo aumentado de depresión en la pareja3.
Factores de riesgo y protectores:
La etiología de la DPP es multifactorial pero los principales factores de riesgo identificados en la bibliografía son:
- Antecedentes personales o familiares de depresión.
- Baja autoestima y escasa autoeficacia materna.
- Adolescencia o edad materna <20 años.
- Estado civil soltera o falta de apoyo de la pareja.
- Historia de violencia doméstica.
- Estrés o ansiedad durante el embarazo.
- Complicaciones obstétricas3.
- Aislamiento social4.
- Bajo nivel educacional5.
Por otro lado, se describen factores protectores como buena relación de pareja, redes de apoyo sólidas, autoestima elevada, religiosidad y lactancia materna, que parece atenuar la respuesta al estrés y favorece la interacción madre-hijo1.
Diagnóstico y cribado:
El diagnóstico clínico de DPP se realiza mediante criterios del DSM-5, que engloba los episodios depresivos iniciados durante el embarazo o posterior al parto2. Las manifestaciones clínicas más comunes son tristeza la mayor parte del tiempo, pensamientos pesimistas sobre el futuro, pensamientos de aurorreproche, sentimientos de estar abrumada, irritabilidad hacia el marido o bebé, entre otros4.
La forma para tratar la depresión es saber detectarla adecuadamente. Durante la atención a la salud en atención primaria el personal de salud puede detectarla de manera sistemática o ante la observación de “signos de alarma”4. Y, en este contexto, la Escala de Depresión Postnatal de Edimburgo (EPDS) se considera la herramienta de cribado más validada y utilizada a nivel internacional. Consta de 10 ítems que exploran síntomas depresivos, de ansiedad y de culpa, además de incluir un reactivo específico para ideación suicida1. Es un instrumento autoaplicado, sencillo de aplicar en atención primaria y validado en múltiples contextos culturales1.
Un punto de corte de 9 a 10 puntos ofrece una alta confiabilidad y especificidad5. El momento óptimo para su aplicación es entre la sexta y la octava semana postparto, coincidiendo con el pico de incidencia de la DPP1.
Abordaje terapéutico:
El tratamiento debe individualizarse según la gravedad:
- Casos leves: psicoterapia (terapia cognitivo-conductual e interpersonal) y apoyo social1.
- Casos moderados-graves: farmacoterapia con ISRS1.
- Estrategias complementarias: Apoyo psicosocial y grupos de autoayuda4.
DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES
La depresión posparto es un problema de salud pública por su elevada prevalencia y sus consecuencias sobre la madre, el hijo y la familia. Su etiología multifactorial implica factores biológicos, psicológicos y sociales, lo que exige un abordaje integral.
La evidencia revisada confirma que la EPDS es una herramienta fiable, sencilla y con elevada sensibilidad para la detección precoz, especialmente útil en atención primaria. Su aplicación sistemática en controles prenatales y posnatales permitiría identificar de manera temprana a mujeres en riesgo, reducir complicaciones y mejorar la calidad de vida de las familias.
Además, la literatura coincide en la necesidad de capacitar al personal sanitario en salud mental perinatal y de implementar programas de cribado universal en los servicios de atención primaria.
En conclusión, la depresión posparto debe considerarse una prioridad en la agenda de salud materno-infantil. La incorporación de la Escala de Edimburgo en los protocolos de atención contribuye a una detección precoz, favorece la intervención oportuna y representa una estrategia efectiva para disminuir la carga de la enfermedad en las madres y sus familias.
BIBLIOGRAFÍA
- Dois Castellón A. Actualizaciones en depresión posparto. Rev Cubana Obstet Ginecol. 2012,35(4):576-86
- Malpartida Ampudia MK. Depresión postparto en atención primaria. Rev Méd Sinergia. 2020,5(2):e355
- González-González A, Casado-Méndez PR, Molero-Segrera M, Santos-Fonseca RS, López-Sánchez I. Factores asociados a depresión posparto. Rev Arch Med Camagüey [Internet]. 2019 [citado 1 sep 2025],23(6):770-7
- Organización Panamericana de la Salud. Salud mental perinatal. Washington, D.C.: OPS, 2011
- Coo S, Mira A, García MI, Zamudio P. Salud mental en madres en el período perinatal. Andes Pediatr. 2021,92(5):XX-XX