- María Josefa Rubio Rubio. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Lucía Cobo Ortiz. Graduada en Enfermería. Distrito Sanitario Poniente Almería. Andalucía, España.
- María Jesús Castillo Arce. Diplomada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Daniel Viñals Martínez. Graduado en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Paula Domínguez Barrios. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
- Elena Villena Alguacil. Graduada en Enfermería. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza, España.
RESUMEN
El implante de marcapasos es una intervención de uso creciente en la práctica clínica para el tratamiento de los trastornos de la conducción cardíaca, en especial en pacientes de edad avanzada. Aunque el procedimiento ha demostrado ser seguro y eficaz, su éxito depende en gran medida de un adecuado seguimiento clínico y de los cuidados de enfermería, tanto en la fase hospitalaria como en la comunitaria.
Se presenta el caso de una mujer de 65 años, con antecedente de prótesis de rodilla y sobrepeso, que acude a urgencias tras un episodio de síncope y es diagnosticada de bloqueo auriculoventricular sintomático. Tras el implante de un marcapasos definitivo, se desarrolla un plan de cuidados enfermeros que incluye objetivos e intervenciones encaminados a la prevención de complicaciones, control del dolor, educación sanitaria y apoyo emocional.
El enfoque global desde la enfermería favorece la seguridad clínica, promueve la autonomía del paciente y mejora su calidad de vida a largo plazo.
PALABRAS CLAVE
Marcapasos, bloqueo auriculoventricular, cuidados de enfermería.
ABSTRACT
Pacemaker implantation is an increasingly common procedure in the management of cardiac conduction disorders, especially in elderly patients. Although the procedure is considered safe and effective, its long-term success largely depends on appropriate clinical follow-up and nursing care, both during hospitalization and in community settings.
We present the case of a 65-year-old woman, with a history of knee prosthesis and overweight, who was admitted to the emergency department after a syncopal episode and was diagnosed with symptomatic atrioventricular block. Following the implantation of a permanent pacemaker, a nursing care plan was designed, that included goals and interventions aimed at preventing complications, controlling pain, providing health education, and delivering emotional support.
A comprehensive nursing approach promotes clinical safety, promotes patient autonomy, and improves long-term quality of life.
KEY WORDS
Pacemaker, atrioventricular block, nursing care.
INTRODUCCIÓN
Los bloqueos auriculoventriculares (BAV) son alteraciones en la conducción del impulso eléctrico desde las aurículas hacia los ventrículos, a través del nodo auriculoventricular (AV). Se clasifican según la severidad del retraso o interrupción del impulso:
- BAV de primer grado:
- El impulso se conduce más lento, pero todos los impulsos llegan a los ventrículos.
- En el ECG: Intervalo PR prolongado (> 0,20 s).
- Generalmente asintomático.
- BAV de segundo grado:
- Algunos impulsos no llegan a los ventrículos.
- Se divide en:
- Tipo I (Mobitz I o Wenckebach): el PR se alarga progresivamente hasta que una onda P no conduce.
- Tipo II (Mobitz II): el PR es constante, pero de pronto una P no se conduce. Este es más grave y puede progresar a bloqueo completo.
- BAV de tercer grado (bloqueo completo):
- Ningún impulso auricular llega a los ventrículos.
- Las aurículas y los ventrículos laten de forma independiente (disociación AV).
- Es grave y suele requerir marcapasos.
Las enfermedades del sistema de conducción cardíaca constituyen una causa frecuente de bradicardia y síncope en la población adulta y anciana1. El marcapasos es un dispositivo electrónico implantable diseñado para mantener una frecuencia cardíaca adecuada mediante la generación de impulsos eléctricos, compensando la alteración del sistema de conducción natural2.
Desde la introducción de los primeros marcapasos permanentes en la década de 1950, su desarrollo tecnológico ha permitido reducir complicaciones, mejorar la autonomía del paciente y aumentar la expectativa de vida. Actualmente, más de 1,4 millones de marcapasos se implantan cada año en todo el mundo1.
El implante de marcapasos no sólo tiene implicaciones médicas, sino también psicológicas y sociales. Los pacientes experimentan con frecuencia ansiedad, miedo al fallo del dispositivo o alteración de la imagen corporal, lo que requiere un acompañamiento emocional y educativo integral5,7. En este contexto, el rol de la enfermería es esencial para garantizar la continuidad de cuidados, la seguridad clínica y la adherencia al tratamiento.
El papel del personal de enfermería se extiende a todas las fases del proceso: la fase preoperatoria, donde se brinda información, se reduce la ansiedad y se preparan las condiciones de asepsia, la fase postoperatoria inmediata, donde se realiza la monitorización hemodinámica y del sitio de inserción, y la fase de seguimiento, en la cual la enfermera tiene un rol protagonista en la educación sanitaria, la prevención de complicaciones y el fortalecimiento del autocuidado6,4,8.
PRESENTACIÓN DEL CASO CLÍNICO
Mujer de 65 años, sin alergias conocidas, con ligero sobrepeso y antecedente de prótesis de rodilla derecha hace 4 años. Vive sola en su domicilio, aunque mantiene contacto frecuente con una hermana que reside cerca. Hasta el momento llevaba una vida autónoma, con actividades de jardinería y paseos diarios como parte de su rutina.
En los últimos meses había presentado episodios de mareo, que atribuyó al cansancio, hasta que sufrió una pérdida súbita de conciencia al agacharse en su jardín. Fue trasladada a urgencias, donde se documentó un bloqueo auriculoventricular completo. Se decidió implante de marcapasos definitivo tipo DDD.
Tras la intervención, la paciente se muestra colaboradora, pero manifiesta ansiedad respecto a vivir sola con el dispositivo, expresa dolor leve en la zona del implante (EVA 3/10) y realiza preguntas frecuentes sobre qué actividades podrá retomar. Clínicamente estable, sin complicaciones inmediatas. Presenta limitación de la movilidad del brazo izquierdo debido a la intervención y refiere dificultad para dormir por la incomodidad y la preocupación.
VALORACIÓN DE ENFERMERÍA SEGÚN LOS PATRONES FUNCIONALES DE GORDON
- Percepción y manejo de la salud: la paciente reconoce la importancia del tratamiento y confía en la atención médica recibida. Sin embargo, manifiesta desconocimiento sobre los cuidados específicos del marcapasos (uso de dispositivos electrónicos, restricciones físicas, revisiones periódicas). Refiere temor a no saber manejar situaciones de urgencia debido a que vive sola.
- Nutricional-metabólico: presenta ligero sobrepeso (IMC 28). Dieta irregular, basada en comidas rápidas por comodidad al vivir sola. Hidratación adecuada. La piel está íntegra, salvo la incisión quirúrgica en región subclavicular izquierda, con leve eritema esperado en el postoperatorio inmediato.
- Eliminación: ritmo intestinal y urinario conservados, sin alteraciones funcionales.
- Actividad-ejercicio: antes del ingreso realizaba jardinería y caminatas diarias. Tras el implante, presenta limitación de movilidad en el brazo izquierdo y temor a realizar movimientos bruscos. Refiere cansancio por dolor y ansiedad. La prótesis de rodilla derecha no genera limitación funcional significativa.
- Sueño-descanso: descanso nocturno interrumpido por dolor en la zona del implante y por preocupación sobre su estado de salud. Duerme entre 3–4 horas seguidas, con despertares frecuentes.
- Cognitivo-perceptivo: orientada en tiempo, espacio y persona. Dolor EVA 3/10 en reposo, que aumenta con movimientos. Expresa dudas constantes sobre el manejo del dispositivo y el riesgo de complicaciones. No alteraciones de la visión ni audición.
- Autopercepción-autoconcepto: refiere sentirse más vulnerable desde el diagnóstico, con miedo a perder su independencia. Expresa preocupación sobre la imagen corporal debido a la cicatriz y la presencia visible del generador subcutáneo.
- Rol-relaciones: vive sola, lo que aumenta su percepción de inseguridad. Mantiene buena relación con su hermana, que acude con frecuencia a visitarla, aunque no reside en el mismo domicilio. Tiene un círculo social reducido tras la jubilación.
- Sexualidad-reproducción: no refiere alteraciones relevantes, aunque expresa dudas sobre las limitaciones físicas relacionadas con su vida íntima.
- Afrontamiento-tolerancia al estrés: afrontamiento inicial ineficaz, con verbalización de miedo, ansiedad y preocupación por complicaciones. Refiere dificultad para relajarse. Precisa apoyo emocional y estrategias para mejorar su confianza.
- Valores-creencias: valora la autonomía, la autosuficiencia y el poder mantener una vida activa. Confía en el equipo sanitario y manifiesta intención de cumplir con las recomendaciones médicas y de enfermería.
DIAGNÓSTICOS DE ENFERMERÍA (NANDA, NOC, NIC)
1. Riesgo de infección (00004) relacionado con incisión quirúrgica y presencia de dispositivo invasivo.
- Objetivos NOC: Control del riesgo (1902), Cicatrización de la herida (1102).
- Corto plazo: la paciente mantendrá herida quirúrgica limpia y sin signos de infección durante la hospitalización.
- Largo plazo: ausencia de complicaciones infecciosas en el seguimiento a 1 mes.
- Intervenciones NIC: Control de infecciones (6540), Cuidados de heridas (3660), Enseñanza sobre procedimiento/tratamiento (5602).
- Monitorizar signos locales de infección.
- Realizar cura estéril diaria.
- Educar a la paciente y familia sobre higiene de la herida y signos de alarma.
2. Dolor agudo (00132) relacionado con manipulación quirúrgica y presencia de incisión.
- Objetivos NOC: Control del dolor (1605), Confort (2100).
- Corto plazo: la paciente referirá disminución del dolor a EVA ≤ 3 en 48 horas.
- Largo plazo: la paciente mantendrá confort adecuado durante la recuperación.
- Intervenciones NIC: Manejo del dolor (1400), Administración de analgésicos (2210), Técnicas de relajación (6040).
- Valorar intensidad del dolor en cada turno.
- Administrar analgesia pautada.
- Aplicar medidas no farmacológicas como frío local y técnicas de respiración.
3. Ansiedad (00146) relacionada con procedimiento invasivo y desconocimiento sobre el dispositivo.
- Objetivos NOC: Nivel de ansiedad (1211), Afrontamiento de problemas (1302).
- Corto plazo: la paciente verbalizará comprensión del procedimiento y cuidados en 48 horas.
- Largo plazo: demostrará control emocional adecuado en la primera revisión ambulatoria.
- Intervenciones NIC: Disminución de la ansiedad (5820), Apoyo emocional (5270), Enseñanza del proceso de la enfermedad (5602).
- Brindar información clara y adaptada al nivel cultural.
- Escuchar y responder dudas.
4. Déficit de conocimientos (00126) relacionado con desconocimiento sobre manejo del marcapasos, evidenciado por preguntas frecuentes.
- Objetivos NOC: Conocimiento: procedimiento terapéutico (1813), Conducta de cumplimiento (1601).
- Corto plazo: la paciente describirá cuidados básicos del marcapasos antes del alta.
- Largo plazo: demostrará adherencia a controles y limitaciones físicas en el seguimiento.
- Intervenciones NIC: Enseñanza: procedimiento/tratamiento (5618), Educación para la salud (5510), Fomento del aprendizaje (5606).
- Explicar limitación de movimientos del brazo ipsilateral las primeras semanas.
- Educar sobre interferencias electromagnéticas a evitar.
- Reforzar importancia de acudir a revisiones periódicas.
5. Riesgo de alteración de la perfusión tisular cardiaca (00200) relacionado con disfunción en la conducción eléctrica del corazón.
- Objetivos NOC: Estado cardiovascular (0401), Perfusión tisular cardiaca (0415).
- Corto plazo: la paciente mantendrá constantes vitales estables durante la hospitalización.
- Largo plazo: ausencia de episodios sincopales tras el implante.
- Intervenciones NIC: Monitorización cardiaca (4160), Manejo de arritmias (4040), Cuidados cardíacos (4044).
- Controlar signos vitales y ritmo cardíaco.
- Notificar de inmediato alteraciones del dispositivo.
- Educar sobre la importancia del seguimiento especializado.
DISCUSIÓN
El abordaje enfermero del paciente portador de marcapasos requiere una comprensión profunda de las implicaciones clínicas, emocionales y sociales del dispositivo. La actuación enfermera no se limita a la vigilancia física o técnica, sino que constituye un proceso de acompañamiento que abarca la educación, la empatía y el apoyo a la autonomía del paciente6-8.
En la fase aguda, las prioridades enfermeras se centran en la prevención de complicaciones como la infección del sitio quirúrgico, la migración del electrodo o la alteración de la perfusión tisular cardíaca6. La correcta monitorización hemodinámica, la observación de la herida quirúrgica y la aplicación estricta de medidas de asepsia son intervenciones esenciales en el periodo postoperatorio inmediato.
Sin embargo, el éxito del tratamiento no depende únicamente de las intervenciones clínicas. El componente educativo y emocional es determinante para la adaptación del paciente al marcapasos5. Numerosos estudios muestran que la información clara, la comunicación empática y el apoyo psicológico mejoran la adherencia, reducen la ansiedad y promueven la percepción de seguridad7.
La enfermería tiene un papel destacado en la educación para el autocuidado, instruyendo al paciente sobre precauciones específicas (evitar golpes sobre el generador, controlar infecciones, evitar campos magnéticos intensos, etc.), signos de alarma y pautas de seguimiento.
En el caso clínico presentado, la paciente vivía sola, lo cual añade un elemento de vulnerabilidad y refuerza la necesidad de un plan de cuidados centrado en la autonomía y el acompañamiento emocional. Las enfermeras, mediante la escucha activa, la educación adaptada y la detección de signos precoces de ansiedad, pueden mitigar el sentimiento de soledad y potenciar el empoderamiento del paciente.
El seguimiento enfermero, tanto en consultas externas como en atención primaria, garantiza la detección temprana de complicaciones tardías, como la erosión de la piel, la infección del bolsillo o la disfunción del electrodo6,8. Además, la enfermería contribuye a la coordinación interdisciplinar, asegurando la continuidad asistencial entre niveles de atención.
En definitiva, el cuidado enfermero en el paciente con marcapasos trasciende la dimensión técnica para convertirse en una práctica humanizada que equilibra conocimiento científico, habilidades clínicas y sensibilidad emocional.
CONCLUSIÓN
La implantación de marcapasos es una intervención médica de gran impacto, tanto fisiológico como psicológico, que requiere cuidados enfermeros basados en una valoración exhaustiva, una educación adaptada y una comunicación terapéutica, permite prevenir complicaciones, fomentar la adherencia y mejorar la calidad de vida.
La enfermería, por su cercanía y visión holística, tiene la capacidad de acompañar al paciente en su proceso de adaptación, convirtiéndose en una figura clave en la seguridad clínica y el bienestar emocional. Su papel, sustentado en la evidencia científica y en la práctica reflexiva, debe seguir fortaleciéndose como eje central en la atención al paciente portador de marcapasos.
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