Demencia

4 abril 2024

 

AUTORES

  1. Laura Gullón Martínez. DUE, HRV. Zaragoza.
  2. Eva Giménez Salvador. DUE, HRV. Zaragoza.
  3. Noelia Hernández Jurado. DUE, HRV. Zaragoza.
  4. Sonia Salvador Lanzuela. DUE, Residencia Javalambre Teruel.
  5. Román Moreno López. DUE, HRV. Zaragoza.
  6. Silvia Aranda Andreu. DUE, HRV. Zaragoza.

 

RESUMEN

La demencia es un trastorno que implica un deterioro progresivo de las funciones cognitivas, como la memoria, el pensamiento y la capacidad de aprendizaje, entre otras. Esta condición puede ser causada por una variedad de enfermedades subyacentes, siendo la enfermedad de Alzheimer la causa más común. Los síntomas incluyen pérdida de memoria, dificultad para comunicarse y cambios en la personalidad, entre otros. Aunque no existe cura para la demencia, existen tratamientos y estrategias de cuidado que pueden mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus cuidadores. Es fundamental concienciar sobre la demencia y promover la comprensión y el apoyo a quienes viven con esta enfermedad y a sus familias.

PALABRAS CLAVE

Enfermedad, cognitivo, deterioro, familia, calidad y vida.

ABSTRACT

Dementia is a disorder that involves a progressive deterioration of cognitive functions, such as memory, thinking and learning ability, among others. This condition can be caused by a variety of underlying diseases, with Alzheimer’s disease being the most common cause. Symptoms include memory loss, difficulty communicating, and personality changes, among others. Although there is no cure for dementia, there are treatments and care strategies that can improve the quality of life for patients and their caregivers. It is essential to raise awareness about dementia and promote understanding and support for those living with this disease and their families.

KEY WORDS

Illness, cognitive, impairment, family, quality and life.

DESARROLLO DEL TEMA

La demencia es un síndrome clínico que implica el deterioro progresivo de diversas funciones cognitivas, como la memoria, el pensamiento, la capacidad de razonamiento y la capacidad para llevar a cabo actividades cotidianas. Se caracteriza por la pérdida gradual de habilidades mentales que afectan la calidad de vida y la capacidad de funcionar de manera independiente. Las personas con demencia pueden experimentar dificultades para recordar información reciente, confundirse con el tiempo y el lugar, tener problemas para comunicarse y experimentar cambios en su personalidad y comportamiento. Estos síntomas pueden interferir significativamente con las actividades diarias y las relaciones interpersonales.

La demencia puede ser causada por diversas condiciones médicas, siendo la enfermedad de Alzheimer la forma más común. Otras causas incluyen la enfermedad de Parkinson, la demencia vascular, la enfermedad de Huntington y otras enfermedades degenerativas o traumáticas que afectan el cerebro. Es importante destacar que la demencia no es una parte normal del envejecimiento, aunque es más común en personas mayores. Además, el impacto de la demencia no se limita solo al individuo afectado, sino que también afecta a sus familias, cuidadores y comunidades en general1.

 

Causas:

La demencia puede tener diversas causas, y la enfermedad de Alzheimer es la más prevalente entre ellas. Esta enfermedad implica cambios en el cerebro, como la acumulación de placas de proteína beta-amiloide y ovillos de proteína tau, que interfieren con la comunicación entre las células nerviosas y eventualmente causan su muerte.

  • La enfermedad de Parkinson, caracterizada por la degeneración de las células nerviosas en ciertas áreas del cerebro, también puede conducir a la demencia. Los pacientes con esta enfermedad pueden experimentar deterioro cognitivo progresivo a medida que avanza la enfermedad.
  • La enfermedad de Huntington, un trastorno genético hereditario, afecta el funcionamiento del cerebro y puede provocar síntomas de demencia. La enfermedad de Creutzfeldt-Jakob es una afección poco común pero fatal causada por la acumulación de una proteína anormal en el cerebro.
  • La demencia vascular es causada por problemas en el suministro de sangre al cerebro, como los accidentes cerebrovasculares o la enfermedad de los vasos sanguíneos. Los cambios en los vasos sanguíneos del cerebro pueden privar a las células cerebrales del oxígeno y los nutrientes necesarios, lo que resulta en daño cerebral y demencia.
  • La demencia por cuerpos de Lewy implica la acumulación anormal de proteínas alfa-sinucleína en el cerebro. Esto puede conducir a fluctuaciones en el estado mental, alucinaciones visuales y problemas con el movimiento, además de síntomas de demencia1.

 

Síntomas:

La demencia puede manifestarse de diversas maneras, y los síntomas pueden variar ampliamente de una persona a otra. Uno de los signos más reconocidos de la demencia es la pérdida de memoria, especialmente la dificultad para recordar información reciente o aprender cosas nuevas. Los pacientes pueden olvidar eventos importantes, fechas, nombres de personas cercanas o detalles de conversaciones recientes.

  • Puede afectar la capacidad de comunicarse. Los pacientes pueden tener dificultades para encontrar las palabras adecuadas, seguir conversaciones o expresar sus pensamientos de manera coherente. Esto puede provocar frustración y ansiedad tanto en los pacientes como en sus seres queridos1.
  • Los cambios en el estado de ánimo y la personalidad son también síntomas comunes de la demencia. Los pacientes pueden volverse más apáticos, deprimidos, irritables o ansiosos. También pueden experimentar cambios en su comportamiento habitual, como la pérdida de interés en actividades que solían disfrutar o la falta de inhibición social.
  • Puede afectar la capacidad de realizar tareas diarias y familiares, como cocinar, vestirse, manejar las finanzas o seguir instrucciones simples. Los pacientes pueden volverse fácilmente desorientados en tiempo y espacio, lo que puede llevar a situaciones peligrosas, como perderse en su propio vecindario o no recordar cómo regresar a casa.

 

Diagnóstico:

  • Historia clínica y examen físico: El médico recopila información detallada sobre los síntomas del paciente, antecedentes médicos, historia familiar y cualquier otro factor relevante. Luego, realiza un examen físico completo, incluido un examen neurológico para evaluar la función cerebral y detectar posibles signos de demencia.2
  • Pruebas de función cognitiva: Se utilizan varias pruebas para evaluar la función cognitiva del paciente, como el Mini-Mental State Examination (MMSE) o el Montreal Cognitive Assessment (MoCA). Estas pruebas ayudan a medir la memoria, la orientación, la atención, el lenguaje y otras funciones cognitivas.
  • Pruebas de laboratorio: Se pueden realizar análisis de sangre y orina para descartar otras condiciones médicas que podrían causar síntomas similares a los de la demencia, como deficiencias vitamínicas, trastornos metabólicos o infecciones.
  • Pruebas de imagen: Las imágenes cerebrales, como la resonancia magnética (RM) o la tomografía computarizada (TC), pueden ayudar a identificar cambios estructurales en el cerebro, como atrofia cerebral o la presencia de lesiones que podrían estar asociadas con la demencia.
  • Evaluación Neuropsicológica: En algunos casos, se pueden realizar pruebas neuropsicológicas más detalladas para evaluar funciones cerebrales específicas y detectar cambios sutiles en la cognición.
  • Historia de cambios y observaciones del cuidador: El médico también puede recopilar información de los familiares o cuidadores del paciente sobre los cambios observados en el comportamiento, la memoria y otras funciones cognitivas del paciente a lo largo del tiempo2.

 

Tratamiento:

  • Medicamentos: se pueden prescribir medicamentos para ayudar a controlar los síntomas de la demencia, como los inhibidores de la colinesterasa (donepezilo, rivastigmina, galantamina), que pueden mejorar la función cognitiva y los síntomas conductuales en algunos pacientes. Además, en casos de demencia vascular, se pueden recetar medicamentos para controlar la presión arterial y reducir el riesgo de accidentes cerebrovasculares3.
  • Terapias no farmacológicas: estas terapias se centran en abordar los síntomas conductuales y mejorar la calidad de vida del paciente. Incluyen terapia ocupacional para ayudar al paciente a mantener la independencia en las actividades diarias, terapia del habla y del lenguaje para abordar problemas de comunicación, y terapia física para mantener la movilidad y prevenir caídas.
  • Apoyo emocional y psicológico: tanto para el paciente como para los cuidadores, es crucial recibir apoyo emocional y psicológico. Los grupos de apoyo pueden brindar un entorno de comprensión y compartir experiencias con otras personas que enfrentan desafíos similares. La terapia cognitivo-conductual (TCC) también puede ser beneficiosa para ayudar a los pacientes a adaptarse a los cambios y manejar el estrés y la ansiedad.
  • Modificaciones en el estilo de vida: adoptar un estilo de vida saludable puede ayudar a mejorar la calidad de vida del paciente con demencia. Esto incluye mantener una dieta balanceada, realizar ejercicio regularmente, mantener la estimulación cognitiva a través de actividades como rompecabezas o juegos, y asegurar un buen descanso y sueño.
  • Educación y entrenamiento para cuidadores: los cuidadores juegan un papel crucial en el cuidado de los pacientes con demencia. Recibir educación y entrenamiento adecuados sobre cómo manejar los síntomas, comunicarse efectivamente con el paciente, proporcionar un ambiente seguro y brindar cuidados físicos y emocionales puede ayudar a reducir la carga y mejorar la calidad de vida tanto del paciente como del cuidador3.

 

Apoyo a familias y cuidadores:

  • Educación y capacitación: proporcionar información detallada sobre la demencia, sus síntomas, progresión y cómo manejarlos puede ayudar a los cuidadores a sentirse más preparados y capacitados para enfrentar los desafíos que surgen en el cuidado diario de su ser querido. Los programas de capacitación y talleres pueden enseñar habilidades prácticas para el cuidado, la comunicación efectiva y la resolución de problemas.
  • Grupos de apoyo: ofrecen un espacio seguro y comprensivo donde los cuidadores pueden compartir sus experiencias, preocupaciones y estrategias de afrontamiento con otros que están en situaciones similares. Estos grupos brindan una red de apoyo emocional y pueden ayudar a reducir el aislamiento y el estrés que a menudo enfrentan los cuidadores.
  • Asesoramiento y orientación: proporcionar acceso a servicios de asesoramiento y orientación puede ayudar a los cuidadores a manejar los desafíos emocionales y psicológicos que pueden surgir al cuidar a alguien con demencia. Los profesionales de la salud mental pueden ofrecer estrategias para manejar el estrés, la ansiedad, la depresión y otras emociones difíciles que pueden experimentar los cuidadores3.
  • Respiro y descanso: es importante que los cuidadores tengan tiempo para descansar y cuidar de sí mismos. Los programas de respiro ofrecen cuidado temporal para la persona con demencia, lo que permite a los cuidadores tomarse un descanso y recargar energías. Esto puede incluir servicios de cuidado en el hogar, centros de día o estancias temporales en instalaciones de cuidados a largo plazo.
  • Recursos y referencias: proporcionar información sobre recursos comunitarios, programas de asistencia financiera, servicios de atención domiciliaria y otros recursos disponibles puede ayudar a los cuidadores a acceder al apoyo que necesitan.
  • Promoción de la autoatención: animar a los cuidadores a cuidar de sí mismos y priorizar su propia salud y bienestar es esencial. Esto puede implicar alentar el autocuidado, establecer límites saludables, buscar tiempo para actividades placenteras y buscar apoyo cuando sea necesario.

 

CONCLUSIÓN

El impacto de la demencia en las personas afectadas y sus seres queridos es profundo y complejo. La demencia no solo afecta la función cognitiva y el bienestar emocional de los pacientes, sino que también puede tener repercusiones significativas en la dinámica familiar, las relaciones interpersonales y la calidad de vida en general. Es una enfermedad que requiere comprensión, paciencia y apoyo tanto para quienes la padecen como para sus cuidadores.

La importancia del conocimiento, la educación y el acceso a recursos adecuados para el diagnóstico, tratamiento y cuidado de la demencia es crucial para garantizar una atención integral y de calidad. Además, el apoyo emocional, la compasión y la empatía son fundamentales para ayudar a las personas afectadas y sus familias a enfrentar los desafíos que surgen a lo largo del curso de la enfermedad.4

 

BIBLIOGRAFÍA

  1. Demencia. Brain and Nerves [Internet]. 2002 [citado el 29 de febrero de 2024]; Disponible en: https://medlineplus.gov/spanish/dementia.html
  2. Wikipedia contributors. Demencia [Internet]. Wikipedia, The Free Encyclopedia. Disponible en: https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Demencia&oldid=157979555
  3. ¿Qué es la demencia? [Internet]. Alzheimers.gov. [citado el 29 de febrero de 2024]. Disponible en: https://www.alzheimers.gov/es/demencia
  4. Valero-Merino C, Sánchez-Roy R. Demencia. Medicine – Programa de Formación Médica Continuada Acreditado [Internet]. 2023 [citado el 29 de febrero de 2024]; Disponible en: https://www.topdoctors.es/diccionario-medico/demencia

 

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